Prueba del VOLKSWAGEN GOLF VI TSI 160 - Suavemente… me mata

Por sa , 23/06/2009

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados

Novedades Salón París 2018
comparte:



Servicios

Zona Volkswagen
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.
Zona GOLF
Precios, ficha técnica, pruebas, actualidad.

Últimas Noticias

Prueba del VOLKSWAGEN GOLF VI TSI 160 - Suavemente… me mata
Le he dado muchas vueltas. A todo. Al coche, por dentro y por fuera, al reportaje, al título, a lo que digo a continuación y a cómo lo digo… El Golf es más que un coche. Un símbolo, un icono, un ‘algo’ que nadie alcanza a comprender.




Mis allegados me han sufrido más de la cuenta en la última semana. A todos les he preguntado si les gustaba una docena de títulos para ilustrar el reportaje sobre este Golf. Que si ‘un paseo por las nubes’, que si ‘el algodón no engaña’… todo me daba vueltas, ya no sabía por dónde tirar, quería un título que hiciera justicia a este coche. No sé si lo he encontrado, pero las tres palabras que encabezan lo que sigue, me gustan… y deslizan en mi rostro una sonrisa cómplice. A por ello.
 
Sexta generación de un mito. No voy a tirar de hemeroteca, pero si ha perdurado en el tiempo fiel a su esencia y sigue conquistando el corazón de jóvenes y no tan jóvenes en cualquier rincón del mundo no será casualidad. Hace tiempo que el buque insignia de la marca del coche del pueblo ha dejado de estar al alcance de todos, para representar un status que se ha ganado a pulso, con el mero hecho de hacer bien las cosas. Sin ser un Premium de pura cepa les tutea y les gana en el cuerpo a cuerpo e incluso en representatividad. Sin ser un generalista, la política de precios actual ha acercado a los orígenes un producto de una calidad y un refinamiento que, claramente, le hace jugar en otra liga con respecto a las marcas ‘para-todo’. Puedo emborronar folios y folios, llenar de tinta el Amazonas, y no terminaría de definir este emblema de la automoción del siglo XXI. Y qué fácil es decir Volkswagen Golf.
 
Frente al crecimiento físico de sus potenciales rivales, el Golf se detiene en los 4,20 metros, tamaño estándar que dicen los manuales actuales que debe tener un compacto. Pese a que la mayoría de rivales explotan ya unos diez centímetros más de espacio que la referencia del sector, el Golf no le teme a las comparaciones y sale airoso uno por uno en todos los apartados en los que quieras competir con él. Desde el maletero, donde goza de 350 litros de capacidad, hasta el espacio interior, los huecos para los objetos, la disposición de los mismos… es increíble, es como la chistera de un mago del que no paran de salir conejos… o lo que quieras, todo lo que puedas necesitar, siempre a mano.
 
Sin embargo, cada vez que Volkswagen ha renovado el Golf, la expectación ha podido con mis nervios, siempre soñando y deseando con vehemencia que ‘esta vez sí’ hubiera un cambio radical en el diseño, que el Golf fuera agresivo, angulado y anguloso, con cara de malote… y en cada caso la sensación ha sido la misma. La decepción del primer instante cede según pasan los minutos, las horas, los días, los meses y los años, para convertirse irremisiblemente en seducción y deseo. No sé cuál es el secreto de la poción mágica que produce una y otra vez la misma sensación. ‘Pues no me gusta’, dices a los cercanos la primera vez que lo ves… pero en secreto, tu mente, va esbozando una sonrisa maligna, diabólica, y después de unos segundos piensas para tus adentros ‘pero te lo comprarías ahora mismo’. Ese es el Volkswagen Golf, el sexto de la saga.
 
Esta vez, por delante, la verdad es que no tuve que dejar pasar un tiempo. Me encantó nada más verlo, amor a primera vista. Sin embargo la zaga sí que me desencantó de verdad. Una mala copia de los pilotos del Touareg desmerecen a un coche que debe ser simplemente el Golf, no parecerse nunca a un producto de la familia ya existente, ser él el que marca la línea a seguir. Imperdonable desliz.
 
Por dentro, el continuismo preside la calidad habitual. Abandona el azul característico de Volkswagen en la iluminación de los relojes por un blanco más Audi, aunque su sello propio, personal e intransferible sigue ahí. El diseño interior sigue siendo clásico, pero enamora. La tapicería alcántara, la consola central, tan ordenada como pulcra, el mullido exquisito del material que recubre el salpicadero, el tacto del cuero del volante, que engorda ‘a las dos y diez’ de manera estudiada, la precisión de su funcionamiento, la sobria elegancia de lo bien hecho, los asientos que envuelven y sujetan como los mejores, la posición natural que sale sola, como si llevases toda la vida allí, y fueras a pasar otra más... ¿qué más puedo decir?
 
