MINI PACEMAN JCW – Prueba – Equilibrio MINI

Por Andrea Enzo , 10/02/2014

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados

Novedades Salón París 2018
comparte:



Servicios

Zona Mini
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.

Últimas Noticias

MINI PACEMAN JCW – Prueba – Equilibrio MINI
El MINI Paceman no podía dejar de tener su variante John Cooper Works. Con sus 218 caballos y tracción a las cuatro ruedas All4, el Paceman acoge mejor la filosofía JCW que su hermano el Countryman. Prueba del MINI Paceman JCW.




En el Grupo BMW siguen viendo al MINI Paceman como un coche con una personalidad propia, con características bien definidas, algo más que un MINI Countryman más deportivo y con sólo tres puertas. Y en parte tienen razón, sobre todo después de las pruebas que hemos realizado a las versiones John Cooper Works tanto de uno como de otro. Muchísimas cosas en común, pero a la hora de conducir y de vivir con cada uno, las cosas cambian más de lo que puede parecer.


Hace unos meses probamos el MINI Countryman JCW y nos dejó un sabor de boca agridulce. Su vocación SUV es más corta que la de los rivales, lastrado por su tipo de tracción y los neumáticos, totalmente de asfalto, con cero concesiones al fuera de pista. El MINI Paceman JCW está más cerca de la esencia que destila el mítico emblema de la marca, JCW, aunque como el original MINI John Cooper Works, nada se le puede parecer en prestaciones y en conducción, ni siquiera dentro de la propia marca.


El MINI Paceman JCW es un coche que, estéticamente hablando, nos ha gustado mucho. Sin ser la panacea en cuanto a espacio, mejora cotas con el MINI hatchback (el de toda la vida), y sobre todo ofrece más capacidad de carga y pese a que el interior negro de nuestra unidad puede ser un pelo agobiante, el espacio que hay desde lo más alto de nuestras cabezas al techo es más que sorprendente.


A la espera de la llegada del nuevo MINI, que crece en todos los sentidos –gana casi 10 centímetros con respecto al que se comercializa ahora- el interior de este MINI Paceman JCW está cortado por el mismo patrón que el resto de integrantes de la familia, tanto en las versiones más asequibles como en lo que respecta en la versión John Cooper Works que nos ocupa.


Volviendo al tema del diseño exterior, poco queda por decir que no hayamos dicho ya tanto en la presentación del modelo Paceman hace apenas un año, como en las pruebas de otras carrocerías de la marca con la versión JCW. El diseño del Paceman, personalmente, nos gusta. Nos parece el MINI más equilibrado en la mayoría de aspectos. Un par de centímetros o tres la carrocería más alta de lo que nos gustaría, pero el tallado de la silueta nos parece la más proporcionada y vendible de todas las que existen en el mercado, por unas cosas o por otras.


La estructura de la carrocería es muy peculiar, alcanza su altura máxima a la altura de la cabeza del piloto, y luego se va cerrando como las patas de un compás hasta una zaga rematada a base de experiencia y muchos años diseñando coches. Aunque la visibilidad trasera es muy justita, se consigue una especie de cuña de adelante hacia atrás a la manera del Range Rover Evoque que nos entusiasma, hasta el punto de aceptar esa escasa visibilidad en pos de una estética sin igual.


Hay muchos detalles, gran número de elementos, que construyen, destacan y definen al MINI Paceman, y más en concreto al JCW. Los pasos de rueda dimensionados en plástico negro, la identidad y personalidad que con construyen sus pilotos traseros, muchísimo más acertados que los de su hermano Countryman, la posibilidad compartida con la familia de elegir el techo en un color distinto de la carrocería, como los retrovisores y algunos elementos más, la doble salida de escape sobredimensionada, la brutal y amplia rejilla que le da esa cara de pocos amigos, el alerón trasero en la parte superior, los cromados que envuelven las ópticas, la imagen lateral de robustez sin estar reñida con la belleza… tantas y tantas cosas que nos gustan de este MINI Paceman John Cooper Works.


Por dentro, eso sí, más de lo mismo. Hasta que llegue el nuevo MINI hatchback con las nuevas señas de identidad de la familia, aún vemos un interior que abusa del negro para todo, y que en ocasiones puede llegar a parecer algo claustrofóbico, sobre todo en la parte de atrás, con las rodillas pegadas al asiento de delante. Y es que las plazas traseras no van sobradas de centímetros. Con la altura no hay problema, pero con 1,80 metros de altura no vas a disfrutar cien por cien del viaje. Eso sí, podrás ir entretenido y con tus cosas bien ordenadas, debido a las múltiples opciones que brinda el rail que divide el coche en dos longitudinalmente. Nuestra unidad llevaba un portagafas, un sujetamóviles, y dos cuencos gigantes para poder dejar ahí todo tipo de aparatos y elementos que puedas necesitar en el viaje. Muy estético, pero ayuda a la idea de encajonamiento que a simple vista puede parecer.


