MINI ROADSTER – Presentación en Almería – Diversión a pleno sol

Por sa , 27/02/2012

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MINI ROADSTER – Presentación en Almería – Diversión a pleno sol
Te vas a divertir. No es el slogan del nuevo MINI Roadster, pero podría serlo. Un capricho biplaza con el mejor diseño y las mejores sensaciones definen lo último de MINI, un cabrio para parejas que teman que el techo de casa se les caiga encima.
 
Porque si te haces con este descapotable biplaza Premium te compras a la vez un objeto de diseño que no desentonaría en las mejores galerías de cualquier país. Potente, nervioso, equipado, divertido… son los rasgos más importantes del sexto modelo de MINI, una nueva experiencia que en la propia marca definen como ‘Go car feeling’ en su presentación a la prensa nacional celebrada en Mojácar, Almería.
 
La llegada del MINI Roadster coincide con el undécimo cumpleaños de la marca en el mercado español. MINI vende coches en cien países distintos y a estas alturas de la película lleva ha contribuido al parque móvil mundial con más de dos millones de unidades.
 
El MINI Roadster no deja de ser un MINI Coupé al que se le ha cambiado el techo rígido por una capota de lona al más puro estilo clásico. Tanto es así, que de serie el accionamiento es manual, el tradicional de toda la vida, dejando en opción una capota semiautomática –unos 800 euros-, que se pliega por medio de un botón después de haber soltado un anclaje en el techo de manera manual. Comparte con su hermano el Coupé motores, acabados y el 99 por ciento de las características que nos hicieron ‘alucinar’ con la conducción del MINI Coupé en su presentación.
 
MINI Roadster foto presentacionEn MINI saben, y les gusta, que este Roadster sea objeto de deseo de gente deportiva, desenfadada, espíritus libres, amantes del diseño y, por qué no, hedonistas y sujetos que les guste presumir. Conquistar corazones y seducir parece el ‘leit motiv’ del último protagonista de la saga MINI, diferenciándose del resto de marcas, poco a poco, de manera más que evidente, con el ‘máximo exponente emocional de MINI’, en palabras de Rosa Caniego, Directora de Comunicación del BMW Group. Solteros o parejas sin niños son los principales destinatarios de un coche que, igual que el Coupé, apuesta por suspensiones rígidas, duras, deportivas, y un centro de gravedad bajo para disfrutar al volante y con el cielo por montera.
 
Nueve colores distintos estarán de inicio disponibles para un coche que ya se puede adquirir en los concesionarios MINI. Cuenta con arcos de seguridad para prevenir males mayores en posibles vuelcos, un portón trasero que oculta 240 litros de maletero que no varían si la capota está recogida, voladizos cortos y un spoiler trasero que se despliega de manera automática a 80 kilómetros por hora y se recoge cuando bajas de 60. También se puede desplegar de manera manual. La carga aerodinámica con él desplegado aumenta en el eje trasero en cuarenta kilos, lo que permite ‘sujetar’ un poco más una zaga que permite ‘jugar’ con bastante facilidad. El dispositivo cuenta con sistema antiaprisionamiento.
 
En la construcción de la capota y la ausencia de dispositivo mecánico en MINI se han ahorrado 20 kilos del ala, lo que les permite estar por debajo de los 1.200 kilos en un conjunto que llega a los 3,73 metros de longitud, 1,39 de altura y una batalla de 2,46 metros. El Roadster cuenta con una carrocería reforzada con respecto al Coupé y unos tirantes en uve que aumenta más si cabe la rigidez contra la torsión.
 
El interior del MINI Roadster varía muy poco, por no decir nada, con respecto a sus hermanos, sólo los obligados por el diseño y la peculiaridad de un cabrio como éste. Así, cuenta con una especie de repisa para los asientos en la que es fácil situar una mochila y algunos objetos más. También tiene una trampilla que conecta el habitáculo con el maletero, para poder acceder al mismo sin tener que bajar del coche.
 
MINI Roadster fotoCuatro opciones mecánicas disponibles, tres gasolina de 122, 184 y 211 CV (John Cooper Works) y 143 en diesel. Todas disponen de cambio manual de seis velocidades de serie, con la posibilidad de montar cambio automático -1.588 euros- en todas las versiones salvo en la JCW. Todos los modelos cuentan de serie con Control de Estabilidad más Tracción (ASC+T), Control Dinámico de Estabilidad (DSC) y es opcional el Control Dinámico de Tracción (DTC), un subsistema del DSC que logra que el coche pueda dominarse al conducir sobre calzadas resbaladizas y, además permite un estilo de conducción más deportivo por carreteras sinuosas. Este sistema incluye a su vez el control electrónico de bloqueo del diferencial EDLC, que el MINI John Cooper Works Roadster lleva de serie y que se puede adquirir como opción para todos los demás modelos. Tampoco falta el Auto Hold.

