RENAULT CLIO – Prueba – Diseño, diseño, diseño

Por sa , 29/04/2013

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RENAULT CLIO – Prueba – Diseño, diseño, diseño
El nuevo Renault Clio es espectacular. Con más de dos décadas en el mercado, la reinvención del Clio es un acierto. Renault se frota las manos ante la aceptación y expectación recibidas. Prueba del nuevo Renault Clio TCe 0.9 90CV 5p.




El nuevo Renault Clio nos ha encantado. Estéticamente es un salto adelante exponencial. La nueva parte trasera y su línea deportiva no va a dejar indiferente a nadie. Renault, después de mucho pequeño retoque y buenas dosis de continuismo, se ha decidido a dar un volantazo hacia el futuro con su pequeña estrella, y el resultado no puede ser más aplaudido. Con una agresiva campaña de publicidad, el Renault Clio vuelve a ser la referencia en el segmento de los utilitarios, posición que había perdido en los últimos años por el empuje de otros contendientes como Seat Ibiza, Ford Fiesta, Volkswagen Polo, o Peugeot 208.
 
Clio sigue siendo la pequeña musa de la historia y de la poesía heroica en la mitología griega. Como todas las musas, es hija de Zeus y Mnemósine, y el toque histórico de Clio nos viene al pelo porque, efectivamente, este Renault Clio ha llegado para hacer historia. Los genes de Renault están muy marcados, pero la revolución tanto en el exterior como en el interior ha sido importante, siempre para mejor.
 
Siempre, o casi siempre, empezamos el análisis de los coches que sometemos a prueba por el exterior, y el exterior de este Renault Clio enamora ‘au premier regard’, que dirían nuestros vecinos del norte. Aunque los cambios por delante son notables, es por detrás donde cambia su filosofía de manera radical, y mejora una barbaridad las manidas formas que apenas retocaba una y otra vez en los últimos años. La zaga del nuevo Renault Clio es una delicia para los diseñadores de automóviles, una apuesta arriesgada pero segura, no hay más que ver que el nuevo SEAT León también maneja unas formas bastante semejantes a las de nuestro pequeño francés.
 
Los pilotos ahora son horizontales, alargados aún más en la parte superior, dinámicos, atrevidos, hirientes, con una luneta trasera estrecha que avanza por los laterales para acentuar esa idea de fluidez. Abajo, mucho plástico negro asemejando branquias y terminaciones estriadas para seguir dando imagen de deportividad. De lado, vemos bastante superficie chapada, con una línea de cristal que muere muy arriba, justo donde se ocultan los tiradores de las puertas traseras, quizá un poco altas, pero ideales para ocultar perfectamente que se trata de un cinco puertas y apostar sibilinamente por la línea coupé de un tres puertas. Cromados en la parte inferior siguen apostando por el modernismo y la actualidad en cuanto a su diseño.
 
Por delante, toma protagonismo de manera descarada el rombo símbolo de la marca, enorme, centrado, partiendo en dos una mirada algo más clásica, pero que apunta a futurista gracias a las luces de día, dos pequeñas líneas de leds justo donde empiezan los faros, muy centradas, que configuran una personalidad segura de sí misma. Debajo, una boca bastante amplia, no toda con rejillas para refrigerar, pues no lo necesita. Pequeños abultamientos laterales en el capó y un parabrisas muy inclinado terminan de dibujar un coche que no puede negar que ha sido diseñado con clara inspiración racing y para perdurar bastantes años sin pasar de moda ni caer en el olvido.
 
Nuestra unidad, un TCe de 90 caballos, en un color amarillo muy vistoso y personal, que vuelve a denotar seguridad y osadía, venía personalizada con unos stickers (adhesivos) que, por 200-300 euros, pueden dar un toque aún más deportivo o moderno a tu coche, diferenciándolo del resto. Diversos modelos y diseños, incluso en el techo, pueden terminar de convencerte a la hora de hacerte con tu primer coche.
 
Renault ClioLa personalización no acaba en el exterior, y lo vemos en el interior cuando abrimos nuestra unidad y vemos que el volante, la base de la palanca de cambios, y los embellecedores de las toma de aire exteriores, tiene también los mismos motivos deportivos que en el exterior. En este caso, se ha combinado sabiamente el color de la carrocería y un número a modo de dorsal, para, con una pequeña tira tricolor, a juego, configurar un todo, que tanto por dentro como por fuera llama la atención de manera notable.
 
