PEUGEOT 2008 – Prueba – La aventura diaria

Por sa , 29/10/2013

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PEUGEOT 2008 – Prueba – La aventura diaria
Peugeot se sube al carro de los SUV pequeños, y derivado del 208 lanza este Peugeot 2008, con una estética moderna y una apariencia campera que se queda en eso en la versión de entrada a gama. Prueba del Peugeot 2008 1.2 VTi 82 CV Active.




El Peugeot 2008 es la respuesta de Peugeot a un mercado que demanda coches pequeños y polivalentes. Con el Nissan Juke como modelo, y con el reciente Renault Captur como rival directo, Peugeot lanza su 2008, un coche con un planteamiento muy dinámico y actual y que, sobre el papel, promete llevarte un poco más allá que un utilitario o compacto habitual. Con la carrocería un poco más elevada y un tamaño perfecto para los que el utilitario se queda pequeño y el compacto se les va de precio, nace este coche de clara vocación urbana, pero que no va a rehuir pequeñas excursiones camperas fuera del asfalto de dificultad baja o nula, ya que salvo unos centímetros más con respecto al suelo, no cuenta con ninguna ayuda mecánica que le garantice una mejor tracción o capacidad para salvar obstáculos en pistas o caminos.


Lo que no podemos negar es que la estética del Peugeot 2008 está muy lograda. Sobre una buena base, la del Peugeot 208, se ha construido un coche muy pintón, con una presencia más que decente y, gracias al márketing y a la publicidad, se ha sabido situar como un coche para los que quieren muchos coches en uno, con buen espacio interior, maletero espacioso y gran calidad visual, aunque en realidad, no deja de ser un coche con muy buena planta que tiene un tamaño que nada entre dos aguas y que parece capaz de afrontar con solvencia situaciones comprometidas.


Nosotros probamos este nuevo modelo con el motor de entrada a gama, un 1.2 VTi gasolina de 82 caballos, y el acabado intermedio de los tres que se pueden escoger en este Peugeot 2008, el Active. Tracción delantera simple y ninguna ayuda eléctrica o mecánica para el agarre fuera de lo negra, nos hacen plantearnos la prueba como un coche urbanita, con bastante habitabilidad sin llegar a un monovolumen pequeño, con muchas opciones de servir como coche único gracias a la posibilidad de excursiones de fin de semana fuera de la urbe, pero siempre aparcando cuando empieza lo marrón, evitando siempre probar unas cualidades off road que, en nuestra unidad concreta, brillan por su ausencia pese a su aspecto.


Una vez dicho bien claro de qué estamos hablando, tenemos que descubrirnos ante el nuevo aire que Peugeot le ha sabido dar a este vehículo. Se puede decir que han cogido el Peugeot 208 y lo han estirado casi 20 centímetros, logrando con estas nuevas proporciones aumentar espacio interior y maletero, y permitiéndose algún lujo estilístico, como alargar los grupos ópticos y poner barras de techo, para unidos a los bajos de plástico duro negro, darle un toque tan campero como artificial, pero que entra por el ojo con una facilidad inaudita.


Del exterior del Peugeot 2008, destacan muchas cosas, pero lo mejor es que se reconocen los rasgos del coche del que deriva, y en la mayoría de las ocasiones, sino todas, evoluciona y mejora aún más el diseño del modelo. Tampoco es una locura decir que sus proporciones se asemejan a los anteriores 206 SW y 207 SW, aunque como ahora la altura al suelo es un poco mayor, se puede excusar en ello para el cambio de denominación.


Recorriéndolo visualmente da arriba abajo, hemos de decir que nos encanta su potente parrilla delantera, con grandes superficies para los faros, muy alargados, rasgados y con mil aristas, para configurar una mirada inconfundible. Sigue con el pequeño bigote cromado con la marca en la parte superior central del morro, y la doble entrada de aire, con un borde también cromado la superior, que delata una agresividad de la que, después veremos, adolece. Toda la parte inferior, englobando incluso los antiniebla, van con el plástico duro negro de basto acabado, aunque el cromado para los pequeños faros le hace no vulgarizarse ni perder pegada visual.


Nos llama la atención también lo inclinado del parabrisas, así como las largas barras cromadas del techo, que acentúan su longitud y que engañan al ojo, porque seguro que muchos dirían que se va casi a los 4,5 metros cuando en verdad no llega al 4,16 por un milímetro. La cintura, de delante a atrás gana centímetros hacia arriba, con una gran superficie acristalada y una zaga armoniosa y potente, con el aleroncito superior y de nuevo unos grupos ópticos que copan todo el protagonismo por sus formas enrevesadas y poco corrientes, con aristas y ángulos nunca vistos, ganando centímetros por el lateral en ambos extremos.


