LEXUS NX 300h – Prueba – Mejor con corbata

Por Andrea Enzo , 17/03/2015

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LEXUS NX 300h – Prueba – Mejor con corbata
El Lexus NX 300h es un SUV que puede salir del asfalto sin problemas, pero está pensado y creado para el asfalto. Lexus sigue apostando por los coches híbridos y amplía su gama SUV con un coche por debajo del RX. Prueba del Lexus NX 300h Luxury 4WD.




El Lexus NX 300h es, hasta la fecha, la creación más bella realizada por el estudio de diseño de Lexus. La firma japonesa, marca de lujo, marca Premium de Toyota, apuesta por un SUV de tamaño medio con una fuerza en su estética de la que hasta ahora carecían los productos Lexus, a pesar del gran trabajo que ya se realizó en el IS, como atestigua la prueba a fondo que realizamos en www.portalcoches.net hace ya más de un año.


El Lexus NX 300h es un hermano menor más que digno para el gran Lexus RX que sigue abanderando la tecnología híbrida incluso en conducción off road. Es más, en manejabilidad y en diseño, el NX pasa por encima a su veterano hermano, tirando de nueva tecnología para implementar diferentes ayudas a la conducción y mejorar aún más la ya impecable comodidad y confort de conducción del RX.


El mercado del SUV se mueve más que nunca, las marcas miran hacia abajo en su catálogo para sacar nuevos modelos, y Lexus tiene suficiente margen para una incorporación más, pero para una marca Premium como la japonesa, la llegada de un SUV medio, a una lucha sin medias tintas con Porsche Macan, Mercedes GLK, BMX X4, Range Rover Evoque, Volvo XC90, Volkswagen Touareg, Audi Q5, BMW X3 y Infiniti EX, entre otros muchos, era algo obligado para una fábrica del prestigio y el reconocimiento de Lexus.


Hablando sólo de diseño, con permiso del Lexus RC F, que como es un deportivo tendrá sus acérrimos defensores, este Lexus NX 300h es el coche más bonito que ha fabricado Lexus hasta la fecha sin lugar a dudas. El día que lo conocimos en una presentación estática recuerdo perfectamente que incluso agotó los adjetivos por su riesgo, su belleza, sus ángulos y sus proporciones acertadas para configurar un SUV casi inigualable en estética.


En el diseño exterior de este Lexus NX 300h híbrido no puede faltar la ya tradicional parrilla trapezoidal característica en los últimos modelos de la marca. La L del emblema sobre fondo azul nos chiva que estamos ante un vehículo hibridado y sus gruesas lamas cromadas en oscuro empiezan a contarnos una historia de lujo y detalles cuidados al máximo. Como el diseño de sus faros, de triple foco rectangular para conformar una sola mirada, o las flechas que forman las luces de día, estructurando una mirada potente, eficaz y no exenta de personalidad. Las entradas de aire en los laterales del faldón delantero, encontrando acomodo para los antiniebla le dan un punto más de agresividad.


El parabrisas está francamente inclinado, para no penalizar en lo posible la aerodinámica (CX de 0,33). El morro está tan alto que el cuerpo de la carrocería no parece ganar demasiada altura y se mantiene todo lo que puede hasta descender suavemente hasta la luneta trasera, previo paso por un pequeño alerón superior que ‘horizontaliza’ aún más su ya estilizada figura. Las ventanillas no ocupan demasiado espacio y se ve mucha chapa, con un potente nervio en la parte inferior y unos pasos de rueda, especialmente los traseros, decididamente protuberantes. La zaga está cortada por el mismo patrón que la delantera, muchos rasgos decididos, casi radicales, con elementos puntiagudos como los pilotos, muy estrechos y horizontales, pero siempre con formas y diseño cromático casi caprichoso. Los pequeños apéndices estético/aerodinámicos en la parte más baja nos encantan, a pesar de que con ellos la trasera puede pecar incluso de barroca.


El interior sigue la misma línea del exterior, pero aquí la evolución no es tan drástica, es más, se puede hablar de evolución, no de revolución, como en las líneas de la carrocería y los distintos elementos que la conforman. Con un aire Premium inconfundible, y decididamente japonés, en claro contraste con el Premium alemán, Lexus da una vuelta de tuerca al diseño interior, con bastantes aciertos y algún punto mejorable en nuestro criterio. La percepción visual es aplastante, no hay resquicio ante la duda al ver los materiales, las distintas superficies y la calidad que desprende todo.


