Prueba a fondo Ford Fiesta ST200 - Placer adulto

Por Gonzalo Recio , 27/04/2017

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

comparte:



Servicios

Zona Ford
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.
Zona FIESTA
Precios, ficha técnica, pruebas, actualidad.

Últimas Noticias

Prueba a fondo Ford Fiesta ST200 - Placer adulto
Si el Fiesta ST nos sabe a poco, Ford nos da la opción de mejorarlo con más potencia y un comportamiento sobresaliente. Hoy, en Portalcoches, Ford Fiesta ST200.



Lanzado en 2013, el Ford Fiesta ST ha sido el utilitario deportivo por excelencia en lo que a comportamiento se refiere. Un tren delantero anclado al suelo y, sobre todo, un eje trasero muy ágil hacían del pequeño Fiesta ST un juguete muy interesante en carreteras reviradas, poniendo contra las cuerdas a sus rivales de segmento, e incluso a modelos de categoría superior. Este maravilloso tacto de conducción mitigaba las carencias en cuanto a motor. Si bien es cierto que tenía unas prestaciones buenas, los rivales estaban un peldaño por encima, siendo el Fiesta ST el más lento en prestaciones puras.


Con la llegada de la nueva generación, Ford ha aumentado la potencia en 18 CV más, reduciendo sin embargo cilindrada y número de cilindros, 1.500 cc y 3 cilindros. Como puedes imaginar esta reducción tiene como fin bajar consumos y emisiones contaminantes, pero habrá que ver el efecto en la respuesta del motor... Pero antes, en julio del pasado año 2016, Ford nos sorprendió con una versión especial del Fiesta ST nacido en 2013: el Ford Fiesta ST200. Versión que, a simple vista, no difiere demasiado con respecto a un ST normal; un único color específico de carrocería (gris Storm) y las llantas pintadas en negro son los rasgos distintivos en el exterior, junto a la placa en la consola central con la leyenda ST200.


Pero no podemos dejarnos llevar por las primeras impresiones ya que, donde sí ha cambiado, y mucho, es en la puesta a punto a nivel dinámico. Sigue leyendo y lo descubrirás.


Ford Fiesta ST200: el Fiesta más deportivo



Es obvio que el paquete estético deportivo de la versión ST le sienta bien al Fiesta. Prueba de ello es la versión ST Line opcional con los motores modestos de la gama que se está vendiendo actualmente con unas cifras muy buenas. En este ST200 no hay diferencias con respecto a un ST en cuanto a paragolpes, taloneras, alerón trasero o llantas. Sólo el color de carrocería Gris Storm, único disponible, llantas en negro y emblema trasero ST200 harán posible distinguirlo.


En el interior más de lo mismo, prácticamente calcado al ST. Cuenta con los excelentes asientos Recaro en lo que a sujeción se refiere, no tanto en comodidad, volante con logo ST, pomo metálico y placa identificativa en la consola central con la inscripción ST200. Si somos observadores nos daremos cuenta de que los cinturones de seguridad tienen un detalle en el color gris de la carrocería y que las costuras de los asientos son del citado gris.


Ford Fiesta ST200: mejora en motor y cambio


Al analizar los datos técnicos de ambas versiones sólo veremos diferencias en un apartado: el rendimiento. El motor sigue siendo el mismo bloque de 1.596 cc turboalimentado y alimentado por inyección directa, pero en este caso con 200 CV a 6.000 rpm y 290 Nm a 2.500 rpm. Cuenta con función overboost durante 20 segundos que aumenta tanto potencia máxima, hasta los 215 CV, como el par máximo, 320 Nm, a las mismas revoluciones en ambos casos. En la práctica la potencia máxima será casi siempre los 215 CV, ya que cada vez que dejemos de acelerar dispondremos de otros 20 segundos de overboost.



Pero las diferencias se palpan, y es que cuando nos ponemos a los mandos del ST200 sentimos perfectamente la potencia extra y la cartografía más deportiva instalada, con una respuesta más directa tanto al dar gas como al levantar el pie. Es un motor que "pide" subir de vueltas y que se siente a gusto en toda la banda de revoluciones, con una aceleración contundente desde poco más del ralentí. Además, y pese a su naturaleza turbo, el motor 1.6 trabaja sin problemas y con fuerza en la zona más alta del tacómetro, cortando encendido a 6.600 rpm. Es por esto, y por el sugerente sonido inducido hacia el interior, que sea complicado resistirse a adentrarnos en nuestra carretera favorita, reducir un par de marchas, acelerar a fondo y pasárselo como un niño pequeño con su juguete preferido.


