MINI 5 puertas – Prueba – La evolución de la especie

Por Andrea Enzo , 06/03/2015

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MINI 5 puertas – Prueba – La evolución de la especie
MINI sigue dando vueltas de tuerca a su concepto, y el MINI 5 puertas tenía que llegar con una configuración clásica. El MINI 5 puertas guarda las formas, pero mejora en casi todo con clase. Prueba del MINI Cooper SD 5 puertas con cambio automático.




El MINI 5 puertas es una realidad
. En el mes de octubre asistíamos a su presentación y descubrimos un nuevo mundo MINI, fiel a la esencia de la marca, pero con más practicidad. Ahora, después de una semana de prueba y unos buenos cientos de kilómetros a la espalda, esa primera impresión queda reforzada y mejorada, con un montón de nuevos apuntes a añadir a esas primeras ideas que avanzó el primer contacto con el coche hace tres meses.

El MINI 5 puertas tiene muy pocos puntos débiles. El precio, elevado con respecto a sus rivales de igual tamaño, y el maletero, algo más justo que sus iguales de otras marcas, son quizá los únicos argumentos que se pueden esgrimir en una conversación para intentar torpedear su compra. Todo lo demás, está a favor de un coche que sigue manteniendo el ADN de la marca y que mejora en capacidad, habitabilidad y calidad de conducción a su hermano pequeño de 3 puertas, del que le separan 16 centímetros (3,98 metros el 5 puertas, 3,82 el 3 puertas) y 900 euros a igualdad de versiones.


Aún sin llegar a los 4 metros, y con la escasa diferencia de centímetros entre MINI 3 puertas y MINI 5 puertas, se notan y mucho las puertas traseras y los centímetros que se han ganado tanto en distancia entre ejes, como en segunda fila de asientos, como en maletero. También me gusta como los diseñadores han estirado el 3 puertas todo lo ‘estirable’, en todos los sentidos, para que el MINI de 5 puertas no deje de perder la línea y la forma habitual que ha tenido MINI a lo largo de la historia. Y si te fijas bien, no es nada fácil hacer lo que han hecho.


El MINI 5 puertas es fácilmente identificable en cuanto miras el número de manetas para abrir puertas en el lateral. Desde delante o desde detrás, es imposible identificarlo, a no ser que se perciban mínimamente los abridores de las puertas. Desde el lateral, sí que aprecias el esfuerzo en el diseño para mantener la esencia MINI. Toman relevancia las dos ventanillas laterales y la tercera, atrás, más pequeña, antes de dar paso a una zaga que no es tan recta como el tres puertas, con una luneta más inclinada para ganar centímetros. El MINI 3 puertas solo tiene dos ventanillas laterales antes de dar paso a la zaga. El MINI 5 puertas tiene una batalla 7 centímetros mayor que el MINI 3 puertas. El voladizo trasero crece otros 9 centímetros con respecto a su hermano menor, lo que aumenta en 68 litros la capacidad del maletero, llegando a unos coherentes aunque aún insuficientes 278 litros de capacidad.


En nuestra unidad se ha jugado muy bien con los extras, para contrastar el azul de la carrocería con el blanco de las llantas de 18 pulgadas –de serie vienen de 16-, el techo, la carcasa de los retrovisores y las líneas sobre el capó. También alarga la silueta el spoiler superior trasero, también pintado en blanco, como debe ser.


Por dentro asistimos al mismo despliegue tecnológico y cromático del MINI 3 puertas que ya probamos hace meses. El diseño interior y los materiales empleados son idénticos al hermano menor, y ya dijimos en su día que el salto de calidad con respecto a la versión anterior es espectacular. La instrumentación, la consola central, los materiales, el ensamblaje de los mismos, los guarnecidos, los nuevos pulsadores y botones… todo representa un giro más de tuerca a un diseño que siempre es destacable en una marca a la moda como es MINI, obligada a dar lo mejor para que sus incondicionales, por un lado, aprecien que se mantiene fiel al original, pero también para que los más avanzados en modas y dispositivos electrónicos comprueben que su MINI está a la última, más, mejor y antes que todos los demás. Especial enamoramiento con el botón que arranca el coche, al modo de los aviones, en la parte baja de la consola central. Echa un ojo a las fotos si aún no lo has visto porque merece la pena.


