TOYOTA AURIS HYBRID – Prueba – Suave y refinado

Por Andrea Enzo , 07/08/2015

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TOYOTA AURIS HYBRID – Prueba – Suave y refinado
El Toyota Auris se pone al día para seguir al pie del cañón en la dura pelea de los compactos. La baza de la hibridación es el mejor argumento de un Toyota Auris que mejora por dentro y por fuera de manera evidente. Prueba del Toyota Auris Hybrid.




El Toyota Auris se pone guapo en este segundo trimestre de 2015 para aguantar el tirón de un segmento en el que la guerra tiene muchos soldados, y casi todos ellos con experiencia en la batalla como para ser el que más vende. Toyota arriesgó a finales de 2012 presentando un nuevo Auris que no se parecía en nada al modelo precedente. En aquella presentación a la prensa pudimos comprobar que el nuevo Auris era mucho más moderno y adecuado para los tiempos que corren que el ya ajado diseño anterior. Sin embargo, no han pasado ni tres años y Toyota ha decido acortar el periodo natural en la que suele llegar el facelift para corregir y mejorar algunos puntos susceptibles de modernización, y a nuestro modesto entender, lo ha hecho con acierto.


El nuevo Toyota Auris no renuncia a sus opciones gasolina y diesel, pero en este segmento poquísimas excepciones, por no decir ninguna, tiene si hablamos de la variante Hybrid. Por este motivo hemos decidido en esta ocasión analizar esta variante híbrida de un coche muy apetecible por estética, calidad y diseño, que no renuncia a las nuevas tecnologías ni a las energías alternativas para reducir la emisión de partículas dañinas para el medio ambiente.


Podemos acceder a un Toyota Auris de gasolina de 116 caballos o diesel de 90 por menos de 16.000 euros después de ofertas y promociones varias. Aún nos quedaría una opción más de gasoil de 112 caballos. Con estas premisas, la versión híbrida, de 136 caballos, es la opción más potente de la gama, y podemos acceder a ella con su acabado más bajo por 18.000 euros. La versión Advance, la más equipada de las cuatro opciones posibles -Business, Active y Feel’ son las otras tres-, nos cuesta, después de descuentos, 21.700 euros. Si añadimos la pintura blanca perlada (575 euros) y el Pack Luxury (1.600) con tapicería de piel microperforada y el sistema de navegación, Acceso a Apps, conectividad, etc, tenemos los 23.825 euros que te costaría hacerte con la unidad que hemos probado, y que por ser el acabado más completo, lleva de serie un techo panorámico maravilloso que, en cualquier otro acabado, sería una opción extra con 700 euros de coste.


Como siempre, hablamos al principio de diseño, y partiendo de una buena base, bastante atrevida e incluso futurista, nos encontramos con que apenas Toyota se ha atrevido a cambiar un exterior que destaca por una punta de flecha espectacular, con un morro puntiagudo, un capó de abajo a arriba que continúa un parabrisas súper inclinado, que además de una estética moderna a más no poder logra una buena aerodinámica. Hemos intentado añadir alguna foto en el reportaje gráfico poco habitual para que podáis apreciar perfectamente esto que os contamos.


Se notan mucho los cambios en el frontal, dónde se ha afinado todo elemento susceptible de perder centímetros. Sólo con la fina barra cromada que parte del logo y recorre todo el coche horizontalmente hasta enmarcar los faros intermitentes incluidos, Toyota logra dinamizar y dotar de más elegancia un coche que, la verdad, en este sentido es difícil que no satisfaga las expectativas de los más exigentes. Las dos rejillas de refrigeración son realmente estrechas, la sensación de los faros es que se han quedado en dos finas líneas, gracias a los cromados y los antiniebla no pueden estar más en los extremas, con lo que la parrilla tampoco puede dar una imagen más baja, estrecha en altura y ancha en su parte más baja. El cromado que envuelve la rejilla inferior también es generoso, y realza el físico de este nuevo Auris.


La vista lateral del nuevo Auris permanece inalterada, pues el lavado de cara no ha llegado a una estructura que sigue siendo más que valida. Los pilotos traseros de nuevo dominan por contraste el color blanco de la chapa de nuestra unidad, en contraposición también con la estrecha luneta trasera, casi negra y también bastante inclinada. La firma visual de los grupos ópticos está muy conseguida, con dos distintos tonos de rojo y también nos parecen modernos y acordes con el resto del diseño del coche. No falta aquí el cromado, en este caso, una pequeña línea horizontal en la parte más baja del paragolpes integrado.


