AUDI A3 – Prueba – Sedosa seda

Por sa , 20/11/2012

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AUDI A3 – Prueba – Sedosa seda
Ni las aliteraciones son nuestro fuerte ni nos hemos disfrazado de Rubén Darío. Sencillamente, el Audi A3 apenas cambia para mejorar a todos los niveles. Discreción, suavidad y puro placer de conducción. Prueba del Audi A3 1.4 TFSI de 122 CV.



Pocas veces hemos quedado tan alucinados con el comportamiento de un coche como este Audi A3. Y no pienses que es porque hemos probado el más potente, el mejor acabado, o con mil millones en extras. El Audi A3 que hemos puesto a prueba tiene el motor 1.4 TFSI que rinde 122 caballos, el de menos potencia en gasolina que se vende en el mercado. El equipamiento corresponde a uno de los dos más altos, Ambiente y Ambition, pero no pienses que después lleva montados un montón de opciones para resultar más atractivo. Sólo un apunte en el lado negativo de nuestra libreta, meramente anecdótico, provoca que este A3, a pesar de nuestras reticencias iniciales, sea uno de los mejores coches libra por libra que ha pasado por nuestras manos.
 
Digo ‘reticencias’, porque la primera vez que vi este nuevo Audi A3, en directo, en su espectacular presentación en el Salón de Ginebra 2012, pensamos un poco lo que todo el mundo, que apenas había cambios estéticos con respecto al A3 que se vendía hasta entonces y que iba bastante bien. La verdad que uno ha visto ya de todo en este mundillo, y dábamos poco crédito a las palabras que adornaban su presentación en el sentido de un cambio espectacular en comportamiento con respecto a la versión en curso.
 
Una a una, sin prisa pero sin pausa, me como esas palabras y esos pensamientos después de más de mil kilómetros de puro placer, pura suavidad y pura seda a los mandos de este nuevo Audi A3. Kilómetros en ciudad, en autovía, en carreteras secundarias, con baches, con frío, con barro, con gravilla, con rectas enormes, con curvas más y menos cerradas… este A3 es una maravilla. Punto.
 
En el exterior no voy a ser muy prolijo. Ha suavizado formas, ha rasgado faros delante y pilotos detrás, ha oscurecido las ópticas en la zaga y le ha otorgado un punto de aire coleccionista e incluso aristocrático, pero muy moderno a la vez, con un aleroncito superior muy estudiado, y lo ha logrado apenas retocando un par de cosillas. Por delante los cambios son incluso menos apreciables, aunque se ha conseguido dar mucho protagonismo a las líneas de las luces de día y la parrilla, inalterable, sigue presidiendo un morro muy ordenado y ya casi clásico. Visto de lado, la silueta del A3 de toda la vida apenas varía, y el modelo sigue siendo reconocible a simple vista gracias a este inmovilismo casi atávico.
 
Pasamos al interior, y aquí tengo que ser sincero, y comentar que me invadió un ‘déjà vu’, una sensación ya vivida anteriormente, y recordando, rápidamente me vino a la memoria que ese sentimiento lo tuve al subirme al Audi Q3. Y es una sensación de asombro al comprobar que no hay nada que distorsione, que todo está en su sitio, que las calidades percibidas tanto visualmente como al tacto son perfectas, y que con tanto orden y con tanto saber hacer por parte de la marca de los cuatro aros, es muy complicado no sentirse a gusto y como en casa desde el primer segundo.
 
Este hecho podrá parecer a alguno que los interiores de Audi ya están despersonalizados, que los hacen como chorizos, un poco crítica que también comparte con BMW, pero os digo: es tan difícil redondear un buen habitáculo, que bienvenida sea esta sensación. Y en este A3 las cosas han cambiado, pues está todo aún más limpio, más sencillo, que no simple, casi minimalista. La consola central ya no ocupa tanto espacio, no roba centímetros, sino que deja hueco para poder dejar llaves, cartera, móvil, bebidas… y sin perder un ápice de practicidad, es más, haciendo aún más limpias las líneas de un salpicadero que sigue revestido de los mejores materiales y donde no hay un solo detalle que baje la nota.
 
