Comprar un coche de segunda mano: minimizando riesgos

Por GNaya , 12/05/2017
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Comprar un coche de segunda mano: minimizando riesgos
Recopilamos una serie de aspectos básicos que no debes pasar por alto antes de lanzarte a comprar un coche de segunda mano. Minimizar riesgos es posible con unas sencillas pautas.

En España, por cada coche nuevo matriculado se habrán vendido otros dos de segunda mano. Es lógico que, en muchas ocasiones, decantarse por este tipo de vehículos en lugar de por uno nuevo sea la más razonable, económica o incluso la única opción.


Sin embargo, debemos tener muy en mente que comprar un coche de segunda mano conlleva siempre un cierto riesgo. Es por esto que te proponemos una serie de pautas básicas con las que podrás reducir considerablemente tus posibilidades de llevarte un disgusto debido a una mala compra.


¿Qué coche se adapta mejor a lo que buscamos?


Escoger el tipo de coche que mejor se adapte a nuestras necesidades, paso número uno.


Empecemos por lo básico, qué coche necesitamos en función del uso que le tengamos pensado dar. Puede parecer muy obvio, pero a menudo pasamos por alto el hacernos algunas preguntas verdaderamente relevantes a la hora de tomar una decisión. ¿Cuántos kilómetros voy a hacer aproximadamente al año? ¿Voy a realizar muchos viajes largos o me moveré principalmente por ciudad? ¿Y fuera del asfalto? ¿Necesito un maletero que destaque especialmente por su capacidad de carga?


Las respuestas que nos demos a este tipo de preguntas nos facilitarán la criba entre diésel o gasolina; utilitario, compacto, berlina, monovolumen o todoterreno; dos, tres o cinco puertas; dinamismo vs confort… y un largo etcétera. Un primer paso 100% necesario.


¿Mercado particular o V.O. en concesionario?


Otra de las dudas básicas a despejar, todo un clásico. Resumiendo mucho, los Vehículos de Ocasión de concesionario tienen la gran ventaja de ofrecer garantía por parte de la casa durante un tiempo variable. Si el factor económico es el fundamental que motiva nuestra compra de un coche seminuevo, en el mercado de particulares encontraremos siempre precios más ajustados.


Interrogatorio base a propietario


Ya hemos decidido el tipo de coche que necesitamos en función del uso que tenemos pensado darle y damos con un coche que, a priori, cubre nuestras expectativas. Antes de acudir a la cita, preparemos mentalmente una batería de preguntas clave que deberíamos formular al posible ‘propietario saliente’.


¿Por qué motivo quiere deshacerse del vehículo?

¿Qué número de propietarios ha tenido el coche en su vida?

¿Ha tenido algún accidente de importancia?

¿Su libro de asistencia tiene las revisiones selladas?

¿Duerme en la calle o en un garaje?

¿Ha tenido reparaciones? ¿Es posible que me muestren las facturas de las mismas?


Al detective Sherlock Holmes nunca le timarían al comprar un coche de segunda mano.


Muy importante: no pequemos de ingenuos. Debemos estar atentos y ser conscientes de que, en ocasiones, el ansia o la necesidad por vender su producto pueden llevar a los propietarios a ocultar algunas informaciones que podrían echarnos para atrás, o directamente a mentirnos. Juguemos, en la medida de lo posible, un papel que combine la perspicacia de Sherlock Holmes y las habilidades propias de un buen psicólogo.


Vuelta al ruedo y reconocimiento exprés


Si ninguna de estas preguntas ha tenido como respuesta un dato que nos haya llevado a descartar de raíz la compra, podemos continuar con el ritual. Ahora toca fruncir el ceño, agudizar nuestros sentidos y enfundarnos el traje de mecánico, aunque no sepamos ni cambiar una rueda. Recomendable empezar directamente por lo más sencillo, con una vuelta de reconocimiento al coche que nos servirá como inspección exterior


Centrémonos aquí en el estado de la chapa, buscando golpes o abolladuras serias que podrían estar delatando accidentes de importancia y sus daños derivados no visibles. No deberían preocuparnos en exceso pequeños arañazos o rasguños, aunque siempre son una buena baza para negociar mínimamente el precio final. El óxido en carrocería, bajos o juntas es, por cierto, una mala noticia siempre.


