OPEL CABRIO – Prueba – Pie y medio Premium

Por sa , 15/10/2013

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OPEL CABRIO – Prueba – Pie y medio Premium
El nuevo descapotable de Opel da un paso adelante. El Opel Cabrio crece en todos los sentidos para codearse con los Premium. Diseño, estética y motores potentes para desafiar a cualquiera. Prueba del Opel Cabrio 2.0 CDTi biturbo de 195 CV.




Opel lleva tiempo dando saltos de calidad, y lo ha hecho en casi todos los segmentos donde tiene presencia. El anterior Opel Astra descapotable no era la referencia entre sus rivales y el afán de superación les ha hecho, prácticamente, partir de cero en un modelo, el nuevo Opel Astra Cabrio, que sólo en nuestro país recibe la denominación de Opel Cabrio. Con dos motores de gasolina, dos diesel y un precio bastante ajustado para la calidad que se percibe, el nuevo Opel Cabrio aprieta mucho las tuercas a los dominadores del segmento, Peugeot 308 CC, Volkswagen Eos, se equipara con el algo más anticuado Volvo C70, y no duda en retar a BMW Serie 3 Cabrio, Audi A5 Cabrio o Mercedes Clase E Cabrio. Pinta interesante…


El Opel Cabrio ha crecido a todos los niveles. La verdad es que ha dado varios saltos generacionales entre el anterior modelo y el que hemos probado estos días. Se percibe a simple vista una calidad, unos acabados fantásticos, un cuidado y esmero por los más pequeños detalles, un diseño muy clásico y elegante a la vez que una estética moderna y acorde con lo que se espera de un coche así. Sin subirnos al coche, simplemente por el envoltorio, podemos felicitar a los chicos de Opel por el pedazo de descapotable que se han marcado, dejando fuera de juego a marcas como Renault y Ford, por nombrar las dos primeras que se me han ocurrido.


El nuevo Opel Cabrio tiene una presencia rompedora, una fuerza en sus líneas que pocas veces se percibe en un coche de nuevo cuño. Sorprende su tamaño, acostumbrados a la derivación de la carrocería del compacto, no es normal ver como un descapotable así llega a los 4,70 metros. Y lo mejor de todo es que lo hace sin perder sus señas de identidad, no sólo porque siga disponiendo de bastantes y reconocibles elementos del Opel Astra, sino porque, en el fondo, nos gustaría que el resto de descapotables que se sacan al mercado partiendo de un compacto fueran así.


A nivel estético, una vez más vuelvo a recalcar que, pese a que la capota de lona pueda tener su encanto, soy más de techo duro, por practicidad, por aislamiento, incluso por estética, pero he de reconocer, es la verdad, que el conjunto de la unidad que hemos probado, color nugat por fuera, cuero cámel por dentro y capota marrón mokka, es una combinación que difícilmente se puede superar. Exquisito. También juega a su favor el hecho de incluir unas a priori exageradísimas llantas de 20 pulgadas gracias a subir la puja 1.300 euros más, pero que, la verdad, a la vez que no aportan nada en dinámica, en estética realzan aún más las cualidades y belleza de este Opel Cabrio.


La delantera parece que se ha afinado un poco más, con faros más rasgados y morro picudo, y la trasera lo que se ha hecho es refinarse, con unos pilotos bellos, alargados, estrechos, muy semejantes a los que va a lucir a partir de ahora el nuevo Opel Insignia, y una barra cromada que engarza el logo central y casi divide en dos los grupos ópticos. Si vemos la silueta del Opel Cabrio desde el costado, es maravilloso ver como se pega al suelo, con una carrocería muy baja y limpia, cerquita del suelo, con un parabrisas súper inclinado y unas ventanillas laterales que apenas se elevan cuarta y media. La altura del coche es pequeñísima, 1,44 metros, todo un logro que afina aún más su línea y su figura.


Por dentro, la verdad, es que pocas cosas malas se pueden decir, máxime si la unidad de pruebas viene a reventar de equipamiento, aunque ojo, sólo sube de los 34.600 euros del Opel Cabrio Excellence 2.0 CDTi S&S de 195 CV gasolina con cambio manual de seis velocidades, a los 41.300, después de los 500 del color exterior, 390 de la capota mokka, 2.750 de la tapicería de cuero perforado con asientos eléctricos, ventilados y calefactados, los 1.300 de las llantas de veinte pulgadas, los 850 del pack de protección perimetral y los 925 euros del Pack Drive Assist 1, fundamental, que engloba la alerta de cambio de carril, el indicador de distancia de seguimiento con aviso de colisión, el reconocimiento de señales de tráfico y el volante calefactable de cuero perforado deportivo.


La capota de lona aisla bastante bien, es la verdad, aunque las hay mejores, también es verdad. Lo peor de todo es que aún con las ventanillas subidas a sólo 90-100 kilómetros por hora es complicado mantener una conversación a voz normal en las plazas delanteras. Hay muchas turbulencias, y es necesario adquirir un deriva brisas o corta vientos de montaje manual. Se oculta en 17 segundos y cubre el habitáculo en 19.