 
MINI Cooper Roadster: 23.700€. Motor de gasolina de cuatro cilindros con regulación plenamente variable de las válvulas sobre la base de la tecnología VALVETRONIC del BMW Group. Cilindrada: 1.598 cc. Potencia: 122 CV a 6.000 rpm. Par máximo: 160 Nm a 4.250 rpm. Aceleración (0–100 km/h): 9,2 segundos. Velocidad máxima: 199 km/h. Consumo promedio según ciclo de pruebas UE: 5,7 litros/100 kilómetros. Valor de CO2: 133 g/km.
 
MINI Cooper SD Coupé: 28.750€. Motor turbodiésel de cuatro cilindros con turbo de geometría variable. Cilindrada: 1.995 cc. Potencia: 143 CV a 4.000 rpm. Par máximo: 305 Nm entre 1.750 rpm y 2.700 rpm. Aceleración (0–100 km/h): 8,1 segundos. Velocidad máxima: 212 km/h. Consumo promedio: 4,5 litros/100 kilómetros. CO2: 118 g/km.
 
MINI Cooper S Coupé: 28.750€. Motor de gasolina de cuatro cilindros con tecnología MINI turbo Twin-Scroll. Cilindrada: 1.598 cc. Potencia: 184 CV a 5.500 rpm. Par máximo: 260 Nm entre 1.600 rpm y 5.000 rpm (260 Nm con overboost, disponible entre 1.700 rpm y 4.500 rpm). Aceleración (0–100 km/h): 7,0 segundos. Velocidad máxima: 227 km/h. Consumo promedio: 6,0 litros/100 kilómetros. CO2: 139 g/km.
 
MINI John Cooper Works Coupé: 35.265€. Motor de gasolina de cuatro cilindros con tecnología MINI turbo Twin-Scroll, así como numerosas soluciones tecnológicas providentes de la competición automovilística. Cilindrada: 1.598 cc. Potencia: 211 CV a 6.000 rpm. Par máximo: 260 Nm entre 1.850 rpm y 5.600 rpm (280 Nm con overboost, disponible entre 2.000 rpm y 4.500 rpm). Aceleración (0–100 km/h): 6,5 segundos. Velocidad máxima: 237 km/h. Consumo promedio: 7,3 litros/100 kilómetros. CO2: 169 g/km.
 
El MINI Roadster está a la última, y cuenta con dispositivos y elementos como las luces de freno dinámicas, derivabrisas manual, tren trasero multibrazo, luces bi-xenón, neumáticos runflat, luces adaptativas con reglaje automático en función del peso y la carga… y la posibilidad, como casi siempre en MINI, de personalizar tu vehículo con franjas deportivas en negro, plata y rojo (JCW). Las estimaciones de la marca apuestan porque más de seis de cada diez coches pertenezcan a la mecánica de gasolina más austera.
 
EN MARCHA CON EL NUEVO MINI ROADSTER POR LA PROVINCIA DE ALMERÍA

 
El destino quiso que para los más de 120 kilómetros de contacto y prueba del nuevo MINI Roadster cayera en mis manos el MINI Roadster Cooper S, es decir, una unidad animada por el mismo propulsor que tan buenos ratos nos hizo pasar en la presentación del MINI Coupé hace apenas tres meses. También fue el destino, o quizá la gente que diseñó el trazado de pruebas, el que enlaza Mojácar, Níjar y Las Negras, con carreteras absolutamente ideales para dejar correr la imaginación… y los MINI Roadster.
 
MINI Roadster foto presentación en rutaNo esperamos un segundo y descapotamos de manera manual el Roadster. En un ‘plis’ el sol castiga nuestra despoblada cabeza, lo cual, estando en febrero, tampoco desagrada en un nuevo regalo primaveral en pleno invierno por aquéllas latitudes mediterráneas. Nos preparamos para el camino desplegando el deflector dinámico -200 euros- que se dobla a la mitad para permitir mejor visión cuando el Roadster va capotado. Es práctico y fácil de hacer, aunque antes de cumplir el primer kilómetro nos damos cuenta que a más de 80 por hora, incluso con las ventanillas subidas, el viento molesta más de lo esperado en el cogote. Antes de que se me olvide, la capota se puede quitar y poner desde el mismo asiento, aunque para que quede ajustada en su alojamiento, igual tienes que incorporarte para hacer fuerza y escuchar el ‘clac’ que te asegura que has terminado la maniobra.
 
