LANCIA YPSILON – Prueba Coche – Elegante y espacioso

Por sa , 12/12/2011

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LANCIA YPSILON – Prueba Coche – Elegante y espacioso
El nuevo Lancia Ypsilon, con el innovador motor Twin Air en sus entrañas, se convierte en un apetitoso juguete no exento de clase y tecnología. Con sus 85 CV y su peculiar y ronco sonido de bicilíndrico, el nuevo Lancia Ypsilon promete guerra.
 



Ypsilon es la vigésima letra del alfabeto griego. Pero también un coche manejable y muy versátil de Lancia, la marca italiana del Grupo FIAT que sustenta el pilar de la distinción, frente a la deportividad de Alfa y la funcionalidad de Fiat. Estandarte del estilo de la casa transalpina, abanderado del lema ‘grandes esencias en frascos pequeños’, el Lancia Ypsilon se ha regenerado cual rabo de lagartija. Sus antecesores fueron más o menos jaleados, pero las formas futuristas del nuevo Ypsilon ha hecho sonreír a la mayoría de labios carmín que han contemplado sus líneas.
 
Lancia Ypsilon foto exterior Sigue siendo un coche pequeño, de menos de cuatro metros (3,84) pero la habitabilidad ha dado un paso de gigante hacia adelante. Con formas muy parecidas a las del antiguo Ford Ka, pero con una talla más, el Lancia sigue costando un poco más que la competencia, y para conseguir ventas tendrá que tirar de su apariencia irresistible de conquistador italiano. Eres tú quien decide si compensa o no.
 
Exteriormente los detalles son muchos y variopintos. En nuestra unidad de pruebas, a simple vista, destacan la pintura bitono que cuesta mil euros y unas llantas de quince pulgadas que no son de serie, aunque tampoco son caras. La exclusividad del pequeño Lancia se mide en detalles como la gran variedad de opciones que existen para configurar tu coche, desde las pinturas –con bicolores, tricapas, metalizados, micalizados o tristratos- o los interiores, con un abanico amplio de materiales, texturas y colores para configurar el Ypsilon que mejor refleje tu personalidad. Sin embargo, esclavo del diseño, posee bastantes aspectos mejorables que iremos viendo poco a poco.
 
El exterior responde a los cánones de Lancia. Sugerente, atractivo, incluso arrebatador, este pequeño utilitario lo tiene todo para robarte el corazón. La marca italiana ha estado tanto tiempo sin renovar el Ypsilon -ojo que el anterior tenía muchas defensoras a ultranza-, que el resultado, por fuerza, debe ser innovador. La pintura bitono de nuestra unidad remarcaba aún más la importancia y notoriedad del capó, justo encima de una calandra de nuevo cuño, que va a marcar una época en la fábrica turinesa. Justo debajo, de lado a lado, una toma de aire frontal que subraya el escudo y los faros, rasgados, como de niño repelente que todo lo sabe. A cada extremo de la toma de aire, los antiniebla, flanqueados por un leve toque cromado en ángulo.
 
De perfil llama la atención que este Ypsilon imita con muy buenas maneras a su hermano mayor el Lancia Delta, con un techo abultado y prominente en la parte trasera, redondeado, que procura un espacio tan grande en las dos plazas de atrás que dos adultos de 1,80 pueden ir sin tocar el techo con la cabeza. Otro tema distinto es el de los reposacabezas traseros, que si los quieres hay que pagarlos aparte. A pesar de estas formas, el Ypsilon apunta a coupé, pese a tener cinco puertas, y es que disimula los tiradores en la parte superior de las ventanillas traseras. Muy logrado. Para rematar el exterior, la zaga es continuista con el Delta en cuanto al tono negro de la luneta trasera y su forma de acabar abruptamente para dejar espacio al abridor del maletero, por cierto, uno de los más grandes y mejor aprovechados de su categoría. El aleroncito en la parte de arriba también ayuda a dar un poco de deportividad. Los pilotos LED -aquí Lancia ha echado el resto- son fluidos, sugerentes, casi florales, y el juego con las ópticas configura un todo que de nuevo será un bello reclamo para futuros compradores. Me gusta especialmente, además, que la parte baja de la carrocería ya va en el plástico negro rugoso de los parachoques, evitando dañar la pintura en los pequeños y evitables toques al aparcar. La situación más baja aún de luces antiniebla y marcha atrás harán muy posible que haya que pasar por el taller más a menudo de lo deseable por culpa de toques casi imperceptibles.
 