En la parte trasera también vemos una buena franja de plástico gris abajo, englobando también en los extremos luces de antiniebla trasera y marcha atrás, en lugares muy expuestos a la rotura por pequeños toques al aparcar. Esta zaga tiene una forma algo convexa, para favorecer un maletero espléndido, que a nuestro parecer ofrece más de los 338 litros oficiales de capacidad. La bandeja superior se dobla para favorecer la maniobra, y la boca de carga está muy abajo y es plana. Además, un doble fondo guarda una sorpresa para los tiempos que corren, y es una rueda de repuesto convencional. Además, huecos, trampillas y sujeciones harán que un padre de familia sea feliz con su adquisición.


Ya que estamos dentro, analizamos el interior viendo muchos elementos idénticos, obviamente, a los de su hermano pequeño el Peugeot 208. Hoy en día más que nunca, para sacar un producto al mercado de forma competitiva hay que aprovechar las sinergias, y ¿qué mejor que compartir guarnecidos, volante, salpicadero, asientos, etc, etc con otro miembro de la marca? Así, el Peugeot 2008 vuelve a apostar por un volante pequeño, de aro fino, y situado en una posición baja, de modo que el cuadro de mandos se ve por encima de la parte superior del volante. Nosotros, consabido 1,80 metros al aparato, ni en la posición más baja del asiento estaríamos mínimamente cómodos poniendo el volante alto para mirar por su hueco la instrumentación. En una posición normal, lo natural es ver, sin perder un detalle, al cien por cien el cuadro de mandos por encima del volante. Muy bien.


Estamos en la versión Active, el medio de la gama, con el motor más austero en gasolina, y las terminaciones y acabados son más que correctos, encajes perfectos, ausencia de grillos, superficies sólidas pero atractivas, en definitiva, un trabajo espléndido para ofrecer más por un precio lo más ajustado posible. El diseño siegue siendo una buena baza para Peugeot, y a pesar de que hablamos de 15.290 euros (13.690 si apostamos por el de entrada a gama), encontramos un vehículo que cumple en todo lo que se le puede pedir por este dinero. No cuenta ni con climatizador, ni con luces automáticas, ni con llantas de aleación, ni con climatizador, ni ayuda sonora de aparcamiento, ni por supuesto navegador, pero no falta velocidad de crucero, aire acondicionado o pantalla táctil con un completo ordenador de a bordo o, incluso, conexión bluetooth y USB, con lo que consideramos este dinero como una inversión muy, pero que muy coherente.


Los asientos los notamos quizá un pelín duros, pero recogen de maravilla, podrían soportar una conducción deportiva si el motor pudiera ofrecernos tal extremo. La habitabilidad trasera sorprende para bien, hay bastante espacio para las piernas, sólo la plaza central, una vez más, puede ser más problemática, aunque hemos visto que pasa incluso en berlinas de casi cinco metros. La altura al techo en cualquier caso es excelente, y un pelo más de modularidad podría hacer pensar al cliente que cumpliría como coche único en caso de necesitar una especie de monovolumen pequeño.


Nos encanta la enorme guantera, el espacio para las piernas del copiloto, los tres espacios para depositar chismes entre los asientos delanteros y el diseño de la palanca del freno de estacionamiento es casi fashion. La pantalla táctil de la consola central ‘pide’ un navegador, pero no viene de serie, habría que apoquinar unos cientos de euros. No nos entusiasma tanto que el ángulo de reclinación de las butacas delanteras sea por palanca en vez de por ruleta. Hay que ahorrar, otro detalle en el que se ve, como el uso de tapacubos de serie en vez de llantas de aleación, aunque sean pequeñas.


A nivel dinámico el coche nos ha gustado siempre teniendo presente que son 82 caballos asociados a un cambio manual de cinco velocidades, ni más ni menos. La tracción delantera es monda y lironda, como la mayoría de utilitarios y compactos generalistas. Aunque veas que tiene pinta de campero, no podrá hacer mucho más que cualquier coche antes mencionado, salvo por disponer de unos pocos centímetros más de altura al suelo que, sin embargo, no le penalizan en autovía, pues va bastante bien.