En cambio podemos hablar un poco más en el diseño interior de este NX 300h. Es loable el riesgo corrido al querer evolucionar, pero el tema de la botonería, sinceramente, no lo han solucionado demasiado bien. Hemos alucinado un poco al comprobar la cantidad de botones que hay escondidos detrás del volante, y algunos de bastante uso, como el odómetro, la regulación del Head Up Display, u otros, no tan escondidos, pero sí posicionados muy abajo, como es el caso de los que hay a tiro de nuestra mano izquierda, en la parte baja del volante, y que controlan numerosos dispositivos de ayuda a la conducción o alertas. También hay mucho botón y alguno bastante pequeño, encastrado en otros, en el volante. Me da que lo podían haber hecho mejor, aunque por supuesto no es razón para dejar de comprar este Lexus.


Me gusta que en la consola central Lexus haya apostado fuerte por luchar contra el inmovilismo establecido y haya esculpido dos planos con una especie de escalón que separa la parte superior, donde están las salidas de ventilación, el navegador y los botones que enfrían o calientan los asientos, y otro plano inferior, con el sistema de audio, los modos de conducción, todo lo relativo al cambio y su palanca y el nuevo sistema táctil para controlar la pantalla del navegador y los distintos submenús, que por un lado nos ha gustado, pero a la hora de la verdad, en determinadas tareas, como escribir una dirección en el navegador, nos ha supuesto una buena dosis de paciencia y de tiempo, pues es difícil realizar la operación en un tiempo ‘normal’ en otros sistemas de la competencia.


Viendo la consola un poco en perspectiva, se asemeja mucho a la parrilla trapezoidal gracias al cromado que envuelve y enmarca todos los elementos. El cuero y los materiales nobles están muy bien integrados, y es de agradecer que en esta versión alta de gama puedas tocar y configurar absolutamente todo el coche a todos los niveles… todo lo imaginable, se puede poner a tu gusto. Incluso, en un alarde de ‘nosecomollamarlo’, han puesto un espejo bajo la superficie de cuero donde apoyas la muñeca para actuar sobre la pizarrita táctil que actúa sobre el navegador. Cuando menos, fascinante… aunque seguro que al final en más de una ocasión nos viene al pelo en la situación más peregrina. ¡Al tiempo!


El panel de instrumentación es claro y sobrio, y se puede completar la información con la pantalla del navegador, con diversos datos de consumo, economía o situación de la alimentación en tiempo real. Detrás del volante nos encontramos con una panel muy parecido al del hermano mayor y resto de berlinas de la casa, con una esfera derecha dedicada al cuentakilómetros y la izquierda que se desdobla en función del modo elegido con información de la carga de la batería y uso de la misma, o el tacómetro cuando elegimos los modos Sport S o Sport S+.


Paso de puntillas por comodidad y confort al volante porque es de sobresaliente alto. Aunque tienes un Lexus NX300H desde 38.300 euros con tracción 4x2 (acabado Eco), dentro de los cinco niveles de acabados y tracción, nos encontramos a los mandos de la unidad más equipada. Por 64.500 euros te llevas el NX 300h 4x4 Luxury, en el que no falta de nada. Aquí hemos encontrado asientos con memoria, en un cuero microperforado de lujo, con regulación eléctrica, calefacción y ventilación en tres intensidades, entrada sin llave, arranque por botón, volante regulable electrónicamente… vamos, que no falta de nada, y sería difícil quejarse de que no hemos estado cómodos en un vehículo en el que todo está hecho para que la conducción sea el menor de tus problemas en ese momento. Por cierto, buen espacio en puertas, en guantera y debajo del reposabrazos central de las plazas delanteras, donde encontramos una doble entrada de USB ¡y hasta un cargador inalámbrico de Smartphone!


Por cierto que los cinco acabados con sus correspondientes precios son: Eco 4x2 por 38.300 euros, Corporate 4x2 por 40.200, Executive 4x4 por 46.700, F Sport 4x4 E-Four por 55.900 y Luxury 4x4 E-Four -el protagonista de nuestra prueba- por 64.500 euros.


Me ha gustado mucho comprobar que las plazas traseras tienen un montón de espacio, a pesar de que pueda parecer que el techo no es muy alto, los asientos están situados algo bajos, y la ausencia de túnel de transmisión hace que el tercer integrante de la segunda fila de asientos pueda ir más cómodo que en los asientos similares de la competencia. En el maletero nos vamos a 555 litros, con la facilidad de plegar los asientos traseros eléctricamente mediante un botón. Aunque visualmente te puedan parecer menos litros de capacidad y que la boca de carga y el plano de carga están muy arriba, debajo no van sólo las baterías, sino que tienes un doble fondo con un montón más de espacio, por si quieres ocultar del todo algún objeto a posibles cacos. Y con portón automático en este acabado más completo y una visibilidad trasera de serie a prueba de rivales Premium. Por si acaso, en nuestra unidad, cámara trasera y periférica para que sea casi imposible dañar tu propio coche en maniobras en parado.