El panel de instrumentación es el mismo que montan las últimas creaciones de la marca. Si se ha pulido algún detalle es tan ínfimo que no hemos reparado en él... bueno, sí, el botoncito que pone a cero el odómetro ahora es una barra horizontal debajo de las esferas. Pero ya. El volante multifunción sigue siendo un placer casi extrasensorial, con el botón del asterisco configurable, con todo funcionando correctamente, y el ordenador de a bordo que ha logrado simplificar su funcionamiento ahorrando teclas y botones. Claro, ligero, sencillo, visual, visible. Casi perfecto.
 
El cambio de la consola central viene aparejado con un cambio aún más notable, y es el nuevo reagrupamiento de los mandos del navegador, delante de la base de la palanca del cambio, con una zona de un diseño muy limpio, fácil de entender, y una gran ruleta/botón de funcionamiento perfecto y que hace todo más fácil. Es increíble lo sencillo que se puede hacer todo, viendo, como vemos habitualmente, enrevesados sistemas de difícil manejo y peor entendimiento. Bien por Audi, que ha pulido un poco más el navegador, que es ahora más fácil e intuitivo, tónica general que siguen todos los elementos, y por supuesto no falta en él la velocidad máxima de la vía por la que circulas. La pantalla del navegador, por cierto, no es fijo, sino escamoteable, y cuando no lo utilizas, si quieres, puedes dejar el salpicadero plano, con unas líneas tan limpias y sencillas como lo hablado en el exterior.
 
La capacidad de carga también se ha optimizado, con esos huecos en la parte baja de la consola central a los que me refería antes. En las puertas el espacio aumenta pese a que son más cortas, pero más anchos y profundos. La guantera es correcta, y el espacio que hay bajo el reposabrazos es mejorable. El maletero ha mejorado mucho, y los 365 litros de espacio ofrecen una capacidad muy apreciable para ser un compacto de 4,23 metros. La visibilidad, en cualquier caso, es más que correcta. Como siempre últimamente en los coches Premium, hay mil cosas configurables, y la intensidad de la luz ambiente, y las zonas, no falla para proporcionar aún más exclusividad a este modelo.
 
Nos ponemos al volante y comprobamos que la posición de conducción se coge en seguida. No hace falta que las agujas del reloj esprinten porque no va a pasar mucho tiempo sin que encontremos el sitio. En nuestro caso, mezcla de cuero y tela, la tapicería de combinados en marrón le da un punto extra Premium, aunque soy consciente de que puede no gustar. A nosotros nos ha parecido fantástica, la verdad. Al ser un tres puertas, este A3 tiene un sistema de fácil deslizamiento de los asientos hacia adelante, y el paso no es fácil, pero no es el más angosto de los que hemos probado. Atrás la posición es correcta, las piernas pueden ir con comodidad sin dar en el asiento de delante. La plaza central, eso sí, como suele ser habitual, ya es otro cantar, pero aún con eso no es de las peores que hemos visto, ya que el respaldo es plano, no como en otras marcas.
 
A nivel tecnológico pocos coches, y menos de su categoría, hay que superen a este A3 de Audi, que no me canso de decir que ha hecho un trabajo fantástico sobre todo en lo que no se ve… pero se nota. De los últimos que he probado, y mira que hemos probado de este segmento, sólo puedo compararlo a otro que nos impactó de manera brutal, por su calidad, y es el Volvo V40 que probamos hace poco. Nuestra unidad no monta dispositivos ya habituales como avisador de cambio de carril, velocidad de crucero activa –lleva la normal-, freno de emergencia, detección de ángulo muerto, etc. De este tipo de sistemas que hacen mucho más fácil la vida al conductor sólo estaba disponible en nuestra unidad el detector de fatiga, que funciona de maravilla, he de reconocerlo, y te invita a hacer una pausa cuando comprueba que el conductor ha perdido atención.
 