Las plazas delanteras son mucho más espaciosas. El cuero negro con las puntadas rojas sigue las directrices JCW de la firma británica, aunque en esta ocasión nos ha parecido que, en sujeción lateral, podían ser mejores. En invierno se aprecia mucho más que gocen de calefacción, aunque de serie, por 39.000 euros, la regulación del asiento es mecánica, nada de botoncitos.


Al menos en este MINI se puede llevar algo más que una mochila y una raqueta en el maletero. Hasta ahora, salvo en el Countryman, prácticamente había que elegir entre el gel o el champú cuando ibas a hacer deporte a bordo de tu MINI, porque no cabía nada más. Con 330 litros de cofre, el Paceman abre un poco la mano, y para 4,12 metros de largo el espacio ya parece más coherente. Además, viene muy bien rematado, con cintas de sujeción y con un doble fondo bastante práctico. También con un simple tirón puedes abatir uno a uno los dos asientos traseros, aunque la superficie que queda no es plana.


En el interior, ninguna sorpresa con respecto a los MINI que ya hemos probado en los últimos tiempos. El toque retro de la consola central nos apasiona, lo mismo que los botoncitos del techo, con los que puedes cambiar la luz ambiental. La climatización puede ser la más rápida al Este del Mississippi, y el cuadro de mandos debe seguir soportando las mismas críticas que hicimos la primera vez que probamos un MINI. Es precioso el pantallón de la columna central, con el navegador en medio y los datos del ordenador de a bordo y demás, pero la info que hay detrás del volante es diminuta. Esto cambiará en la nueva generación. Ya hemos visto que perderá la esencia MINI y se va a ‘bemeuvizar’ bastante.


Seguimos diciendo que los mandos del navegador son muy pequeños y están situados muy abajo. Al menos el botón de Sport se lo han llevado un poco más arriba, a la parte baja de la consola central. No es suficiente, pero bueno, algo es algo. Las salidas de aireación, redondas, como si fuera un caza, con la ruletita que lo direcciona y lo abre o cierra en el centro, es otro detalle de esos que te conquista. El logo de John Cooper Works te lo encuentras por todas partes, tanto dentro como fuera del habitáculo. Los detalles en salpicadero, columna central y puertas remarcan el carácter racing de este Paceman.


Insertamos la llave, damos al botón de arranque, y el 1.6 ronronea de gusto. El cambio es seco y duro, de recorrido corto, pero nos parece apropiado para mover este Paceman JCW. En cambio, rogamos encarecidamente a MINI que, en futuras ediciones, cambien de lugar la marcha atrás. Es tan parecido a meter primera, que algún susto te vas a llevar por muy exquisito que seas a la hora de efectuar el movimiento de la palanca.


Las primeras marchas son cortas, el coche acelera con brío y, francamente, me esperaba una cifra más cercana a los seis segundos que a los siete en la aceleración de cero a cien. Las llantas de 19 pulgadas que luce nuestra unidad de pruebas no son las de serie, aunque las que monta sin tener que pagar un extra son de 18 y no son nada feas.


Los primeros kilómetros ya nos dan muchas claves del comportamiento del MINI Paceman JCW, pero después de algo más de medio millar de kilómetros repartidos en todo tipo de escenarios, podemos afirmar que el coche es de los coches más equilibrados de la familia. No el más divertido ni el más dinámico, ni el más rápido ni el más ligero, pero si tienes que quedarte con un MINI que te valga para un roto y para un descosido, es decir, urbe, curvas, autovía, algo de fuera de pista… seguramente el Paceman sería el elegido. Al menos por nosotros.


Sigue teniendo un chasis pelín nervioso, juguetón. Las suspensiones son duras, ideales para el Paceman S de 182 caballos, pero me da que son un pelo blandas para este extra de potencia, hasta los 218. Buscando el límite en algún punto vas a notar cierta inseguridad en el apoyo, en la trazada, en la pisada, y vas a optar por no buscar las cosquillas al lobo por lo que pueda pasar. Es un coche muy rápido, deportivo, una perita en dulce para los que gustan de mirar y ser mirados.


