JEEP GRAND CHEROKEE – Prueba Coche – Americano a la europea

Por sa , 27/09/2011

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados

Novedades Salón París 2018
comparte:



Servicios

Zona Jeep
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.
Zona GRAND CHEROKEE
Precios, ficha técnica, pruebas, actualidad.

Últimas Noticias

JEEP GRAND CHEROKEE – Prueba Coche – Americano a la europea
El Jeep Grand Cherokee, pese a pertenecer al Grupo FIAT, no pierde sus raíces. El emblema de Jeep sigue con motores gasolina brutales, pero con el 3.0 diesel el Grand Cherokee se europeíza. Test al Jeep Grand Cherokee 3.0 CRD Limited Auto 241 CV.



 
El primer Jeep Grand Cherokee se vendió en Estados Unidos en 1993. Justo en 2011 se hace mayor de edad, y no puedo estar más convencido de que la madurez le sienta de maravilla. 30 años antes, la semilla del Grand Cherokee se plantó en un vehículo denominado Wagoneer, un nuevo concepto de coche aventurero, mezclando, espacio, lujo y opciones todoterreno para el ocio de las clases medio-altas norteamericanas. En 1999 y en 25 se adaptó a sus respectivos tiempos, y en 2011 lo ha vuelto a hacer, después de refugiarse bajo el paraguas de FIAT. El concepto y el rediseño ya estaban en fase de producción antes del acuerdo, pero parece que los diseñadores supieron leer entre líneas y hacer un Grand Cherokee más acorde al mercado y a las necesidades de su público objetivo que antes, con versiones bastante más rudas y exigentes.
 
Por fuera el Jeep Grand Cherokee no pierde pegada, es más, gana adeptos entre los que prefieren un producto más refinado y estético sin perder un solo punto de practicidad en cualquier terreno. El Grand Cherokee siempre ha tenido un aspecto fiero y de poder con todo, y ahora, no sólo lo sigue teniendo, sino que va haciendo guiños a todas las rubias que ve pasar por su lado. Sigue siendo tan robusto y tan rotundo como el que más, pero desde el minuto uno, utilices el sentido que utilices, la percepción es de mano de hierro en guante de cuero… más que de seda.
 
El anterior Grand Cherokee confieso que ya me gustaba estéticamente, pero es que el nuevo lo han bordado. Por supuesto no pierde su espectacular parrilla, símbolo de Jeep, que le dota de ese carácter necesario en cualquier producto de la marca estadounidense. Cromada hasta el infinito y más allá, es tan reconocible como los cuatro aros o la estrella de productos rivales. El Grand Cherokee cada vez se va haciendo menos ‘cuadradote’ y más atractivo a cualquier tipo de mirada. Sus formas son muy resultonas y reflejan por fuera lo bien que le ha sentado la madurez. De perfil o por detrás, mantiene el status y el aire Jeep, pero ya en el siglo XXI.
 
Jeep Grand Cherokee, foto interiorPor dentro el aire americano es aún más patente, pero cada vez el refinamiento es mayor y la europeización del vehículo es un hecho. Lo mismo que el posicionamiento y los motores que han llegado a nuestro mercado. He de reconocer que me asusté, y mucho, cuando vi que en el lanzamiento, a principios de 2011, sólo había dos propulsores gasolina en la gama. El 3.6 V6 de 286 CV y el 5.7 V8 de 352 para nada encajaban en la filosofía de este lado del Atlántico, y presagiaban un nuevo y rotundo fracaso de la marca americana por estos lares. Con una crisis flagrante a nivel mundial, pero que especialmente se ha cebado con los países mediterráneos de la vieja Europa, no parecían los mejores argumentos para romper la hucha y garantizarse de por vida un grillete bien pesado en forma de paso continuo y contundente por el surtidor de combustible. Hubiera sido un suicidio a todos los niveles.
 
Pero hace apenas unos pocos meses, Jeep sacó a la venta su Grand Cherokee con motores más racionales en cuanto a potencia y a consumo, aunque ya veremos que este 3.0 CRD de 241 CV podía haber sacado mejores notas. Con un precio también algo más ajustado, los planetas poco a poco se han alineado para hacer del nuevo Grand Cherokee un producto bastante apetecible, especialmente si estás cansado del producto Premium alemán que casi monopoliza este segmento y te gusta ‘sentir’ el origen.
 
El interior está a la altura de lo que se espera. Nuestra unidad montaba el acabado Limited, que no es el Overland, al que no le falta de nada (9.426 euros de diferencia entre uno y otro), pero tampoco es el Laredo, algo más básico, que no monta el control de tracción Select-Terrain . Aún así, por los 56.341 euros que cuesta el modelo probado, no estaría de más disponer de un navegador más o menos curioso, cosa que echamos en falta.
 
