OPEL ADAM – Prueba – Pinta y colorea

Por sa , 02/09/2013

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OPEL ADAM – Prueba – Pinta y colorea
El Opel Adam parece un juguete. Por tamaño y por capacidad de tunearse, el Opel Adam es un auténtico capricho. Pequeño, con cuatro plazas muy justas y casi sin maletero, rivaliza con Fiat 500 y MINI en el lado chic del automóvil. Prueba del Opel Adam




El Opel Adam te permite lucir tus mejores dotes de ‘postureo’ sin tener que dejarte un pastizal en el concesionario. Coche pequeño, alegre, juguetón, divertido, ciudadano y urbanita como el que más, pero también chic, ‘à la mode’, y con más detalles que un ricachón sexagenario con su novia de 20 años.


Opel ha visto que había trozo de tarta susceptible de ser obtenido en el segmento de los urbanitas en torno a 3,60 - 3,70 metros, pero con cierto componente elegante, distintivo, coches que dan algo más que un simple vehículo pequeño para ir y venir. En un segmento en el que, hasta ahora, sólo jugaban MINI One y Fiat 500, la llegada del Opel Adam arroja otro punto de vista, partiendo desde el cero más absoluto, con la idea de que no es necesario partir de un mito, de una leyenda, como en el caso del italiano y del británico, ahora en manos del grupo BMW, para crear un coche que, con poco que se personalice con las miles de opciones disponibles, recibirá adjetivos como mono, cuqui, chulada, chic, guay, rechuli, pocholada o cualquiera que se te ocurra en este ‘dulcérrimo’ registro. De verdad, si tienes curiosidad, y algo de tiempo, entra en el catálogo interactivo del Opel Adam y juega a configurar el coche de tus sueños. Miles de adhesivos, texturas, juegos cromáticos…


Y es que Opel se lo ha currado muy bien. Con las premisas muy claras en cuanto a tamaño, motores –sólo gasolina- y espacio, ha jugado con el detalle, el diseño, la exclusividad, para crear un coche que a muchos de nosotros y a la mayoría de ellas les gustaría tener en su garaje a buen recaudo. Combinación infinita de colores, interiores, llantas, techo de distinto color, interiores personalizables, incluso con un techo que asemeja un cielo estrellado, amén de pegatinas de todo tipo, de cualquier tamaño y para el rincón más recóndito que se nos ocurra, todo ello para garantizar que es prácticamente imposible encontrarte con dos Opel Adam iguales. La marca germana asegura que son más de 61.000 combinaciones distintas las que son posibles para el exterior y más de 82.000 para el interior.


No es barato, ya te lo decimos, pues con el motor más básico de 70 caballos y el acabado más austero (Jam) de los tres que ofrece como opción (Slam y Glam son los otros dos), estaríamos hablando de 13.650 euros, un precio muy en la línea de sus rivales de Fiat y MINI, que gozan del rancio abolengo de partir de coches históricos y míticos, pero que quizá carecen de la frescura y arrebato con el que llega este novato Adam dispuesto a comerse con patatas lo que se le ponga por delante.


Hemos apuntado ya que, en España, el Opel Adam no dispone de motores diesel. Ha llegado con tres propulsores de gasolina, un 1.2 Ecotec de 70 CV y el 1.4 Ecotec que se desdobla en potencias de 87 y 100 caballos. Nosotros hemos probado el top de los top, el Adam más potente con el acabado más lujoso, incluidos algunos extras, como el también mencionado antes techo estrellado, que elevaba el coste de nuestra unidad a 17.860 euros. Suena mucho para un coche de 3,69 metros en el que las dos plazas traseras son muy pero que muy justas y un maletero donde apenas cabe nada, pero la verdad es que es un coche, sea por la novedad, sea porque es muy chulo, de los que gira cabezas a su paso, a pesar de que no abulta demasiado. A punto de llegar está el cuarto motor de gasolina, un tres cilindros 1.0 SIDI que será el más potente de todos, con 115 caballos, asociado a un cambio manual de seis velocidades.


