OPEL MOKKA - Prueba – Muy, muy apañado

Por sa , 04/06/2013

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OPEL MOKKA - Prueba – Muy, muy apañado
El Opel Mokka nos ha convencido. Por imagen, por capacidad, por actitud y por aptitudes. Opel ha sabido diseñar un pequeño SUV que va a complicar mucho la vida a la competencia. Prueba del Opel Mokka 1.4T gasolina con tracción 4x4.




El Opel Mokka ha cumplido, incluso superado, las expectativas que habíamos depositado sobre él. Esperábamos que estuviese a la altura, pero es que hay apartados, como uno tan importante como es la capacidad off road, en la que ha sorprendido gratamente incluso a los más optimistas. En consumo y en precio de venta ha pinchado en nuestras valoraciones, pero son los dos puntos más flojos de un SUV compacto que se mueve como pez en el agua en cualquier terreno con una calidad indiscutible.


La moda de los SUV de tamaño entre pequeño y medio ha hecho despertar a todas las marcas de su letargo. Al igual que los que todavía apuestan por el papel en los medios de comunicación se subirán tarde al carro de las nuevas tecnologías en el mundo del periodismo, los que dejaron de lado nuevas categorías y segmentos, pensando que ya estaba todo inventado en automoción, han tenido que trabajar rápido y corriendo para poner en el mercado un producto que, por ejemplo, Nissan con el Juke y Skoda con el Yeti, ya llevan años disfrutando de sus beneficios.


Los últimos en unirse hace escasos días han sido Renault Captur y Peugeot 2008. Los penúltimos han sido el Opel Mokka que tenemos aquí y su primo hermano el Chevrolet Traxx, que está cortado por el mismo rasero y comparte una y mil cosas con el Mokka, un nombre, todo hay que decirlo, muy sonoro y comercial para un producto que tiene una factura sobresaliente.


A nivel estético Opel sigue afinando sus diseños y aunque la esencia es definir un Antara más pequeño, en esta ocasión se lo han currado mucho más, dando rienda suelta a la imaginación y trabajando mucho los ángulos, las aristas y los elementos diferenciadores en parrilla, defensas, protecciones, cristales, barras en el techo, etc, etc, para conformar un todo muy agradecido, fresco, detallista y muy pintón, que a buen seguro va a tener en el sector femenino, en su facción más guerrera, muchos adeptos.


El exterior del Opel Mokka es una de las bazas que juega este pequeño alemán. Todo lo desapercibido, sobrio, discreto y hasta simple que es la figura del Opel Antara –qué herencia más poco acertada del antiguo y triunfador Opel Frontera-, en este caso se torna en un aspecto juvenil, desenfadado y muy dinámico, con una silueta inconfundible en la casa alemana y muchos argumentos dentro y fuera para triunfar en el proceloso y cada vez más visitado segmento de los SUV de tamaño reducido.


Como podemos apreciar en el amplio reportaje gráfico que acompaña a este análisis escrito, el Mokka luce una fachada impecable, con una parrilla poderosa gracias a una gruesa línea cromada superior enmarcando el logo y unos grupos ópticos muy elaborados, con distintos planos y un juego con las formas muy rico en matices, que convence hasta al más exigente de los mortales. En la parte inferior, de nuevo se juega con los contrastes en el parachoques y la rejilla de entrada de aire, flanqueada por los antiniebla y las protecciones de los bajos. El capó tampoco es plano, y juega con las formas y las hendiduras con acierto, aportando más dinamismo aun a su figura.


La planta desde el lateral es rotunda, casi agresiva. Mezcla sensaciones de manera deliberada, pareciendo afilado por delante, pero macizo y robusto de la mitad hacia atrás, remarcando la línea del techo con una línea de plástico oscuro y las barras metalizadas. La cintura sube desde el morro hasta los pilotos traseros una barbaridad, creando unos cuartos traseros poderosos y el cristal de las ventanillas traseras estrechándose hasta acabar bien arriba, casi en el alerón superior de la zaga.


Por atrás, más de lo mismo, acertada, casi recargada, combinación de plásticos oscuros destinados a ‘defender’ el coche en el campo, con bastante chapa y una luneta trasera bastante pequeña, estrecha, que se prolonga artificialmente por los laterales con una pieza de plástico brillante y que sube también hacia los hombros. Los pilotos traseros ganan terreno en el lateral y en la parte alta de la cintura, parecidos pero distintos a los del Antara. Los antiniebla van abajo, encastrados en la generosa superficie plástica gris oscuro que hace de parachoques. Pequeño limpia luneta, tercera luz de freno insertada en el alerón superior, y el hueco perfecto en las protecciones inferiores centrales de color de la carrocería para el sistema FlexFix que permite transportar con especial seguridad y practicidad una bicicleta donde quiera que vayas y sin ocupar espacio una vez que no se está utilizando. Hay apéndices para transportar hasta tres bicis sin tener que desmontarlas. Chapeau.


