SEAT Mii – Prueba Coche – Gran Coche Pequeño

Por sa , 18/06/2012 | Visto: 12747

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SEAT Mii – Prueba Coche – Gran Coche Pequeño
El espíritu del Seat Arosa sigue vivo, y lo hace en un pequeño pero matón Seat Mii, un coche clon del Skoda Citigo y el Volkswagen Up!, que representa una gran opción para los que necesitan un coche urbanita. Prueba a fondo del Seat Mii 1.0 75 CV.




Te lo voy a decir desde el minuto 1 de partido: Este Seat Mii me ha gustado mucho. Relación calidad/precio, muy pero que muy notable. Hablo del Seat Mii, porque es el coche que hemos probado, pero el 80 por ciento de lo que aquí digamos es extensible al Volkswagen Up! Y al Skoda Citigo. El grupo VAG se ha descolgado con un producto de gran calidad en un segmento en el que es bastante raro ver buenos acabados a un precio razonable –excepciones hay-. Apaga la Wii, deja el mando tranquilo, que descanse un rato tu avatar (Mii), y después de leer esto a ver si no piensas seriamente en hacerte con uno de los productos más redondos de Seat en toda su historia.
 
Hablamos casi de micro coches, vehículos urbanitas pensados por y para la ciudad, pero que gracias a unas cualidades excelentes, permiten mucho más que eso. Por causas ajenas a nuestra voluntad y una agenda cargadísima de eventos y trabajo, no hemos podido hacer más de 400 kilómetros a este Seat Mii, pero te prometemos que han sido más que suficientes para poder apreciar sus múltiples atributos, la mayoría, impropios para un coche de poco más de tres metros y medio y apenas ocho mil euros en su versión más básica, promoción actual incluida.
 
A nivel de diseño, es difícil encontrar un coche pequeño que destaque por su belleza, pero este Seat Mii la verdad que resulta simpático a la vista. Está mejor resuelto en el frontal que en la zaga, algo sosa y demasiado sencilla, que no simple, pero en conjunto está bien trabajado y finalizado con acierto. En 3,55 metros no se puede dar mucha rienda a la imaginación, más si cabe porque casi siempre esto implica unos kilos de más, y con este tamaño y motores de un litro de cilindrada no hay mucho margen para nada.
 
Sincerándome del todo, no me termina de convencer en el plano estético ninguno de los tres hermanos. El que menos, el Skoda, que me parece el más simplón. Al Seat ya digo que le he cogido cariño por el frontal y el Volkswagen es quizá el más trabajado, pero también hay que rascarse el bolsillo un poco más.
 
Por dentro este Seat Mii me ha sorprendido gratamente. No esperaba demasiado, pero es que me ha convencido en todo salvo en un aspecto, y es que las plazas traseras, como puedes ver en una de las fotos, son demasiado justas para 1,80 metros o más. Mal que bien, puedes afrontar hasta un desplazamiento medio, pero a la larga no tendrás dónde poner los pies o en qué sitio colocar las rodillas para no estar en contacto con ninguna superficie. Quitando esto, sobresaliente.
 
Otro detalle que no me convence es que los respaldos y el reposacabezas de cada asiento delantero están integrados, no se pueden regular, y es una pena. Normal para reducir costes y peso, pero la verdad que un reposacabezas regulable se echa de menos. Y ya puestos, que los asientos recojan y envuelvan un poquito más y, si fueran un pelín menos rígidos, algo más acolchados, rizaríamos el rizo. Una cosa más: estaría fenomenal que el volante también fuera regulable en profundidad en vez de sólo en altura. Remato el lado derecho del cuadernillo, que es donde apuntamos lo que no nos convence: sería fenomenal que estuviera homologado para cinco personas en vez de para cuatro, pero es cierto que meter tres adultos atrás podía ser un buen reto para el antiguo programa ‘¿Qué apostamos?’. El último detalle es anecdótico: el conductor no puede accionar desde su sitio el elevalunas del acompañante, a no ser que tengas un ‘gadgetobrazo’. Hasta aquí los peros. A partir de ahora, sólo cosas remarcables.
 
Seat demuestra con el Mii que decir coche pequeño no tiene que significar forzosamente coche inseguro, coche poco equipado, coche feo o coche de juguete. El Mii tiene argumentos de sobra para, con un precio contenido, poner las cosas muy difíciles a todos los rivales de su segmento e incluso a algunos de mayor tamaño.
 