Por dentro sigue siendo americano, muy americano, tanto o más que el vaquero de Marlboro y el Big Mac juntos, y eso es algo que se nota al primer vistazo viendo el volante, la disposición y el tamaño de los mandos, y los materiales y tonos que se utilizan para dar vida a un habitáculo de los más espaciosos del segmento. Todo ha sufrido un rediseño bastante severo con respecto al anterior Grand Cherokee, y consigue mantener la esencia y el origen sin renunciar a detalles de modernidad. Fiel a sí mismo, todo sigue siendo grande, pero cada vez todo tiene más sentido y está más a mano. Cuero, madera y colores made in Jeep siguen presentes, pero el inglés que habla, sin ser el de Oxford o Cambridge, va sonando cada vez un poquito más a Shakespeare que a Truman Capote o Henry Miller.
 
El volante ya he dicho que es grande, la consola central aún más, y la palanca del cambio automático también tiene un tamaño considerable. Los asientos de cuero son XXL y no les falta comodidad ni sujeción. La posición perfecta es fácil de encontrar. Las plazas traseras son dignas de una berlina y la visibilidad es en todo momento notable. Si volvemos la cabeza un poco más atrás, nos encontramos con un maletero práctico a más no poder, con más de 780 litros de capacidad y unas formas tan rectilíneas que te sorprenderías de todo lo que puede caber. El acabose llega en el momento en el que levantamos la trampilla del suelo del maletero, a una altura considerable del asfalto, todo hay que decirlo, y descubrimos que en su interior hay ¡una rueda de repuesto de tamaño normal! Espectacular.
 
Para rematar el interior, diremos que no le falta ni la pantalla táctil ni la conexión USB ni un reposabrazos central con un hueco espectacular, aunque a cambio tenemos que señalar varias cosas mejorables. La primera, el funcionamiento del ordenador de a bordo (no del navegador, como digo por error en el vídeo, ya que este acabado no dispone de navegador). Es muy complicado llegar a cada función, teniendo que meterte en submenús para ver las cifras de lo que te interesa y teniendo que volver al menú principal para moverte con lentitud y bucear hasta que encuentra el siguiente apartado que quieres, apretando el botón otra vez para que aparezca dicho dato. Muy lioso y francamente mejorable, lo mismo que el freno de estacionamiento por pedal, al estilo de los Mercedes. También hay varios botones en la parte trasera del volante, por ejemplo los del volumen del sistema de audio, que no descubres hasta que no colocas las manos en el volante como dios manda. Si eres de los que tienes vicios adquiridos a la hora de coger el aro, puedes estar varios años sin darte cuenta de la existencia de estos mandos. Los materiales, en general, son buenos, aunque en algún rincón pueden mejorarse. La pantalla multimedia es intuitiva y el bluetooth o los 30 gigas de almacenamiento de música son interesantes innovaciones en este modelo, así como el poder visualizar fotos en el mismo.
 
Jeep Grand Cherokee foto sistema tracciónEn marcha, tenemos que recordar antes que nada que con 241 caballos estamos moviendo 2.365 kilos con un centro de gravedad bastante elevado y un perfil de 60, ni más ni menos, con lo que es muy difícil que no haya inercias ni balanceos en asfalto. Afortunadamente disponemos de un par motor casi salvaje de 550 NM que vienen de maravilla para catapultarse hacia adelante casi en cualquier situación, mismo de parado. El cambio automático es de cinco velocidades y no es tan lento como venían siendo en los coches americanos hasta ahora, es más, diría que es bastante progresivo y aprueba en rapidez, aunque el motor sigue sonando muy alto y la insonorización no está muy lograda, con lo que la rumorosidad que se cuela en el habitáculo suele ser mayor de la deseada.
 
En asfalto, si la superficie es un espejo y las líneas rectas se suceden, notarás bienestar casi de berlina. Se sujeta muy bien, pisa con firmeza y la dirección te informa perfectamente de todo. A la que la carretera se vuelve más caprichosa, con subidas, bajadas y curva, el placer se reducirá, los balanceos y las inercias aparecerán y habrá que extremar bastante más la precaución.
 
