El nuevo SUV de la marca japonesa, que se lleva comercializando en toda Europa desde el pasado mes de febrero, logra así la máxima puntuación dentro de estos importantes tests de seguridad.
El CX-5 ha conseguido la máxima puntuación en las categorías en las que ha sido examinado. Así, el SUV de Mazda, obtenía una puntuación del 98% en relación a la protección de los ocupantes adultos, muy superior al máximo exigido que se sitúa en el 80%. Por su parte, en el test relativo a la protección infantil el CX-5 lograba un resultado del 87% respecto al 75% del mínimo. Y en relación a los sistemas de seguridad este SUV compacto recibía una puntuación del 86%, bastante superior al mínimo exigido del 60%.
Todo esto lo ha conseguido Mazda gracias a la efectiva carrocería SKYACTIV-Body que incorpora el CX-5 junto a un nuevo concepto integral de seguridad. Este se basa, entre otros elementos, en la incorporación de un Sistema de Frenos Inteligentes en Ciudad (SCBS) que evita o reduce las colisiones frontales empleando un sensor que se dedica a vigilar el tráfico de delante. El sistema prepara los frenos segundos antes de que el conductor los active para de esta manera ofrecer mayor efectivdad. Si este, no llega a activarlos, el vehículo realizaría una parada de emergencia.
Con esta apuesta por la seguridad, Mazda ha conseguido convertir el CX-5 en uno de los vehículos más seguros del mundo.