Prueba a fondo Kia Niro: un crossover diferente

Por Fede Asensio , 23/03/2017

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Prueba a fondo Kia Niro: un crossover diferente
El Kia Niro sobre una imagen crossover ofrece un producto muy funcional y con un motor híbrido para configurar un producto diferente en el mercado.


La marca coreana sigue su crecimiento y expansión en los diferentes mercados, y el español no es una excepción. Con el Niro, Kia abre una nueva vía en su apuesta definitiva para reducir emisiones y cumplir con los protocolos exigidos de cara a los próximos años. De hecho, Kia tiene previsto lanzar 11 nuevos modelos de gran eficiencia hasta 2020, siendo el Niro su punta de lanza.


Y es que el Kia Niro no es un modelo convencional, pues no va a haber opciones tradicionales de motorización en nuestro mercado; sólo estará disponible en versión híbrida e híbrida enchufable.




El Kia Niro utiliza la misma plataforma que el Hyundai Ionic, pero sobre una fórmula más tradicional en su imagen con las señas de identidad de un crossover, dotado de una práctica carrocería y el valor emocional que ésta transmite en la categoría de moda.





Kia Niro: Amplio y funcional

El Kia Niro es 12 cm más corto que el Kia Sportage (sus 4,36 m suponen exactamente la misma longitud que un Seat Altea). Utiliza los elementos clásicos de un crossover para definir su imagen, accesorios distintivos con su matiz funcional como protectores de pasos de rueda, bajos y laterales junto a otros como las barras de techo.


Ofrece el atractivo de un crossover con su faceta práctica. No es un coche para moverse habitualmente por pistas, pues ni su altura al suelo (16 cm) ni el recorrido de suspensiones hacen de este su escenario idóneo y no dispone de tracción integral. Pero se siente protegido para momentos puntuales y con mayor altura que una berlina si decidimos abandonar el asfalto sin buscar grandes aventuras.


El interior del Kia Niro aprovecha cada centímetro de la carrocería, con una destacada distancia entre ejes (2,70 m) para habilitar un espacio que permite un gran desahogo a sus pasajeros, destacando especialmente en altura. Pero también en la cota longitudinal, que deja un espacio llamativo para los pasajeros de los asientos traseros, sin haber sacrificado para ello la capacidad de maletero. La batería va colocada bajo el asiento posterior, por lo que no interfiere apenas en el volumen de carga, aunque sus 427 litros no son una cifra destacada y sus formas son irregulares, y con una altura hasta la toldilla enrollable que no es muy amplia, contando con rueda de repuesto de emergencia. Si queremos aprovechar la polivalencia de la carrocería en este apartado, disponemos del respaldo abatible por mitades y la destacada altura al techo, para un plano de carga algo elevado.




Cuando te sientas al volante del Kia Niro encuentras una posición más baja que la de un SUV, pero más elevada que en una berlina, con un excelente equilibrio entre todos los mandos gracias a sus numerosos reglajes. El interior es sugerente, de los que te invita a convivir, con un diseño moderno, sin estridencias, y muy buenos ajustes. Sólo el freno de estacionamiento por pedal desentona. No parece ni práctico ni actual cuando cada vez más se utiliza el freno de mano por botón y nos consta que la marca ha pedido para Europa que se cambie el sistema (entendemos que se habrá sugerido la misma solución para el Hyundai Ionic que también lo utiliza). Porque nada más se puede pedir a un habitáculo espacioso en todas sus cotas, funcional y atractivo, con buenos ajustes y terminaciones y con muchos huecos para dejar objetos.


El salpicadero es sencillo en sus formas, con poca botonería, concentrada y muy accesible, con una amplia pantalla de 8” (de serie es de 7”) mandando en la consola central. A través de la misma, con un menú fiable, rápido e intuitivo controlamos las conexiones de nuestro smartphone, ofreciendo diversas aplicaciones a través de su sistema Kia Connected Services. Y también manejamos el sistema de navegación, opcional. A través de esta pantalla podemos saber también cómo es nuestra conducción en cuanto a eficiencia, el flujo de energía entre ambos motores y la carga de la batería en cada momento.


Aunque si preferimos conocer si estamos conduciendo de una manera adecuada para ajustar las cifras de consumo, también lo podemos hacer a través de su completa instrumentación. En esta se ha sustituido el cuentarrevoluciones por un una esfera con los modos de conducción para gestionar su eficiencia, reflejando también el modo de carga. Pero además cuenta con un ordenador de a bordo que nos transmite diferentes datos, definiendo cuál es el modo de conducción que realizamos (económica, normal o agresiva); sencillo, de fácil lectura y buena utilidad si queremos controlar la eficiencia de nuestra conducción.





