Llega el invierno: Consejos para circular seguros

Por Fede Asensio , 02/11/2017
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Llega el invierno: Consejos para circular seguros
En invierno, las condiciones climatológicas se complican y con ello la conducción se vuelve más delicada y requiere una serie de cuidados para que sea más segura.


Durante la época invernal, sobre todo si vamos a movernos por carretera, requiere una mayor atención al volante dadas las condiciones climatológicas que se producen. Para una conducción más segura, debemos poner mayor atención en una serie de puntos y ser más previsores. Por ello te damos algunos consejos a la hora de ponerse al volante.



El coche siempre a punto

En cualquier circunstancia nuestro coche debe estar siempre a punto, pero en invierno ese cuidado requiere mayor atención. Es aconsejable llevar el coche al taller para asegurarnos de que todos los elementos esenciales se encuentran en óptimo estado para afrontar las duras condiciones invernales. No dejes de revisar los siguientes puntos:


Todos los líquidos del coche deben estar a su nivel adecuado, y no debemos olvidar nunca echar anticongelante en el circuito de refrigeración para que el coche funcione en condiciones y no se estropee el bloque o los circuitos si va a estar sometido a condiciones muy extremas.


Hay que cuidar el sistema de climatización del coche en invierno. No sólo para que la calefacción mantenga una temperatura adecuada en el habitáculo de cara al frío, sino también para conseguir un desempañado adecuado de los cristales o la eliminación del hielo exterior. Si los filtros están sucios, éstos deberán ser sustituidos.


Los frenos siempre a punto. Hay que revisar discos, pastillas y también sus circuitos, El buen funcionamiento de la dirección es imprescindible para transmitir al conductor con fidelidad las sensaciones del firme por el que circulamos y la adecuada direccionabilidad.


La visibilidad, dada las menores horas de luz durante el día, la niebla, lluvia y posibles nevadas, be ser la mejor posible. De ahí que los limpiaparabrisas deben funcionar en condiciones y barrer toda la superficie del cristal delantero -y también del trasero cuando se dispone de él-.


Por supuesto que también las luces. Que las ópticas principales mantengan su óptima luminosidad. Lo mismo que los auxiliares. Son recomendables las luces de día, de serie en casi todos los coches de última generación, la mayoría con led´s. Conviene revisar la regulación de las luces para aprovechar al máximo la parábola luminosa que crean y no deslumbrar a los demás conductores.


También el invierno, el funcionamiento de los sistemas periféricos de nuestro coche exigen más de la batería, por lo que ésta debe estar en buenas condiciones. Además el frío reduce su eficacia, por lo que el nivel de carga debe ser máximo. Es recomendable poner grasa específica en los bornes.



Los neumáticos, siempre en buen estado

Los neumáticos son el elemento de unión del vehículo con el suelo sobre el que circulamos. Por ello, son esenciales para nuestra seguridad y su estado debe ser óptimo. Por ley la profundidad del dibujo debe de ser de al menos 1,6 mm, aunque es recomendable que los canales para desalojar el agua o la nieve alcancen los 3 mm y eviten el aquaplaning. Hay que comprobar, además, que los flancos de las ruedas no muestren cortes ni deformaciones, lo mismo que la superficie de contacto.


En muchos países de Europa, con condiciones climatológicas más extremas, los neumáticos de invierno son obligatorios. No así en España, pero si hacemos muchos kilómetros por carreteras de montaña o trazados en zonas muy frías, donde no es extraña la presencia de nieve y hielo, la opción de los neumáticos de invierno es muy recomendable. Los neumáticos All Seasons han evolucionado mucho y son más polivalentes, siendo una buena alternativa si no vamos a hacer muchos kilómetros en zonas de montaña.



Las cadenas siempre en el maletero

Si vamos a viajar, las cadenas de nieve, si no usamos neumáticos de invierno, deben ir siempre en el maletero. En cualquier viaje por carretera nos puede sorprender una tormenta que nos bloqueará si no disponemos de cadenas para la nieve. Es importante saber instalarlas, sobre todo las metálicas, que son más engorrosas de poner, pero que ofrecen mayor capacidad de tracción y resistencia. Las de tela son más fáciles de poner y de guardar, pero su uso es más limitado.


Hay otra serie de elementos que son obligatorios siempre, como los triángulos de emergencia, el chaleco reflectante o los recambios para los juegos de luces dependiendo de las ópticas que lleven nuestro coche, y fusibles de repuesto. También el gato para cambiar las ruedas si no lleva kit antipinchazos o runflat o para ayudarnos a poner las cadenas.


Aunque no sea obligatorio, no está de más si vamos a viajar, incluir en nuestra dotación guantes y una manta ante la posibilidad de quedarnos retenidos por la nieve, e incluso una pequeña pala.



Antes de viajar, seamos previsores

Hoy en día los sistemas de infoentretenimiento, con sus apps y la información general nos permiten anticipar el estado de los recorridos, y también las condiciones climatológicas. Es conveniente programar el viaje, informarnos del estado de las carreteras por las que vamos circular y de las condiciones meteorológicas previstas. En caso de nieve es recomendable aplazar nuestro viaje.


Conviene llevar los números de asistencia y emergencia y consultar el estado del tráfico y las carreteras para buscar una ruta o paradas alternativas, sobre todo si viajamos con niños. Y no apurar a repostar combustible. El depósito debe tener combustible suficiente para mantener la calefacción en caso de emergencia.


Las zonas sombrías requieren mucho cuidado, pues mantienen la humedad, por lo que pueden tener hielo, especialmente en las primeras horas del día. Hay que adecuar en todo momento la velocidad a la zona de visibilidad y a la adherencia del suelo. Si el asfalto por el que se circula es muy deslizante, hay que actuar siempre con suavidad sobre el volante, el acelerador y al utilizar el freno. Si la adherencia de la carretera disminuye, hay que reducir la velocidad y circular en marchas largas para perder menos adherencia al traccionar en caso de nieve.



Si se aparca en una zona con temperaturas muy bajas, hay que prever la posibilidad de que las pastillas de freno se congelen y se queden pegadas al disco. Conviene además levantar los limpiaparabrisas, ya que el peso de la nieve puede romper los ejes y el hielo inmovilizarlos.


El invierno puede ser una época muy bonita para viajar, especialmente si eres aficionado a los deportes de invierno. Solo debemos tener una serie de cuidados para que nuestros viajes sean siempre lo más seguros posibles.