No es lo mismo que diseñar un coche, pero si siempre has querido personalizar tu coche sin necesidad de tunearlo en el taller del barrio y hacer el coche a tu gusto, aunque sea en cuando a colores y adornos, el Opel Adam es tu coche. Además, goza de un diseño muy joven, fresco, atrevido, dinámico, un caramelo para cualquier joven que quiera que el coche sea una extensión de él/ella mismo/a.


Aunque puedes elegirlo en el mismo color, aún no he visto un Opel Adam que tenga el techo del mismo color que la carrocería. Es una de las claves de este pequeño utilitario, para acaparar la atención de posibles compradores o, simplemente, admiradores. Su diseño exterior entra por los ojos. Bien proporcionado, hasta se le aprecia cierto tono muscular, si se me acepta el paralelismo. Faros con mucha personalidad, parrilla no muy ancha con un ‘bigote’ que también puedes elegir con color diferente a la carrocería (el nuestro es blanco, igual que las llantas, los retrovisores y el techo), y unos faros redondos como escolta, que jurarías que son los antiniebla pero que, sin embargo, son realmente los intermitentes. Siendo fieles al catálogo de Opel, el color de techo, bigote, etc, de nuestra unidad es ‘La Crème de la crème’.


Capó algo abombado, luneta muy inclinada, y el techo, pequeño, casi no comienza cuando ya empieza a bajar para configurar una zaga con también buenas dosis de personalidad. Los grupos ópticos nos encantan. También imita a la parte anterior la colocación de otros pilotos redondos, a ambos extremos de la matrícula. Desde la parte superior de los pilotos sale una fina línea por el lateral que acaba en las manetas de las puertas. De lado he de decir que parece un poco al Ford Ka antiguo en su parte posterior, pero el techo bicolor, la pequeña luna lateral trasera con espacio para la grafía ‘Adam’ y un aspecto coqueto y presumido le sitúan en un pedestal más que alto.


En el interior también hay muchas cosas que contar. De hecho, si lo de fuera te parecía una locura en cuanto a opciones de combinación, dentro hay como 21.000 opciones más. El acabose. Lo primero que nos llama la atención, quizá somos algo raritos ante el despliegue de color y formas, es que comprobamos que el diseño y las grafías del cuadro de mandos y de los botones de la columna central son de nuevo cuño. Los de toda la familia Opel no es que sean feos, ni mucho menos, pero los nuevos de este Opel Adam nos han conquistado. El panel de instrumentación tras el volante tiene un toque futurista, con los brillos y la iluminación en rojo que nos hecho levantarnos del asiento y aplaudir como si no hubiera un mañana. Bravo. Poco a poco te das cuenta que sí que hay mandos, ruletillas y demás elementos que sí son heredados, pero el aire que te encuentras nada más entrar te sorprende por completo.


Nos gusta mucho el diseño del volante, en la línea fresca y atrevida de todo el coche, sin renunciar al toque glam de la carrocería y de la decoración dentro y fuera del propio Adam. Aparte del color y de los brillos, nos encanta el diseño de los indicadores analógicos, esas flechas rojas en temperatura, gasolina, velocidad y cuentarrevoluciones que nos han parecido fantásticas. También la consola central tiene un punto. No puede ser el acabose porque, lógicamente, hay que contener el coste total del vehículo, pero la pantalla táctil con apps disponibles, englobando la mayoría de las funciones y las ruletas del sistema de climatización también nos han parecido armoniosas y con un diseño muy actual y juvenil. Un detalle que también nos ha cautivado, por su sencillez y practicidad, es una franja de goma en el hueco detrás de la palanca del cambio, que plegada se mimetiza con la cavidad, y que hacia afuera puede recoger una lata de refresco o una botella de bebida, o simplemente apoyar el móvil para tener la pantalla a tiro de ojo. Al lado de las tomas auxiliares y de USB, esta sencilla, que no simple, franja de goma elástica, nos ha parecido un inventazo espectacular.