Para la ocasión, tenemos la suerte de ponernos al volante de la versión más equipada y más potente en diesel, el Cooper SD de 170 CV, con cambio automático deportivo (1.876 euros), y que sale de serie por 27.650 con el cambio manual. En gasolina hay potencias de 102, 136 y 192 caballos, que responden a las versiones One, Cooper y Cooper S. Las dos primeras montan motores de tres cilindros y la más potente, de cuatro. En diesel la operación es parecida. Potencias de 95, 116 y 170 caballos, para versiones One, Cooper D y Cooper SD, también tres cilindros para las dos primeras. Los precios en gasolina son 19.350, 21.450 y 26.850 euros, respectivamente, mientras que en diesel, siguiendo el mismo orden, los precios son 20.850, 23.000 y 27.650 euros, respectivamente. En la actualidad existe una promoción por la que el MINI más económico, el ONE, gasolina de 95 CV, te puede salir por sólo 17.350 euros, con todas las promociones y descuentos incluidos.


Como puedes ver en el vídeo y en las fotos interiores del amplio reportaje gráfico, nuestro MINI Cooper SD 5 puertas está equipadísimo, con distintos extras que elevan su valor inicial a los 36.265 euros. Eso sí, por este dinero te puedo asegurar que no echarás nada en falta, y dispondrás de uno de los coches más completos del mercado, con dispositivos y herramientas que muchas berlinas que doblan el precio no llevan de serie. Pero no nos engañemos, que es una burrada de dinero para un coche que no llega por poco a los 4 metros. Tampoco cerremos del todo los ojos, porque dispositivos como el de la velocidad de crucero adaptativa, el aviso de colisión o el radar de peatones, son elementos que hasta ahora solo hemos visto en coches de mayor tamaño y marca Premium.


El interior es un lujazo para un coche de este tamaño. Es calcado al MINI 3 puertas, así que si ya lo disfrutaste entonces, puedes saltarte la lectura de los siguientes párrafos. En lo alto de la consola central, se sitúa la pantalla del navegador con toda la información correspondiente del ordenador de a bordo, enmarcado por una esfera que salvo en su parte inferior está resaltada por un hilo de led interactivo que en diferentes colores, es capaz de remarcar acciones como subir la música, cambiar la temperatura del climatizador, avisar de que has llegado al punto señalado en el navegador o se avecina un cambio de dirección, e incluso cambia de color, verde, amarillo y rojo según te acercas a algún obstáculo cuando estás aparcando, de igual manera que cambia de color en función de que elijas uno u otro modo de conducción, verde para el modo eco denominado Green –con un indicador que te comunica cuántos kilómetros más vas a poder rodar con este tipo de conducción-, amarillo para el neutro (Mid) y rojo para el modo Sport, que configura tu MINI de tal manera que de inmediato sientes que la reacción en el pedal del acelerador es inmediata, el coche va mucho más duro, e incluso la dirección se endurece una barbaridad, para recrear una auténtica y verdadera conducción deportiva. Ahora alucinamos menos, pero este dispositivo led parece capaz de medir y mostrar tu estado de ánimo mediante los colores que muestra, es un sensor muy directo de tu tipo de conducción y estado vital, y seguro que va a terminar de convencer a muchos clientes que se acerquen a su concesionario habitual para conocer este nuevo MINI, que tantas sorpresas guarda en su interior.