Pasamos al interior, y con el acabado más alto de la gama, además de unos cuantos extras añadidos a la unidad de prensa que hemos probado, es fácil sentirse cómodo y bien, aunque prácticamente todo lo que vemos ya lo hemos disfrutado en las pruebas de sus hermanos, léase, Opel Astra, sin ir más lejos. No me voy a extender mucho en el habitáculo a nivel de instrumentación, solamente comentar la doble guantera tan práctica que tiene en el lado del copiloto, lo bien resueltos que están los espacios a la hora de encontrar huecos para vaciar bolsillos, los buenos materiales y ajustes, la gran cantidad de botones en la consola central y el ya consabido buen y completo ordenador de a bordo con unos mandos que se pueden posicionar mejor. Ahora añade una pantalla más con gráficos de consumo que viene bien para tener idea de cuándo se gasta más. También en la parte baja de la consola central podemos ver botones nuevos, como el del control de descenso de pendientes, muy útil en el campo, o una tecla ECO, que se supone que te ayuda a consumir y emitir menos.


En este caso concreto nos encontramos con una posición de conducción muy elevada, aun con el asiento en su reglaje más bajo. He de decir que en nuestra unidad los múltiples reglajes del asiento no facilitaron mucho el encontrar la posición adecuada al volante. El asiento nos pareció bastante irregular, con el asiento bastante abultado, la banqueta irregular, con junturas entre cojines y bordes algo amplias… no sabemos muy bien decir el qué pero fue complicado sentirse cómodo con el asiento, a pesar del fenomenal revestimiento de cuero y los múltiples reglajes, calefacción incluida.


Las plazas traseras no están mal, teniendo en cuenta la longitud y el segmento del vehículo. Las rodillas casi rozan el respaldo del asiento anterior con 1,80 metros, y la verdad que la cabeza tampoco tiene demasiado espacio libre hasta el techo, y es que los asientos siguen posicionados muy altos, quizá para ganar algo de espacio a un maletero tirando a escueto, con 365 litros de capacidad, aunque con un doble fondo muy útil y todo tipo de ganchos y recovecos para ganar espacio. Además, debajo, de manera integrada, el sistema FlexFix de transporte de bicicletas, que siempre viene de lujo, aunque hay que pagarlo aparte (615 euros).


A nivel dinámico, puedo asegurar que hemos hecho una prueba bastante completa en los algo más de 700 kilómetros de test, por todos los tipos de vía imaginables. No sólo hemos rodado con el Mokka por urbes en hora punta como Madrid y negociado curvas de la sierra cercana, sino que también ha tenido su ración de autovía a ritmos de crucero y sus excursiones fuera del asfalto, y cumpliendo con notable en todos los terrenos, para nuestra generalizada sorpresa, su capacidad de tracción por tierra, arena, rocas, piedras, césped, hierbajos… ha sido impecable.


Este Opel Mokka lleva aparejada una tracción 4x4 permanente, lo que incide directamente en un consumo que nos ha costado mucho bajar de ocho litros cada cien kilómetros, a pesar de mimar con esmero el pedal del acelerador y de que sobre el papel Opel dice que en condiciones normales solo funciona el eje delantero como tractor y es al detectar la situación cuando de manera automática se envía para también al eje trasero. Sin embargo, de la misma manera, hemos de reconocer que muchos coches de mayor tamaño que van con la vitola de depredadores del campo, perdían tracción en cuestas empinadas de tierra dura y piedras por donde el Mokka trepaba sin titubear un solo instante, y ahí está la prueba gráfica en el vídeo que acompaña a este texto.


Con su tamaño contenido, sus poco más de 1.400 kilos de peso, sus cotas de ataque y salida, que no son las mejores del mundo… pues consigue no perder el pie en ninguno de los terrenos por los que le hemos metido, y eso no ha pasado siempre con ‘supuestos especialistas’. Así que aquí va nuestro aplauso al buen sistema de tracción empleado por Opel en este Mokka.


De igual manera, tenemos que meter a la marca alemana un poco el dedo en el ojo porque, de la gama baja de motores que ofrece con sus vehículos, un buen porcentaje de los que probamos adolece de un rango de utilización bastante pequeño, haciendo obligado cambiar de marcha muy a menudo para aprovechar la zona donde la aguja del cuentavueltas se siente más cómoda. Por regla general, suelen ser marchas cortas, al menos en este caso concreto, y hasta tercera-cuarta no debes despistarte pues el motor te subirá de vueltas hasta el corte de encendido antes de que te enteres. Estaría fenomenal conseguir un poco más de par motor en la zona baja y media, haciendo más utilizable los propulsores, especialmente los gasolina de la marca.