Dejando la anécdota y centrándonos en la esencia, se aprecia un gran esfuerzo en Renault por cambiar de registro. Sigue el aire de la casa en los interiores, pero el cambio en materiales y en disposición de los elementos es remarcable. Destaca sobremanera la consola central, a modo de iPad gigante, que alberga el navegador Tom Tom con pantalla táctil y el sistema de ventilación, con las salidas de aire centrales integradas. La superficies brillantes y nacaradas en negro cogen mucho polvo, pero recién limpias son una gozada para la vista, asimilando rápidamente que la estética, por si había quedado alguna duda, es el eje principal en el nuevo Renault Clio.
 
La impresión visual es brutal, no solo en la consola central, sino en todo el salpicadero y en el panel de instrumentación de nuevo cuño. La apuesta futurista aquí también da un resultado excelente, y aunque el software siga siendo el mismo, la presentación ha mejorado y se agradece, con grafismos nuevos y formas muy arriesgadas, pero también acertadas. El tacto del volante en la parte superior es muy bueno, con un cuero excelente, pero se nos antoja que en verano, la parte dibujada, si queda al sol, quemará bastante, y hará, en general, que las manos suden.
 
De igual manera hay dos cosas que persisten y que no nos gustan nada. Una de ellas, es que el botón para activar el limitador de velocidad o el dispositivo de velocidad de crucero, sigue estando al lado del freno de mano, abajo del todo, y se hace necesario apartar la vista de la carretera y del volante un montón para acertar a activar el botón. El segundo tema que no nos ha gustado nada ver que se mantiene, es un Tom Tom francamente mejorable. Por narices tienes que comerte el zoom, no puedes orientar el mapa al norte, y un sinfín de pequeños detalles que acaban por arrancarnos una interjección de hastío, por lo poco que habría costado poner una versión mejorada.
 
En cuanto a espacio, la verdad es que en 4,06 metros hay sitio muy razonable para los cinco integrantes que caben en el Clio, aunque, como es obvio, el que vaya en el medio en la parte trasera será el más perjudicado por un volumen del túnel de transmisión bastante importante. Aún así, los de las plazas laterales irán razonablemente cómodos. Los 300 litros del maletero dan para muchos, pues no hay ángulos ni recovecos, es un espacio rectangular muy aprovechable, aunque el fondo del mismo está muy por debajo de la boca de carga.
 
En marcha, a pesar de tener sólo 90 caballos, nos ha convencido por un dinamismo notable, un consumo sobresaliente, y un tarado de suspensiones excelente. Consumir en torno a los 6 litros cada 100 kilómetros después de permitirnos alguna alegría y hacer mucha ciudad es una cifra digna de tener en cuenta. Nos ha gustado mucho el sistema de parada y arranque automático del motor, que funciona muy bien.
 
El cambio, de cinco velocidades, tiene un guiado instintivo y el propulsor, sin tener picos, es bastante consecuente con la aceleración a partir de poco más de dos mil vueltas. No tiene patada brutal, ni un punto en el que te sorprenda por su reprís, pero a cambio siempre tiene algo que ofrecer, a cualquier régimen, aunque por debajo está prácticamente muerte y es a partir de 2.500 cuando empiezas a notar el pequeño tirón.
 
Las suspensiones ya he dicho que son ideales, una pena que los 90 caballos no sirvan para buscar mucha deportividad en puertos de montaña y carreteras reviradas, pero algún fin de semana, y más con el aspecto racing de nuestra unidad, la cabra tira al monte y alguna curva más rápida de lo normal seguro que tomas.
 
ClioEn su debe, un par de aspectos que tampoco nos han entusiasmado. El primero, obviamente por tema de costes, comprobar que los frenos traseros son de tambor no invita, precisamente, a probar el límite en frenadas. Segundo, por más que hemos buscado, no hemos encontrado un botón que desactive el ESP (ESC-ASR), y hemos intentado sacarlo de trazado y que deslizasen las ruedas traseras, y hay que ir muy al límite para que el sistema permita que el Clio se salga de sus casillas. Para el 99,9 por ciento de los mortales, es una buena noticia, pero si te quieres comprar este Clio con claras intenciones deportivas, mejor que esperes a una versión más preparada para dar rienda suelta a tus instintos primarios con el pedal del gas. En cualquier caso, se nota que apenas pasa de los 1.000 kilos, y eso se nota en las recuperaciones y en la facilidad para los cambios de apoyo, que casi siempre se llevarán a cabo con fluidez.
 
