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LAND ROVER FREELANDER 2 – Prueba Coche – Todoterreno genuino

Por sa , 18/02/2011

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LAND ROVER FREELANDER 2 – Prueba Coche – Todoterreno genuino
Hay muchos 4x4, pero no todos merecen llamarse Land Rover. El nuevo Freelander 2 también pasa por nuestras manos y aquí analizamos este Land Rover Freelander 2 SD4 HSE con cambio automático, 190 caballos y tracción 4x4. Genuino todoterreno.




Mientras Land Rover sea fiel a su esencia, respete sus orígenes, y sepa actualizar sus diseños exteriores mínimamente, la marca campera por excelencia tendrá asegurado su presente, su futuro y ser la referencia para todos los demás. La muestra de todo esto es el Land Rover Freelander 2 que ha dejado huella por infinidad de motivos. Imagen, presencia, capacidad, consumos moderados, potencia, suavidad, equilibrio… lo tiene casi todo para vencer y convencer.
 
Y esto se ve, a simple vista, sobre todo cuando comparas el antiguo Freelander con este Freelander 2. La unidad que hemos probado venía ya con el lavado de cara que ha sufrido el Freelander 2 inicial. Estéticamente, en el exterior, no ha cambiado demasiado, con pequeños retoques en la parrilla y ligeros cambios en el diseño de los grupos ópticos, y algún detalle en el interior, lo suficiente para que no pierda fuerza visual y se mantenga al día. Y a fe mía que el coche tiene una presencia todopoderosa. En lo que no se ve también ha cambiado, bastante más si cabe, ya que el bloque diesel inicial de 2.2 de cilindrada que daba 160 caballos se ha desdoblado en dos versiones, una de 150 y otra de 190. La introducción en la versión menos potente de una tracción delantera simple 4x2, rompiendo la tradición 4x4 de la marca y actualizando el producto a las tendencias del siglo XXI, habla bien a las claras de ese afán por renovarse y optimizar la gama, pero intentando no perder de vista la esencia que le ha situado donde está.
 
A pesar de ser el vehículo más ‘manejable’ de todos los que ofrece Land Rover, exceptuando siempre el básico pero efectivo Defender, hay que decir que sus cuatro metros y medio de longitud aparentan mucho más en todos los sentidos. Primero porque exteriormente, y a pesar de no acercarse ni de lejos a los 5 metros, su presencia es tan poderosa que he tenido que mirar dos veces la cifra oficial para asegurarme de sus medidas exteriores. Su elevada figura y sus formas rotundas y musculosas minimizan a cualquiera que ose intentar competir con él en la categoría que ronda los 4,40-4,50 metros. Me ha encantado especialmente las soluciones empleadas en la calandra, con una rejilla metalizada de nuevo cuño enmarcada por las enormes carcasas que encierran los faros delanteros. El parachoques gana centímetros y avanza la llegada del vehículo, con los antinieblas en los extremos. Las palabras Land Rover presiden el frontal y el capó, elevado como pocos, es largo y voluminoso, más alto por los laterales, lo que le confiere aún más personalidad. La visión lateral no cambia demasiado, aunque la parte trasera sigue siendo muy alta, cayendo casi en picado en la zaga. La zona acristalada es muy grande, lo que le confiere una sensación de amplitud aún mayor. La zaga apenas sufre matizaciones, aunque el mínimo maquillaje le asegura permanecer en el candelero unos añitos más sin que se le perciban arrugas.
 
Foto detalle del interior del Land Rover Freelander 2Por dentro el Freelander 2 ha mejorado mucho, muchísimo, una barbaridad, con respecto a los Land Rover tradicionales, de por sí sobrios y espartanos, siguiendo las leyes de su primigenia concepción. Aunque en honor a la verdad, el primer detalle en el que te fijas cuando te subes no es bueno. El tema es que el tacto de las alfombrillas, al menos las que llevaba la unidad de prensa testada, era muy desagradable. De un plástico muy brillante, algo duro y muy deslizante, a pesar de las rejillas para que no resbalen los pies, la primera sensación fue casi de dentera, costando que los pies se quedasen fijados. Con el uso imagino que se ajarán y ganarán en agarre, pero de primeras es bastante desagradable, la verdad. Sin embargo, después de esta primera apreciación, te centras en el entorno y la sonrisa fluye pronto a tu rostro. El acabado es exquisito, ordenado, sin perder de vista la tradición cuadriculada, pero con un diseño moderno y actual. Esferas, botones, palancas, respiraderos, todo es grande en el Freelander 2. Es obvio. Si los accionas en el campo, entre baches, peñascos y roderas, mejor que te lo pongan fácil, aunque las teclas con números del centro de la consola y algunas del sistema de climatización son más pequeñas de lo deseable… a la par que abundantes. Por cierto que cuenta con arranque por botón, aunque antes, para ponerlo en marcha hay que meter la ‘llave/llavero’, también voluminosa, detrás del volante, a la derecha.
 