Este motor dota al ligero Fiesta ST200 de unas mejores prestaciones, con una aceleración oficial de 0 a 100 km/h de 6,7 segundos (dos décimas menos) y una velocidad máxima de 230 km/h (10 km/h más). Pero en las cifras que más destaca es en las recuperaciones, un motor rabioso y un cambio de desarrollo acortado, en el que ahora ahondaré; permiten catapultar al conductor del Fiesta ST200 de 60 a 100 km/ en unos increíbles 3,3 seg. La aceleración de 80-120 km/h es igual de sorprendente, realizando la maniobra en 3,8 seg, 4,8 seg, 5,8 seg y 6,5 seg en 3ª, 4ª, 5ª y 6ª velocidad respectivamente. Cifras de auténtico deportivo y que concuerdan con las sensaciones al volante al pisar a fondo. Y es que en cualquier marcha y a cualquier régimen la respuesta es excelente.



La culpa de las prestaciones tan buenas del ST200 la tiene el motor mejorado, pero en otro porcentaje importante la caja de cambios. Ford nos dice que han recortado los desarrollos y es algo de lo que te das cuenta enseguida. Como ejemplo diré que circula a 160 km/h en 6ª girando el motor a 4.000 rpm. Esto permite dos cosas: una, mejora enormemente la agilidad al subir de vueltas, y la respuesta de motor se vuelve inmediata, implicando unas recuperaciones excelentes; y dos: al poder circular con marchas más largas y con un menor esfuerzo, el consumo real en el día a día se reduce. Ya que la dificultad para mover el desarrollo de la caja de cambios por parte del motor es menor y permite circular a "punta de gas" en prácticamente todas las situaciones. Sí, suena contradictorio, pero esa moda de desarrollos interminables en las cajas de cambio de modelos "eco" no es más que una solución para homologar cifras de consumo y emisiones bajas en el laboratorio, donde las solicitudes de par son mínimas. En la vida real tendremos que acelerar más o reducir marchas para mantener un ritmo o subir un repecho aumentando consumo. Sin embargo, unos desarrollos que no lastren al motor permitirán unos consumos más bajos o, como poco, iguales, pero con una respuesta mucho más agradable.


Si el motor sube de vueltas enseguida y los desarrollos de la caja de cambios son cortos, tendremos que estar continuamente usando la palanca de cambios. Y es fundamental que esa tarea sea lo más agradable posible. Y lo es. A la precisión milimétrica (no he errado ni un solo cambio en toda una semana de pruebas) se le suma un tacto durito y recorrido corto. Es un gustazo apurar el motor hasta la zona roja, levantar el pie, pisar embrague, insertar la siguiente marcha, embragar y volver a hundir el pie derecho en el acelerador en apenas décimas de segundo sin tirones, sin malos modos. Y cuanto más rápido lo haces, más sentido cobra el embrague de tacto firme con un único punto de fricción y "abajo del todo", que hace que al principio toda salida desde parado y cambio de marcha se vea acompañado de un pequeño tironcito. Pero permite cambios de marcha instantáneos. Como digo, todo para pasártelo en grande.


Tratándose de un modelo lúdico de enfoque deportivo, el consumo pasa a segundo plano. Por ejemplo no cuenta con sistema Start&Stop. Pero este Fiesta ST200 sorprende, arrojando una media real de entre 7 y 8 litros cada 100 km, siendo de 7,7 l/100 Km la media que nos ha hecho en nuestra semana de pruebas. Las cifras oficiales arrojan un consumo urbano/extraurbano/mixto de 8,2/4,9/6,1 litros cada 100 Km y el depósito de combustible cubica 48 litros.


Ford Fiesta ST200: diferencias en suspensión y dirección



En lo referente a chasis, las mejoras se limitan a suspensión y a la dirección. Se ha endurecido el eje de torsión de la suspensión trasera, los amortiguadores son distintos y la estabilizadora ha aumentado su grosor en 2 milímetros. Todo esto redunda en un comportamiento aún más directo y deportivo con oscilaciones mínimas y movimientos de carrocería prácticamente nulos. Con poco recorrido de suspensión y un tarado firme es lógico que el confort se reduzca drásticamente, y en cierta medida es así, pero sorprende por capacidad de filtrado. No os voy a engañar, va duro y así se siente, pero no tiene la sequedad que puedes esperar de este tipo de vehículo.


En cuanto a dirección, se ha variado el tacto, haciéndolo más duro pero sin caer en una dirección pesada. Sigue siendo rápida, 2,3 vueltas entre topes, y trasmite bastante bien lo que pasa bajo las ruedas así como el “grip” del que disponemos en cada momento. Pero es cierto que en maniobras a baja velocidad echaremos en falta algo más de ángulo de giro, teniendo que hacer alguna maniobra de más.


