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SUZUKI KIZASHI AWD – Prueba Coche – Una agradable sorpresa

Por sa , 01/04/2011 | Visto: 9813
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SUZUKI KIZASHI AWD – Prueba Coche – Una agradable sorpresa
Hoy en día es muy difícil que una marca te pueda sorprender con un nuevo coche. Sin embargo Suzuki lo ha hecho con este Kizashi, una berlina de corte deportivo que destaca por su solidez y su racionalidad. Prueba del Suzuki Kizashi AWD de 178 CV.
La verdad es que viendo este Suzuki Kizashi uno se da cuenta de que no es demasiado difícil hacer un coche asequible, práctico, cómodo, estético y con cierto aire de deportividad. En un segmento inexplorado por la marca japonesa en las últimas décadas, Suzuki propone un ejercicio de estilo con un toque nipón pero bastante al gusto europeo. Con los tres volúmenes clásicos, el tercero no demasiado prominente pero bien acabado, el Kizashi abre un mundo de posibilidades a una marca que se había anclado en los coches pequeños y en su buen hacer en todoterrenos y 4x4.
 
Lo primero que hay que analizar es el diseño exterior, y la verdad que me parece bastante acertado. Es fácilmente asociable a la marca, con líneas suaves pero definidas y alguna que otra redondez típica de la tradición oriental. De una de esas tradiciones milenarias, la nipona, proviene el nombre de este vehículo. ‘Kizashi’ es una palabra indicativa de que algo bueno va a pasar. Aquí lo que significa es el nuevo rumbo emprendido por Suzuki apostando fuerte por un sedán de corte deportivo, con unos acabados notables y un gran confort de marcha. Es un coche capaz de hacerte sentir, tirando un poco de poesía, que necesitabas algo muy parecido y no eras consciente de ello.
 
El punto más fuerte y sólido de este coche es sin duda esa estética que apuntaba antes, ya que está muy poco visto. No deriva de nada, no es un facelift o un lavado de cara. Es un coche nuevo y tiene una imagen con bastante fuerza. En la semana de pruebas os puedo asegurar que ha girado muchas cabezas, y todos han buscado con afán el logo y el nombre del vehículo para incorporarlo a su disco duro. La verdad que la estética es un reto a la hora de su definición. Parrilla prominente, con la matrícula partiendo en dos ese espacio, faros ovalados y puntiagudos a la vez, capó largo y elevado, parte inferior del morro parecida a Audi en su paquete S-Line con los antiniebla redondos integrados otras pequeñas toma de aire negras bordeadas por un cromado, bigoteras inferiores… una línea lateral con el habitáculo unos centímetros más retrasado de lo habitual, más cromados en la parte baja y una zaga con un alerón respingón integrado y unos ópticos casi indefinibles con cierto toque Mazda en la disposición de las ópticas centrales. Llamando poderosamente la atención en esta trasera, dos escapes en ambos extremos de corte trapezoidal, con borde cromado, que a buen seguro se convertirán en uno de sus principales rasgos característicos. Tampoco pasan desapercibidas las llantas, de 18 pulgadas en aleación, que son realmente bonitas.
 
Foto detalle del interior del Suzuki KizashiAl interior no le falta de nada, y mezcla sobriedad y elegancia a partes iguales pese a contar con numerosos plásticos duros que, al menos hay que reconocer, que encajan a la perfección. Es curioso porque la mayoría de la superficie del salpicadero tiene el mismo aspecto rugoso que los Volkswagen, pero cuando intentas hundir el dedo como en los alemanes, podrías tronchártelo si no te das cuenta a tiempo y cedes en un intento inútil. Lo malo –y también lo bueno- de este Kizashi, es que las opciones están bastante reducidas. Un único motor, gasolina de 178 caballos, con dos planteamientos distintos. Un tracción delantera y cambio manual por 28.495 euros y un tracción total, con cambio automático y levas en el volante, por 3.000 euros más y que, casualmente, es el que ha caído en nuestras manos para su prueba. Salvo la caja de cambios y el sistema de tracción traen un equipamiento bastante completo en el que no podemos añadir nada, ni siquiera un navegador en opción. Sólo podemos elegir la pintura.
 
