Probamos el Audi Q8. Nueva dimensión

Por Fede Asensio , 03/10/2018

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Probamos el Audi Q8. Nueva dimensión
Audi entra con el Q8 en una categoría que era coto de sus principales rivales. Hasta ahora, porque su nuevo SUV tiene todos los argumentos para convertirse en el referente.




La apuesta de Audi por los SUV es total y sigue ampliando su oferta con modelos de nuevos segmentos, siempre siguiendo su calculada estrategia. Por ello, a pesar de que BMW lanzó el X6 hace ya diez años y Mercedes también estaba presente con el GLE Coupé más recientemente, no había lanzado hasta el momento un SUV Coupé de gran tamaño. Lo hace ahora con el Q8, que ya está a la venta desde 84.840 euros. Una interpretación muy personal de los que debe ser un SUV coupé de 5 metros, con el ADN de la marca y un estilo diferenciado de sus dos rivales. No utiliza una luneta trasera tan inclinada como la de éstos, pero si muestra un diseño deportivo y musculoso, y dispone de todo lo necesarios para ofrecer un comportamiento dinámico ejemplar.


Y para que el Q8 que pesa más de 2.200 kg en orden de marcha pueda ofrecer unas dotes de conducción ejemplares, ha tenido que hacer acopio de una gran tecnología. Y así es, Audi le ha dotado de todo lo necesario para que este coche se disfrute desde cada una de sus 5 plazas, pero especialmente desde detrás del volante, logrando un compromiso excelso entre comportamiento y confort. Dispone de 39 asistentes electrónicos con la más avanzada tecnología, tres tipos de suspensión, eje trasero directriz, siete modos de conducción y tracción quattro.


En el apartado dinámico, el Q8 parte con ventaja porque cuenta con la base de los SUV grandes más deportivos que hay en el mercado, pertenecientes al Grupo VW. Comparte genética con el Lamborghini Urus, el Porsche Cayenne o el Bentley Bentayga, la máxima referencia cuando se trata de imprimir carácter y disfrutar de la conducción en un SUV.


Impecable interior por diseño, materiales y acabados. Las tres pantallas ya vistas en el A8, con la de la instrumentación de 12,3 pulgadas, muestran una nueva era en la marca.

Audi Q8: Nada falta en su interior

El Audi Q8 no renuncia a un confort sobresaliente, sino todo lo contrario, a la altura del Q7, con el que comparte plataforma. Dispone de una amplísima distancia entre ejes de casi tres metros, lo que se manifiesta en unas generosas cotas de habitabilidad interiores aprovechando también las amplias medidas de carrocería, pues mide casi 5 m de longitud (4.986 mm), con 1.995 mm de ancho y 1.705 mm de alto. Las cinco plazas son generosas; atrás, la banqueta se puede desplazar longitudinalmente hasta 10 cm (en tres partes individuales y con los respaldos reclinables), ofreciendo siempre un generoso espacio para las rodillas. Solo el amplio túnel de transmisión incomoda algo la plaza central en el plano del suelo. La altura al techo permite asentarse a pasajeros muy altos sin problemas. De hecho, la unidad que probamos disponía de techo panorámico, pero el techo interior, a la altura de las plazas laterales, amplía el espacio para dejar siempre distancia para las cabezas de los pasajeros.


El maletero no destaca por su altura hasta la toldilla, pero su amplia superficie se traduce en un volumen de carga muy amplio, con 605 litros, que se convierten en 680 l con la banqueta completa desplazada. Y en 1.755 litros si aprovechamos la superficie que permite los respaldos abatidos, con una amplia boca de carga que deja el portón eléctrico de serie.


Dos tipos de asientos deportivos como opción a los estándar, ya ejemplares por confort y sujeción. Pero éstos pueden ser ventilados y calefactados. Varias opciones de tapizados en piel.