El Paceman JCW despierta pasiones a buen seguro, es un coche muy pintón, muy apetecible, en zonas de curvas te lo pasarás pipa, aunque si has tenido la oportunidad de probar el MINI Coupé, aunque sea el S de 182 caballos, añorarás aquel, con un comportamiento mucho más vivo y dinámico. El Coupé va más pegado al suelo que este Paceman, y esos centímetros de altura en el centro de gravedad se notan a la hora de ir alegre en carreteras reviradas. En cualquier caso, te divertirás más en este tipo de terrenos que con el Countryman JCW.


En la urbe se muestra como pez en el agua, no hay semáforos en ámbar que se le resistan, bajando una marcha al instante, o incluso pisotón en la que vas, y franquearás la línea antes de que el regulador se haya puesto en rojo. En autovía, sin embargo, a pesar de la comodidad del control de crucero, el ruido aerodinámico y el sonido de la rodadura, que se cuela en el habitáculo, delata que no es un coche ideal para cubrir grandes distancias en viajes largos, aunque lo pueda hacer. No es un ruido tan brutal como el de un Abarth 500, por poner un ejemplo, donde parece que se te van a saltar los empastes, pero unas pocas horitas del tirón en el Paceman JCW no son tan confortables como en cualquier compacto o berlina, por muy generalistas que sean.


El consumo medio ha sido ligeramente superior a los 9 litros de gasolina cada cien kilómetros. Una cifra normal, tirando incluso a baja, teniendo en cuenta el carácter del coche. El sistema de parada y arranque automático del Grupo BMW funciona de lujo en este MINI y alguna décima ahorra en la cuenta final. Ahora bien, a ti corresponde valorar si merece la pena pagar los 39.000 euros del Paceman JCW, más de 41.000 y si eliges el cambio automático en vez de el manual de seis velocidades.


En otro MINI no lo habíamos visto, pero nos encanta que el conductor tenga el privilegio de contar con un parasol extra en el lateral, o que a pesar de que sea un JCW, mantenga la flechita digital que te indica cuando cambiar de marcha para ahorrar un poco de combustible. Sin embargo, punto negativo de los gordos para el encargado de colocar y posicionar el retrovisor derecho. En la posición más baja de asiento, como es habitual, aún con el 1,80 metros, te pierdes el 30% de la superficie inferior del cristal, reduciendo bastante lo que deberías ver.



Con la mano en el corazón


Como hemos dicho más arriba, quizá el MINI más equilibrado de la familia, el que te permite hacer un poco de todo, aunque no sea el mejor en nada. Si quieres un MINI equilibrado, porque eres un enamorado de la marca, y uno te queda pequeño, el otro no tiene maletero, el otro es muy deportivo y el otro no te mola demasiado por estética… pues ya lo sabes… MINI Paceman.


Un coche para…


…los fieles de MINI a los que el MINI tradicional se les queda pequeño, pero quieren un coche con un punto más de estética y diseño que el Countryman, más práctico que otra cosa. Si hablamos en concreto del JCW, está claro que no le gustará pasar inadvertido y, si puede llegar un minutito antes, mejor que después. Joven y con un poder adquisitivo desahogado, público objetivo de este Paceman JCW.


KILÓMETROS PRUEBA – 510 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 25%-25%-50%


RIVALES


Audi Q3, Mitsubishi ASX, MINI Countryman JCW, Skoda Yeti, Opel Mokka, Nissan Juke, Mercedes Clase A, Renault Captur, Peugeot 2008, Chevrolet Trax, Fiat Sedici


FICHA MINI Paceman JCW All4


Cubicaje / Potencia: 1.598 cc / 218 CV a 6.000 rpm

Caja de cambios: manual 6 velocidades

Alimentación: gasolina


Longitud / Anchura / Altura: 4.124 / 1.786 / 1.527 mm

Distancia ejes: 2.596 mm

Maletero: 330 litros

Nº plazas: 4 plazas

Neumáticos: 225/45 R18; unidad probada: 225/40 R19

Tracción: Total - All4

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 6,9 seg.

Velocidad máxima: 226 Km/h

Capacidad depósito combustible: 47 litros

Peso en orden de marcha: 1.475 Kg.

Par motor: 300 Nm entre 2.100 y 4.500 rpm

Emisiones CO2: 172 g/Km


Consumos oficiales:


Extraurbano: 6,2 l/ 100 Km

Urbano: 9,4 l/ 100 Km

Mixto: 7,4 l/ 100 Km



Bien:


El motor estira hasta 6.800 rpm y acelera con firmeza

Llantas y decoración racing

El toque retro sin perder un ápice de modernidad


Menos bien:


Depósito de combustible pequeño

Ruido aerodinámico y de rodadura aún a velocidades legales

Seleccionar marcha atrás en el cambio



Precio: 39.000 euros


Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net