Fuera del asfalto el Jeep Grand Cherokee muestra sus buenas maneras. En el acabado Overland, que no era el caso, llega a montar la suspensión neumática Quadra-Lift de la que hablan maravillas. En nuestro caso disfrutamos del novedoso sistema Selec-Terrain, que cuenta con cinco configuraciones seleccionables para coordinar electrónicamente 12 sistemas distintos de control del vehículo, como los de Asistencia de Arranque en Cuesta, control de Descenso, control de aceleración o el del cambio, de la caja de transferencia, el control de tracción y el control electrónico de Estabilidad. Con la ruleta instalada delante del reposabrazos, al lado de la palanca de cambios, podrás elegir entre los Modos Deportivo -Sport, que mejora la capacidad en carretera con una mejor distribución del par motor y una mejor aerodinámica, el Modo para Nieve-Snow, que se ajusta para ofrecer el máximo rendimiento sobre carreteras nevadas y heladas, maximizando la estabilidad del vehículo y minimizando el sobreviraje, el Modo Auto, que se adapta intuitivamente a cualquier situación en carretera o todoterreno, coordinando perfectamente doce sistemas del vehículo, el Modo para Arena y Barro / Sand-Mud, que opera con una respuesta agresiva al deslizamiento de las ruedas, elevando la suspensión para un óptimo rendimiento, y el Modo para Terreno Rocoso – Rock, que eleva el vehículo a la máxima altura coordinando la caja de transferencia el diferencial y el acelerador para ofrecer el máximo control a baja velocidad.
 
Si te queda alguna duda de que este Jeep Grand Cherokee está más que preparado para la vida moderna y no sólo hollar cualquier camino, sino abrirlo, es que no entiendes demasiado de vehículos todoterreno con tracción total y sistemas electrónicos que son capaces de mirar al abismo sin el más mínimo ápice de vértigo.
 
Jeep Grand Cherokee foto detalle faro y parrillaEntre el equipamiento de este acabado Limited, descubrimos que dispone de cámara de visión marcha atrás, o calefacción en todos los asientos del coche, así como luz ambiental y los automatismos que se presuponen a un coche de este porte y precio, como los reposacabezas modulables hacia la cabeza de los pasajeros de las plazas delanteras, arranque por botón y sistema de apertura sin sacar la llave del bolsillo ‘Enter-N-Go’ o convertir la luz del maletero en una práctica linterna. En el lado opuesto también hemos visto alguna cosita que no nos ha gustado, como algún ruidito proveniente del maletero con el cubrebultos recogido, aunque en general han sido cosas bastante puntuales y de escasa relevancia.
 
No obstante, los 56.342 euros de la versión probada son muchos y escuecen en los tiempos que corren, aunque el producto merezca la pena. Con un acabado algo menos equipado y 190 caballos diesel nos encontramos el Grand Cherokee Laredo por 48.642 euros. Los consumos aquí son un poco más bajos que los que hemos visto en nuestra unidad, que por poco no ha llegado a los diez litros cada cien kilómetros después de un uso bastante mixto. Con un depósito de 94 litros –da escalofríos imaginar por cuánto puede salirte el llenado en la estación de servicio- puedes tirar casi mil kilómetros sin preocuparte de repostar, una cifra bastante buena para este tipo de coches. Tampoco quiero pensar en el consumo de los dos propulsores gasolina ni en si escuchas el ‘glo-glo-glo’ del motor según vas haciendo kilómetros.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Me gusta comprobar que también los coches americanos empiezan a ser más racionales, antes incluso de formar parte de un grupo automovilístico europeo. El paso al frente ha sido valiente y merece una recompensa. Puede que no esté tan refinado aún como los Premium de este lado del charco, pero no es una compra que carezca de fundamento.

UN COCHE PARA...
…el que siempre haya tenido este modelo entre ceja y ceja y siempre lo haya desechado por irracional. Para el que le guste lo yanqui ante todas las cosas y también valore y aprecie los productos bien hechos. Y, por supuesto, para el que necesite un vehículo todo terreno grande con una tracción capaz de avanzar en casi cualquier situación.

KILÓMETROS PRUEBA – 490 kms

PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 25%-15%-60%



FICHA del Jeep Grand Cherokee 3.0 CRD Limited Auto 241 CV

 
Cubicaje / Potencia: 2.987 cc / 241 CV

Caja de cambios: Automática de 5 velocidades

Alimentación: Inyección directa

 
Longitud / Anchura / Altura: 4.822 mm/ 1.943 mm /1.781 mm

Distancia ejes: 2.915 mm

Maletero: 782 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 265/60 R18

Tracción: Total

Frenos delanteros: Discos ventilados 350 mm

Frenos traseros: Discos ventilados 350 mm

 
Aceleración 0-1 km/h: 8,2 segundos

Velocidad máxima: 202 km/h

Capacidad depósito combustible: 89 litros

Peso en orden de marcha: 2.347 kg

Par motor: 550Nm/1.8-2.8 rpm

Emisiones CO2: 218 gr/km

 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 7,2 litros/1 km

Urbano: 10,3 litros/1 km

Mixto: 8,3 litros/1 km

 
Bien:

Espacio

Estética y diseño exterior

Rueda de repuesto de verdad

 
Menos bien:

Peso

Balanceo en curvas

Rumorosidad

 
Precio: Desde 56.341 euros
 
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net