Diseños, materiales y ajustes, marca de la casa, con su nota habitual de sobresaliente. Adopta las pantallas centrales del lujoso A8 que marcan para Audi una nueva era de conectividad y funcionalidad. El sistema MMI touch permite acceder a casi todas las funciones a través de dos grandes pantallas: la superior, de 25,6 cm (10,1 pulgadas), controla los sistemas de infotainment y de navegación, mientras la inferior, de 21,8 cm (8,6 pulgadas), controla las funciones de climatización, confort y de entrada de texto. La instrumentación completamente digital a través del Audi virtual cockpit es de serie en el Q8: con una pantalla tras el volante de 31,2 cm (12,3 pulgadas), dispone de dos tipos de vista que seleccionamos desde el volante, pudiendo adoptar un tercer modo con la versión Plus del Audi virtual cockpit, con una apariencia más deportiva. Opcionalmente puede montar el Head-up Display que proyecta la información sobre el parabrisas, incluyendo la guía de navegación. Cuenta con un nuevo y avanzado sistema de voz, y para los mercados cuya legislación lo permite, la Remote Garaje Pilot para sacar y aparcar el coche de forma autónoma a través del smartphone, siendo una de las funciones de la aplicación myAudi.


La lista de elementos de confort y materiales para personalizar el interior es extensa, con esmero en el cuidado de los detalles. La iluminación de contorno marca diferentes líneas distintivas, dispone de diferentes inserciones en aluminio y madera para el salpicadero, y tapicerías con varias opciones en tela y en piel sintética y natural. También los dos asientos más deportivos opcionales pueden adoptar la función de masaje y ventilación y puede montar climatizador de cuatro zonas y el paquete Air Quality con ionizador y fragancias. Sin duda los pasajeros se sienten absolutamente mimados, pero las funciones de las pantallas necesitan que el conductor se habitúe a su uso para que su manejo sea más intuitivo que en este primer contacto.


Como por una alfombra sobre una puesta apunto del chasis encomiable para moverse sobre cualquier carretera. Especialmente con la suspensión adaptativa neumática, 


Audi Q8: Confortable, pero también ágil y dinámico

Más cuando el conductor decida explotar las cualidades dinámicas del Q8, que dadas las elevadas expectativas que su chasis y puesta a punto permiten, con sus diferentes configuraciones de suspensión, son siempre muy altas. Sí, porque en marcha su agilidad no transmite las dimensiones reales, se siente como un coche más pequeño, ágil y ligero, aunque no conviene que olvidemos que no lo es.


Su dirección eléctrica progresiva ofrece un tacto ejemplar, rápido y fiable en carretera para gobernar el conjunto que se puede sustentar sobre dos tipos de suspensiones, con una arquitectura basada en sendos ejes multibrazo (paralelogramo deformable). De serie monta suspensiones con regulación de dureza (Damper Control), mientras opcionalmente puede disponer de suspensión adaptativa con muelles neumáticos de dos escalones de dureza. Ésta permite al Audi Q8 reducir la distancia al suelo en 15 mm respecto a la suspensión de serie, que ofrece 220 mm de altura libre.


Aunque no es su terreno natural, el Audi Q8 se mueve con suficiencia fuera del asfalto. Dispone de un programa Offroad entre sus modos de conducción para una mejor adaptación.

La suspensión adaptativa permite ajustarse en base a cuatro modos mediante el sistema de conducción dinámica Audi Drive Select, pudiendo variar la altura hasta en 90 mm. A velocidades hasta 30 km/h, se puede incrementar esa altura hasta en 50 mm a voluntad del conductor, mientras superada esta velocidad el sistema controla de manera automática la distancia al suelo de la carrocería por fases. Ésta es la que montaba la unidad probada, que en cualquiera de los modos se muestra muy efectiva para sujetar al Q8 en apoyos sin que la carrocería apenas balancee, con una pisada impecable en cualquier tipo de firme, absorbiendo con naturalidad las irregularidades a que se enfrentan sus grandes ruedas (19 pulgadas de serie, siendo de 22”, las más grandes, las de nuestro Q8). Y también con una estabilidad al frenar que hace difícil comprender que esté sustentando el peso real del coche. El modo más deportivo (Dynamic) no ofrece en cualquier caso un tacto tan deportivo como un Cayenne, con una puesta a punto más confortable en este caso.


