Prueba Renault Scénic DCi 110 EDC – Alta funcionalidad

Por GNaya , 24/04/2017

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Prueba Renault Scénic DCi 110 EDC – Alta funcionalidad
El nuevo Renault Scénic renueva su imagen, crece en todas sus cotas y sigue apostando por practicidad interior y motores como este DCi 110 CV. Prueba Renault Scénic.



Renault ha ejecutado la necesaria renovación de su Scénic, monovolumen que estéticamente se acerca ahora un puntito más al segmento de moda por excelencia, el de los SUV, al tiempo que se actualiza también en profundidad en materia de equipamiento e interior. Seguirá ofreciendo la variante de carrocería extendida Grand Scénic con espacio interior para 7 plazas, pero en esta ocasión venimos a hablaros de las novedades que esconde este Renault Scénic DC1 110, asociado al cambio automático EDC y equipado con el acabado más completo de todos: un One Edition al que no le falta de nada.


Renault Scénic – Exterior: 20 años menos de un plumazo


La nueva línea de diseño sigue claramente los patrones maestros marcados por el gurú en materia de la marca francesa, Laurens Van den Acker, por lo que el coche recibe una buena dosis de los rasgos ‘genéticos’ que viene caracterizando los últimos lanzamientos de la casa.



El nuevo look del Scénic estrena una imagen que Renault asegura está a caballo entre un monovolumen y un SUV. De perfil, de frente, de medio lado… lo mires por donde lo mires, el cambio de rumbo huye de las formas más cuadradas clásicas del segmento para esculpir una figura en la que abundan las formas redondeadas con un aspecto general muy, muy cuidado. Es cierto que el frontal ha dado un claro gran paso de acercamiento hacia el Captur, modelo al que recuerda mucho en esta perspectiva y con su correspondiente gran rombo cromado presidiendo la parrilla.


En definitiva, el lavado de cara al que se acoge la nueva generación del Renault Scénic me parece acertado, pues logra sacudirse de un plumazo la imagen de su antecesor, que se había quedado ciertamente obsoleta. El salto a nivel estético es más que notable…


En materia de diseño exterior, el nuevo Scénic se ha quitado unos cuantos años de encima de un plumazo.


Además, el nuevo Renault Scénic crece en todas sus cotas: es más largo, ancho, alto y tiene mayor distancia entre ejes que su antecesor. Con 4,4 metros de longitud, hablamos de un monovolumen de tamaño compacto que seguirá rivalizando con los Ford C-Max, Toyota Verso, C4 Picasso y compañía, mientras del crecimiento en altura tiene gran parte de culpa el detalle exterior a todas luces más impactante de todo el vehículo. Hablamos, puede que ya te lo hayas imaginado, del juego de gigantescas llantas de 20 pulgadas que la marca ha decidido incluir de serie para todos y cada uno de los Scénic, desde el acabado más básico. Sí, lo has oído bien, 20 pulgadas para tu monovolumen, te pongas como te pongas.



Van montadas en neumáticos de perfil 195/55/R20, bastante estrechitos en comparación con su monstruoso diámetro, característica esta que, sobre el papel, debería ayudar a mejorar el consumo de combustible al ofrecer una menor superficie de rozamiento con el asfalto. Por cierto, si te preguntas si habrá problemas para encontrar repuestos de neumáticos con estas medidas, que sepas que Renault asegura haber hablado con algunos de los principales suministradores de gomas -concretamente Michelin, Continental y GoodYear- para que estos aseguren abastecimiento y precios razonables –comparables a llantas de 17”- en toda la red Renault España.


Renault Scénic – Interior: Practicidad por bandera


Si hablábamos de que el cambio exterior le ha servido al Scénic para modernizarse a marchas forzadas, la transformación de puertas para adentro no se queda precisamente corta en este sentido. En línea también con los últimos lanzamientos de la marca, el habitáculo del monovolumen luce un ambiente mucho más actual, con buenos ajustes y una calidad percibida de notable.