La verdad es que la unidad que hemos probado tiene muy poco que envidiar, o nada, a los cabrios Premium de similar segmento. Es más, hemos hecho la prueba y prometemos que gente que no sabe mucho de coches, nada más subirse, sin reparar en la marca, nos ha preguntado, directamente, si era un BMW o un Mercedes. Poco más hay que añadir. El acabado Excellence de nuestra unidad es, sencillamente, impecable.


Está claro que la primera impresión al acercarse al coche es fenomenal, y si lo ves por dentro, la sensación se acrecienta gracias a la gran calidad que se percibe de inmediato, eso sin necesidad de pasar los dedos por el salpicadero de cuero cosido a mano, guarnecidos nobles, o la excelente textura del cuero del volante o de los asientos. De verdad que es digno de un Premium, incluso superior a ellos.


Al volante, la sensación es envidiable, aunque en varias ocasiones he pensado, y mira que me gustan que los aros sean gorditos, que igual se habían pasado con el tamaño, lo mismo que con la circunferencia, que no digo que sea de camión, pero sí que es un poco más grande de lo normal. Por cierto que también está ligeramente achatado por abajo. Me encanta que las puntadas del hilo del cuero del volante sean del mismo color que el cuero cámel de la tapicería. Son estos detalles los que engrandecen aún más el esfuerzo impagable por intentar poner a la altura de las marcas más caras y lujosas un descapotable derivado de un compacto.


El salpicadero del Opel Cabrio hereda lo bueno y lo menos bueno de la familia Opel, y más concretamente del Astra. Ahí están los doscientos millones de botones que, por cierto, ya hemos visto que han desaparecido en la nueva consola central del nuevo Opel Insignia. Han sabido rectificar, pero no a tiempo para introducirlo en este descapotable, que lo habría agradecido. A cambio, conserva la configuración del chasis FlexRide con suspensión activa, en modo Normal, Tour o Sport, donde se pinta en rojo todo el cuadro de mandos y la dirección se endurece un poco más, para poder hacer frente a la rápida actuación de la entrada de potencia al contacto del pie con el pedal derecho.


Los asientos son fantásticos, recogen fenomenal y son muy, pero que muy cómodos, algo necesario para sentirse completamente a gusto en un descapotable como este. Las plazas traseras son bastante buenas en cuanto a espacio, aunque si eres consciente de que estás en un cabrio de casi 4,70 metros, igual puedes pensar que un par de centímetros más para las piernas no habrían venido mal. En cualquier caso, no son plazas testimoniales, sino muy utilizables, aunque claro, si los de delante sufren un poco sin capota aún con las ventanillas subidas, los de atrás ni te cuento, y es que claro, un parabrisas tan inclinado y bajito, no puede contentar a todos. Por pedir, si rebajasen un poco más el borde o escalón del vehículo cuando intentas pasar a los asientos de atrás, facilitaría mucho la maniobra a personas de edad avanzada o no gocen de un físico medio.


El maletero sobre el papel pinta muy bien, 380 litros de capacidad con la capota puesta, 280 con ella quitada. Suena muy bien, pero luego cuando ves la zona de carga y las estrecheces con la capota quitada te echa un poco para atrás. Si son bultos pequeños no hay problema, porque los vas pasando para el fondo, e incluso será difícil que luego los puedas recoger si están al fondo del todo sin hacer un gran esfuerzo. Pero a poco que haya una maleta o mochila grande, directamente, no va a caber, pues ya te digo que la boca de carga no está hecho para bultos entrados en carnes o con unos kilitos de más. Al menos el Opel Cabrio monta el sistema FlexFold que pliega en plano una o dos partes del asiento trasero pulsando un botón, para lograr hasta 650 litros de espacio y una longitud de carga de 1,8 metros.


El cambio manual tampoco es lo que más me ha gustado del coche. No es que sea impreciso, pero la verdad es que alguna vez el guiado no es el más intuitivo del mundo. También es fácil equivocarse con las palancas del freno de mano eléctrico y la palanca que sube y baja la capota y las ventanillas que, por cierto, no sube y baja las cuatro a la vez, sino, curiosamente, lo hace de una en una. Está claro que una es más grande que otra, pero si echas mano sin mirar, es fácil que te confundas. Al menos el plegado y desplegado de la capota es rápido, y se puede hacer incluso yendo a 50 kilómetros por hora, cosa que nos vino muy bien para poner remedio a un chaparrón post veraniego que nos sorprendió en plena autovía. Tampoco puede dejar pasar de agradecer a Opel que siga apostando en algunos de sus modelos por los reposacabezas que ganan centímetros hacia adelante y ayudan a recoger mejor tu nuca. Me encantan, igual que el hecho de que un dispositivo te acerque el cinturón de seguridad cuando subes al coche. De no existir, el esfuerzo sería casi titánico y el escorzo, digno de gimnasta olímpico.