Toma nota de lo más destacado del equipamiento de serie en ambas versiones: Llantas de aleación Sport de 18", Suspensión Sport, Apertura remota de puertas, Botón de arranque, Climatizador Dual, Radio CD + MP3 + Bluetooth, Control automático de velocidad, Levas de cambio en volante, Caja de cambios automática CVT, Display de información integrado en el panel de instrumentos, Indicador de la posición de las marchas (CVT), Faros HID (High Intensity Discharge), Lavafaros, Faros ajustables en altura automáticamente, Encendido automático de los faros, antiniebla, Retrovisores exteriores ajustables y plegables eléctricamente y calefactados, USB, Techo solar, Paragolpes delantero + biseles de los faros antiniebla + parrilla inferior Sport, Asientos delanteros calefactables y en piel, eléctricos, con 10 posiciones y 3 memorias (asiento conductor), Airbags (7) frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor, ABS con EBD, ESP (Electronic Stability Program), Control de descenso CVT, Función de asistencia a la frenada y Sensores de aparcamiento delantero y trasero. Casi nada.
 
Sentado al volante tienes sensación de calidad. El cuero del tapizado y el tacto del volante ayuda muy mucho a esta impresión. Todo ordenado, todo correcto, todo en su sitio, incluso algunos botones, como unos pocos en el volante, con un ribete cromado que acentúa aún más ese aire de pulcra exclusividad, sin alharacas, sin querer llamar la atención, pero con cierto ‘savoir faire’. Por cierto que el sonido del equipo de audio es bastante mejorable. Las tradicionales esferas del velocímetro y el cuentarrevoluciones tienen personalidad y predomina el color blanco. Mediante dos botones en el volante controlas el Trip y los datos del ordenador de a bordo. Compruebas que los retrovisores son plegables, pero no automáticos: tienes que apretar el botón con el encendido en marcha. Las líneas son puras y sencillas. Las superficies agradables al tacto pese a ser duras. La palanca de cambios funciona a la perfección y se desliza con suavidad. También las levas son ergonómicas y no tienes que hacer esfuerzos para accionarlas. Tienes espacio entre ambos asientos para dos bebida y un buen hueco dentro del reposabrazos. Los asientos son cómodos, hay espacio de sobra, recogen bien y en caso de frío calientan con tres intensidades distintas. Las plazas traseras son amplias gozan de bastante espacio. El maletero, de 461 litros según las cifras oficiales, aparenta algo menos. El techo solar se acciona por medio de un botón y aporta un extra de luz y claridad al interior. La visibilidad es buena, salvo en la zaga, con el final del maletero algo elevado por el pseudo alerón, aunque los retrovisores cumplen bien su función. La verdad es que el concepto era claro y conciso y en Suzuki han sabido llevarlo a cabo a la perfección, sin fallas. Por ese precio los generalistas suelen dar más centímetros, pero es cierto que el equipamiento es bastante completo y el aspecto deportivo de esta berlina no está tan definido en la competencia.
 
