SKODA OCTAVIA SCOUT – Prueba Coche – Capacidad con traje de campo

Por sa , 04/04/2012 | Visto: 20078

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SKODA OCTAVIA SCOUT – Prueba Coche – Capacidad con traje de campo
Skoda no ha sido el último en ir a la moda. Con su primo A4 Allroad quattro en casa, Skoda no tardó en vestir a su Octavia de campo y llamarle Scout. ¿Merece la pena? La contestación, en esta prueba del Skoda Octavia Scout TDI 140 DSG 4x4‏.




A la estela del Audi A4 Allroad quattro, pionero en estas lides, llegaron modelos de otras marcas que imitaron a la berlina familiar de Audi. Recuerdo de memoria el Rover 200 Streetwise, Volkswagen Cross Polo, Renault Scénic RX4, Seat Altea Freetrack… luego llegaron en tromba los SUV amalgamando espacio y capacidad para transitar por caminos fuera del asfalto, y últimamente marcas como Peugeot y Opel han apostado por variantes como el 508 RXH que apuesta incluso por la configuración híbrida y el Insignia Cross Four, que vuelven a la senda marcada en su día por el Audi A4.
 
En el caso de Skoda y del Octavia, fueron de los primeros en subirse al carro, obvio, si sabemos que Audi y Skoda forman parte del grupo VAG. La marca checa apostó por ser continuista con la idea, y escogió la ranchera del Octavia para vestirlo de campo, darle la tracción 4x4 y ofrecer una opción más económica, casi 8.000 euros, que el ya mencionado Audi A4 Alrroad quattro, a igualdad de motor.
 
Con estas premisas, Skoda muestra su esfuerza por hacer de un coche familiar un coche campero. El sobreprecio entre uno y otro, en función del motor y los acabados, está en torno a los 3.500 euros de media, y sólo cada uno de nosotros puede decir si merece la pena o no. En nuestro caso lo tenemos bastante claro, y en el texto que sigue podrás ver las razones que nos llevan a pensar por qué no apostaríamos por la opción Scout, pese a los sistemas y mejoras que incorpora con respecto al normal para adentrarse en territorios vedados a las grandes berlinas ruteras.
 
Los 32.480 euros que cuesta de serie el Skoda Octavia Scout 4x4 con cambio DSG en su motorización TDI de 140 caballos parecen un precio bastante aquilatado, aunque acostumbrados a las ajustadas facturas de Skoda, que la cifra a desembolsar por uno de sus productos empiece por 3 chirría un poco. Y eso que estamos hablando de una berlina contrastada, con bastante equipamiento, un motor a prueba de bombas e impecable en casi todos sus aspectos y la tracción quattro del Grupo Audi/Volkswagen. La entrada a gama de este modelo, con el 1.4 160 CV gasolina, sale por 26.140 euros en su acabado más básico, gracias a los 2.600 euros de descuento que hay que restar en el precio final de cada uno de los Scout disponibles.
 
En el plano estético, la única novedad con respecto al Octavia Combi son las protecciones de bajos delante y detrás en color metalizado y parachoques de claro corte campero, plástico negro en abundancia delante y detrás, y también algo en la parte baja de los laterales, completado el conjunto por una toma de aire bajo la matrícula delantera sobredimensionada y las barras en el techo. Eso en lo estético, con lo que a nivel de diseño, en Skoda no se han roto la cabeza para hacer que este familiar entre un poco más por los ojos que el modelo del que deriva y que no destaca, precisamente, por romper corazones al primer vistazo. Al menos la doble salida de escape en el lado izquierdo le da un toque más poderoso.
 
El interior del coche es calcado al del Octavia Combi, con la única salvedad que se ve a simple vista, y es un asa metalizada justo delante del copiloto, justo encima de la guantera y debajo de la zona del salpicadero donde va el airbag. Detalle de cara a la galería más que nada, porque habría que ir muy cerca del salpicadero con el asiento pegado a la parte delantera y coger unos baches terribles para los que el Scout no está preparado, para justificar la practicidad del elemento en cuestión. Eso sí, chulo, queda.
 