De primeras vienen curvas, y no esperamos a ver cómo se comporta. Apenas ha habido tiempo para ajustar asientos, volante y espejos cuando nos encontramos dibujando curvas cerradas con un margen de prudencia tal que nos permite comprobar cómo apenas hay diferencias con el MINI Coupé y el tren trasero, algo más sujeto gracias al alerón desplegable, empieza a obligarnos a prestar atención al juego en cada curva. Para más inri, también después de unas pocas curvas, decidimos echar toda la carne al asador y conectar el botón Sport -134 euros-, que no sólo endurece un poco la dirección y ayuda a que la respuesta del gas sea un pelo más viva, sino que activa el sistema que permite que el sonido del motor sea mucho más racing, pero una barbaridad, hasta el punto en que en las reducciones, aunque no sean fuertes, se escucha un petardeo embriagador que nos arranca una sonrisa cada vez que hace acto de presencia.
 
Nos sobran cien kilómetros de recorrido para confirmar lo que ya sabíamos y esperábamos, pero no vamos a cometer el error de parar el coche en cualquier paraje de ensueño para regalarnos con el dolce far niente que pide a todas luces la calma y el reposo de las tierras almerienses, donde la alejada Madrid o la lejana y bulliciosa Barcelona parecen tierras de locos. Lejos de esta idea, no perdemos la oportunidad de disfrutar al volante de una experiencia única.
 
El motor de este Cooper S sigue subiendo de vueltas con alegría, y los frenos no parecen flaquear, aunque tampoco continuamos con el mismo nivel de exigencia que al principio. La mordida es notable, pero lo mejor de todo es que no se descuadra en absoluto. ‘Me cuentan’ que, a pesar del viento que se cuela en el habitáculo, sólo te das cuenta que vas a 180 kilómetros por hora cuando miras el enorme marcador central que abraza el navegador marca de la casa. Seguimos accionándolo con la mini palanquita que hay abajo del todo, y pensamos que una localización más elevada en la consola central no estaría de más.
 
MINI Roadster foto detalle interiorEn la parada para el café comprobamos que los 240 litros no son una barbaridad, pero dan para un par de maletas medianas y una mochila, más que suficiente para una pareja aventurera que se pueda permitir un ritmo de vida medio alto. También digo esto porque los 23.700 euros que cuesta hacerse con el capricho más lógico, el Cooper de 122 caballos gasolina, te da acceso a berlinas generalistas con un equipamiento más que aceptable, aunque seguro que no termina de encajar en filosofías como las que busca y a las que se dirige MINI en la última década.
 
La versión que manejamos -Cooper S de 184 CV- es la más divertida, a mi entender, con un precio que mires como lo mires, puede ser razonable o no. Con cualquier cosa que añadas a la dotación de serie se te pondrá en 30.000 euros, y si lo has conducido, pensará que merece la pena por la gran diversión que aporta y el efecto rejuvenecedor que se ve claramente, pero sino, costará soltar cinco millones de los de antes por un biplaza con capota de lona, por mucho que sea MINI. No hemos podido probar una unidad del JCW aún, pero no pensamos que haya una diferencia brutal entre 184 y 211 caballos, aún con un tarado de suspensiones mucho más firmes aún, y los 6.500 euros de diferencia sí que parecen descabellados.
 
Al volver al Roadster y escudriñando las fotos estáticas vemos que el parabrisas está más inclinado que el Cabrio, en concreto 13 grados tras consultar la ficha técnica, lo que ayuda a una sensación más deportiva aún. El final del camino se acerca y de nuevo las curvas más cerradas nos devuelven la sonrisa perdida mientras pensábamos en los sacrificios que deberíamos hacer para pagar uno de estos. Comprobamos antes de devolver las llaves que el consumo medio supera por poco los nueve litros, y no nos parece una cifra descabellada, aunque a ese ritmo podríamos hacer poco más de medio millar de kilómetros con los cincuenta litros de capacidad del depósito de combustible, una autonomía limitada, a pesar de que, por lo que se ve, el sistema Start/Stop ayuda a recorrer más kilómetros de lo habitual con su buen funcionamiento.
 
Poco más. A falta de probarlo con más detenimiento, nos parece un capricho de los más apetecibles en cuanto a relación calidad precio. El sello MINI está por doquier y las sensaciones deportivas a cielo descubierto, y sonreír un poquito más cada día conduciendo un coche como este, pensándolo con detenimiento, bien merecen un esfuerzo. ¿No?
 
Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net