Siempre con tracción Quattro, con diferencial central para controlar el reparto de par entre ambos ejes, el Q8 es el primer Audi que puede montar un sistema directriz para el eje trasero, ya estrenado por Porsche para el grupo VW. Así, las ruedas traseras pueden girar hasta 5 grados en sentido opuesto a baja velocidad para mejorar la maniobrabilidad, girando a la inversa a velocidad elevada, 1,5 grados, haciéndolo más ágil en el paso por curva.


El Audi Drive Select permite seleccionar entre 7 modos de conducción: Comfort, Auto, Dynamic, Individual, Efficiency, Allroad y Offroad; este último disponible solo con la suspensión adaptativa. Esto nos permitió conducirlo por pistas, donde se mueve perfectamente, con una muy buena capacidad de bacheo para desenvolverse en pistas rotas, con un elevado nivel de confort y unos ángulos de salida y entrada que se le ayudan a sortear zonas complicadas, junto a una altura libre al suelo de hasta 25,5 cm. Los parámetros del modo Offroad se adaptan para poner el resto, optimizando la tracción y la frenada en cada situación y activando el control de descenso en pendientes que superen el 6%.


La parrilla Singleframe de diseño octogonal del Q8 representa la nueva cara de la familia Q de Audi. Faros LEO son de serie, opcionalmente con tecnología HD Matrix LEO.


Audi Q8: Diesel y mild hybrid para empezar

Para su lanzamiento está disponible sólo con una motorización 3.0 TDI con doble turbo, de 286 CV y asociado a una caja automática Tiptronic de convertidor de par. Un propulsor que se adapta como un guante a la personalidad del Q8 para convertirle en un tragamillas, pero capaz de unas prestaciones destacadas, con una llamativa aceleración y unas buenas recuperaciones, manteniendo unos consumos moderados para su rendimiento. Cuenta con tecnología mild-hybrid, para lo que monta una batería de 48V que le permite disponer del distintivo ECO, pudiendo rodar en determinadas condiciones con electricidad entre 55 y 160 km/h. Declara un consumo medio de 6,6 l/100 km, algo lejos de los 8,9 l/100 km en que nos hemos movido sin demasiado cuidado con el acelerador y con una orografía exigente. Es capaz de acelerar de 0-100 km/h en 6,3 seg, con una velocidad máxima de 245 km/h.


En 2019 la oferta de motores se completará con el 45 TDI de 231 CV y el 55 TFSI de 340 CV en gasolina, éste con un cambio de doble embrague; ambos también con tecnología mild-hybrid. Más adelante habrá otras versiones, esperando que adopte un motor híbrido enchufable y que cuente también con una variante deportiva con el marchamo RS. Porque si Audi ya ha roto las hostilidades en este segmento frente a X6 y GLE Coupé, no va a dejar que sus M y AMG campen a sus anchas.


Los anchos pilares traseros se inclinan ligeramente para configurar esa línea coupé. Los grupos ópticos traseros están conectados por una tira de luz.


Audi Q8: Versión de lanzamiento First Edition

El nuevo Q8 ya está en los concesionarios desde 84.840 euros, con un único acabado muy completo aunque con una larga lista de opcionales para personalizarlo. Cuenta con tres paquetes opcionales: Tech (4.000 euros), Black (1.000 euros) y S-Line (2.000 euros), con elementos específicos interiores y exteriores, y con tres tonalidades diferentes para la parrilla octogonal Singleframe. Para su lanzamiento también se ofrece una versión especial denominada First Edition que incorpora el equipamiento de los tres paquetes, además de otros elementos específicos.