Lancia Ypsilon foto interiorPasamos al interior y hay luces y sombras casi a partes iguales. Como suele ser en la casa, el diseño es remarcable. Personalmente no me gusta nada que el cuadro de mandos vaya en la parte central del salpicadero en lugar de ir detrás del volante. Pero reconozco que esta vez el diseño es bonito. Mejorable, pero bonito. Así a bote pronto me he dado cuenta que, por la noche, por alguna rendija se escapan reflejos indeseables que rebotan en el parabrisas y no te dejan ver en alguna zona con mucha nitidez. La superficie de los relojes es casi vitrocerámica, preciosa, pero también muy sucia. No hay zona roja en el cuentarrevoluciones y muchos de los botones, en la parte superior de la consola, quedan muy lejos del conductor.
 
El volante es regulable en altura pero no en profundidad. Es multifunción, pero los botones de la parte superior de los brazos centrales son difíciles de accionar de manera natural. Los asientos son fantásticos al tacto, pero quizá el respaldo es más duro de lo deseable. No son los que mejor recogen del mercado, pero en un coche pequeño y de potencia contenida tampoco necesitas que sean de competición. Se tarda en poco en encontrar una posición aceptable al volante. Entre la pantalla digital entre cuentakilómetros y cuentarrevoluciones y el display del sistema de audio estás bien informado de todo, gracias, además, a un ordenador de a bordo que, como siempre en el Grupo Fiat, es sobresaliente, con doble parcial para consumos, medias, tiempos, autonomía, etc, etc. Los mandos del aire acondicionado no destacan por nada especial, y si seguimos bajando, llegamos a la palanca del cambio, que está situada a modo del Fiat 5, pero el soporte, en esta ocasión, no lleva escondido un práctico cajoncito para monedas o llaves que si lleva el pequeño de Fiat, que también comparte el motor Twin Air de esta unidad con el Ypsilon.
 
Sin ser un monovolumen el techo lo notas alto, y como ya he dicho antes se agradece en la parte trasera, donde dos adultos viajan cómodos en cuanto a altura, y correctamente en cuanto a piernas y rodillas. Por suerte o por desgracia no está homologado para cinco plazas. Parece obligado desembolsar unos eurillos por los reposacabezas traseros para evitar que desplazamientos más o menos largos acaben con los cuellos de los habitantes de la segunda fila. La superficie acristalada no es demasiado amplia, y si a eso añadimos que la colocación del espejo interior es terrible, pues está en pleno centro del parabrisas, concluimos que la visibilidad es mejorable en todos los sentidos.
 
Pasamos ahora a la parte dinámica, propulsor, cambio… y es aquí donde hay más chicha que masticar. El novedoso motor Twin Air del Grupo FIAT cuenta con dos cilindros que suman 875 centímetros cúbicos. Esta peculiaridad marca, sí o sí, la personalidad de este modelo. El funcionamiento de este bicilíndrico es bastante peculiar, pues te obliga a ir siempre con el motor muy subido de vueltas, ‘alegre’, que se dice. Por debajo de 2.5 revoluciones por minuto, sobre todo en marchas largas, su tiro es casi desesperante. A partir de esta marca sube bien y rápido, pero si lo dejas caer de ese punto estás perdido. Por cierto que el corte de encendido está a las 6.0 r.p.m.
 
Otra cosa es el sonido del motor, que lo marca y lo domina todo. Podría apostar a que lo primero que vas a pensar al oírlo es que suena a moto. Personalmente, conduzco una bicilíndrica de 650 cc desde hace cinco años, y el sonido se asemeja un poco, pero precisamente una de las características de este tipo de motores es que tiene unos bajos espectaculares, y justo los bajos del Twin Air no son nada del otro mundo, más al contrario. Te puedes encontrar circulando en grandes avenidas periféricas a la gran ciudad a cinco mil revoluciones casi sin darte cuenta. El sonido no cambia mucho en cuanto a intensidad, pero como es en la zona alta donde tienes más chicha, sino estás desviando continuamente la mirada hacia los relojes, en ocasiones te sorprenderás con la aguja apuntando más al cinco que al cuatro.
 
Lancia Ypsilon foto exterior detalleLos más despectivos dirán que suena a cascarria, a motocarro, pero los italianos han sabido refinar tanto el funcionamiento como el motor. Además, han incluido un indicador de cambio de marcha que, en nuestro caso, era bastante errático, pues unas veces nos invitaba a cambiar antes de las dos mil vueltas y en otros no aparecía hasta más allá de las tres mil. Tampoco faltaba un modo Eco que reduce consumos y emisiones, así como el sistema Start&Stop, que para semáforos y todo tipo de detenciones viene fenomenal. Eso sí, algunas veces tarda un poco más de lo deseado en renacer cuando pisas el embrague, pero es aceptable. En cuanto al consumo, en nuestra prueba se ha quedado en 6,8 litros a los cien, lejos de las prometedoras cifras que anuncia de manera oficial. En los más de 4 kilómetros hemos mezclado kilómetros a punta de gas con otros más o menos exigentes, con lo que la cifra media nos ha parecido algo más alta de lo esperado, teniendo en cuenta las medidas que acumula para ello, como los neumáticos de baja resistencia.
 
