Es un típico decir que los españoles dejamos las cosas siempre para última hora, pero es la verdad. Al menos muchos conductores dejan para última hora la revisión de su coche antes de las vacaciones.
La revisión del coche es algo que debería ser de obligada realización, sobre todo cuando se va a realizar un desplazamiento de larga distancia, aunque apenas unos pocos conductores revisan su coche antes de emprender las vacaciones. Hacer la revisión al coche antes de viajar en vacaciones es la asignatura pendiente de muchos conductores, sobretodo porque muchos piensan que les va a costar un dineral, aunque no tiene porque ser así.
La revisión del coche nunca hay que dejarla para última hora, puesto que mucha gente lleva el coche al taller la última semana antes de emprender las
vacaciones. Por tanto, la mayoría de las veces los talleres se encuentran saturados y hay largas colas de espera con lo que no pueden atendernos debidamente. Lo ideal es llevarlo en temporada baja o cuando no tengan mucho trabajo los talleres. En éste caso los mecánicos pueden trabajar mucho mejor, más tranquilos y detectar averías ocultas que con las prisas podrían pasar inadvertidas.
Recuerda que haciéndole la revisión a nuestro coche antes de emprender nuestro viaje nos cerciorarnos de que el vehículo está en perfectas condiciones y así nos ahorrarnos un disgusto en pleno viaje.
Aunque si lo prefieres lo puedes hacer tú mismo siguiendo las pautas que a continuación vamos a indicarte:
En primer lugar tienes revisar los neumáticos. Es muy importante que estén en buen estado; que la llanta no esté golpeada ya que puede hacer que pierdan aire, que no haya pinchazos y que el dibujo del neumático esté dentro de los límites que marca la ley. Por supuesto tienes que medir la presión de estos, preferentemente en frío. Consulta el manual del coche para conocer la presión necesaria según si vas a cargar mucho el
vehículo puede que esta varíe. No te olvides de comprobar que la rueda de repuesto esté en buen estado y que tienes a mano las herramientas necesarias para hacer el cambio en caso de que sea necesario.
En segundo lugar, en lo referente a los fluidos tienes que revisar el nivel del líquido de frenos, el del aceite y el agua. Esto es muy importante, debido a que con escasez de líquido de freno la respuesta de la frenada varía y con escasez de agua y aceite puedes dañar severamente el motor.
En tercer lugar, tienes que cerciorarte de que las luces funcionan. Asegúrate de que todas se enciendan y apaguen correctamente. Por otro lado, nunca está demás asegurarte que tienes agua en el depósito para limpiar el parabrisas.
Después cuando llega la hora de subir el equipaje debes asegurarte de repartir la carga de modo uniforme en el maletero. Las cosas más pesadas abajo y nunca dejando ningún objeto suelto que pueda dañar a algún pasajero en caso de frenada brusca. Recuerda que no es aconsejable cargar demasiado el vehículo ya que forzarás la suspensión y modificarás el centro de gravedad.
Por último, revisa también los papeles del auto y asegúrate que estén en orden. Por las dudas también es aconsejable llevar un juego extra de llaves, ya que en vacaciones es muy fácil perder todo tipo de objetos.
Antes de salir, planifica bien la ruta del viaje, comprueba el estado del tráfico y el del tiempo. Además, infórmate del dispositivo de tráfico para estas fechas y de las rutas alternativas que puedes tomar para evitar atascos. Finalmente, no olvides que la prevención y la prudencia al volante son siempre tus mejores compañeros de viaje.