En el interior del Toyota Auris híbrido también percibimos algún cambio, y por supuesto, mejora lo visto anteriormente, sin que esto fuera del todo criticable. La impresión inicial es que se ha rebajado algún centímetro la altura del salpicadero, que en su presentación a la prensa hace algo más de tres años en Lisboa nos pareció realmente elevado. Se han integrado más y mejor los distintos elementos que conforman los paneles y el cuadro de mandos, se ha cambiado de lugar y disimulado el horrendo reloj digital ‘Casio’ que antes cantaba un montón, y se han suavizado formas y matizado superficies, para lograr un conjunto más armónico y apetecible, para al menos estar al nivel de los numerosos generalistas del segmento.


El volante sigue siendo el mismo, afortunadamente, con un tacto de cuero increíble, es la verdad, los botones del mismo siguen siendo útiles y bien posicionados, el cuadro de mandos apenas cambia los bordes de el display central con la información del ordenador de a bordo y seguimos teniendo en la esfera que tradicionalmente es para el cuentarrevoluciones, la información de carga y utilización de la batería eléctrica y el motor de combustión. Nos gusta que la retroiluminación sea en azul, como el logo de los Toyota híbridos o incluso, aquí, el reborde de las alfombrillas. El navegador podía tener un software un poco más brillante, pero que tengas opción de ver ‘street view’ nos parece una pasada, lo mismo que señalice y avise acústicamente de la cercanía de un radar fijo, de obras o de accidentes de tráfico.


La palanca del cambio nos sigue pareciendo caprichosamente pequeña, y para muchos será criticable que una vez elegida la posición, sea D o R, la palanca vuelva a su posición neutra inicial. Es tontería, pero resta información y si te paras a conversar un minutín en una maniobra o aparcando, olvidarás si en cuanto quites el pedal del freno irás hacia adelante o hacia atrás, no tendrás referencia visual y, llegado el caso, podrías liarla. Es algo que pasará una vez de cada miles, pero se podría evitar. En cambio, aun conservando las tomas de aire redondas, su disposición y manera de orientación ahora nos parece más fácil, intuitiva y visual.


En el tema de los asientos somos un poco críticos, aunque es claramente cuestión de gustos. La butaca nos ha parecido demasiado firme, y aunque no es un coche para curvear, en ciudad el cuerpo no se sujetaba lo suficiente en giros de 90 grados. Las plazas traseras están bastante bien, destacando, sobre todo, una plaza central en la que hay espacio suficiente para los pies ya que no hay espacio ocupado por el túnel central de la transmisión. El maletero posee 360 litros, no destaca en exceso, a pesar de contar con un doble fondo muy útil, que se puede regular en un par de alturas.


En marcha, como buen coche híbrido, con poca carga que haya en la batería se agradece poder cubrir los primeros metros, hasta dos kilómetros, en total silencio y con cero consumo y emisiones. Sin pasar de 50 kilómetros por hora y cuidando de no pisar fuerte el acelerador, puedes lograr este hecho sin demasiado esfuerzo. La palabra ready en verde y el símbolo EV te avisan de que puedes empezar a rodar a pesar de no escuchar el runrún del motor de combustión.


Lo mejor de todo, desde nuestro humilde punto de vista, es que apenas te enteras de que el motor de combustión entra en funcionamiento. El escaso ruido que produce y la genial insonorización, otorgan una placidez en el rodar y en la conducción que ya quisieran muchos Premium. Al habitáculo apenas llegan ruidos, ni de rodadura, ni de aerodinámica, ni de motor, y si lo que buscas es un coche suave, cómodo y confortable que parezca levitar a la hora de cubrir kilómetros, sin duda este Toyota Auris Hybrid es tu coche.


Es verdad que cuando aprietas el pedal del acelerador a fondo, buscando ganar velocidad lo más rápido posible, se nota el esfuerzo del propulsor y se oye, pero no es tan terrible como en otras mecánicas híbridas. Lo que sí es parecido es el tiempo de aceleración, que se queda en el mejor de los casos en la barrera de los 11 segundos para alcanzar, desde parado, los 100 kilómetros por hora.


El Toyota Auris Hybrid cuenta con tres modos de conducción: el EV, que aguanta los metros que pueda siempre que la batería tenga energía acumulada, el Eco Mode, que será el más habitual en términos generales, que siempre intenta sacar lo mejor de ambos mundos y lo que más te interese en términos de eficiencia energética, y el Power (PWR) Mode, que se olvida un poco de cuidar consumos y emisiones y pone toda la carne en el asador de ambos modos de propulsión para que el avance, velocidad y aceleración sea óptima en cada momento.