La palanca de cambios también es objeto de nuestras críticas por dos aspectos. El guiado es fácil y fluido, pero la forma caprichosa y voluminosa del pomo dificulta bastante su agarre. Además, debido a este tamaño, engranar la marcha atrás, subiendo el pomo a la vez que empujas hacia la derecha y hacia atrás, te garantizo que no te saldrá a la primera.
 
Una vez en marcha, es fácil mantener ritmos de 120 kilómetros por hora en quinta con un consumo contenido. Si necesitas más velocidad punta para momentos concretos, deberás ser paciente o bajar marcha, porque a esas alturas el motor ya no da mucho más, a pesar de que tira de menos de una tonelada de peso. El coche es muy ágil y muy manejable, en ciudad está a sus anchas, es un urbanita de tomo y lomo, se aparca de lujo, ocupa poco y a pesar de ello cuatro personas y bastantes bultos pueden desplazarse sin problemas.
 
La estabilidad está muy lograda con suspensiones que tiran más hacia lo confortable, pero que cuando es menester se comportan con bastante firmeza, sin fomentar la conducción deportiva, eso sí. En cuanto a motores, el Twin Air de gasolina se complementa con un hermano 1.2 de 69 CV y un diesel Multijet 1.3 de 95 caballos. El Ypsilon con motor Twin Air admite cambio automático, por algo menos de mil euros.
 
Detalles a remarcar, nos encanta que la boca del depósito de la gasolina no tenga el engorroso tapón que nunca sabes qué hacer con él. El tacto de los frenos no sólo es bueno, sino que estos son contundentes y efectivos. En el lado menos bueno, por ejemplo, esclavo del diseño, las barras hidráulicas que accionan el maletero quedan al aire en el interior y no queda bonito precisamente. El ESP no es de serie en toda la gama, un punto negativo de los más gordos. Si a todo esto le sumamos el precio, desde 15.2 la versión probada, poco más de 17. con llantas, pintura bitono y alguna cosa más, pues está claro que la carta del diseño y la exclusividad es la máxima valedora de un Ypsilon que, todo hay que decirlo, ha nacido para encandilar a más de uno y más de dos.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
En esta configuración, con la nueva carrocería y el innovador motor Twin Air del Grupo FIAT, el Lancia Ypsilon se pone a la vanguardia del mercado, con un precio quizá algo más elevado que la competencia, pero ofreciendo unas cotas de habitabilidad excelentes y un toque de estilo y elegancia que seguro que encandila al público femenino. Eso sí, hay que acostumbrarse al sonido del motor y a su forma de entregar la potencia.
 
UN COCHE PARA...
…todos, pero más orientado para las féminas con gusto y cierta clase, que quieran pasear palmito en un coche con un plus de diseño y sofisticación. Primer coche soñado para universitarias y muchos de sus compañeros, también será un segundo coche excelente para sortear los problemas urbanos a diario con un consumo ciertamente ajustado pese a ser gasolina.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 420 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-20%-40%
 
 
FICHA LANCIA YPSILON 0.9 Twin Air

 
Cubicaje / Potencia: 875 cc / 85 CV a 5.500 rpm

Caja de cambios: Manual 5 velocidades

Alimentación: Inyección multipunto, turbocompresor.

 
Longitud / Anchura / Altura: 3.841 / 1.675 / 1.517 mm

Distancia ejes: 2.390 mm

Maletero: 245 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 185/55/15

Tracción: Delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados de 257 mm

Frenos traseros: Discos de tambor de 203 mm

 
Aceleración 0-1 km/h: 11,9 seg

Velocidad máxima: 176 km/h

Capacidad depósito combustible: 40 litros

Peso en orden de marcha: 975 kg

Par motor: 145 Nm a 1.9 r.p.m.

Emisiones CO2: 99 g/km

 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 3,8 l/1km

Urbano: 5 l/1 km

Mixto: 4,2 l/1 km

 
Bien:

Diseño

Habitabilidad

Consumo

 
Menos bien:

Precio

Detalles de acabado

Motor peculiar

 
Precio: Desde 15.200 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net