El salpicadero nos resulta ciertamente familiar, pues hace apenas unas semanas probábamos el Mégane ST, modelo con el que ha compartido históricamente bastante más que la denominación combinada. La propuesta es prácticamente clavada aquí, focalizando la apuesta en la limpieza de elementos, huyendo de la sobrecarga de botones y dejando el protagonismo absoluto en nuestro caso a la gran pantalla vertical y táctil de 8,7 pulgadas que hace las veces de cerebro operativo del vehículo en los acabados más altos. Desde allí podemos gestionar el sistema multimedia y de infoentretenimiento, así como el exquisito navegador RLINK-2, marca de la casa, y multitud de parámetros del coche, como los diferentes modos de conducción disponibles (Neutro, Eco, Confort, Personalizado y Sport).



Desde el puesto de conducción, el nuevo Scénic ofrece una visibilidad de la carretera excelente, gracias a un parabrisas delantero muy amplio que ofrece un radio de visión y una luminosidad sobresalientes, factor este último que se ve multiplicado con el techo solar que montaba nuestra unidad (acabado Edition One).


Además, resulta sencillo hacernos con la postura idónea al volante en unos asientos delanteros que destacan por ser tremendamente cómodos, anchos, espaciosos y regulables en múltiples variables hasta encontrar la postura de conducción idónea. Eso sí, podrían mejorar en cuanto a sujeción y, al igual que me pasó con el Mégane, no termino de encontrarle el disfrute ni el relax a una función masaje que me resulta un tanto artificial. Sin llegar a ser ni mucho menos un problema, las plazas traseras no son el fuerte de este Scénic en comparación con la competencia. Como novedad, esta cuarta generación se deshace de la apuesta por los cinco asientos individuales, relegando la plaza central a una banqueta corrida convencional, aunque dotada de un respaldo acolchado y cómodo.


Pero, por encima de todo, el interior del nuevo Renault Scénic sigue apostando por ofrecer a sus pasajeros una practicidad y versatilidad fuera de toda duda. Así, cuenta con soluciones como una guantera refrigerada muy amplia y con un sistema de apertura electrónico de lo más curioso y funcional. La guantera central sigue pudiendo desplazarse hacia atrás con el simple pulsar de un botón, de forma que dejamos a la vista dos posavasos y nuevos espacios de almacenamiento que permanecen ocultos cuando está en la posición más adelantada. Deberemos tener en cuenta, eso sí, que el bloque en su posición más atrasada resulta muy intrusivo con el espacio para las piernas si hay una persona viajando en el asiento central. También se han habilitado sendas bandejas desplegables en los respaldos de los asientos delanteros, permitiendo hacer uso de ellas en cualquier momento a los pasajeros de atrás.



Hablando de practicidad, el maletero cuenta con unos respetables 506 litros, así como con una boca de carga amplia y muy accesible. La capacidad de carga le sitúa por encima de rivales directos como el C-Max o el Verso y por debajo de otros como el C4 Picasso. Totalmente recomendable resulta también la opción de plegado de los asientos automático que permite realizar la maniobra de forma instantánea y a través de un simple botón.


Renault Scénic DCi 110 EDC– Refinamiento y consumo por encima de todo



Y entramos ya en harina con el DCi 110 de 1.5 litros que equipaba nuestra unidad del nuevo Scénic, un motor de sobra conocido en la casa francesa y compartido por otras como Nissan, Dacia o incluso Mercedes e Infiniti. En nuestro caso venía asociado al cambio automático EDC de doble embrague y 7 velocidades, una opción que ha servido para confirmar las buenas sensaciones que nos dejó otras veces por su rápida respuesta y suavidad en el discurrir entre las velocidades; en definitiva, una transmisión recomendable para aquellos que se estén planteando dar el salto al automático.


En cuanto al propulsor, su mayor debilidad es al mismo tiempo casi una obviedad, pues hablamos de un 110 CV del que tampoco se pueden esperar unas prestaciones de vértigo. Desde luego, no te sorprenderá por su empuje, y es que por debajo de las 1.750 rpm que marca la entrada de su par (260 Nm) podemos contar con un motor que responde con bastante, bastante calma al pedal derecho. Desde este régimen para arriba la cosa mejora y no te encontrarás con problemas para mantener ritmos razonables en vías rápidas -independientemente de la pendiente-, ni tampoco para realizar adelantamientos en carreteras secundarias, aunque es cierto que para este tipo de maniobras y con el EDC sí se agradecería contar con levas en el volante.


