Así funciona Car2Go: un día con el nuevo coche eléctrico de alquiler en Madrid

Por GNaya , 19/11/2015
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Así funciona Car2Go: un día con el nuevo coche eléctrico de alquiler en Madrid
Te contamos nuestras impresiones tras una primera toma de contacto con Car2Go, el nuevo servicio de alquiler de coche eléctrico que se acaba de poner en funcionamiento en la ciudad de Madrid.

Desde el pasado miércoles, Madrid cuenta con un nuevo servicio de alquiler de coches eléctricos. Bajo el paraguas de la marca ‘Car2Go’ y con el apoyo de Daimler, que aporta una flota de 350 vehículos biplaza Smart Fortwo ED –pronto se ampliará a 500 unidades-, en Portalcoches hemos decidido vivir en primera persona la experiencia para contarte qué nos ha parecido, para qué usos nos parece útil y para cuales no tanto, así como sus principales pros y contras. Vamos por partes.


Pasos previos


Antes de poder alquilar un coche eléctrico de la flota de Car2Go, deberemos formalizar el registro en la web oficial. El proceso no es demasiado tedioso, en unos pocos minutos completamos nuestros datos básicos (nombre, dirección, teléfono de contacto, carnet de conducir, cuenta bancaria…) y escogemos un nick de usuario, una contraseña y un código PIN. Importante acordarnos bien de este último dato, pues tendremos que introducirlo obligatoriamente antes de arrancar el coche cada vez que vayamos a utilizarlo. También en la web podemos –y debemos- consultar los requisitos fundamentales del servicio. Vemos que la única posibilidad de tarificación es por tiempo, concretamente pagaremos 0,19 euros por minuto, y que se puede estacionar sin preocuparnos del parquímetro en cualquier plaza de la zona azul o verde.


Concluido el registro, sólo falta un último paso antes de poder movernos por Madrid en uno de los Smart eléctricos: la validación del carnet de conducir. Para ello, en la web oficial se nos invita a escoger entre uno de los muchos puntos oficiales repartidos por gran parte de la ciudad. Te dejamos el enlace aquí, como verás no es difícil encontrar uno que te venga más o menos a mano. En nuestro caso nos acercamos a una de las oficinas de la Autoescuela Gala, donde en unos pocos minutos comprobaron que los datos de nuestro carnet concordaban con los que habíamos introducido en la web, lo que en el acto desbloqueó nuestro perfil, habilitándonos para comenzar a usar el servicio.


En marcha


Descargamos la aplicación ‘Car2Go’ en nuestro teléfono móvil y fácilmente descubrimos la sección en la que se nos muestra un mapa de la ciudad. Gracias a la geolocalización, detectamos el vehículo de la flota más cercano a nuestra posición actual y revisamos un parámetro fundamental que nos destaca la aplicación: la carga de batería con la que cuenta en ese momento cada unidad. En las bases de la web, se explica desde el primer momento que la recarga de las baterías no será una responsabilidad del usuario, sino de los trabajadores de la empresa. Una preocupación menos y pensamos que un acierto, pues la gestión de la carga y el ‘estrés’ derivado de la tarea (¿me quedaré tirado?, ¿habrá punto de recarga allá donde vamos?...) es uno de los factores que más pesan, si no el que más, en la decisión de comprarse un coche eléctrico hoy en día.



Nos sorprende, sinceramente, la cantidad de unidades a escoger que nos ofrece la aplicación en un radio corto de unas pocas calles. También es verdad que, para utilizar el servicio, uno de los requisitos es dejar estacionado el coche, al finalizar el alquiler, en zona azul o verde -las plazas interiores al anillo que dibuja en el mapa la M-30-. Nos encontramos en la zona del Puente de Vallecas, una ‘puerta’ al centro que limita al sur con la radial madrileña, por lo que la abundancia de coches podría responder a esta localización y a la voluntad de apurar el aparcamiento de regreso a casa de aquellos usuarios que viven fuera del centro.


En cualquier caso, nos decantamos por un primer coche que tenemos a unos tres minutos andando de distancia y registra un nivel de batería del 88% -la autonomía total del Smart ED es de unos 110 kilómetros, más que suficiente para movernos por la ciudad-. Desde la aplicación, seleccionamos que queremos utilizar esa unidad en concreto y, en unos segundos, el coche se abre como por arte de magia. Una sensación ciertamente gratificante, la de que te reconozcan tan rápido y fácil. Por cierto, se pueden hacer reservas con 30 minutos de antelación. Ese es el tiempo que tienes para llegar al coche ejecutar el alquiler. Nos parece también una buena idea. Sin duda.


