Prueba del OPEL ASTRA 1.6 115 CV – En la senda del Insignia

Por sa , 08/03/2010

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Prueba del OPEL ASTRA 1.6 115 CV – En la senda del Insignia
El nuevo Opel Astra ha entrado en el mercado a todo gas. Coche del Año 2010 en España, tiene argumentos sólidos para dar guerra en el segmento más competido. A la estela del Insignia, este Opel Astra no convence, sin embargo, tanto como aquel.




Es lo que tiene. Nos ha pasado una y mil veces en la vida. Cuántas veces nos habrán hablado maravillas de una cosa, de una persona, alabando sus mil bondades, sus diez mil cualidades, su millón de virtudes… cuántas veces se nos ha hecho la boca agua cuando un amigo nos comentaba un libro o una película… y luego, aún teniendo esa persona bondades, cualidades y virtudes, aun siendo un gran libro o una buena película… nos hemos quedado con cara de ‘¿ya?’. ‘¿Esto era todo?’. Con el nuevo Opel Astra me ha pasado un poco lo mismo. Eran tan altas, altísimas, las expectativas que se habían abierto con el nuevo modelo de la marca de General Motors, que aún siendo bueno, que lo es, pues eso, se te queda un poco la sensación de que hay mucho más ruido que nueces.
 
Después de entrar tan a saco en el quiz de la cuestión, no queda más que explicar por qué, repito, pese a ser un gran coche, me ha dejado este sabor de boca agridulce. Y la razón principal es el motor. La unidad probada montaba el propulsor más pobre de los que ha sacado Opel de inicio. Digo pobre, pero no te confundas: el motor más pequeño de gasolina es todo un 1.6 de 16 válvulas y 115 caballos. Con esa cifra, hace diez años, sin tener necesidad de remontarnos más en el tiempo, estabas hablando de todo un deportivo. Ahora, sin embargo, es la entrada a gama del nuevo Astra y, en cuanto a rendimiento, se queda corto. Muy corto. Estoy convencido de que si hubiera probado otro motor, el cariz de este texto sería otro, como también estoy convencido de que el jurado que ha concedido el galardón de coche del año en España 2010 no ha podido probar el propulsor que hemos testado aquí en www.portalcoches.net, porque nos ha dejado, la verdad, algo chafados. Y nos da rabia.
 
Para terminar ya con el motor, decir que ni aún apurando las cinco marchas de su cambio manual se consigue llevar ‘alegre’. Con sus escasos 155 Nm de par a 4.0 revoluciones, es en este punto del marcador cuando el motor experimenta una leve emoción, pero leve. Es un incordio tener que llevar el régimen de giro como mínimo en 4.0 para que una pequeña cuesta o una leve pendiente no te dejen el motor absolutamente muerto e inmediatamente tengas que reducir para intentar no perder empuje. En carreteras viradas es imprescindible estar todo el tiempo con la palanca del cambio en la mano para reducir a menudo y no perder inercia, pero siempre con el objetivo de llevar el coche revolucionado y evitar que se te quede ‘parado’. En adelantamientos, obvio, tienes que reducir y acelerar sin desesperarte. En ciudad también puede resultar cansado a la salida de los semáforos, ya que ni aún pisando a fondo lograrás una aceleración medio normal (casi 12 segundos para llegar a 1 por hora). Si al menos tuviéramos la contrapartida del consumo, podría valer, pero es que, en conducción moderada casi llega a los ocho litros a los cien, por lo que tampoco ahí compensa. También eché de menos que pudiera montar un sistema start@stop para subrayar su modernidad y ayudar al medio ambiente. En definitiva, que si me dicen que este motor tiene 90 CV, me lo creo. De todas maneras, recuerda que no es la primera vez que me llevo una desilusión con un motor en una prueba… y también fue en este segmento precisamente.
 
Bueno, una vez solventado el punto más desagradable, ahora sí, podemos darnos cuenta de todas las cosas positivas que tiene el nuevo Astra, un auténtico dechado de virtudes, siendo el diseño y las excelencias de su comportamiento en cualquier tipo de carreteras lo más destacado. A nivel estético, las diferencias con el modelo al que sustituye son más que evidentes. Opel ha cambiado su cara, no hay más que ver los preciosos faros y sus sugerentes pilotos traseros, amén de las formas redondeadas de la zaga, y desde el Corsa y sobre todo el Insignia, no se ha dejado de trabajar en la dirección correcta. Así, este Astra hereda bastantes cosas, tanto en el interior como en el exterior, de su hermano mayor.
 