Los asientos son cómodos, también tienen su toque de diseño, con calefacción y de cuero en nuestra selecta unidad. Sorprende que el hueco para dejar cosas en las puertas sea tan grande. En cambio las plazas traseras son escasitas. Es muy difícil que un adulto de estatura media pueda estar ahí un rato sin quejarse. Quizá detrás del asiento del copiloto, y con el asiento de este muy echado hacia adelante, se pueda ir un poco mejor, pero este coche, sinceramente, no está muy bien pensado si se quiere disfrutar en dobles parejas. La prematura caída del techo hacia la luna trasera penaliza mucho a los más espigados. Con 1,75 estarías al límite. Y eso por no hablar del maletero. Sobre el papel 170 litros de capacidad, pero no los aparenta y hasta hace bueno al del MINI tradicional, que hasta ahora era la referencia en cuanto a menos espacio y poca accesibilidad. Al menos se han currado la apertura, muy peculiar y bien pensada.


De noche, con alevosía, premeditación y nocturnidad, el Opel Adam es una fiesta. Si consigues meter a un par de amigos atrás puedes montar una buena, y no lo digo por la opción del techo panorámico o como el nuestro, con un cielo estrellado que se puede regular en cuanto a intensidad, sino también, al estilo del MINI, por la luz ambiental en la que también puedes elegir el color del momento. En cualquier cosa, de día o de noche, siempre puedes llevar elementos del salpicadero, puertas, etc, del color de la carrocería.


Pasamos al modo dinámico y aquí también hay cositas que contar. Como ya hemos dicho, sólo motores gasolina. Decisión acertada, porque se nos hace difícil imaginar 20.000 kilómetros al año con un Opel Adam, un coche eminentemente urbanita, que pudiendo salir esporádicamente de escapada a la playa o similar, unos viajes de unos pocos cientos de kilómetros, desde luego no está pensado para ello. El poco peso, algo más de una tonelada, la distancia entre ejes tan corta, y un reparto de pesos con más kilos delante que detrás, le otorgan un tren trasero bastante ‘divertido’, que conviene tener siempre bien vigilado.


A pesar de que por las medidas pueda parecer muy ágil, también es igualmente nervioso, y eso que pese a llevar 100 caballos, la entrega y el escalonamiento de las marchas no le hacen ser un deportivo, por muchas llantas preciosas de 18 pulgadas y escaso perfil que monte. Además, con tan poca goma, hace el coche más brusco, más directo, incluso en giros pronunciados la dirección tiende a cerrarse aún más y si vas ligerito puedes llevarte algún susto. Pero no nos volvamos locos. El Adam es un urbanita de tomo y lomo, puedes sacarlo sin problemas, ya hemos dicho, a extrarradio, circunvalaciones e incluso escapadas, pero pocos tendrán una cintura similar para aprovechar el hueco en la gran ciudad. Ni Messi ni Cristiano Ronaldo encuentran espacios como este pequeño Opel.


El propulsor, pese a ser el más potente de la gama hasta ahora, no nos ha entusiasmado. Primero porque roza los siete litros de consumo medio pese a su peso ligero y su más que correcto sistema de Auto Start Stop y su indicador de cambio de marcha para mantener los consumos a raya. Segundo, el cambio, con solo cinco marchas, enseguida te pones en cruceros lógicos de poco más de 3.000 revoluciones por minuto… sin apenas llegar a 100 km/hora. Si quieres ponerte a 120, deberás acercarte mucho a las 4.000 vueltas del motor, y eso se nota en cuanto a nivel de exigencia del motor. Y es una pena, porque en ciudad destaca por su suavidad y su silencio, apenas deja pasar nada al interior del habitáculo en un ejercicio de insonorización casi perfecto. Es curioso que esta circunstancia es la primera sensación que tienes nada más echar a rodar y en cambio sólo ha aparecido en esta crítica casi al final del mismo. Por cierto, que aunque pruebes a desconectar el modo Eco, aún así, el coche seguirá sin tirar demasiado. Y la lógica nos dice que si el 100 CV lo encontramos algo escasito, miedo nos da toparnos alguna vez con el 70 o el 87 CV.