En nuestra unidad, con acabado Dynamique, nos hemos encontrado con un botón Eco, que ayuda a optimizar carburante, y trabaja sobre la entrega de potencia y el climatizador, sin afectar a nada más. También ponía en las instrucciones que en el salpicadero contaba con un indicador del estilo de conducción que podía lucir verde, amarillo o naranja en función de tu estilo de conducción, pero a nosotros no se nos ha encendido de ningún color.
 
Hemos encontrado lagunas, a nuestro entender, de equipamiento, aunque igual es, simplemente, criterios distintos con respecto a la mayoría de marcas, generalistas, Premium o todo lo contrario. Extraña, por ejemplo, que venga con sistema de arranque por botón y velocidad de crucero y que, en cambio, no monte siquiera un avisador de aparcamiento trasero. Nos gusta que traiga navegador, y que este tenga el aviso de la velocidad máxima de la vía por la que circulas, y que, por ejemplo, no monte espejos eléctricos o encendido de luces automáticas.
 
Una cosa que nos ha extrañado, para bien, es la correspondencia del velocímetro y su marcación con la velocidad real. Estamos acostumbrados a velocímetros que siempre te dicen que vas un 8-10 por ciento más rápido de la realidad, en cambio en este Clio hemos comprobado, vía GPS, que a 107 reales marcaba 110 km/h, y que a 128 de marcador, el GPS nos decía que circulábamos a 125 km/h, algo aplaudible, pero que convendría que te avisaran para los que, como alguno que yo me sé, siempre van/vamos ‘resabiados’ con este asunto y calculamos márgenes que, en este caso, no se corresponden.
 
La oferta mecánica de Renault es bastante fácil de memorizar. Además del RS gasolina de 200 CV, con marcado aire deportivo, ofrece dos motores gasolina y dos diesel, en ambos casos, desdoblados en potencias de 75 y 90 caballos. Con el plan Pive2 incluido, el Clío más económico te sale por 9.900 euros (la tarifa PVP es de 13.050 euros). Nuestra unidad, TCe 90 con acabado Dynamique, sale PVP, antes de ofertas y descuentos, por 15.600 euros, y con los extras que puedes ver en fotos y vídeo, 16.895 euros, que salen de sumar 200 del pack seguridad, 450 de las llantas diamantadas en negro de 16 pulgadas, 70 del volante de cuero, 200 del color amarillo sport de la carrocería, 175 del pack look interior sport y otros 300 del striping del techo.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Un coche muy bonito y que va muy bien. Se le pueden poner pegas, pero de poca relevancia. El diseño habla por sí solo y en cuando a dinamismo, el Clio está por encima de la media en el segmento de los coches de 4 metros. Sin duda una apuesta ganadora que estará vigente durante bastantes años.
 
UN COCHE PARA...
 
…cualquier joven que ansíe que su primer coche sea especial. Serán los jóvenes, sin duda, los principales ‘receptores’ de este Renault Clio, pero también será un segundo coche con garantías, para ahorrar kilómetros a la berlina o al SUV de la casa. También será un dingo último –o penúltimo- coche, para los que ya peinen canas y busquen un coche coqueto y de fácil manejo.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 670 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-25%-35%
 
RIVALES
 
 
FICHA RENAULT CLIO 0.9 TCe 5p
 
Cubicaje / Potencia: 898 cc / 90 CV a 5.250 rpm

Caja de cambios: manual 5 velocidades

Alimentación: gasolina
 
Longitud / Anchura / Altura: 4.062 x 1.732 x 1.448 mm

Distancia ejes: 2.589 mm

Maletero: 300 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 195/55 R16

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Tambor
 
Aceleración 0-100 km/h: 12,2 seg.

Velocidad máxima: 182 Km/h

Capacidad depósito combustible: 45 litros

Peso en orden de marcha: 1.084 Kg.

Par motor: 135 Nm a 2.500 rpm

Emisiones CO2: 105 g/Km.
 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 3,9 l/ 100km

Urbano: 5,6 l/ 100 km

Mixto: 4,5 l/ 100 km
 
Bien:

Consumos

Diseño interior y exterior

Dinámica sobresaliente
 
Menos bien:

Frenos traseros de tambor

Navegador básico y lento

Equipamiento poco equilibrado
 
Precio: 15.600 euros (16.895 con los extras de la unidad probada)
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net