Ford Fiesta ST200: sensaciones de conducción


Una vez que sabes qué hay bajo el capó es el momento de entrar en las sensaciones tras el volante. No son pocas, siendo de esos coches que recomiendo encarecidamente probar, ya que todo lo que puedan decirte sobre él no hará justicia. Aún así, continúa leyendo y te harás una idea aproximada de las sonrisas que es capaz de sacarte.



Todas estas mejoras hacen del ST200 una máquina para trazar curvas. El tiempo desde que giras el volante hasta que el coche "apoya" es inexistente, las reacciones instantáneas y el comportamiento noble, predecible, pero sobre todo divertido. Si realizamos una conducción fina, sin brusquedades, disfrutaremos de la ausencia de subviraje, de la dirección tan precisa, de un motor que siempre está dispuesto a empujar y de una capacidad de tracción sorprendente pese a no contar con un autoblocante mecánico (cuenta con el Torque vectoring, simulador electrónico de diferencial autoblocante).


Pero este Fiesta es algo más, y ese extra lo encuentras cuando levantas el pie en pleno apoyo. En ese momento la rueda trasera interior se levantará y un deslizamiento acusado pero controlado del eje trasero aparecerá. Tan sólo tendrás que volver a dar gas o contra volantear ligeramente para encauzar de nuevo el coche a la trayectoria que deseas y volver a repetir el proceso tantas veces quieras, o las ruedas te lo permitan.


En cuanto a frenos, y a pesar de contar con unos discos más pequeños que la totalidad de la competencia, la potencia es correcta y la resistencia a la fatiga normal, teniendo un ABS calibrado de forma excelente, actuando sólo cuando es estrictamente necesario. No destacan, pero tampoco es un punto criticable.


Por defecto, el Fiesta ST200 arranca con todas las ayudas activadas, pero eso se puede cambiar con un solo toque de botón en la consola central. Con esa primera pulsación corta elegiremos el modo SPORT del ESC, ó control de tracción, y permitirá cierto deslizamiento antes de entrar en acción. Si seguimos queriendo más fiesta, deberemos pulsar el mismo botón con la leyenda ESC unos 4 segundos. Momento en el que las ayudas de corrección de trayectoria estarán desactivadas y toda la responsabilidad sobre el comportamiento del ST200 será nuestra, disfrutando de la excelente puesta a punto del chasis y de las reacciones tan nobles.



Este ST200 quiere girar y esto implica cierto nerviosismo al circular a alta velocidad en autopistas en línea recta. Claro que permite realizar largos viajes, pero tendremos que estar pendientes de las ondulaciones longitudinales de la carretera, grietas varias o marcas viales pintadas ya que tiende a seguirlas. En este escenario recomiendo encarecidamente el control de velocidad opcional, ya que el tacto tan sensible de acelerador provoca que aceleremos de más en muchas ocasiones, teniendo que ir más pendientes de lo normal para mantener la velocidad deseada.


En ciudad la respuesta tan rápida y ágil del motor, junto con la dirección directa, visibilidad correcta y compactas dimensiones hacen que no haya problemas para pasar por huecos estrechos o aparcar en cualquier sitio, aunque recomiendo la instalación del sensor de aparcamiento trasero o, en su defecto, de la cámara trasera. El único punto mejorable es el ángulo máximo de giro de la dirección, un tanto escaso.


Ford Fiesta ST200: interior y habitabilidad


Al abrir la puerta, los excelentes asientos firmados por la firma Recaro nos darán la bienvenida. Encontrar la postura correcta es una tarea sencilla y sólo echo en falta algún centímetro extra en la regulación en altura. Otra regulación que falta es la lumbar, que en viajes largos nuestros riñones la agradecerían. Pero hasta aquí las malas noticias. La postura es de notable, con un volante muy vertical que podemos regular en altura y profundidad, y un asiento que recoge el cuerpo de manera excelente. Por muy rápido que tracemos curvas no nos moveremos del asiento, pero personas de tallas grandes probablemente no se encuentren tan a gusto. Los pedales, metálicos, tienen buen tacto pero podrían estar mejor diseñados para realizar la maniobra de punta-tacón. Queda algo lejos el freno del acelerador.



En lo referente a espacio no hay grandes problemas. En las plazas delanteras sobran centímetros y es en las traseras donde las estrecheces pueden aparecer cuando viajan personas de estatura mayor de 1,85 metros o 3 pasajeros. En este último caso, además de ser casi obligatorio la instalación del tercer reposacabezas trasero opcional, los pasajeros irán apretados y algo incómodos si conducimos por zona de curvas, ya que en ninguna de las plazas del ST200 disponemos de asideros en el techo.