Vamos al lío. Arrancamos, y de inicio comprobamos que hay que mirar al cuentarrevoluciones para comprobar que el motor está en marcha. Y esto lo hemos tenido que hacer una y otra vez cada vez que apretábamos el botón de arranque –la unidad dispone de acceso al habitáculo sin sacar la llave del bolsillo y poner el propulsor en marcha mediante un botón al lado de la palanca del cambio. Y esto nos ha pasado todos y cada uno de los días que ha durado la prueba. No oyes nada. Es espectacular. El ralentí pasa muy poco de las quinientas vueltas. Echas mano del cambio, infalible, empiezas a engranar marchas, ganas velocidad, y el silencio es tu única compañía fiel. Tienes que pasar de cien para que el ruido aerodinámico empiece a sentirse, lo que dice bien a las claras que el trabajo de insonorización ha sido de matrícula de honor.
 
Aquí empezamos a hablar de este fruto predilecto del ‘down sizing’ que es este 1.4 TFSI del Grupo VAG, y que no tenemos más remedio que reconocer que va de lujo, por prestaciones, por rendimiento, por sonoridad, y por consumos. Ya habíamos tenido el privilegio de probar esta mecánica en otros coches del grupo, pero es que en este A3, que ha adelgazado unos kilitos para la ocasión, quedándose en tonelada y cuarto justa, es una combinación soñada, una simbiosis espectacular, que hace que podamos afirmar desde esta tribuna que no hace falta gastarse más dinero en un motor más potente… y a día de hoy ¡este motor es el de entrada a gama! Obviamente en el futuro, para que el escalón de acceso al A3 sea menor, se sacará un motor con menos potencia, que abarate los 24.020 euros sin rebajas que tiene el modelo más barato, pero por ahora, es el más básico. Y es más que suficiente.
 
Desde muy abajo el motor empuja, y lo hace con sinceridad. A partir de las dos mil vueltas empieza a hacerlo con seriedad, y a tres mil revoluciones te darás cuenta que has hecho más que bien en ahorrarte los eurillos que cuesta la mecánica siguiente en potencia a este 1.4 TFSI de 122 jamelgos. En apenas un rato de conducción te darás cuenta de que los adelantamientos en vías de un solo sentido no serán un problema con esta mecánica. Y lo mejor de todo, todavía hay más, es que el consumo es más que contenido. Recuerdo que es un gasolina, no un diesel, y no ha superado los seis litros a los cien. La media, hasta el último día en el que decidimos dar bastante caña y comprobar otro tipo de prestaciones, la media andaba entre 5,5 y 5,7 litros cada centenar de kilómetros, y siempre con una suavidad de uso que es un auténtico lujo y debe ser la referencia a todos los niveles. Obvio, no falta la tecnología Start&Stop, que cada vez funciona mejor, más rápido y con más suavidad, y el indicador que te aconseja, en forma de flecha, cuando cambiar de marcha para ahorrar unos céntimos en el surtidor de combustible.
 
Si lo que has oído hasta ahora te ha gustado, abre aún más las orejas, porque esto ya te va a encantar. A nivel dinámico, te prometo que no sé qué ni cómo lo han hecho, pero han logrado que este A3, con una persona, o con cuatro, se mueva de maravilla en cualquier terreno, con un tarado de suspensiones y un equilibrado de chasis exquisito, capaz de ofrecerte un confort de marcha en autovía a límites legales propio de cualquier berlina que triplique su precio, hasta mostrar un pragmatismo insultante a la hora de enlazar curvas, comportándose como un auténtico especialista de las ‘gincanas’ en cualquier puerto de montaña que se precie de serlo.
 
La dirección es muy precisa, te informa en todo momento de lo que hay bajo tus neumáticos. El chasis se lo come todo, puedes trazar con más o menos violencia, que te va a corregir casi cualquier error, y sobre todo, en ningún momento vas a notar los balanceos esperables cuando tras rodar en autovía has visto que parecía que ibas en una alfombra volante. Y eso sin montar el sistema que permite que regules el chasis en varias posiciones predeterminadas o lo configures a tu gusto (Drive Select). Con este sistema instalado este Audi A3 puede ser ya el acabose.
 