En la consola central se ha rediseñado todo, aunque la disposición de los elementos recuerda bastante al MINI saliente, y no pierde una de las mejores cosas que tenía la anterior versión, que era su aspecto retro en las palanquitas, que varían en su diseño pero siguen con ese sabor añejo que tanto nos gusta. No me resisto a volver a mencionar el botón de arranque, en el centro de la consola, quizá un poco retirado, pero que al modo de los aviones, y con el resto de teclas y botones, recuerda la carlinga de un caza. También nos gusta dónde está situado el botón de los modos de conducción, en la base de la palanca del cambio. Más atrás aún, la gran ruleta para controlar el navegador, por fin se desecha el pequeño joystick que había antes, y en nuestra unidad, con la opción de poder escribir en la propia superficie las letras y los números que componen la dirección a la que nos queremos dirigir.


El volante sigue siendo multifunción, y apenas sufre modificaciones aunque, para variar, estas también ayudan a estilizar y modernizar el conjunto. El cuadro de mandos se ve por el hueco que deja la parte superior del aro, y es de reducidas dimensiones, pero bastante claro y diáfano, el cuentakilómetros redondo en medio, el tacómetro en la izquierda y en la derecha la situación del tanque de combustible, todo con un toque negro y naranja muy al estilo de los BMW. En nuestra unidad, destaca también el sistema de información en el parabrisas que en otras marcas denominan Head Up Display. No falta en la pantalla la marcha engranada y te sugiere la que deberías seleccionar para economizar el consumo. Por último, también el 5 puertas respeta la doble guantera delante del copiloto, aunque la normal es bastante pequeña y la de arriba no pasa de anecdótica, ya que apenas cabe el móvil y poco más.


Las plazas traseras son justas. Si no pasamos de la talla media nacional, dos adultos pueden viajar sin demasiadas apreturas. Si utilizamos la plaza central, no voy a decir que perderemos amigos, pero casi, puesto que de ancho no andamos sobrados de centímetros. Las banquetas son bastante cortas y con 1,80 metros las piernas y la cabeza van casi al límite. Del maletero, más que el hueco, nos gusta la forma de aprovecharlo y compartimentarlo. Con un maletón queda casi anulado, pero aún hay dobles fondos y sujeciones inteligentes para el doble suelo, que nos permiten optimizar su capacidad.


A nivel dinámico, hemos estado a punto de hacernos una foto con una amplia sonrisa para ilustrar de la mejor manera las sensaciones que hemos experimentado a los mandos de esta pequeña bomba de 170 caballos de potencia… y encima diesel. El MINI 3 puertas, más pequeño, con menor distancia entre ejes, es un auténtico bicho, poco menos que un kart. El MINI 5 puertas mantiene ese gran toque de diversión en la conducción. Es un puntito más aplomado y racional en conducción deportiva, pero cuando hundimos el pie en la tabla y vienen curvas, la diversión no te la va a quitar nadie. Sigue siendo un coche cortito y ligero, en nuestra unidad de pruebas, los 170 caballos dan para quemar bastante adrenalina, y aunque las aceleraciones no son tan fulgurantes como en gasolina, te puedo asegurar que en modo Sport te vas a divertir, con unas suspensiones bastante firmes y unas reacciones que siempre te sacarán una gran sonrisa al advertir que se mueve un poco más de lo que habías imaginado, tanto en frenadas como en curvas con fuertes apoyos.


Del otro lado, cuando tenemos que cubrir grandes distancias en autovía y seleccionamos el modo EcoPro, optimizamos el gasto de combustible y el rodar es bastante suave. No filtra mal las irregularidades de la carretera el tren de rodaje y el coche es más estable de lo que pensábamos a priori. El colmo de los colmos es el consumo, ya que después de mucha ciudad, muchas curvas pie a tabla y algo de autovía, el ordenador de a bordo muestra un 6,1 que nos alucina gratamente vista la potencia que manejamos. En autopista el consumo se mueve en torno a los 5 litros, pero es que en ciudad tampoco es excesivamente Gastón, con lo que la media es alucinante, con guarismos cercanos a los oficiales. El sistema de parada y arranque automático del motor es pura seda y no falla nunca. La optimización del modo EcoPro también ayuda a economizar y extender la autonomía de tu depósito, que si fuera un poco más grande alcanzaría números de crack.


