El primero de los modelos que incorporará este sistema será el nuevo Citroën C4, a partir de otoño, y, desde enero de 2011, se incluirá en el sucesor del Peugeot 407. Estos nuevos motores e-HDI cuentan con la tecnología Start & Stop, asociada a mecánicas diésel de 1.4 y de 1.6 litros, y, posteriormente, se incorporará en las motorizaciones de 2.0 litros diésel y en las de gasolina.
El grupo automovilístico ha registrado 30 patentes durante el desarrollo de este proyecto, en el que han trabajado cerca de 5 ingenieros y técnicos, durante 36 meses, con el objetivo de comercializar cerca de un millón de vehículos con este sistema, hasta 2013.
Estas previsiones se enmarcan dentro de la estrategia del consorcio orientada a reducir las emisiones de sus automóviles, a través de la cual pretende alcanzar, en 2012, unas ventas de un millón de automóviles con unas emisiones menores de 120 gramos de dióxido de carbono por kilómetro.
La nueva tecnología e-HDi utiliza un alternador reversible, al contrario que la mayor parte de los vehículos del mercado con la tecnología Start & Stop, lo que mejora la velocidad de arranque y reduce las vibraciones durante este proceso. Además, este sistema permite detener el motor con velocidades de entre 8 y 20 kilómetros por hora, en función de la caja de cambios, y tiene una vida útil de unos 6.0 arranques, lo que supone un incremento en comparación con los 3.0 de los coches con el sistema Start & Stop convencional.