Pero hay una manera de hacer todavía más grande el Golf. Y mira que es difícil encontrar un motor que le vaya mejor que anillo al dedo como el TDi 140 con cambio DSG, pero este TSI de 160 caballos me ha conquistado con sus argumentos. Encontrar la ecuación, prestaciones y bajo consumo sólo puede sonar a melodía celestial, que conjugada con el verbo ‘cero ruidos, cero vibraciones’, lo único que hace es acercarte al paraíso en la tierra.
 
Puedo prometer y prometo que tienes que mirar con incredulidad el cuentarrevoluciones para ver que, efectivamente, el motor está en marcha, una vez accionada la llave de encendido. ¡No se oye nada! De verdad que es increíble. Una vez superado el shock, descubres que los motores sedosos y aterciopelados existen, ¡lo he conducido! De verdad que en marcha no se oye absolutamente nada. Los pequeños ruidos aerodinámicos del viento ocultan y silencian por completo cualquier rumorosidad del coche… si ésta existe. Sólo si estiras el motor más allá de las 4.500 revoluciones notarás el sonido del propulsor, porque el empuje lo habrás notado mucho antes, desde las 2.000, que es cuando los 1.390 centímetros cúbicos de sus cuatro cilindros comienzan a orquestar su sinfonía transmitiendo al asfalto todo su par para empujarte hacia adelante con firmeza y seriedad. No es un seis cilindros, no abusa de marchas excesivamente cortas, pero la aceleración es más que suficiente para cualquiera, y toda la deseable para encarar carreteras de montaña y jugar con el cambio corto y quirúrgicamente preciso que transmite toda la sensación racing que precises en cada instante. Y tranquilo, puedes pisarle sin miedo… ya que hasta las seis mil vueltas no entrarás en la zona roja. De fábula.
 
Y es que el Golf se desenvuelve extremadamente bien en cualquier terreno y situación. En ciudad no es excesivamente glotón, en autovía a ritmos legales y no tan legales tienen un aplomo espectacular y no engulle combustible a no ser que los ritmos no tan legales dupliquen la legalidad. En carreteras reviradas, donde jugar con la palanca te arrancará una sonrisa tras otra, tampoco la factura será excesivamente elevada, ya que este TSI es un prodigio, un ejemplo para todos, el lugar donde el santo grial de las prestaciones y el consumo contenido se unen, una encrucijada a la que los estudiosos de la alquimia no habían llegado aún.
 
Si al cóctel explosivo –mezclado, no agitado- que hemos dispuesto en estas líneas en copa alta, le añadimos a modo de cortecita de limón una suspensión adaptativa DCC, guante de seda en mano de hierro, la embriaguez y felicidad de este primer sorbo sólo será comparable a todas y cada una de las veces que disfrutes, en cualquier tipo de carretera, de este combinado de placer y suavidad, con un toque picarón de terciopelo negro. Hoy más que nunca, este Volkswagen Golf, suavemente, me mata.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN…

Compra recomendada cinco estrellas. Que sí, que tienes razón: el Mégane, el C4, el León o el Focus tienen una calidad de rodadura excepcional y cuestan algo menos. Perfecto. Adelante. Pero si quieres algo más, formar parte de una comunidad y una tradición automovilística que va para leyenda, tienes que tener un Golf. Sabrás lo que digo en cuanto cierres la puerta del tuyo.
 

UN COCHE PARA…

…los que saben. Los que saben que lo barato suele salir caro al final. Los que saben que un pequeño sacrificio puede ocultar una gran recompensa. Los que saben que un Volkswagen Golf abre muchas puertas. Los que saben disfrutar del momento. Los que saben que el ‘carpe diem’, si te lo puedes permitir, es la filosofía clave en la vida. Y, por supuesto, para los que saben que un Volkswagen Golf vale mucho más de lo que cuesta.
 

KILÓMETROS PRUEBA – 720 Kms

PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) – 25%-30%-45%

---------------------------------------------------
 

Volkswagen Golf VI TSi 160 CV


Cubicaje / Potencia: 1.390 cc – 4 cilindros - 160 CV a 5.8 RPM
Caja de cambios: Manual de 6 velocidades
Alimentación: Gasolina – Inyección directa – Turbocompresor intercooler
 
Longitud / Anchura / Altura: 4.199 / 1.779 / 1.479 mm
Distancia ejes: 2.578 mm
Maletero: 350 litros
Nº plazas: 5
Neumáticos: 225/45/R17
Tracción: Delantera
Frenos: Discos ventilados (del) 312 mm; (det) 253 mm
 

Aceleración 0-100 km/h: 8,8 seg.
Velocidad máxima: 220 km/h
Capacidad depósito combustible: 55 l.
Peso en vacío: 1.271 kilos
Par motor: 240 Nm / 2.000 RPM
Emisiones CO2: 145 g/km



Consumos oficiales:

Extraurbano: 5,2 l/1km
Urbano: 8,1 l/1km
Mixto: 6,3 l/1km



Bien:
Imagen y diseño frontal
Motor: suavidad y prestaciones
Calidad percibida

Menos bien:
Estética trasera
Sobriedad interior
Cambios mínimos, poco riesgo en su concepción
 
Precio: Desde 25.390 euros
 

Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net