Por lo demás, el Scout goza de las mismas cotas de habitabilidad que la mayor parte de la familia Skoda, y este Combi de aspecto SUV tiene unas plazas traseras y un maletero que muchos quisieran, aún midiendo medio metro más. Con 4,58 de longitud, el Scout goza de 580 litros de maletero, con una boca enorme y una altura de carga bastante práctica, lo que, junto a unas formas muy regulares, le hace ser la referencia del segmento. Las plazas delanteras son muy buenas, y las traseras no van a la zaga. En cuanto a instrumentación, poco más hay que añadir a lo que dijimos en su día en la prueba del Skoda Octavia, a pesar de que probamos el motor menos potente y el acabado más básico. En esta ocasión el Scout trae bastantes elementos que no son de serie, como llantas, techo solar eléctrico, asientos calefactables en cuero y alcántara, Xenon, barras longitudinales, sensor de lluvia, faros antiniebla, Tempomat (control de crucero), un navegador con pantalla táctil espectacular, avisos de estacionamiento, retrovisores plegables eléctricamente, pedales de aluminio… y todo ello y alguna cosa más sale por menos de 5.000 euros. Es más, que las preciosas llantas de 17 pulgadas Proteus cuesten solamente 70 euros, me parece casi un error tipográfico.
 
La vida a bordo es excelente, no ya sólo por el espacio, sino por la practicidad, la calidad de los materiales –prueba a experimentar el placer de hundir el dedo en el salpicadero- y en la calidad visual, aunque el diseño, soso, pueda parecer hasta cierto punto espartano. El volante responde a los cánones Volkswagen y el cuero fino es una delicia, así como el uso y disfrute de todos y cada uno de los botones y palancas que componen los mandos de este Skoda, que sigue dando mucha calidad a un precio contenido, comparado con sus primos alemanes. El diseño ya digo que no es el acabose, pero todo está claro, legible y calculado. El ordenador de a bordo es el de siempre y los huecos para dejar cosas siguen siendo muchos y practicables. Tanto el climatizador como el navegador táctil son prácticos e intuitivos, a destacar que puedas tener a golpe de ojo la velocidad máxima de la vía por la que circulas por si te despistas.
 
Una vez en marcha, entramos en el meollo del asunto. Los 140 caballos del TDI son los habituales, con raíl común, una delicia en cuanto a su uso, disfrute y funcionamiento y un par motor de 320 Nm que promete tener tirón siempre que sea menester. Tiene el suficiente brío para acelerar con fuerza y mantiene cruceros de aúpa sin esfuerzo. El consumo es meritorio, ya que habitualmente comprobamos que las cifras oficiales son entre litro y medio y dos litros más optimistas que las que salen habitualmente. En este caso, la cifra de 6,6 litros cada cien kilómetros se acerca muchísimo a la que marca el fabricante, después de un uso mixto bastante mixto, valga la redundancia.
 
Aquí hay que hacer un apunte al margen y es que, en cualquier caso, el DSG siempre va de lujo y es la rueda a seguir entre los generalistas y no tan generalistas, pero no sé si ha sido por la especial configuración de este Skoda, me ha parecido el cambio menos refinado de cuantos DSG he tenido la oportunidad de probar, y casi fijo que alcanzan la docena. No quiere decir que vaya mal, pero no es tan perfecto como otros de la misma casa. Siempre viene el modo Sport, que se conecta pasando la palanca a la letra S, y ya de inmediato, con respecto al modo D, notas que aumentan las revoluciones. El cambio de marcha se hace a más alto régimen y se ganan décimas al crono en aceleraciones fuertes.
 
Volviendo de manera colateral al consumo, llama la atención la cifra, sobre todo teniendo en cuenta la configuración del Scout, con la tracción 4x4 y una peor aerodinámica (Cx de 0,34) debido a que cuenta con un chasis un poco más elevado que el Combi del que deriva. Al hilo de esto, sorprende que en el folleto oficial del modelo, no aparezcan por ningún lado las cotas de ataque, salida o vadeo de un coche que, en teoría, debe permitir excursiones de fin de semana con cierta facilidad fuera del asfalto. Sí aparece, en cambio, una buena explicación del sistema de tracción 4x4 con embrague interaxial Haldex. Tamaño palabro esconde un embrague multidisco controlado electrohidráulicamente y situado en el eje trasero. Según la situación de conducción, y sin necesidad de dar a ninguna ruleta ni apretar ningún botoncito, la unidad de control Haldex establece la presión requerida, que afecta al nivel de embragaje y a la cantidad de tracción transmitida a cada eje. En condiciones normales manda el 96 por ciento de la tracción a las ruedas delanteras. Si la cosa se complica, igual la tracción en cada eje y en cada rueda, siendo el 25 por ciento el trabajo de cada rueda. Si se produce pérdida de tracción por terreno resbaladizo, nieve, hielo o lo que fuera en las ruedas traseras, hasta el 90 por ciento de la tracción puede pasar al eje trasero. Si tres ruedas tienen dificultad para tracción, la cuarta que está bien posicionada puede acaparar hasta el 85 por ciento de la tracción.
 