¿El óxido es una constante en la carrocería? ¡Huye, insensato!


Dediquemos un tiempo también a observar el estado de los neumáticos. Además de revisar el nivel de desgaste de las diferentes gomas, busquemos rajas o grietas que pudieran indicar un uso indebido o cierto envejecimiento. Un empujoncito que ejerza presión hacia abajo sobre el capó nos servirá para hacernos una idea del estado de las suspensiones. Si necesita más de un rebote para estabilizarse de nuevo, es muy posible que estén desgastadas y requieran paso por taller para poder conducir con seguridad.


¿Qué te transmite el habitáculo?


No se vosotros, pero yo creo que en la primera impresión que se recibe al entrar en el coche de un desconocido se puede hacer uno a la idea de cuánto de cuidadosos han sido sus dueños con él. Abramos los ojos al estado de la tapicería y prestémosle especial atención al salpicadero, a los encajes de las piezas y al funcionamiento de los diferentes mandos (luces, intermitentes, limpiaparabrisas, claxon… como una ITV casera, vamos).


Por lo demás, la regla general es que pruebes y te fijes en todo lo que te pase por la cabeza. Regula completamente tu asiento para descartar fallos, engancha todos y cada uno de los cinturones, abre el maletero (mira a ver que hay debajo, ya puestos)…


Prueba en marcha


Otra que en principio también cae de cajón, pero por si acaso remarcamos: ni se te ocurra comprar un coche de segunda mano sin haberlo conducido antes.


Antes de nada, es una práctica recomendable arrancar el motor y, con el capó levantado, buscar vibraciones o ruidos raros al ralentí. En caso de montar correa de distribución en lugar de cadena, es fundamental tener claro cuándo tocaría cambiársela.


Si todo parece normal, procederemos a iniciar la ruta acordada con el propietario, cuanto más tiempo dure mejor, pues nos dará más margen para observar posibles inconvenientes. Pero, ¿a qué aspectos debemos permanecer atentos ya en marcha? Vamos con cuatro básicos:


Nunca, bajo ningún concepto, comprar un coche de segunda mano sin haberlo conducido primero.


-Motor: Asegúrate de que arranca a la primera, sin problemas ni ruidos raros tanto en frío como una vez alcanzada la temperatura media. Comprueba su funcionamiento, estira la aguja del cuentarrevoluciones y escucha el sonido. Atento también a los testigos del cuadro de instrumentos, si alguno permanece encendido después de la comprobación inicial es más que probable que esté cumpliendo con su función: avisar de una avería.


-Dirección: Para asegurarnos de que la dirección del coche está en buen estado, probaremos el recorrido del volante en toda su extensión buscando con atención la aparición de ruidos que nos resulten raros y comprobando que el volante gira con fluidez. Con algunos cambios de dirección un poco más bruscos podemos ver de paso cómo reacciona a estos el chasis.


-Transmisión: Comprobar que el tacto y el recorrido del embrague entran dentro de parámetros que nos parezcan normales y no surjan ruidos extraños. Las marchas deberán entrar con facilidad y sin rascar la caja, tanto en frío como en caliente.


-Frenos: No podemos pasar por alto el comprobar la eficacia de la frenada del coche, el tacto del pedal y el estado de discos y pastillas. Las reparaciones de averías por este motivo no son precisamente económicas.


Por supuesto, en estos casos, si tenemos un amigo, familiar o conocido de confianza mecánico o que al menos tenga algunos conocimientos básicos del mundo del motor, su compañía en esta primera toma de contacto puede resultar clave.



CONSEJO FINAL: El tiempo es tu mejor aliado


La urgencia nunca es buena aliada para tomar decisiones importantes, y como te imaginarás, la compra de un coche de segunda mano no es ninguna excepción. Estudia las diferentes opciones que tienes, ten bien en cuenta los consejos de páginas web especializadas (hemos tratado de resumir los principales, pero seguro que nos hemos dejado algún otro útil) y, si tienes alguna duda concreta, foros como el nuestro resultan siempre de gran ayuda. Allí, o aquí en los comentarios, te esperamos.