El cambio automático es muy eficiente, y además cuenta con una configuración deportiva que se activa moviendo la palanca hacia la izquierda. Por si fuera poco, nuestra unidad cuenta con levas en el volante, aunque hemos de reconocer que apenas las hemos utilizado, debido al buen funcionamiento de un cambio que cuesta menos de 2.000 euros y que puede merecer la pena a poco que te harte andar todo el rato cambiando con el manual en ciudad. En este caso, es muy recomendable. Además, hay dos tipos de cambio automático, el normal y el deportivo, y la diferencia entre ambos apenas pasa de los 100 euros. Increíble.


En cualquier caso, circules por donde circules, el rodar y la pisada parece de coche más grande por su aplomo, su sensación de que todo está ensamblado a la perfección, y siempre con una reacción franca y viva, en cualquier situación. Lástima de unos pocos litros más de maletero y más espacio en las plazas traseras. Un MINI 5 puertas con 20 centímetros más, en los mismos parámetros que Volkswagen Golf, Volvo V40, BMW Serie 1, Audi A3 y, Mercedes Clase A, sería un auténtico bombazo, siempre y cuando mantuviese su dinámica. Pero claro, su primo hermano el BMW Serie 1, recién estrenado, se vería realmente comprometido…




CON LA MANO EN EL CORAZÓN


Qué pena da ver cómo el precio vuelve casi inalcanzable un pequeño gran coche. A igualdad de precio puedes acceder a un coche de categoría superior con potencia y acabado similar, y entonces queda en entredicho, por capacidad en la segunda fila de asientos y maletero. Pero ojo, que estamos hablando de un MINI con mayúsculas, un icono que debe mantener el caché de la calidad y de lo que significa conducir un coche con ese emblema, y por eso no se puede regalar. Este MINI 5 puertas, en cualquier caso, es un cochazo con una apariencia y un saber estar más que sobresaliente.


UN COCHE PARA...


…el fiel, para el incondicional de MINI, que ve cómo el MINI 3 puertas se le queda algo corto y necesita dos puertas más al precio que sea. Si encima viene con algo más de maletero y espacio atrás, mejor que mejor. Es el coche ideal para una pareja joven que quiere dejar claro cuál es su status. Ninguna declaración de intenciones mejor que este MINI 5 puertas, que sigue siendo MINI, pero con características, muchas, de coche Maxi.


KILÓMETROS PRUEBA – 610 km.

PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 50%-20%-30%


RIVALES

Nissan Juke, Citroen C3 Picasso, Ford B-Max, Renault Clio, Volkswagen Golf, Seat Ibiza, Citroen C3, Ford Fiesta, Volkswagen Polo, KIA Rio, Toyota Yaris, Alfa Mito, Peugeot 208, Volvo V40, BMW Serie 1, Audi A3, Mercedes Clase A, Honda Civic, Mazda 3, Seat León, Opel Astra, Renault Mégane, Kia Cee’d, Toyota Auris, Peugeot 308, KIA Soul.


FICHA MINI 5p Cooper SD


Cubicaje / Potencia: 1995 cc / 170 CV a 4.000 rpm

Caja de cambios: automático 6 velocidades

Alimentación: diésel


Longitud / Anchura / Altura: 4.005/1.727/1.425 mm

Distancia ejes: 2.567 mm

Maletero: 278 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 195/55 R16; unidad probada: 204/40 R18

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 7,3 seg

Velocidad máxima: 223 Km/h

Capacidad depósito combustible: 44 litros

Peso en orden de marcha: 1.325 Kg.

Par motor: 360 Nm a 1.500 rpm

Emisiones CO2: 107 g/Km


Consumos oficiales


Extraurbano: 3,7 l/ 100 Km

Urbano: 4,7 l/ 100 Km

Mixto: 4,1 l/ 100 Km


Bien:


Consumo y rendimiento del motor

Estética, exterior y sobre todo interior

Dinámica fantástica


Menos bien:


Maletero

Precio

Plaza central trasera más que testimonial


Precio: desde 27.650 euros


Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net