Koenigsegg Agera RS Naraya: literalmente una joya

Por GNaya , 01/09/2016
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Koenigsegg Agera RS Naraya: literalmente una joya
El primer Koenigsegg Agera RS que desembarcará en Europa servirá de buena muestra de la exclusividad y nivel de personalización de los superdeportivos suecos. Oro de 18 kilates, diamantes y mil detalles que le hacen único en su especie.

Potencia para exportar, exclusividad máxima y la seguridad de que harás girar un montón de cabezas a tu paso por cualquier ciudad del mundo. Ya sabemos que la firma automovilística sueca no fabrica coches para aquellos que buscan pasar desapercibidos, pero el cliente del primer Koenigsegg Agera RS que llegará a Europa quizá se haya pasado de frenada para nuestro gusto.



El grado de personalización y la inversión realizada han sido tan grandes que la firma le ha permitido incluso añadirle el sobrenombre ‘Naraya’ a la unidad que descansará en el garaje de este excéntrico propietario. En el habitáculo, la firma del superdeportivo sueco está grabada a base de oro de 18 kilates y 155 diamantes, que se dice pronto, trabajados por la casa californiana Ada Diamonds.



Sin embargo, el oro no se encuentra concentrado únicamente en el interior del vehículo, sino que se ha repartido por diferentes zonas estratégicas del coche, una de las solamente 25 unidades que serán fabricadas. Para el montaje de este Agera RS Naraya se precisó de la ayuda de un artesano italiano en la fábrica de Koenigsegg que trabajó en el ensamblaje de los diferentes materiales de lujo durante dos semanas en las que tuvo que dedicarle doce horas diarias seis días a la semana. La integración del oro en la carrocería de carbono se ha tenido que hacer de forma manual e incluye diversas capas de protección contra el rayado.



Por lo demás, como os podréis imaginar, estamos ante un deportivo ya de por sí híper exclusivo. Carrocería en fibra de carbono lacada en azul -mismo color que se le ha aplicado incluso al chasis, de carbono también-, tapicería de alcántara a granel repartida por gran parte del habitáculo y costuras en hilo dorado e incrustaciones en oro, entre muchos otros detalles.



En definitiva, un coche que es literalmente una joya con ruedas empujada por un bravísimo motor V8 biturbo de 1.160 CV de potencia máxima con prestaciones no aptas para cardíacos: más de 400 km/h de punta y un 0 a 100 km/h en sólo 2,8 segundos.