Dinámicamente hablando, está muy lejos de ser un coche con toque deportivo, a pesar de que las suspensiones, dentro de su comodidad y confort extremo, sujetan bien el coche e impiden balanceos indeseados de la carrocería. Sorprende que siendo tan soft puede cumplir esta tarea sin problemas. Pero repito, para que no haya errores, en ningún caso es un coche para correr y llevar al límite, no porque no se pueda, que se puede, pero por sensaciones primero y segundo, porque está hecho, precisamente, para invitarte a una conducción ecológica casi en todo momento, es un coche que te pide suavidad y tacto en el acelerador, sacando la mejor parte del conductor comprometido con el medio ambiente que llevas dentro.


En cuanto a consumos, hemos logrado una media de 5,2 litros a los cien. Unos 150-170 kilómetros de autovía y mucha ciudad, siempre a velocidades legales –fenomenal el simbolito de la velocidad máxima de la vía que se vuelve rojo cuando la superas- han sido los escenarios básicos de una prueba en el que este Auris ha dejado un sabor de boca realmente bueno. Quizá los fanáticos de la conducción lo cataloguen de coche soso, sin sal, que no trasmite demasiado a la hora de conducir, pero los que busquen todo lo dicho anteriormente, habrán acertado de pleno.


Los 23.825 euros que vale la unidad probada parecen mucho, pero es que no le falta de nada en cuanto a equipamiento en este acabado Advance. Techo panorámico –una pena que no se pueda abrir-, 7 airbags, ABS+EBD+BA, 2 anclajes isofix, Asistente de arranque en pendiente, asientos con ajuste lumbar eléctrico, control de crucero, clima bizona, control dinámico de estabilidad, tracción y dirección (VSC+), faros full LED, indicador de presión de neumáticos, sensores de luz y lluvia, sistema de asistencia al aparcamiento SIPA, entrada sin llave y arranque por botón, tres tomas de 12V, AHB, aviso de colisión, PCS, reconocimiento de señales de tráfico, aviso de cambio involuntario de carril, USB, cámara trasera y muchas cosas más… amén de contar mucho espacio en guantera, puertas y bajo el reposabrazos central. Si ves que puedes prescindir de algo de lo mencionado antes, ya sabes que tienes tres acabados inferiores, con la consiguiente reducción del precio final.


CON LA MANO EN EL CORAZÓN


Un coche que piensa en la realidad que nos toca vivir, busca la placidez y el confort de marcha y aporta tecnologías para reducir consumos y emisiones sin tener que renunciar por este hecho a un coche de verdad. La hibridación empieza a tener cada vez menos margen para pulir, y este Auris es una buena prueba de coche actual, moderno, bonito y, sobre todo, útil, sin parecer una cafetera con ruedas con un toque eléctrico.


UN COCHE PARA...


…cualquiera, especialmente, en el caso del híbrido, si posees un mínimo de conciencia social y buscas un coche ‘inteligente’ que no busque la deportividad sino la coherencia con la realidad del tráfico actual. En el nuevo Toyota Auris caben todos, desde novatos, hasta celebritys que busquen atemperar su conciencia contaminadora. Por su suavidad, especialmente aconsejado para conductores que ya sólo piensan en disfrutar la vida con calma y sin sobresaltos.


KILÓMETROS PRUEBA – 375 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 55%-15%-30%


RIVALES


Volvo V40, BMW Serie 1, Audi A3, Mercedes Clase A, Honda Civic, Mazda 3, Seat León, Opel Astra, Renault Mégane, Ford Focus, Citroen C4, Kia Cee’d, Peugeot 308, Skoda Spaceback, Volkswagen Golf




FICHA TOYOTA AURIS Hybrid


Cubicaje / Potencia: 1.798 cc / 136 CV (potencia conjunta)

Caja de cambios: automático

Alimentación: gasolina


Longitud / Anchura / Altura: 4.330 / 1.760 / 1.475 mm

Distancia ejes: 2.600 mm

Maletero: 360 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 225/45 R17

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 10,9 seg.

Velocidad máxima: 180 Km/h

Capacidad depósito combustible: 45 litros

Peso en orden de marcha: 1.385 Kg.

Par motor: 142 Nm a 4.000 rpm

Emisiones CO2: 91 gr/km


Consumos oficiales


Extraurbano: 3,9 l/ 100 Km

Urbano: 3,9 l/ 100 Km

Mixto: 3,9 l/ 100 Km


Bien:


Consumo

Suavidad y comodidad en todo

Equipamiento completísimo en acabado Advance


Menos bien:


El navegador pide a gritos un zoom de ruleta

Ninguna sensación deportiva

Asientos algo duros y mejorables en sujeción lateral


Precio: 18.750 euros


Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net