Es una pena el trabajo de insonorización, pues entra bastante rumorosidad en el habitáculo aún a límites legales. Pero nada fuera de lo común. Los neumáticos son unos 195/60/95, un poco más de perfil de lo que sería normal, pero para nada penalizan en ningún caso. La dirección no informa cien por cien de lo que pasa debajo, en ocasiones nos parece demasiado asistida, demasiado eléctrica. En curvas el coche no es de los que parece un barco de un lado a otro, no tiene demasiadas inercias pese a esos centímetros de centro de gravedad desplazado hacia arriba.


Como es un motor pequeño, apenas un 1.2, por lógica siempre tendremos que revolucionarlo bastante para que vaya algo alegre, hasta el punto de buscar casi las 6.000 vueltas para encontrar su par motor más elevado. A 120 km/h en autovía estarás en 3.800 revoluciones por minuto, casi 4.000, con la rumorosidad extra que ello conlleva. La parte baja del cuentavueltas es bastante pobre en potencia, y siempre tendrás que jugar con el cambio para no perder el ritmo en carreteras reviradas o cuestas, pero no tanto como para que los adelantamientos sean un problema.


Después de una semana de uso mixto, la media de consumo ha sido de 6,4 litros a los 100, que no está mal, pero tampoco es sobresaliente, pues los hay mejores. No podemos negar que con cuatro personas y algo de equipaje desearás haberte comprado el motor superior, de 120 caballos, o alguno de los dos diesel ofertados, de 92 y 115 caballos. Este 1.2 VTi no monta sistema Start and Stop, pero sí avisa del momento idóneo del cambio de marcha si buscas no consumir mucho ni emitir más CO2 de la cuenta. En cualquier caso, si quieres ganar velocidad rápido, te desesperarás con aceleraciones bastantes discretas desde parado.


Hay detalles que nos han gustado menos, como que haya que utilizar la llave del contacto para extraer el tapón de gasolina. Entendemos que las suspensiones sean un punto más suaves y confortables de lo que nos habría gustado por el planteamiento teórico que tiene este 2008. La denominación ‘crossover urbano’ que exhibe en su publicidad la marca del león lo dice todo.


En versiones más potentes y equipadas tampoco dispone de modo 4x4, pero si de una ayuda eléctrica denominada Grip Control, que ayuda a avanzar en momentos de pérdida de tracción.


Con la mano en el corazón


El Peugeot 2008 es un coche muy equilibrado que entiende perfectamente la realidad actual en que vive Europa Occidental. Veremos muchos 2008 en España, por sus proporciones, habitabilidad y capacidad para solventar la mayor parte de las necesidades del usuario medio. Nos ha parecido un coche muy completo, digno incluso en sus motores y acabados más básicos, y con un agrado de utilización más que óptimo.


Un coche para…


…los que necesiten un coche único que valga para casi todo, cueste poco y permita lidiar con el tráfico urbano a diario y regale al usuario la posibilidad de seguir disfrutando del fin de semana y de las escapadas sin necesidad de cambiar de vehículo. Pequeño pero espacioso y polivalente, puede que incluso sea suficiente para padres primerizos, sin necesidad de gastar un pastizal en pesados y enormes monovolúmenes o SUV de mayor porte, peso y consumo.


KILÓMETROS PRUEBA – 450 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-20%-40%


RIVALES


Opel Mokka, Mitsubishi ASX, MINI Countryman, Skoda Yeti, Chevrolet Trax, Nissan Juke, Citroen C3 Picasso, Ford B-Max, Subaru Trezia, KIA Soul, Renault Captur, Suzuki SX4, Fiat Sedici



FICHA PEUGEOT 2008 1.2 VTi 82 CV Active


Cubicaje / Potencia: 1.199 cc / 82 CV a 5.750 rpm

Caja de cambios: manual 5 velocidades

Alimentación: gasolina


Longitud / Anchura / Altura: 4159 x 1739 x 1556 mm.

Distancia ejes: 2.538 mm

Maletero: 338 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 195/60 R16

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 13,5 seg.

Velocidad máxima: 169 Km/h

Capacidad depósito combustible: 50 litros

Peso en orden de marcha: 1.120 Kg.

Par motor: 118 Nm a 2.750 rpm

Emisiones CO2: 114 g/Km


Consumos oficiales:


Extraurbano: 4,3 l/ 100 Km

Urbano: 6,0 l/ 100 Km

Mixto: 4,9 l/ 100 Km


Bien:


Relación calidad-precio

Estética y diseño

Habitabilidad y maletero


Menos bien:


4x4 ni en opción

Insonorización y rumorosidad mejorable

Detalles como tapacubos, tapón de gasolina con llave o ausencia de Start&Stop



Precio: 15.290 euros


Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net