Una vez convencidos a nivel estético, más por fuera que por dentro, pero muy satisfechos en general con todo lo visto hasta ahora, nos enfundamos el disfraz de probador de coches y salimos a comprobar cómo se las gasta el NX 300h en todas las superficies y situaciones que podemos encontrar en una semana de trabajo muy intensa y un fin de semana con tiempo para buscar alguna pista off road y algo de piedras y barros para poner a prueba al SUV de Lexus.


La suavidad de uso es innegociable para Lexus. Apostaría sin miedo a perder a que es una premisa básica en la fábrica nipona a la hora de fabricar y poner en la calle un nuevo coche. Tiene que ser el más suave y el más silencioso de la categoría, con un confort y un refinamiento al rodar tranquilamente que sea sencillamente imbatible por la competencia. Hasta aquí perfecto. Pero se olvidan de que, en ocasiones, las que dicte el tráfico, tu agenda o la propia vida, tienes que apretar el acelerador y abandonar la tranquilidad de tu planning programado para llegar a tiempo al sitio que sea. Y es ahí donde Lexus y este NX 300h pierden algo de brillo, motas de polvo de su dorada capa se te quedan entre los dedos. Y es que el ruido que hace cuando pisas el acelerador -no tiene por qué ser pisar a fondo-, y exiges un poco al motor, el ruido que se cuela en el habitáculo es bastante desagradable. En ese momento se disfraza de Toyota Prius y, a pesar de que cuenta con casi el doble de potencia, tienes la sensación de que avanzas poquísimo, apenas ganas velocidad, para el ruido que estás haciendo y el aullido aterciopelado, eso sí, de ese propulsor de combustión que ha sido diseñado para la conducción del chófer de Paseando a Miss Daisy, más que para cualquier otra cosa.



Este hecho es, sin duda, el que más chirría de un coche que iba casi para matrícula de honor. Aparejado a ello, el cambio automático tiene modo sport. Notas el cambio porque en la pantalla tras el volante gana terreno el motor rojo y te dice la marcha engranada que llevas al lado de una S. En este caso siempre buscará la parte alta del cuentavueltas antes de pasar a la siguiente marcha, pero siempre con un extra de ruido poco deseable. Aquí echas de menos siempre las levas, ausentes en nuestra unidad, para pasar a la siguiente marcha y ganar velocidad más rápido, o bajar de golpe un par a la vez que pisas el acelerador para intentar que la aceleración sea algo mejor.


Pero no es lo único que, por desgracia, no nos ha entusiasmado del Lexus NX 300h. Después de rodar medio millar de kilómetros con terrenos bastante mixtos, un buen puñado de ratos en ciudad, y otros más largos en autovía, más alguna excursión campera de la que luego hablaremos, la media de consumo ha sido de 8,5 litros a los 100, demasiado elevada para ser un híbrido. Y más grave aún si confesamos que el 90% del tiempo iba conectado el modo Eco, poniendo los modos Sport S y Sport S+ en momentos muy puntuales. Además, tampoco hemos notado demasiado cambio en el comportamiento del coche con la gestión de los modos de conducción. Nos ha parecido que los tiempos de reacción, dirección y demás entramado a nivel de bastidor, eran muy similares en cuanto a respuesta en uno u otro modo.


También nos dejó un poco bastante descontentos con su uso y prestaciones fuera del asfalto. Claramente, el Lexus NX 300h es un SUV que no está enfocado a abandonar lo negro habitualmente. Es más, apostaría a que rara vez el dueño de este Lexus lo saca del asfalto para recorrer unos pocos metros por un camino de tierra o similar por el que podría circular cualquier coche. La razón por la que decimos esto es porque durante una tarde entera estuvimos en diferentes caminos y pistas forestales, con más o menos dificultad, con algo de barro, piedras sueltas, muchos charcos, baches y socavones de toda raza, credo y condición, y con sinceridad, entendemos que, aunque se puede pasar por todos estos sitios, el dueño sufrirá con cada ruido, con cada ‘clon’ que suene, con cada pedrada en los bajos, a poco que estime su flamante adquisición. La tracción no nos pareció poder competir en eficiencia con sus rivales alemanes; aunque un motor eléctrico trabaje en el eje posterior, no sentimos demasiada fuerza aquí, y en pocos momentos sentimos que deja de ser un tracción delantera sin más, con buena altura al suelo, pero cotas inferiores a las de rivales SUV más preparados para estos menesteres, e incluso equipados con algún sistema de bloqueo y reparto de tracción más eficiente.