A la hora de la verdad, en experiencia directa, lo hemos metido por caminos más o menos rotos, y la verdad es que su configuración y su larga batalla dificultan mucho la circulación por sitios poco más complicados que pistas de tierra. Las zanjas no deben ser demasiado marcadas y las piedras no pasar mucho más de guijarros para poder circular por estas vías. Es cierto que por tierra y caminos pedregosos de nivel bajo puedes ir rápido y sin problemas, pero poco más. Vadear riachuelos o meterte en zonas de arena suelta me suena bastante a temeridad si sólo vas armado con este Scout.
 
A cambio, en autovía va bien, incluso muy bien, suave y silencioso, lo habitual, aunque acusa un poco más de balanceo que el Octavia normal, por lo que pensamos que, sin ofrecer mucho más fuera del asfalto, pierde un poco de aplomo en carretera, sobre todo cuando el trazado no es tan recto y se suceden las curvas. Las suspensiones son cómodas, obvio, los neumáticos también tienen un perfil un poco más alto del habitual, y todo sumado, pues acaba con las sensaciones descritas.
 
El Autohold que impide que el vehículo ruede para atrás en situaciones puntuales viene muy bien, lo mismo que los sistemas ABS (sistema antibloqueo de frenos y asistente de frenada), ESP (programa electrónico que ayuda a mantener el control de la dirección en situaciones críticas), EBV (sistema de distribución de frenada entre ambos ejes), HBA (asistente mecánico de frenada), MSR (control de carga del motor), ASR (sistema antideslizamiento) y EDS (bloqueo electrónico del diferencial). Por ayudas y mecanismos que hacen la vida más fácil al conductor, desde luego, no queda.
 
Uno de los puntos más débiles, aunque entendible, de este coche, es que sólo está disponible con dos motores, de 160 CV en gasolina y 140 en diesel, aunque aquí combina la posibilidad de cogerlo con cambio manual o el DSG. Digo entendible, porque no es un modelo del que se vendan mil unidades todos los meses. Que la conexión USB no sea de serie también es algo a solucionar. En el otro lado aplaudimos elementos como un parasol doble, con lo que puedes atajar a pares las puestas de sol en carreteras sinuosas sin tener que estar todo el rato moviendo de un lado para otro el parasol, y los 18 gigas de disco duro del sistema de audio.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Si las excursiones que haces fuera del asfalto están en el punto justo en el que un turismo habitual tendría problemas y necesitas hacer muchos kilómetros para llegar a ese punto, en ese caso, estaría justificada la compra de un modelo como el Scout. Si valoras mucho la calidad de rodadura te deberías comprar al hermano Combi, y si el uso fuera del asfalto es mayor, te interesa mirar algo más capaz y preparado.
 
UN COCHE PARA...
 
…los que tienen muy claro que necesitan algo así. Las sensaciones son 90 por ciento Octavia y ganas algo de capacidad off road. Parejas jóvenes –con o sin algún hijo- que salen bastante a menudo los fines de semana y no pueden despreocuparse del tema económico, son el target de un vehículo tan funcional como el Scout.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 800 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-20%-40%
 
FICHA SKODA Octavia SCOUT TDI 140 DSG 4x4
 
Cubicaje / Potencia: 1.968 cc / 140 CV a 4.200 rpm

Caja de cambios: Automática DSG de 6 velocidades

Alimentación: Diesel por raíl común
 
Longitud / Anchura / Altura: 4.584 / 1.784 / 1.533 mm

Distancia ejes: 2.578 mm

Maletero: 580 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 225/50R17

Tracción: 4x4

Frenos delanteros: discos ventilados de 280 mm

Frenos traseros: discos ventilados de 280 mm
 
Aceleración 0-100 km/h: 10,1 seg

Velocidad máxima: 199 Km. /h

Capacidad depósito combustible: 60 litros

Peso en orden de marcha: 1500 Kg

Par motor: 320 Nm a 1.750-2.500 r.p.m.

Emisiones CO2: 162 g/Km.
 
Consumos oficiales:
 
Extraurbano: 5,5 l/ 100km

Urbano: 7,4 l/ 100 km

Mixto: 6,2 l/ 100 km
 
Bien:

Maletero

Consumo

Equipamiento
 
Menos bien:

Poca variedad de motores

Sobreprecio con respecto al Combi

Capacidades off road
 
Precio: 32.480 euros (-2.600 € de promoción en enero 2012)
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net