De momento, y con la versión cinco puertas (Sportback) recién salida, puedes elegir entre dos motores gasolina, de 122 y 180 caballos, y dos diesel, de 105 y 150, pero obviamente poco a poco se irá ampliando gama. El gasoil más económico sale por 23.820 euros en el acabado Attraction, el menos equipado. En el caso del 122 gasolina que hemos probado, 24.020 es el precio de este acabado, subiendo a 26.480 si apostamos por el Ambition o el Ambiente, bastante más equipados, uno apostando por la deportividad y el segundo poniendo el acento en el lujo. El objeto de nuestras pruebas, sale por 31.145 euros y, entre nosotros, yo elegiría otro color. Buena parte del sobreprecio se lo lleva el MMI navegación plus con MMI Touch, que sale por 2.350. Control de velocidad por 320 euros, sensor trasero de aparcamiento (470) y acceso ‘Keyless-Entry’ más arranque por botón, que cuesta 460 euros, son otros de los extras de nuestra unidad.
 
Muchos detalles se van a quedar en el tintero, pero no puedo acabar sin mencionar, por ejemplo, que lo que más me cabrea de este A3 es, atención a la afirmación, que sigue apostando por la tarjeta SD y no monta de serie una entrada de USB. A estas alturas. Pero es lo único criticable, sinceramente. Me encanta que el limpia parabrisas trasero lleve el líquido integrado en el brazo, las nuevas salidas de ventilación en el habitáculo, o que las llantas de serie sean más que dignas en estos acabados, sin necesidad de montar unas más grandes o bonitas, previo pago. En nuestra unidad las de serie son de 16, pero habrían valido perfectamente a pesar de las 17 pulgadas que vestía nuestro A3.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Lo he dicho ya antes, y lo vuelvo a repetir. Sólo puedo pensar en el Volvo V40, 13 centímetros más grande, como rival digno de este pedazo de Audi A3, teniendo en cuanto la fácil y fluido de la conducción, el trabajo hecho a nivel dinámico en pesos, chasis, suspensiones, y la casi perfecta resolución de un habitáculo Premium de verdad. Mis felicitaciones a Audi.
 
UN COCHE PARA...
 
…cualquiera que no quiera que le llamen tonto tras salir del concesionario con un coche nuevo. Este Audi A3 vale lo que cuesta. No es barato, pero es que es un cochazo, y da igual que tengas 18 ó 60 años. Siempre será un placer y disfrutarás conduciendo este nuevo A3.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 1.150 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 20%-40%-40%
 
RIVALES
 
 
Ficha Audi A3 1.4 TFSI 122 CV manual 6vel
 
Cubicaje / Potencia: 1.395 cc / 122 CV a 5.000-6.000 rpm

Caja de cambios: manual de 6 velocidades

Alimentación: gasolina
 
Longitud / Anchura / Altura: 4.237 x 1.777 x 1.421 mm

Distancia ejes: 2.601 mm

Maletero: 365 litros

Nº plazas: 5 plazas

Neumáticos: 205/55R16; unidad probada: 225/45R17

Tracción: delantera con programa de estabilización ESP

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos
 
Aceleración 0-100 km/h: 9,3 seg.

Velocidad máxima: 203 Km. /h

Capacidad depósito combustible: 50 litros

Peso en orden de marcha: 1.250 Kg.

Par motor: 200 Nm a 1.400-4.000 rpm

Emisiones CO2: 120 g/Km.
 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,4 l/ 100km

Urbano: 6,5 l/ 100 km

Mixto: 5,2 l/ 100 km
 
Bien:

Suave, silencioso

Sensación de calidad y cuidado en habitáculo y funcionamiento de dispositivos

Trabajo impecable de chasis y suspensiones
 
Menos bien:

Sigue sin USB

Estética pelín conservadora
-
 
Precio: Desde 24.020 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net