Eso sí, si nos alejamos de su punto débil, y el Lexus NX 300h es el SUV, sin duda, más silencioso y suave a la hora de circular por autovía y autopista con un asfalto que no tiene por qué ser perfecto. Sus suspensiones, cómodas como pocas, y el confort de marcha son prácticamente imbatibles en su segmento. Con el dispositivo de velocidad de crucero adaptativo tendrás incluso que tener cuidado para no evadirte demasiado de la conducción, ya que es realmente cómoda y eficiente. Con avisos de ángulo muerto o de cambio de carril involuntario, la cosa se pone aún mucho más fácil.


En ciudad, la única pega que hemos encontrado es que, con la batería casi cargada del todo –nunca la hemos visto con todas las barritas enteras en el gráfico correspondiente, y forzando el modo EV de conducción eléctrica, apenas hemos pasado el kilómetro, siempre sin pasar de 50 kilómetros por hora y tratando el acelerador con un mimo que ni una madre primeriza. A estas alturas nos da que hay tecnología suficiente para poder estar más kilómetros sin emitir CO2 y sin consumir una gota de combustible. Al menos el plácido rodar sigue impecable en la jungla de hormigón y cristal. Lo que nadie le va a quitar a este Lexus es su capacidad para subir el índice de collarines en la población allá por donde pasa, pues raro es que a su paso no se giren una docena de cabezas en cada calle.


Con la mano en el corazón


Es un pedazo de coche. Mires por donde lo mires. Es cierto que ha habido un tenor y una soprano en este coro que ha protagonizado un par de gallos de importancia, pero no restan empaque y relevancia a un conjunto con una estética arrebatadora y con un rodar suave y sedoso como pocas veces hemos observado. Sabiendo todo lo anterior, teniendo claro que mejor sobre asfalto y disfrutando de la conducción, sin prisas pero sin pausas, es una gran compra y, sobre todo, distinta a los Premium alemanes.


Un coche para…


…los que sepan todo lo que aquí se ha dicho y su estilo de vida y conducción encaje en las peculiaridades que necesita este Lexus para un disfrute sin tacha. Con el elevado precio de venta, está claro que difícilmente será el primer coche de nadie, pero parejas o familias con algún añito y alguna cana, pero con ganas de distinción e interés por las nuevas tecnologías encajarán perfectamente en este Lexus NX 300h.


KILÓMETROS PRUEBA – 500 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-15%-45%


RIVALES


Porsche Macan, Mercedes GLK, BMX X4, Toyota Rav4, Volkswagen Tiguan, Range Rover Evoque, Land Rover Freelander, Volvo XC90, Volkswagen Touareg, Audi Q5, BMW X3, Infiniti EX, Volvo XC60, Subaru Forester, Honda CR-V, Mazda CX-5, Mitsubishi Outlander


FICHA LEXUS NX 300h LUXURY 4WD


Cubicaje / Potencia: 2.494 cc / 197 CV a 5.700 rpm – 155 CV del motor de combustión y dos motores eléctricos, de 143 CV en el eje delantero y 68 CV en el eje trasero

Caja de cambios: automática

Alimentación: híbrido gasolina


Longitud / Anchura / Altura: 4.630 / 1.845 / 1.645 mm

Distancia ejes: 2.660 mm

Maletero: 555 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 225/60 R18

Tracción: total

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 9,3 seg.

Velocidad máxima: 180 Km/h

Capacidad depósito combustible: 56 litros

Peso en orden de marcha: 1.860 Kg.

Par motor: 210 Nm entre 4.200 – 4.400 rpm

Emisiones CO2: 121 g/Km


Consumos oficiales


Extraurbano: 5,1 l/ 100 Km

Urbano: 5,3 l/ 100 Km

Mixto: 5,2 l/ 100 Km


Bien:


Diseño exterior fantástico

Calidad interior en materiales y acabados

Equipamiento de confort y ayudas a la conducción


Menos bien:


Consumo real

Ruido brutal con el acelerador a fondo

Botones escondidos tras volante


Precio: 64.500 euros


Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net