A nivel tecnológico el Opel Mokka está en primera línea. Es cierto que con el Plan PIVE puedes acceder a un Mokka de tracción 4x2 y 115 CV gasolina por 17.627 euros, un precio de ataque que igual se tenga que revisar con la llegada de Renault Captur o Peugeot 2008, ya lo veremos, pero no es menos cierto que nuestra unidad, configurada con todos los extras, acabado más elevado, el Excellence, 1.4 Turbo 4x4 Start&Stop con cambio manual de 6 velocidades, sale por 24.300 sin extras y por 28.750 con todos los que trae incorporados nuestra unidad. Si lo quieres en diesel, con ambas tracciones, dispones de un motor de 130 CV que pinta bien.


Detallando el coche que hemos probado aquí, debes sumar al precio de base los 515 euros del color Plata Blade, los 310 del pack visibilidad, los 615 del FlexFix, los 1.640 de un Pack Premium que enriquece el interior de manera notable, los 310 de la cámara de visión trasera, los 410 del Opel Eye, sistema que reconoce las señales de tráfico y te avisa d elos límites, y 720 del techo solar, algo pequeño para nuestro gusto y prescindible.


Más cosas que nos han gustado, aparte de los ya mencionados o enumerados, el volante calefactado, que en 30 segundos te permite tener las manos calentitas. Es cierto que el sistema nos ha olido un poco regular, no a chamusquina, pero casi, pero ya te digo que en invierno a primera hora te alegrarás un montón haber elegido esta opción. También nos ha gustado mucho la Alerta por colisión, aunque es cierto que es demasiado alarmista y salta más veces de las necesarias. La alerta de cambio de carril es eficaz, y el sistema de parada y arranque del motor funciona con eficiencia. Nos gusta que el ESP sea desonectable, especialmente cuando ruedas fuera de lo negro. Su radio de giro también es un punto a favor, lo mismo que el enchufe tradicional de 220v que nos encontramos a los pies de la plaza central de la segunda fila de asientos.


Con la mano en el corazón


Quizá haya que rascarse el bolsillo un poco más de la cuenta, pero por estética y por valores este Opel Mokka es una muy buena opción. En diseño Opel ha subido muchos enteros en este modelo, se puede decir que a muchos niveles el Mokka es pequeño pero matón, y nos gustan muchas soluciones que incorpora, aunque en este motor concreto el consumo es algo más alto de lo que cabría esperar.


Un coche para…


…aquellos y aquellas que busquen la polivalencia en un vehículo que les permita ser hasta un segundo coche en la urbe y poder salir de fin de semana sin ningún tipo de complejo. Recoger a los chavales del cole y disfrutar con ellos del campo y del monte se puede hacer todo sin tener que cambiar de coche gracias a este Mokka, que también viene al dedo para aventureros incipientes o aquellos que ya no precisan para sus salidas de un 4x4 puro y capaz.



KILÓMETROS PRUEBA – 710 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 35%-25%-40%


RIVALES


Audi Q3, BMW X1, Mitsubishi ASX, MINI Countryman, Skoda Yeti, KIA Sportage, Nissan Qashqai, Chevrolet Traxx, Nissan Juke, Renault Captur, Peugeot 2008, Suzuki SX4, Fiat Sedici


FICHA OPEL MOKKA 1.4T 4x4


Cubicaje / Potencia: 1.364 cc / 140 CV a 6.000 rpm


Caja de cambios: manual 6 velocidades


Alimentación: gasolina



Longitud / Anchura / Altura: 4.278 x 1.777 x 1.735 mm


Distancia ejes: 2.555 mm


Maletero: 365 litros


Nº plazas: 5


Neumáticos: 215/55 R18


Tracción: Total


Frenos delanteros: Discos ventilados


Frenos traseros: Discos



Aceleración 0-100 km/h: 9,9 seg.


Velocidad máxima: 190 Km/h


Capacidad depósito combustible: 53 litros


Peso en orden de marcha: 1.425 kg


Par motor: 200 Nm / 1.850 – 4.900 r.p.m.


Emisiones CO2: 149 g/Km.


Consumos oficiales:


Extraurbano: 5,5 l/ 100km


Urbano: 8,0 l/ 100 km


Mixto: 6,4 l/ 100 km



Bien:


Tracción 4x4


Estética y diseño


Soluciones tecnológicas muy prácticas



Menos bien:


Consumo


Motor con poca zona de uso y marchas cortas


No hay cambio automático en versiones 4x4



Precio: 24.300 euros (1.4T 4x4, acabado Excellence)



Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net