El Circuito Internacional de Buddh se prepara para su gran momento con la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 de la India, la decimoséptima prueba del campeonato del mundo y la primera que se celebra en el gigante del sur de Asia.
Es una obra del diseñador alemán Herman Tilkeo y la pista india está concebida para ser una de las más rápidas del Mundial y una de sus peculiaridades son los abundantes desniveles y cambios de rasante.
El trazado, de 5.137 metros, combina una primera parte muy rápida al inicio, con una recta de más de un kilómetro, y una segunda mucho más técnica con una triple curva circular rápida que recuerda a la vertiginosa curva 8 del circuito de
Estambul.
Se correrá en el sentido de las agujas del reloj, afrontarán 16 curvas, 7 a la izquierda y 9 a la derecha, entre las que hay el giro que culmina la larga recta, donde los monoplazas deberán afinar mucho la frenada.
De momento, ya se han vendido cerca de tres cuartos de las entradas puestas a la venta -con precios de entre 3.0 y 15.0 rupias (60 y 3 dólares)- y los organizadores esperan llenar el aforo de 1.0 personas.
El circuito de
Buddh ha costado cerca de 4 millones de dólares y la empresa promotora, la india Jaypee Sports, espera que el certamen de este fin de semana aumente la pasión por el automovilismo en un mercado de más de 1.2 millones de personas.