En la zona de carga, y siempre que no montemos la rueda de emergencia opcional, dispondremos de 290 litros de capacidad (kit reparapinchazos). Con la rueda de repuesto se reduce la capacidad a 276 litros. Las formas son regulares y los asientos traseros abatibles en proporción 60:40.


Ford Fiesta ST200: equipamiento y precio


De serie cuenta con climatizador automático, cierre centralizado con mando a distancia, asientos deportivos Recaro o el paquete ST Style con pinzas en rojo o luces interiores con tecnología LED. Pero si queremos equiparar el equipo con el de sus más directos rivales tendremos que mirar la lista de opciones ya que el sensor de lluvia y luces junto con el retrovisor electrocromático es un extra que nos hará desembolsar 215€, el control de velocidad (150€) o el tercer reposacabezas trasero (40€).


Otros opcionales disponibles son: el navegador con cámara de marcha atrás y sistema SYNC, cuya pantalla de 5 pulgadas es pequeña y la interfaz podía estar más pulida (700€); la llave manos libres con espejos plegables (400 €), el sensor de aparcamiento trasero (350 €), los cristales oscurecidos (120 €), el parabrisas térmico (200 €) o la rueda de repuesto de emergencia (100 €).


El precio oficial de venta al público asciende a 26.400 €, pero aplicando los descuentos vigentes de la marca ese precio se reduce a 20.584 €. Cifra más razonable, aunque en la línea de sus rivales; si bien este Fiesta es, sin duda, el más divertido.


Ford Fiesta ST200: conclusiones


No lo puedo negar, me ha encantado. Durante la semana de pruebas no he podido hacer nada más que alabar la exquisita puesta a punto del chasis, dirección y frenos. Mención especial también para el motor que, con sus 215 CV, hará que no eches en falta más potencia, y a la caja de cambios que genera adicción.


En definitiva, un coche que hace olvidar sus defectos porque sus virtudes eclipsan todo lo demás. Ford se lo ha puesto muy complicado al nuevo Fiesta ST con este ST200, por lo que muy bien lo tienen que hacer para mejorar lo presente.


DESTACABLE


· Motor rabioso en todo momento

· Cambio de tacto exquisito y desarrollos cortos

· Comportamiento eficaz y divertido


MEJORABLE


· Comodidad

· Detalles de equipamiento

· P.V.P. algo elevado


BALANCE

VALORACIÓN

Respuesta motor

9,0

Cambio

9,5

Maniobrabilidad urbana

8,0

Comportamiento en carretera

9,5

Estabilidad en curva

9,0

Confort

6,5

Frenos

7,5

Habitabilidad

7,5

Maletero

8,0

Equipamiento

6,5

Nota media:

8,1


FICHA TÉCNICA Ford Fiesta ST 200


MOTOR


Disposición mecánica y nº de cilindros: Transversal delantero, 4 cilindros en línea

Combustible: Gasolina 95 octanos

Cilindrada: 1.596 cm3, (79 x 81,4 mm)

Alimentación: Inyección directa con turbocompresor, relación de compresión: 10,1:1

Potencia: 200 CV a 6.000 rpm (215 CV en overboost a mismas rpm)

Par máximo: 290 Nm a 2.500 rpm (320 Nm en overboost a mismas rpm)


TRANSMISIÓN


Tracción: Delantera

Caja de cambios: Manual de 6 velocidades


BASTIDOR


Suspensión delantera: Independiente tipo McPherson

Estabilizadora delantera: Si

Suspensión trasera: Semiindependiente de eje torsional

Estabilizadora trasera: No

Neumáticos: 205/40 R17 W

Frenos delanteros: Discos ventilados (278 mm)

Frenos traseros: Discos macizos (253 mm)

Diámetro de giro: 10,6 m

Vueltas de volante: 2,3

Capacidad depósito de combustible: 48 litros

Peso en orden de marcha: 1.088 kg


CARROCERÍA


Longitud / Anchura / Altura: 3.98 / 1.71 / 1.46 m

Distancia entre ejes: 2.49 m

Maletero: 290 litros (con kit reparapinchazos)

Nº plazas: 5


RENDIMIENTOS OFICIALES


Aceleración 0-100 km/h: 6,7 seg.

Velocidad máxima: 230 km/h


CONSUMOS OFICIALES


Extraurbano: 4,9 l/ 100 km

Urbano: 8,2 l/ 100 km

Mixto: 6,1 l/ 100 km

Emisiones CO2: 140 g/km