Kia Niro: buenas prestaciones, bajo consumo

El Kia Niro sólo se comercializa con un propulsor híbrido (aunque como ya he comentado, sobre el mismo, a finales de año llegará la variante plug-in). Así, bajo el capó delantero se esconde el motor Kappa atmosférico de inyección directa de gasolina GDI de la marca, que combina con uno eléctrico (síncrono de imán permanente) que rinde una potencia equivalente a 43,5 CV y una batería de polímeros de ion litio de 1,56 kWh. El motor de gasolina de 1,6 l de cilindrada alcanza los 105 CV de potencia, con un par máximo de 147 Nm, mientras que en combinación con el motor eléctrico desarrolla una potencia máxima de 141 CV (nunca coincide la suma de la cifra de potencia de ambos motores porque como en otros híbridos, el momento de máxima potencia de ambos propulsores no coincide).


Monta una caja automática de doble embrague y 6 velocidades, con modo manual. Un cambio de tacto ejemplar que permite aprovechar las posibilidades del motor, pudiendo utilizar la palanca de cambios en el modo Manual Sports para seleccionar las marchas desde la misma (no dispone de levas en el volante). En este modo podremos estirar algo más las marchas, aunque está regulado para proteger al máximo el motor y a la hora de reducir nos obliga a cambiar a muy bajas vueltas, sin podernos apoyar de manera significativa en él para disminuir la velocidad o salir de un viraje con más fuerza.


Colocando el pomo de la palanca de cambios en posición D, en modo automático, el paso de una relación a otra se hace casi imperceptible, trabajando en modo Eco para primar la economía, pero siempre con potencia residual cuando aceleramos de golpe.


Pero pongámonos en el momento de ponernos en marcha: al apretar el botón de arranque, el Kia Niro responde con el silencio del modo eléctrico, y es la instrumentación la que nos indica que el motor ha tomado vida. En terreno favorable, con la temperatura adecuada del motor de combustión y sin los periféricos como el aire acondicionado funcionando, podemos realizar algún kilómetro en modo eléctrico por debajo de unos 50 km/h, lo que favorece el consumo urbano. Pero es la combinación de ambos motores lo que se traducirá en un bajo consumo en marcha.





Homologa un consumo medio de sólo 3,8 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 88 g/km con las llantas de 16”, aumentando hasta algo más de 4 l/100 km con la opción de 18” de nuestra unidad de pruebas. Una cifra normalmente lejana a la realidad en cualquier coche a la hora de moverse en tráfico real, pero que el Kia Niro no supera en exceso. De hecho, en ciudad nos hemos movido en la franja de los 4 l/100 km, una cifra que no está al alcance normalmente de ningún Diesel y, obviamente, menos de un gasolina. Y en carretera el consumo medio a 120 km/h mantenidos, nos ha dado 4,9 l/100 km. Sin duda, unas cifras excelentes.


Otra cosa es si decidimos aprovechar las posibilidades del motor en cuanto a prestaciones y olvidarnos de una conducción adecuada para realizar una conducción eficiente. Sí, porque el Niro, estirando las marchas dispone de una aceleración notable y no pone peros a buscar un poco de diversión al volante. Por lo menos mientras mantengamos algo de carga para contar con el apoyo del motor eléctrico, pues si no las subidas continuas en autovía se nos harán largas, con poca capacidad para mantener una velocidad de crucero elevada o encontrar respuesta eficaz en el acelerador. Necesitaremos entonces que el terreno sea favorable para recargar la batería, lo que se hace muy rápidamente.


La energía cinética en las frenadas y al levantar el pie ayuda a la recarga rápida de la batería, y es volviendo a una conducción adecuada cuando prácticamente siempre dispondremos del máximo rendimiento. Para anticiparnos a un terreno desfavorable y que esas subidas continuadas no nos pillen con la guardia bajada y disponer del máximo rendimiento, Kia tiene desarrollado el sistema de Control Predictivo de Eficiencia (PEC), que mediante los sistemas de navegación y control de crucero permite anticipar los cambios topográficos que se producen en nuestro trayecto por carretera (subidas y bajadas). No dispone de posición EV para priorizar el funcionamiento en modo eléctrico.


Kia ha desarrollado la mayoría de sistemas de asistencia electrónicas de conducción que encontramos en el mercado y que están disponibles para el Niro. Incorpora de serie o como opción asistencia de frenada de emergencia, control de crucero adaptativo, aviso de cambio Involuntario de carril de serie y sistema de asistencia de mantenimiento en carril. También ofrece sistema de detección de ángulo muerto y alerta de tráfico trasero.





Kia Niro: Destacado comportamiento

Cuando el motor de combustión rompe el llamativo silencio de marcha, lo hace de una manera muy poco perceptible, que solo se hace manifiesta cuando aceleramos con decisión. Es más ostensible el ruido aerodinámico, algo elevado al rodar deprisa, pero sin resultar molesto y sin afectar al elevado confort de marcha.


Dinámicamente el Kia Niro manifiesta el buen equilibrio de su bastidor. A ello ayuda el estudiado reparto de pesos sobre la plataforma específica que utiliza, con un grupo propulsor bastante compacto y un peso contenido (1.425 kg). Utiliza una suspensión delantera MacPherson, mientras que detrás monta un eje multibrazo.