Este Astra 2010 ha aumentado sus medidas considerablemente, llevando, como el Mazda 3, la carrera de los compactos hasta los cuatro metros y cuarenta y un centímetros, una pasada. Eso permite ganar mucho espacio tanto para los pasajeros como en el maletero. La batalla aumenta más de siete centímetros, lo mismo que la plataforma gana también a lo ancho, siete centímetros en el tren trasero y un poco menos en el delantero. El desahogo, dentro es envidiable, sobre todo en las plazas traseras, donde una persona de metro ochenta no tendrá problemas ni con el techo ni con las rodillas. La cifra que arroja el maletero, con 370 litros de capacidad, amén de su modularidad con un panel extra para crear un doble fondo, nos acaba por convencer del todo. Las plazas delanteras también son cómodas y espaciosas, con unos asientos impecables. Lástima que la posición al volante, por mucho que subas el asiento del conductor, sea extremadamente baja. Además, si subes mucho la banqueta en altura, el volante, que se puede regular en altura y profundidad, tampoco sube en exceso, con lo que el aro taparía la visión de las dos esferas pequeñas que van arriba del cuadro de relojes. En cambio, aunque la guantera no sea muy grande, en el habitáculo hay bastantes huecos para vaciar los bolsillos. En cualquier caso, la calidad percibida y el buen gusto brilla con luz propia.
 
Foto del interior del Opel AstraLa consola central viene marcada por la ya existente en el Opel Insignia. A todas luces tiene muchos botones, y entiendo que esto pueda ser un problema para conductores de más edad, pero a mí me gusta. No tiene ningún botón ‘raro’, todo está claro para lo que vale y el diseño es un punto a su favor. Otra de las cosas que me encanta es la luz de ambiente que tiene, y que te da la bienvenida con calidez cuando abres el coche. Esos detalles jóvenes y modernos me parecen un indicio claro de la mentalidad de los fabricantes y su preocupación por satisfacer al cliente más exigente. También la apuesta por el freno de mano eléctrico, desterrando, ojalá que para siempre, la voluminosa palanca, me parece lógica. Tampoco es sorprendente, viendo el empaque y la consistente elegancia del conjunto, que equipe detalles como USB y conexión auxiliar, que lleva en la parte baja de la consola central. En cambio sorprende que, ni siquiera en el acabado Cosmo, los retrovisores se abatan eléctricamente o haya que pagar aparte la conexión Bluetooth para el móvil. Por cierto, y he de decirlo, el lector de CD de nuestra unidad no funcionaba y ¡estuvo a punto de merendarse un disco compato de mi ‘valiosa’ colección! Por cierto que el navegador también hay que pagarlo aparte, pero es de agradecer que, contrariamente a otras marcas que te piden hasta 3.0 euros por este sistema, en Opel lo puedas montar por 7 euros. Yendo más allá del detalle, me ha encantado una aplicación del navegador que es una guía turística, ayudándote a elegir, por ejemplo, los restaurantes más cercanos por temática, lugares de marcha, o una guía de museos, también con su localización y proximidad. Bravo.
 
En el caso del Opel Astra, lo que no se ve, lo que se siente pero no se percibe a simple vista, es tan bello y detallista como la calidad que se percibe en el interior por medio del tacto o por la vista. Todo gira en torno a la generosa amplitud de la nueva plataforma que alberga el chasis y conforma el bastidor y, sobre todo, al concepto FlexRide que tan bien le sienta a todos los niveles a los Opel que lo montan. En el coche probado, la verdad es que la sensación de aplomo y seguridad a bordo era espectacular. El FlexRide se basa en tres estados (Sport, Normal y Touring), que tienen sus propias configuraciones en cuanto a dureza de las amortiguaciones, respuesta del motor al acelerador y dureza de la dirección asistida. La Normal responde a los parámetros estándar. La Touring suaviza la entrega de potencia aún más y las suspensiones, mientras que en modo Sport, fundamental con esta versión de 115 caballos, la respuesta del motor al acelerar aumenta -mínimamente, no esperes milagros-, la dirección se vuelve menos asistida y las amortiguaciones se muestran mucho más firmes, con lo que en carreteras tan sinuosas como la figura de Elsa Pataky. La sensación de buena pisada y la impecable y ejemplar estabilidad aumenta aún más viendo las llantas de 17 pulgadas que monta –para mi gusto va sobrecalzado-, ya que no tiene una potencia espectacular para tanta goma. Con una 15 ó 16 habría valido. Para lograr tanta estabilidad y un comportamiento modélico, en este caso, Opel ha recurrido en el eje trasero a la conocida, pero un poco en el olvido en la actualidad, suspensión trasera con timonería Watt.
 
Así, dispones de dos botones en la parte alta de la consola central, uno que pone Sport, a la izquierda y otro que pone Tour, a la derecha. Cuando uno de los dos está activo se indica con una lucecita dentro del botón. Si no hay ninguno de los dos activos, se entiende que se circula en el modo Normal. En cualquier caso, el modo Sport tiene otra seña de identidad, y es que cuando lo aprietas, la iluminación del cuadro de relojes, habitualmente en blanco, se transforma drásticamente en rojo, creando un ambiente racing e incluso agresivo de lo más logrado. Dando una vuelta de tuerca más al sistema, Opel asegura que si la centralita detecta que nuestro tipo de conducción no se corresponde con el modo seleccionado –si conducimos muy fuerte en modo Tour o vamos extremadamente despacio en modo Sport- al poco tiempo el coche elige por nosotros las especificaciones más adecuadas a nuestro modo de conducción en los últimos kilómetros. Aún más, en el modo Sport, el ordenador de a bordo te permite cambiar los parámetros individualmente, uno por uno, y ponerlo a tu gusto. Si quieres la dirección más o menos dura, si quieres que el panel se ilumine en rojo o siga en blanco… tú mismo lo puedes personalizar. Por cierto, no me resisto a comentarlo, tiene que ver con la iluminación de los relojes, y es el detalle de la aguja que marca la velocidad y las revoluciones del motor. Y es que están diseñadas a la manera tradicional, pero acaban en una especie de puntero láser, que señalan con exactitud la cifra que marcan, en el caso de los kilómetros por hora y las revoluciones por minuto. Siempre es en color rojo y, la verdad, sumo otro detalle más a la lista de guiños a la gente que, como yo, le gustan estas cosas.
 