Pasamos a hablar del motor y del comportamiento del Opel Cabrio en todo tipo de vías y, sobre el papel, disponer de dos turbos y 195 caballos en un diesel la boca se hace agua. No va mal del todo, pero sí se puede pulir para próximos ‘facelifts’. El principal problema es que en la báscula el Opel Cabrio manda la aguja a los 1.900 kilos, y sabiendo esto, no nos extraña que el propulsor más pequeño de esta criatura tenga 140 caballos y turbo, en el gasolina de acceso a gama, que se complementa con otro de 170 CV. En diesel, contamos con el 165 que tanto nos gustó en el Astra GTC, y el 2.0 biturbo de 195 jamelgos que probamos aquí.


Y buscamos carreteras de montaña, o al menos reviradas, y entre el peso, las llantas de 20, y que no gasta cinturita de avispa, y nos encontramos con un quiero y no puedo. La pinta es de poder, pero en conducción deportiva la ilusión se viene abajo a las primeras de cambio porque, además, el motor es progresivo y nunca está vacío, pero tampoco tiene patada, con lo que por más que buscas una zona donde se muestre alegre y decidido, la cosa no pasa de cumplir el expediente. No digo que vaya mal, solo digo que es un coche más placentero que racing, a pesar de que se te pueda llenar la boca diciendo que es biturbo y tiene 195 caballos. Lo mejor es que tiene una pisada imponente, que es prácticamente imposible sacarlo del sitio o hacer deslizar las ruedas a pesar del peso. La electrónica sujeta el coche a la perfección y parece siempre ir sobre raíles.


El consumo, sin embargo, a pesar de los pesares, y teniendo en cuenta las premisas de peso y potencia mencionadas antes, no ha llegado a 7,5 litros a los cien, un dato que nos ha parecido más que notable. El Start and Stop funciona de lujo, y también es muy útil las flechitas que en modo Eco te indican cuándo cambiar de marcha.

Algunos detalles más a comentar, nos ha parecido que el sistema de radio perdía conexión en nuestra unidad bastante a menudo. La visibilidad trasera también es reducida, ya que la capota de lona lleva una estrechísima luneta, pero a cambio tienes una cámara de visión trasera más que decente. Puedes acceder a un Opel Cabrio desde 29.900 euros, aunque ya sabes lo que cuesta hacerte uno como el que hemos probado. Eso sí, merece la pena.



CON LA MANO EN EL CORAZÓN


Si no tienes marquitis… este Opel Cabrio puede cumplir todos vuestros deseos en cuanto a un descapotable se refiere sin tener que desembolsar más dinero por un coche de marca Premium. Eso sí, el tema del maletero a mí me ha dejado un poco plof, porque es importante que puedas meter bultos de cualquier tamaño. Lo de la falta de pegada es normal con el peso que gasta, y francamente, es un coche más de paseo y de lucir palmito que de hundir el pedal en la tabla. Me ha parecido que el precio es bastante equilibrado.


UN COCHE PARA...


…los que busquen calidad y disfrute en un vehículo recreacional antes de mirar qué logotipo luce en el morro. Eso lo primero. A partir de ahí, no se arrepentirán de la elección, pues es un coche de los que aquí denominamos que ‘giran cabezas’, y para eso da igual que el que vaya al volante sea joven o menos joven. Eso sí, no creo que de 40 años para abajo haya muchos clientes que se adentren en este gran y flamante Opel Cabrio.


KILÓMETROS PRUEBA – 610 kms.


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 25%-40%-35%


RIVALES


Audi A5 Cabrio, Mercedes Clase E Cabrio, Lexus IS 250C, Infiniti G37 Cabrio, Peugeot 308 CC, Volkswagen Eos, Volvo C70, BMW Serie 3 Cabrio, Ford Focus Cabrio, Renault Mégane Cabrio, Volkswagen Golf Cabrio, Audi A3 Cabrio, Mercedes SLK, BMW Z4, Citroen DS3 Cabrio



FICHA OPEL CABRIO


Cubicaje / Potencia: 1956 cc / 195 CV a 4.000 rpm

Caja de cambios: manual 6 velocidades

Alimentación: diésel


Longitud / Anchura / Altura: 4.696 x 1.839 x 1.443 mm

Distancia ejes: 2.695 mm

Maletero: 380 litros

Nº plazas: 4 plazas

Neumáticos: 245/40 R20

Tracción: delantera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos


Aceleración 0-100 km/h: 9,4 sg.

Velocidad máxima: 230 Km/h

Capacidad depósito combustible: 56 litros

Peso en orden de marcha: 1.816 Kg.

Par motor: 400 Nm a 1.750/2.500 rpm

Emisiones CO2: 138 g/Km


Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,6 l/ 100 Km

Urbano: 6,3 l/ 100 Km

Mixto: 5,2 l/ 100 Km



Bien:


Diseño y estética

Calidad interior, percepción visual y materiales

Detalles como el dispositivo que acerca el cinturón de seguridad


Menos bien:


Boca de maletero estrecha

Turbulencias en plazas delanteras sin capota a partir de 90 km/h

Peso pesado


Precio: 34.600 euros.



Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net