El color verde típico de la iluminación Land Rover sigue presente en este modelo. El cuadro de mandos mantiene dos esferas grandes para velocímetro y cuentarrevoluciones, mientras en la zona central mantiene la información de los niveles de combustible y temperatura. En la parte inferior, un display con el ordenador de a bordo con toda la información deseable y un accionamiento correcto. El volante también es fiel a la tradición, grande, con líneas rectas, y los botones que ofrece son intuitivos. Me encantan las dos barras cromadas que sirven de claxon. El salpicadero es de plástico duro, pero no lo tendremos en cuenta porque en el fondo es un coche con orientación campera y los ajustes son perfectos. La consola central es muy completa, con profusión de mandos. El navegador cuenta con pantalla táctil y funciona de lujo (es el mismo que el visto en el Jaguar XF), contando además con una pequeña repisa de goma para dejar un boli o unas monedas.
 
Más abajo nos encontramos, anticipando la palanca del cambio, el Control Terrain Response, un sistema que podemos decir es la joya de la corona por su excelente calibración y respuesta. En las fotos y en el vídeo puedes comprobar que el Freelander 2 es de los pocos todoterrenos que no se preocupa en demasía por el sitio por donde vaya a transitar. Con el Terrain Response se gestiona el sistema inteligente de tracción permanente 4x4 y puedes elegir la tracción que más se adapte a tus deseos y a la vía por la que circules. En la posición 1, conducción general, en la 2 para hierba, hielo o nieve, con el control de tracción regulado para superficies firmes pero deslizantes. La posición 3 es la ideal para barro y surcos profundos, adaptándose de maravilla a terrenos blandos y húmedos en los que es importante un cierto grado de patinaje de las ruedas para conservar la fuerza adquirida. Por último, la posición 4, ideal para bancos de arena, proporciona capacidad de movimiento sobre arena seca y suelta, adaptando constantemente los sistemas de control de tracción la potencia al terreno por el que vamos. Justo al lado de este efectivo mando tenemos el Control de Descenso de Pendientes, que unido al asistente de arranque facilita la vida al usuario más peregrino y aventurero. También puedes jugar con el botón en el lado opuesto del que controla el descenso de pendientes, que es el encargado del control dinámico de estabilidad, que puedes conectar y desconectar a voluntad. EBA (Asistencia a la frenada de emergencia, que aumenta hasta en un 15% la efectividad) y CBC (Control de Frenada en Curvas) también están presentes, junto al DSC, que corrige el subviraje manteniendo la estabilidad y el RSC (Control de Estabilidad Antivuelco), que detecta niveles críticos de balanceo y aplica los frenos para aumentar el radio de giro reduciendo la probabilidad de vuelco.
 
Foto detalle del Land Rover Freelander 2Todo esto está presidido y comandado por un cambio automático de seis velocidades que funciona con una suavidad casi infinita, casi diría que impropia de un vehículo que se va a mover en numerosas ocasiones por terrenos abruptos. Esto lo que produce es una suavidad fantástica a la hora de rodar en asfalto, con una insonorización a la altura de los mejores y una dinámica casi de berlina si el centro de gravedad no fuera tan elevado y el perfil de las ruedas menor, aunque claro, la pérdida de aptitudes fuera del alquitrán sería terrible. La caja de cambios automática secuencial CommandShift de 6 velocidades admite modo Sport y el rango de revoluciones a la hora de pasar de una marcha a otra varía, ganando en deportividad.
 
Aunque en asfalto se comporte más que bien, revisando algunos datos vemos que el Land Rover Freelander 2 está pensado para otros menesteres: 31 grados la cota de ataque, 34 la de salida y una cota de vadeo de 50 centímetros. El ángulo ventral es de 23 grados. Poco más se puede añadir a esto.
 
En marcha la suavidad y el silencio son la nota común. Lástima de 1.815 kilos de peso y suspensiones orientadas más al confort que a otra cosa, porque si no, este Freelander 2 sería absolutamente imbatible en todos los terrenos. El motor empuja, aunque a bajas revoluciones no es el primero de la clase y le cuesta un par de segundos coger velocidad, aunque una vez embalado, pocas cosas le pueden parar, salvo un sistema de frenado a la altura de la ocasión. En cuanto a consumo, de nuevo nos ha sorprendido para bien, ya que en ciudad está en poco más de once litros y en consumo combinado con los porcentajes que te indico más abajo se ha quedado en algo más de ocho litros y medio, que viendo cifras de potencia, peso y tipo de tracción, me parece bastante bien.
 