Echando de menos una sexta velocidad a todas horas, la primera es cortísima, apenas para recorrer un par de metros. Y la segunda, en cambio, no permite que esté en la zona baja del cuentavueltas, pues te encontrarás el coche muerto. Ni bajos, ni medios, es necesario jugar siempre con el cambio, que siempre irá en marchas altas, pues a menudo a 60 por hora ya puedes haber metido quinta sin enterarte para intentar optimizar la inercia del coche. Mencionar aquí que cuando llegas al corte de encendido, a 6.500 revoluciones, te aparece un aviso en la pantalla digital del completo ordenador de a bordo, diciendo que esto ocurre para conservar el motor en buen estado.


Nuestra unidad venía con mil extras, amén de las llantas ‘twister’ de 18 pulgadas ya mencionadas, pese a lo pequeño del coche y el segmento tan de entrada al automóvil, contaba con volante calefactado. También por 770 euros el Adam puede disponer del sistema FlexFix para transportar bicicletas. Si quieres, como en nuestra unidad, también puedes añadir sensor de aparcamiento delante y detrás y el avisador de ángulo muerto. Puede contar también con un ‘modo ciudad’ que suaviza la dirección y la asistencia para salidas en cuesta (HSA), que sí venía incorporado en el coche que hemos probado.



CON LA MANO EN EL CORAZÓN



Un coche muy pero que muy cuco. Diseño a raudales, capacidad camaleónica para ponerlo a tu gusto, muchos detalles, estéticamente irreprochable y una insonorización casi perfecta son sus puntos fuertes, aunque el escaso maletero y las justísimas plazas traseras jueguen bastante en su contra.



UN COCHE PARA...


…iniciarse en esto de la conducción con más estilo y glam que nadie. Es un coche de iniciación perfecto, aunque no es barato, pero si te lo puedes permitir te aseguramos ese punto de distinción que pocos más pueden aportar. Como segundo coche de la familia para ‘andorrear’ por la urbe también nos parece indicado, o incluso como último coche, guiño final de los que ya han vivido mucho y no quieren problemas aparcando o encontrando su hueco en la gran ciudad.



KILÓMETROS PRUEBA – 680 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 55%-20%-25%


RIVALES


Kia Picanto, MINI One, Ford Ka, Renault Twingo, Chevrolet Spark, Seat Mii, Skoda Citigo, VW Up!, Fiat 500, Toyota Aygo, Citroen C1, Peugeot 108


FICHA OPEL ADAM



Cubicaje / Potencia: 1.398 cc / 100 CV a 6.000 rpm

Caja de cambios: manual 5 velocidades

Alimentación: gasolina



Longitud / Anchura / Altura: 3.698 / 1.720 / 1.484 mm

Distancia ejes: 2.311 mm

Maletero: 170 litros

Nº plazas: 4 plazas

Neumáticos: 195/55 R16

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Tambor



Aceleración 0-100 km/h: 11,5 seg.

Velocidad máxima: 185 Km/h

Capacidad depósito combustible: 38 litros

Peso en orden de marcha: 1.135 Kg.

Par motor: 130 Nm a 4.000 rpm

Emisiones CO2: 119 g/Km



Consumos oficiales:


Extraurbano: 4,2 l/ 100 Km

Urbano: 6,6 l/ 100 Km

Mixto: 5,1 l/ 100 Km



Bien:


Diseño y estética

Capacidad de personalización hasta la saciedad

Rodar suave y silencioso


Menos bien:


Maletero

Espacio en plazas traseras

Consumo y falta de chicha del motor



Precio: 16.315 euros



Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net