No vamos a cometer el error de decir que el habitáculo es digno de un monovolumen pequeño, pero es cierto que, a los mandos, la distancia de la cabeza al techo es mucho mayor de lo esperado. Tampoco sientes la rodilla derecha presionada con la consola central. Ni el codo en el reposabrazos de la puerta. La verdad es que está muy conseguido. Detrás es otra cosa. Ya he dicho que el espacio no sobra, pero es que acceder a las dos plazas traseras tampoco es fácil en un 3 puertas como el que hemos probado –ya está disponible la versión de cinco puertas por un sobreprecio de tan solo 300 euros. El asiento se reclina hacia adelante y se desliza, pero aún así el hueco para pasar es angosto.
 
Hablamos ahora del maletero, y los 238 litros de la cifra oficial me parecen pocos para lo que es capaz de acoger. Con un doble fondo para compartimentar la carga de serie, el cofre del Seat Mii es de sobresaliente, a tenor de las medidas exteriores. La boca de carga no es muy alta, y aprovecha muchos centímetros hacia abajo para lograr una excepcional cifra de volumen. No es difícil, incluso para un tipo de metro y ochenta centímetros, hacer la coña y meterse en el maletero. Una pequeña tapa detrás de los reposacabezas traseros permite ocultar la carga una vez cerrado el práctico portón de fácil apertura y cierre. Muy bien.
 
El cuadro de mandos, pese a su reducido tamaño, es alucinante como logra aglutinarlo todo. En un formato mini, no falta de nada, incluso tiene elementos que muchos compactos e incluso berlinas desearían. El ejemplo más claro es el ordenador de a bordo tan completo, el control de estabilidad o incluso el cuentarrevoluciones que aún falta en algunos modelos a la venta, aunque estos ya son contados.
 
La instrumentación ya digo que tiene formato mini, pero no falta nada. La esfera grande, centrada, es la de la velocidad, mientras en la pequeña de la izquierda está el cuentarrevoluciones y en la derecha el indicador de la gasolina. En la parte baja de la central, siempre en tonos rojos, el pequeño display del ordenador de a bordo, en el que tienen sitio todos los parámetros habituales en este dispositivo de las marcas del grupo VAG, Seat, Audi, Volkswagen y Skoda. Estaría fenomenal que el botoncito para cambiar los kilómetros totales y parciales no estuviera detrás del volante. El volante, por supuesto, carece de botones y tiene un tacto de la misma calidad que sus hermanos mayores.
 
Por lo demás, aún siendo plásticos duros, el salpicadero y la consola central dan sensación de calidad, de cuidado, de esmero. Prescinde de las salidas de aire en la parte central, pero, gracias al tamaño, la de un lado llega a ventilar el otro sin ningún problema. Todos los mandos de la consola central están recogidos en la parte superior. Aireación y sistema de sonido, francamente mejorable, precio obliga, están compactados, dejando un enorme hueco debajo de esta y hasta la palanca de cambios para poder dejar bastantes cosas. Falta la entrada del USB, pero no la toma auxiliar del mechero y el botón para desconectar el control de tracción.
 
El cambio es impecable, en cuanto a palanca, recorrido, disposición y escalonamiento, es una de las cosa que más me ha gustado, a pesar de que con sólo 75 caballos de potencia no se pueden hacer maravillas. Las cinco marchas están muy bien posicionadas, y sólo alguna vez me he parado a la mitad de meter sexta, dándome cuenta de que ahí, en este Mii, está la marcha atrás. Este apartado me ha gustado casi tanto como las cifras de consumo que arroja este Mii. Durante mucho tiempo no ha pasado de cinco litros a los cien en una conducción eminentemente urbana, y eso sin contar con modos eco o dispositivos que desconecten el motor en semáforos o detenciones habituales en ciudad, tan solo un indicador de marcha que te recomienda cuando cambiar para lograr consumos y emisiones más ajustados. Al final se ha ido de vuelta con 5,1 litros, pero en autovía la media era de 4,2, y sin demasiados problemas para aguantar las velocidades máximas de la vía. Con los 35 litros de capacidad de su depósito, pasar de 600 kilómetros sin repostar es moneda corriente.
 
A nivel dinámico, la verdad que me ha sorprendido, y no porque esperase poco de este Mii, sino porque me ha dado mucho más de lo que ya de por sí esperaba. Es un coche ágil como pocos, con un radio de giro muy trabajado, se aparca, obvio, casi en cualquier lado, y con una suspensión muy conseguida –nuestra unidad monta la Sport que hay que pagar aparte-, confortable y firme a la vez, capaz tanto de filtrar irregularidades como soportar el peso en todo tipo de curvas. El equilibrio logrado es digno de mención, y no descartéis en poco tiempo una versión sport de 100 caballos que mantenga el peso por debajo de la tonelada y con suspensiones un poco más firmes y decididas. El régimen de uso es amplio, con las limitaciones lógicas de potencia y cubicaje y, obviamente, mejor a partir de tres mil vueltas –el corte de encendido es a 6.700-.
 