Foto detalle del frontal del Suzuki KizashiUn plus de esta unidad de prensa probada es la tracción total inteligente, que se activa mediante un botón a la izquierda del volante. Generalmente nunca la tendrás activada salvo en el momento en el que quieras un plus de aceleración o deportividad, bien en tu día a día, bien en tus escapadas de fin de semana. No hemos notado una diferencia de consumo apreciable, aunque a buen seguro debe haberla. Quizá es este el punto donde peor nota saca este Kizashi. El motor 2.4 de gasolina y 178 caballos de potencia ha gastado, desde nuestro punto de vista, una barbaridad, comparado con la competencia. Moverse en cifras en torno a los 11 litros, casi siempre con la tracción total desconectada, nos ha parecido algo casi anacrónico. También hemos notado un fallo terriblemente grave, y que esperamos que sea específico de nuestra unidad de pruebas, y es que, al pegar el pisotón y lograr que el coche se revolucione al máximo, hasta las 6.000 RPM, no entra la marcha siguiente. Sigues por los siglos de los siglos a 6.000 vueltas si no te decides a aflojar un poco la presión del acelerador para que la siguiente marcha se engrane y poder seguir ganando velocidad en el caso de que así lo desees. En este orden de cosas, al igual que hay que reconocer que la insonorización está muy bien trabajada y es un punto a su favor, cuando pisas a fondo el sonido del motor crece por momentos hasta llegar a ser muy desagradable. Estos detalles deslucen bastante la impresión final, y es una pena porque, en el día a día, el cambio se desliza con suavidad y las transiciones son rápidas y precisas. Una lástima.
 
Hablando ya en términos dinámicos, el Kizashi no es un mal coche, pero tampoco es un deportivo puro, eso hay que dejarlo claro, aunque sus formas y sus músculos prometan otra cosa. A la dirección, personalmente, le habría puesto un punto más de firmeza, más que nada para que te diera más información de lo que pasa en el asfalto. La pisada de este Suzuki es buena, tiene aplomo, y tendrás que buscarle mucho las cosquillas para encontrárselas, con un tarado de suspensiones y amortiguaciones bastante acertado. Es una pena, en términos deportivos, que el motor no empuje un poco más, pues podría llegar a ser realmente divertido, aunque este tema es un plus al confort de marcha y a la seguridad que aporta en los desplazamientos largos.
 
Entre los peros de este modelo, hay uno por encima de todo, y es el hecho de carecer de una mecánica diesel, que lastrará sin remisión las ventas en Europa de un buen coche en líneas generales, que sientan las bases de la próxima actualización en la que, de pulir los pequeños problemas encontrados, estarán en condiciones de ofrecer un producto a la altura de la competencia.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Quizá sí, quizá no. No podía acabar sin dejarme vencer por el juego de palabras. El Kizashi es un ejercicio realizado con honestidad y pulcritud. Tiene muchas cosas mejorables pero puede valer como coche único perfectamente. Una lástima sus carencias en cuanto a motores y variedad de equipamiento… pero es un buen principio…


UN COCHE PARA...
…el que quiere distanciarse de los demás con un producto nuevo y casi desconocido. Si buscas aunar berlina y deportividad hay otras opciones, pero casi seguro más caras a igualdad de equipamiento. Si estás dispuesto a sacrificar algunas cosas, puede que hayas encontrado tu coche.


KILÓMETROS PRUEBA – 5 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-25%-35%


FICHA Suzuki Kizashi AWD CVT
 

Cubicaje / Potencia: 2.393 cc / 178 CV a 6.500 rpm

Caja de cambios: Automática CVT

Alimentación: Gasolina
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.650 / 1.820 / 1.470 mm

Distancia ejes: 2.700 mm

Maletero: 461 litros

Nº plazas: 5

Neumáticos delanteros: 235/45R18

Tracción: Total Inteligente 4x4

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos
 

Aceleración 0-1 km/h: 8.8 seg.

Velocidad máxima: 205 km/h

Capacidad depósito combustible: 63 l

Peso en orden de marcha: 1.530 kg

Par motor: 230 Nm / 4.0 rpm

Emisiones CO2: 191 g/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 6.6 l / 1 km

Urbano: 11.3 l / 1 km

Mixto: 8.3 / 1 km
 

Bien:

Equipamiento

Presentación general, exterior e interior

Tracción total desconectable
 

Menos bien:

Consumo

Único motor / ausencia de diesel

El navegador no es ni opcional
 
Precio: 31.495 euros
 
Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net
 
 
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