A nivel dinámico, el nuevo Scénic hace gala de un comportamiento algo más firme que su antecesor, con un tarado de las suspensiones algo más firme aunque bastante equilibrado. La dirección es precisa y el vehículo reacciona de forma muy controlada en todo momento, convirtiendo al Scénic en un coche verdaderamente agradable y fácil de conducir.


Así, la combinación de este Renault Scénic con el motor DCi 110 resulta ideal para aquellos conductores que, sin pretensiones dinámicas, prioricen la conducción tranquila –hay opción diésel de 130 CV para los que busquen un puntito más de ‘punch’- y, sobretodo, el disfrute de los dos grandes puntos fuertes del bloque: refinamiento y consumo.


Y es que el refinamiento de este diésel de litro y medio es verdaderamente ejemplar por sonido y vibraciones en comparación con gran parte del mercado. Si a esta gran virtud le sumamos un aislamiento del habitáculo mejorado en esta nueva generación, te puedes imaginar que en viajes largos este Scénic se convierte en una auténtica balsa de aceite.



¿Te preguntas por el consumo real de este Scénic DCi 110? Pues, tal y como te adelantamos, estamos ante una de las razones de peso que ha llevado a este bloque a poder presumir de tamaña versatilidad. En autovía, rodando a 120 km/h, el cuentarrevoluciones se queda clavado en las 2.000 vueltas, lo que permite acercarse sin esfuerzo a los 5 litros a los cien en vías rápidas. En trayectos urbanos, con la inestimable ayuda del ya casi generalizado ‘Start and Stop’ y el eficiente modo de conducción Eco activado, 6 litros a los cien nos parece una media realista e incluso mejorable. El consumo medio real combinando todo tipo de vías debería rondar fácilmente los 5,5 litros, mientras su consumo homologado es de 4,0 litros a los cien en ciclo mixto.


DESTACABLE


· Nuevo diseño exterior

· Plazas delanteras

· Soluciones prácticas habitáculo


MEJORABLE


· Motor perezoso a bajas vueltas

· Plazas traseras


ASPECTO

VALORACIÓN

Respuesta motor

6,0

Cambio

8,0

Maniobrabilidad urbana

7,5

Comportamiento en carretera

8,0

Estabilidad en curva

7,0

Confort

8,5

Frenos

7,0

Habitabilidad

8,0

Maletero

7,0

Equipamiento

8,0

Nota media:

7,5


Ficha Técnica Renault Scénic dCi 110 EDC


MOTOR


Cilindrada:1.461 cc

Potencia:110 CV a 4.000 rpm

Par máximo: 260 Nm a 1.750 rpm


TRANSMISIÓN


Tracción: Delantera

Caja de cambios:Automático 7 velocidades


BASTIDOR


Suspensión delantera: Tipo McPherson con resorte helicoidal

Estabilizadora: Si

Suspensión trasera: Rueda tirada con elemento torsional y muelle de resorte helicoidal

Estabilizadora: Si

Neumáticos:195/55 R20

Frenos delanteros:Discos ventilados (320 mm)

Frenos traseros: Discos (290 mm)

Capacidad depósito combustible: 52 litros

Peso en orden de marcha: 1.501 kg


CARROCERÍA


Longitud / Anchura / Altura:4.4/ 1.8/ 1.6 m

Distancia ejes:2,73 m

Maletero:506 litros

Nº plazas:5 plazas


RENDIMIENTOS OFICIALES


Aceleración 0-100 km/h:12,4 seg.

Velocidad máxima:183 km/h


CONSUMOS OFICIALES


Extraurbano: 3,9 l/ 100 km

Urbano: 4,2 l/ 100 km

Mixto: 4,0 l/ 100 km

Emisiones CO2:104 g/km