Así funciona Wible: Kia busca su trozo de pastel en el ‘carsharing’

Por GNaya , 20/07/2018

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Así funciona Wible: Kia busca su trozo de pastel en el ‘carsharing’
Te contamos cómo funciona Wible, el nuevo servicio de coche de alquiler compartido que Kia, con una flota de 500 Niro híbridos, pondrá en marcha este verano en Madrid. Prueba del carsharing Wible.

Primero fue car2go. El servicio pionero dentro del carsharing madrileño cumplirá a finales de 2018 tres años operando en la capital madrileña con una creciente flota de smart fortwo eléctrricos. Le siguió emov, con sus Citroën C-Zero, y más recientemente veíamos como llegaban Zity y sus Renault Zoe, también propulsados exclusivamente mediante motor eléctrico. Hoy, os hablamos de WiBLE de Kia, a punto de desembarcar oficialmente en la capital española y que, aunque está rematando su fase de pruebas, ya hemos podido probar.


Aceptamos smartphone como llave multiuso



No es algo exclusivo de Wible, pero cae de cajón que, en el negocio del carsharing, el teléfono móvil se ha convertido ya en la auténtica llave funcional y multiuso. Y es que, al igual que el resto de servicios que acabamos de nombrar, solamente necesitarás un smartphone con acceso a la red para poder dar de alta tu usuario, buscar los coches más cercanos e iniciar/finalizar tu reserva.


Siguiendo la tendencia de la competencia, el proceso de registro es más que sencillo, pues solo llevará unos pocos minutos de tu tiempo. Tras descargar la app, se rellenan los datos personales, adjuntamos una foto del DNI y el carné de conducir, introducimos el método mediante el cual automatizaremos los pagos y listo.


Formalizados los datos básicos, ya estamos en disposición de comenzar a utilizar el servicio. Abrimos la aplicación móvil y nos encontramos con un mapa de Madrid dónde se encuentra cada una de las 500 unidades del Kia Niro híbrido con las que arranca el servicio. No tardamos en localizar la unidad más cercana a nuestra posición, efectuamos la reserva, que nos da 20 minutos para llegar hasta el coche –sin cargo alguno, claro-, y nos poneos rumbo hacia él.


En un paseíto estamos allí, finalizamos la reserva y pulsamos en el botón ‘abrir coche’ con el que el servicio de alquiler empieza a correr. Como por arte de magia, el coche se abre y accedemos a un habitáculo que, a diferencia de los car2go y emov –y al igual que Zity- ofrece espacio para hasta cinco ocupantes. Resulta, además, mucho más confortable para los pasajeros de las plazas traseras que el del Zoe de Renault. Punto en habitabilidad que se anota Kia en su propuesta de carsharing.



Encendemos el vehículo y vemos que hemos tenido suerte, pues la batería está hasta arriba de carga, ofreciéndonos 58 kilómetros de movilidad 100% eléctrica según el cuadro de instrumentación digital, el mismo que calcula 513 kilómetros de autonomía total. Una distancia de movilidad eléctrica nada despreciable y que, según vimos en nuestra prueba en profundidad del modelo, se explica en base a un motor eléctrico potenciado que va más allá de la simple búsqueda de mejores cotas de eficiencia. Buen momento para recordar que, por ahora, Wible es el único servicio de alquiler compartido en España que no es completamente eléctrico. Y digo por ahora, porque Kia ha anunciado que el próximo año, cuando llegue el Niro eléctrico, la idea es cambiar las unidades híbridas en busca de electrificar progresivamente su flota.


El tamaño –del mapa- sí importa


Sin embargo, el principal punto de diferenciación con el que Kia, con el apoyo de Repsol, entra a reclamar su parte del pastel en el sector, lo encontramos en el radio de acción de sus vehículos. No hablamos de autonomía, que también, sino de las mayores posibilidades que ofrece el servicio para iniciar y finalizar el alquiler de los vehículos, con un radio de acción bastante más amplio que el resto de sus rivales.



Con tres puntos neurálgicos establecidos como base en Las Tablas, Villaverde y Pozuelo, Wible estará por supuesto operativo en la almendra central madrileña, pero también se extenderá por el norte en zonas de Mirasierra, Las Tablas o Sanchinarro; al este por Arturo Soria, la calle Alcalá o los barrios de la Quintana o La Concepción, y al oeste a lo largo de todo el perímetro de Ciudad Universitaria.


Incluso se podrá iniciar el alquiler desde Pozuelo, localidad que queda ya fuera de Madrid capital. Según asegura la empresa, la ubicación de un enclave estratégico allí, al igual que el de Las Tablas o Villaverde, servirá para que usuarios llegados de otras localidades como Getafe, Leganés, Pozuelo, Aravaca o Majadahonda puedan animarse a utilizar el servicio. "Los usuarios podrán aparcar su vehículo privado, dentro de la base o en sus inmediaciones, para coger un WiBLE con el que acceder a Madrid", explicaba Javier Martínez Ríos, CEO de Wible, durante la presentación oficial en el Salón del Automóvil de Madrid.



Tarifa intermedia: 0,24 euros/minuto


Wible ha apostado por situarse en un punto intermedio con 0,24 euros por minuto de uso, misma tarifa que tiene emov y más barato que los 0,26 euros de Zity. En lo relativo al precio, car2go sigue siendo la referencia.



Eso sí, no tiene todavía cuota de alta y, aunque seguramente pronto asistiremos al anuncio, todavía no se ha fijado una tarifa base para un uso prolongado durante todo el día, que previsiblemente rondará los 60 euros.


Asimismo, de aquí a final de año, responsables de Kia y Wible han asegurado que en sus planes está el habilitar una red de aparcamientos dentro de la M-30 y de uso exclusivo para sus usuarios. Sin duda, esto sería un gran valor añadido del servicio.



Wible carsharing - Conclusiones


Todo apunta a que el ‘boom’ del coche de alquiler compartido no ha hecho más que empezar, por lo que tanto las nuevas compañías que están por llegar, como las ya asentadas, deberán actualizar progresivamente su servicio ante el riesgo de quedar obsoletas.


En este sentido, Wible llega con algunas carencias, como la ausencia de navegador propio, el mayor tamaño del coche -que conlleva mayor dificultad de aparcamiento- o el haber apostado por un freno de mano de pedal que, previsiblemente, puede generar confusión en un amplio espectro de los usuarios del servicio por ser poco común. 


Sin embargo, cuenta también con argumentos potentes para reclamar su trozo del pastel del carsharing madrileño. Una tarifa inicial razonable, un radio de acción mucho mayor, tanto por mapa como por autonomía del vehículo, y una habitabilidad mayor que el resto de la competencia son las principales bazas por las que Kia, Wible y Repsol han apostado, con su Niro como gran protagonista.