Accedemos al habitáculo y la llave está ‘pinchada’ en un huequito a la derecha de la consola central. El coche nos saluda, desea que tengamos un feliz viaje y se nos pide que introduzcamos el PIN. Acto seguido nos vemos obligados a escoger entre una carita sonriente o una triste para calificar nuestro grado de satisfacción con respecto a la limpieza externa e interna en el momento de subirnos al coche. También debemos notificar si hemos observado algún desperfecto de chapa. Cogimos cuatro unidades diferentes; tres de ellas estaban nuevas y la otra tenía un pequeño raspón en un lateral del morro que algún otro usuario ya había introducido en la base de datos, por lo que no tuvimos que volver a hacerlo. Es por esto que es más que recomendable, obligatorio, darse una vuelta al coche antes de entrar para comprobar el estado de la carrocería. Por dentro, lo cierto es que estaban todos muy limpitos.



Emprendemos la marcha y hacemos una primera parada en el impresionante parque del Cerro del Tío Pío para disfrutar de las mejores vistas de Madrid y tirar un par de fotos. ¿Y esa capa gris que se extiende por toda la ciudad? ¿Será contaminación? A mí que me registren. Como todo eléctrico, los coches de Car2Go no emiten gases nocivos a la atmósfera. Con los problemas de calidad del aire en Madrid en pleno foco mediático, el nuevo servicio de alquiler de coches eléctricos puede apuntarse el tanto de ‘librarse’ de todas las restricciones de aparcamiento y circulación los días de más concentración de NO2 en la capital.



Abandonamos el lugar para darnos una vuelta por su ´hábitat natural’, el tráfico urbano, donde no cabe duda de que el vehículo se mueve como pez en el agua. Además, si estás acostumbrado a buscar hueco para aparcar tu compacto o berlina, sentirás una grata sensación con el amplio abanico de posibilidades de aparcamiento que te abren los menos de 2,7 metros de longitud del Smart Fortwo. Deambulamos callejeando sin rumbo fijo durante algo más de una hora y media hasta que decidimos estacionar cerca de Plaza de España para dar una vuelta a pie. Unos pocos minutos después de formalizar el fin del alquiler a través de la App, nos llega un mensaje con el cargo que se nos pasará a la cuenta. Vemos que la vuelta por Madrid, con un uso parecido al que podría darle un turista para desplazarse por los lugares más emblemáticos de la capital, nos sale por 20,14 euros. El precio nos parece caro, lo que nos hace pensar que no nos decantaríamos por esta opción si viniéramos de visita con fines turísticos. Por cierto, que si nos registramos en la web, podremos acceder al mismo servicio en diferentes ciudades europeas. Ahora mismo están ampliando la red, pero Ámsterdam, Berlín, Viena, Copenhague, Estocolmo y Roma, entre muchos otros ejemplos, ya cuentan con sus respectivas flotas.


Como ya hemos dicho, tomamos un total de cuatro unidades distintas, y ninguna de las veces tuvimos el problema de no encontrar coche en un radio de unos pocos minutos andando. El resto de trayectos fue de duración más corta, con rumbo fijo y costes mucho más ant/contenidos lo que nos llevó a clarificar usos potenciales del servicio más racionales.



Conclusiones


Entendemos que la tarifa establecida de 0,19 céntimos por minuto (11,40 euros la hora) excluye la posibilidad de que el ciudadano medio madrileño lo utilice como medio de transporte habitual o frecuente, aunque no deja fuera perfiles tipo ejecutivos o turistas sin demasiada preocupación por la cartera.


Sin embargo, el Car2Go tiene potencial para asentarse como solución para cubrir trayectos cortos por el centro como alternativa al taxi, sector al que creemos podría arañar incluso más clientes que los que se llevará de las compañías de alquiler ‘de toda la vida’. Sirva de ejemplo uno de nuestros trayectos. Desde la zona del Puente de Vallecas hasta el área de Embajadores, con una duración de casi 15 minutos, pagamos 2,47 euros, muy por debajo de los 7 euros –mínimo- que nos habría costado el taxi para el mismo recorrido y con el mismo tráfico.


Dejando de lado el precio, que ya hemos dicho nos parece caro –los bonos mensuales o anuales serían sin duda una buena noticia, hemos preguntado y aseguran que se estudiará en un futuro-, ha habido muchas cosas que nos han convencido tras esta primera experiencia. Destacamos la sencillez y facilidades que acompañan a todo el proceso, el intachable funcionamiento de la aplicación móvil y la sensación de contar con un suficiente volumen de coches repartidos por la ciudad -350 que pasarán a 500 a principios de 2016-.


En todo caso, el Car2Go tendrá que superar bastantes retos para lograr su implantación en España, un país cuyos habitantes no tenemos todavía demasiado integrada la cultura del alquiler de vehículos. Desde luego, en Portalcoches te animamos al menos a registrarte y probarlo algún día, pues además tienen una promoción a través de la cual regalan 60 minutos de uso sólo por registro.