El Kia Niro se siente siempre bien asentado, con la carrocería muy bien sujeta, sin inclinaciones laterales a pesar de una suspensión de tacto tirando a blanda. No hay pérdidas de tracción a la salida de un viraje, donde el tren delantero es capaz de redondear las curvas con total eficacia desde una dirección de buen tacto. Sólo en conducción rápida podríamos, por poner un pero en este apartado, echar en falta algo más de agilidad en los cambios de dirección.


A pesar de las protecciones para rodar por pista, su hábitat natural es el asfalto, con recorridos ajustados de suspensión y sin prácticamente mayor altura al suelo que la que ofrece una berlina; no habrá una variante 4x4.


El sistema de frenado, en un coche de sus características, en el que el pedal funciona la primera parte del recorrido en modo eléctrico para regenerar energía, normalmente no se muestra todo lo eficaz que nos gustaría. No es así en el caso del Kia Niro, que no evidencia esta peculiaridad, ofreciendo un buen tacto de pedal que no llama la atención y una excelente capacidad para detener a este crossover, apoyándose en el grip de unos eficaces neumáticos (Michelin Pilot Sport 4).





Kia Niro: Conclusión

El Kia Niro, con una personalidad propia que le confiere el estilo de la marca ofrece una alternativa estética en la categoría de moda. Y cumple con los requerimientos de ésta en cuanto a funcionalidad, con una posición alta de conducción y un interior muy amplio y la versatilidad de las plazas traseras en una carrocería con altura y un amplio portón trasero. Impecable presentación interior y buenos acabados, dotado de una completa instrumentación y bien conectado, con un manejo sencillo y preciso de sus menús y funciones. Para un sobresaliente alto en este apartado sólo le faltaría algo más de capacidad de maletero y un freno de mano convencional.


Apostar por un motor híbrido como única opción es tenerlo muy claro por parte de la marca, en un modelo dotado de un bastidor que asumiría sin rechistar mucha más potencia. Es la apuesta por la eficiencia, como denotan sus bajos consumos. Y el viento sopla claramente a favor de Kia, con un confort de marcha destacado, apoyándose en un agradable y preciso cambio de doble embrague pilotado. Eso sí, hay que conducirlo con eficacia, apoyándonos en la información que nos transmite desde la pantalla y la instrumentación para sacar el máximo partido.


La unidad de pruebas con el acabado Drive, el más alto, está a la venta desde 29.800 euros por los 25.400 euros de la terminación Concept y los 26.800 euros de la intermedia, Drive. Si bien todas tienen un descuento de 2.975 euros, más 1.500 si lo financias con la marca. Es decir un precio entre 19.985 y 24.385 euros. Y como el resto de la gama Kia en Europa, dispone de 7 años de garantía o 150.000 km.




DESTACABLE

  ·         Consumos muy bajos

·         Habitabilidad y calidad visual

·         Sincronización motor-cambio

 

MEJORABLE

·       Freno de mano de pedal

·       Altura maletero hasta toldilla

·       Prestaciones sin apoyo eléctrico

 

 

VALORACIONES

·         Respuesta motor        8,0

·         Cambio                       8,0

·         Maniobrabilidad urbana           7,5

·         Comportamiento en carretera      7,5

·         Estabilidad en curva    7,5

·         Confort                                   7,5

·         Frenos                        8,0

·         Habitabilidad               8,5

·         Maletero                      7,0

·         Equipamiento              8,0                   

·         Nota media                7,8

 

  

Ficha Técnica Kia Niro 

 

MOTOR

Cilindrada: 1.580 cc

Potencia: 105 CV a 5.700 rpm

Par máximo: 147 Nm a 4.000 rpm

Combustible: Gasolina

Motor eléctrico

Síncrono de imanes permanentes

Potencia: 32 kW (44 CV)

Par máximo: 170 Nm

 

TRANSMISIÓN

Tracción: Delantera

Caja de cambios: Automático 6 velocidades

 

BASTIDOR

Suspensión delantera: Independiente McPherson

Estabilizadora: 24 mm

Suspensión trasera: Independiente con dobles triángulos

Estabilizadora: 15,5 mm

Neumáticos: 225/45 R18

Frenos delanteros: Discos ventilados (280 mm)

Frenos traseros: Discos (260 mm)

Capacidad depósito combustible: 45 litros

Peso en orden de marcha: 1.425 kg

 

CARROCERÍA

Longitud / Anchura / Altura: 4,360 / 1,81 / 1,54 m

Distancia ejes: 2,70 m

Maletero: 415 litros

Nº plazas: 5 plazas

 

RENDIMIENTOS OFICIALES

Aceleración 0-100 km/h: 11,5 seg.

Velocidad máxima: 162 km/h

 

CONSUMOS OFICIALES 

Extraurbano: 4,4 l/ 100 km

Urbano: 4,4 l/ 100 km

Mixto: 4,5 l/ 100 km

Emisiones CO2: 101 g/km