Me he emocionado tanto al hablar de equipamiento y calidad de rodadura que he pasado por alto hasta ahora hablar del espacio, y es que tanto a nivel de maletero, con una boca de carga plana y una rueda de repuesto de verdad, como a nivel de espacio en el habitáculo, donde cinco personas pueden ir con la mayor comodidad posible, la nota vuelve a ser de sobresaliente. Las cinco plazas son habitables cien por cien y adultos de más de 1,80 metros podrán viajar cómodos atrás. Los de delante cuentan aún con más comodidades, especialmente el conductor, que en este acabado además de asientos de cuero, cuenta con múltiples reglajes eléctricos. Lástima que los asientos no recojan los costados tanto como sería deseable, cosa que se nota metidos en harina, digo… en baches. La guantera es enorme y se agradece, aunque nos habría encantado encontrarnos con un reposabrazos con hueco para guardar cosas, y no dos reposabrazos algo raquíticos y quizá no demasiado funcionales.
 
Foto del Land Rover Freelander 2Land Rover nos prestó para su prueba la versión más equipada que se puede encontrar en el mercado español, el SD4 HSE 4x4 190 CV, automático y equipado hasta arriba. Es una delicia contar con el doble techo panorámico, aunque antes hay que sacar del bolsillo 1.504 euros. Solo la parte delantera se abre. El precio de las opciones es variopinto: por nombrar alguno de los que llevaba nuestra unidad, el sistema bluetooth para el móvil son 579 euros. Los asientos calefactables cuestan 406 y los cristales oscurecidos 467, lo mismo que los faros delanteros adaptativos. Puestos a opinar, me quedo con los asientos y pagaría a regañadientes el bluetooth. Los faros adaptativos dependerían muy mucho del presupuesto.
 
Profundizando un poco más en algunos detalles, nos ha encantado la buena visibilidad ya mencionada antes, gracias, además, a unos retrovisores enormes. Sin embargo, el manejo en parado, pese a ser un 4,50 metros, me ha parecido bastante regular. El tema es que vas muy alto en el asiento, aún en su posición más baja seguirás yendo por encima de la concurrencia, y las formas del coche, que ocultan los extremos, te hacen fallar por bastante en el cálculo. El avisador acústico de aparcamiento se me antoja fundamental, aunque, bien es cierto, hay que decirlo todo, que cuanto el pitido te avisa de choque inminente, no falto a la verdad cuando digo que aún queda medio metro para impactar con el obstáculo. Un detalle que me da que se les ha pasado por alto a los chicos de diseño de Land Rover, es que cuando abres el portón del maletero, el extremo del mismo queda tan alto, que una persona de menos de 1,70 metros no lo tendrá fácil para cerrarlo. También puede mejorar la situación de los mandos de las ventanillas en el lado del conductor, colocados muy lejos.
 
El precio de la unidad probada es de 46.640 euros, pero ya te digo que es el top. Tienes por 28.110 un 2.2 eD4 E 4x2, con el propulsor de 150 caballos diesel. Quizá lo más criticable de este modelo es que sólo dispone de dos motores, sin contar con ningún propulsor de gasolina. Obviamente en la marca te dirán, si preguntas, que para las pocas unidades que venderían con mecánica de gasolina, no les compensa traerlas. Una pena que el modelo equipado con cambio automático no pueda contar con el sistema Start and Stop, pues el ahorro de combustible sería aún mayor.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Un gran todoterreno. Fuera del asfalto no creo que haya más de dos o tres contrincantes capaces de desafiarle. El grado de refinamiento es enorme y su habitabilidad es envidiable. Nos ha gustado bastante.


UN COCHE PARA...
…para el que se mueva por tierra, campo, pistas de arena… pero de verdad, y sea consciente que un SUV de los que tanto se estila ahora no va a ser capaz de cumplir con todo lo que le vas a pedir.


KILÓMETROS PRUEBA – 820 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía-campo) 10%-35%-40%-15%


FICHA Land Rover Freelander SD4 HSE 4x4 Aut 190CV
 

Cubicaje / Potencia: 2.179 cc / 190 CV a 3.5 r.p.m.

Caja de cambios: Automática 6 velocidades

Alimentación: Diésel
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.5 / 2.5 / 1.740 mm

Distancia ejes: 2.660 mm

Maletero: 405 litros

Nº plazas: 5

Neumáticos: 215/75/16 (unidad probada: 235/60/18)

Tracción: Permanente a las cuatro ruedas con diferencial Haldex en eje trasero

Frenos delanteros: discos ventilados 3 mm

Frenos traseros: discos macizos 302 mm
 

Aceleración 0-1 km/h: 9.5 seg

Velocidad máxima: 190 km/h

Capacidad depósito combustible: 68 l

Peso en orden de marcha: 1.805 kg

Par motor: 420 Nm / 1.750 r.p.m.

Emisiones CO2: 185 g/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 5.7 l / 1 km

Urbano: 8.7 l / 1 km

Mixto: 7.0 / 1 km
 

Bien:

Capacidad fuera del asfalto

Insonorización y suavidad

Consumo
 

Menos bien:

Balanceo en curvas

Ausencia de motores gasolina

Calibración de los sensores de párking
 
Precio: 46.640 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net