Foto detalle del Opel AstraAl igual que el Insignia, el Astra puede montar, en opción, el sistema de luces AFL Plus. Son 9 euros del ala, pero te aseguras hasta nueve configuraciones distintas de luces para adaptarte a cada situación de la mejor manera. Faros bi-xenón y luces adaptativas y automáticas integran un pack que ayudan a la seguridad de un conjunto que monta de serie seis airbags y, también previo pago, puede montar un sistema de reconocimiento de señales de tráfico denominado Opel Eye, un copiloto de alta tecnología que es una cámara que lee las señales y te indica en el cuadro de mandos si respetas el límite de velocidad o no. También si cambias de carril. Tecnología del mañana en coches de hoy, unido a un ABS de 4 vías con Distribuidor Electrónico de la Fuerza de Frenada, Control de Tracción y ESP®Plus: todos estos sistemas se combinan para ofrecerte una fabulosa conducción dinámica con la máxima seguridad.
 
La lista de detalles que nos han encantado es, como ves, muy extensa. Tampoco puedo acabar sin decir que cuando estás en reserva, el navegador te da la opción directamente de buscar cual es el surtidor de combustible más cercano y dirigirte a él. No quiero que pienses que digo lo de los detalles para compensar el palo al motor. Simplemente, es lo que pensamos en Portalcoches.net, como también debemos señalar, por ejemplo, la artificialidad del asistente de arranque en pendientes, ya que, aún siendo esta muy leve y absolutamente innecesario, te retiene un segundito el coche antes de arrancar, lo que produce bastante extrañeza hasta que terminas por acostumbrarte con resignación. Por último, a nivel sonoro, la rumorosidad tanto del motor como en el aspecto aerodinámico también nos ha parecido un poco más alta de lo normal.
 
Para acabar, la oferta de motores es muy amplia, tanto en diesel como en gasolina, pero imagino que después de esta crítica al menos te quedará claro cual intentar evitar. En cualquier caso puedes tener un Opel Astra con este motor y acabado Essentia, el más bajo, gracias a las promociones ahora mismo, desde 13.5 euros. Nuestra unidad rondaba los 21.8 euros debido a los extras, pero el acabado Cosmo está disponible, con este propulsor, desde 19.0 euros.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN

Creo que ha quedado claro que en mi opinión deberías pensar en una alternativa que no sea un Astra 1.6 de 115 CV. Este motor no nos ha parecido el ideal para esta carrocería. En cuanto al resto del coche, fenomenal. Moderno, amplio, equipado y con más detalles que Paris Hilton el día de San Valentín. Un duro rival en el segmento C para toda la amplia competencia.
 

UN COCHE PARA…

…cualquiera que no tenga ninguna prisa para llegar a los sitios y no le importe estar todo el rato jugando con la palanca de cambios –al menos con el propulsor probado-. El Astra es un fenomenal vehículo, muy bien trabajado, a la estela del Insignia y con muchos y buenos mimbres para satisfacer a su conductor, sea cual sea su edad, sexo, religión o condición.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 750 Kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 30%-35%-35%
 
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Opel Astra Cosmo 1.6 16V 115 CV
 

Cubicaje / Potencia: 1598 cc – 115 CV a 6.000 RPM

Caja de cambios: Manual 5 velocidades

Alimentación: Gasolina con Inyección indirecta
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.419 / 1.814 / 1.510 mm

Distancia ejes: 2.685 mm

Maletero: - 370 litros

Nº plazas: 5

Neumáticos: 215/50/R17

Tracción: Delantera

Frenos: Frenos de disco delanteros (ventilados) y traseros.
 

Aceleración 0-1 km/h: 11,7 seg.

Velocidad máxima: 188 km/h

Capacidad depósito combustible: 56 l.

Peso en orden de marcha: 1.373 kilos

Par motor: 155 Nm / 4.000

Emisiones CO2: 147 g/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 5,1 l / 100 kms

Urbano: 8,3 l / 100 kms

Mixto: 6,3 l / 100 kms
 

Bien:

Calidad percibida y colección de detalles

Tecnología FlexRide

Espacio y estabilidad
 

Menos bien:

Motor muy pobre

Posición al volante

Rumorosidad
 
Precio: Desde 13.500 euros (con descuento promocional y acabado Essentia)
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net