El pack sport de nuestra unidad hacen aún más atractivo al Mii, y el rojo oficial de la marca añade un puntito más al notable conjunto. Si hablamos de precios, ya sabes el de entrada, con oferta, menos de 8.000 laureles para el 1.0 de 60 CV más básico, con ABS, ESC y 5 estrellas EuroNCAP de serie desde el modelo más básico. A partir de ahí vamos subiendo. El menos equipado de 75 CV apenas cuesta entre 320 y 450 euros más, según versiones. Antes de descuentos nuestra unidad, con el acabado Style, sale por 10.690 euros (las ofertas promocionales a día de hoy están entre 1.000 y 1.500 euros de descuento y no las he añadido). Con el asistente a la frenada (225), el paquete invierno (200), la rueda de repuesto tamaño reducido que pagas aparte (50), el SEAT Portable System, con aux-in, bluetooth, navegador con pantalla táctil y radio CD/MP3 (360) y el paquete sport, con llantas de aleación de 15 pulgadas, cristales oscuros, tapizado sport, antiniebla, retrovisores eléctricos y la suspensión sport que tanto nos ha gustado (800), la unidad que hemos probado llega a los 12.324 euros –sin descuentos-, una cifra que ya se aleja un poco de la inicial, pero con la que te llevas un coche con aire acondicionado, velocidad de crucero, sensor de aparcamiento y ¡hasta con asientos calefactados!, digno de un segmento superior y de cualquier Premium. Además, si lo quieres automático, lo tienes en ambas motorizaciones.
 
El navegador no deja de ser un tomtom de los de toda la vida, pero es práctico, cómodo y desmontable fácilmente, sin ventosas en el cristal ni nada por el estilo. Fenomenal.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Si necesitase un coche pequeño no dudaría demasiado. Sin renunciar a largos desplazamientos, es el coche perfecto en modo urbano, ágil, pequeño, cómodo, gasta poco y se comporta de manera meritoria. El precio me parece muy acorde con lo que ofrece y con un diseño actual, Seat tiene un gran valor para pelear contra la crisis
 
UN COCHE PARA...
 
…varios perfiles, desde el universitario que necesita un coche pequeño para simplemente hacer pequeños desplazamientos, hasta un segundo coche que sea como un rabo de lagartija, que quepa en cualquier lado y que se mueve como pez en el agua entre los edificios de la gran ciudad. Su capacidad de carga le hacen apto para llevar niños al colegio o ir a la compra, sin necesidad de recurrir a grandes todoterrenos o aparatosas berlinas de dudosa funcionalidad en la urbe.
 
RIVALES
 
Ford Ka, Kia Picanto, Skoda Citigo, Volkswagen Up!, Fiat 500, Fiat Panda, Chevrolet Spark
KILÓMETROS PRUEBA – 380 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 65%-15%-20%
 

FICHA SEAT Mii 1.0 75 CV

Cubicaje / Potencia: 999 cc / 75 CV

Caja de cambios: Manual de 5 velocidades

Alimentación: Gasolina
 

Longitud / Anchura / Altura: 3.557 / 1.641 / 1.478 mm

Distancia ejes: 2.420 mm

Maletero: 238 litros

Nº plazas: 4

Neumáticos: 165/70R14; unidad probada: 185/55 R15

Tracción: Delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados de 256 mm

Frenos traseros: Tambor de 200 mm
 

Aceleración 0-100 km/h: 13,2 seg

Velocidad máxima: 171 Km. /h

Capacidad depósito combustible: 35 l.

Peso en orden de marcha: 929 kg.

Par motor: 95 Nm / 3.000 - 4.300 r.p.m.

Emisiones CO2: 108 g/Km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,0 l/ 100km

Urbano: 5,9 l/ 100 km

Mixto: 4,7 l/ 100 km
 

Bien:

Precio

Equipamiento

Espacio y habitabilidad
 

Menos bien:

No start&stop

Sin motores diesel

Necesidad de cambiar de marcha a cada instante
 
 
Precio: Desde 7.980 euros (60 CV, con oferta) Unidad probada, desde 10.690 euros 
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net