El fabricante francés de automóviles Renault registró unas pérdidas netas de 3.068 millones de euros durante el pasado 2009, en relación con el resultado positivo de 599 millones de euros contabilizado en 2008.
Lo cierto es que el resultado de Renault se vio fuertemente impactado por los 'números rojos' que generaron sus socios, dado que las participaciones de la firma del rombo aportaron en conjunto unas pérdidas de 1.561 millones de euros, siempre en comparación con el resultado positivo de 437 millones de euros del ejercicio anterior.
En cuanto al porcentaje de responsabilidad de las diversas compañías de Renault, Nissan aportó unas pérdidas de 902 millones de euros, Volvo AB, contribuyó negativamente con 301 millones de euros, mientras AvtoVAZ restó 370 millones de euros a los resultados del consorcio galo.
La cifra de negocio del consorcio que preside Carlos Ghosn se situó en 33.712 millones de euros durante el año pasado, lo que se traduce en un retroceso del 10,8% respecto a la misma obtenida por la compañía durante el ejercicio precedente.
Renault obtuvo un total de 2,3 millones de unidades matriculadas durante 29, lo que representa una reducción del 3,1%, a la vez que las pérdidas netas atribuidas de la compañía automovilística se situaron en 3.125 millones de euros, lo que supone un fuerte deterioro en comparación con los 571 millones de euros de beneficio atribuido contabilizado en 28.
De cara al futuro, Renault prevé que el mercado automovilístico europeo experimente una reducción de su volumen del 10% en comparación con 29 y la empresa se ha fijado el objetivo de lograr un 'free cash flow' positivo en este entorno de mercado.
Para lograr esta meta, la firma gala confía en su ‘atractiva gama’ de producto, que se ampliará con seis nuevos lanzamientos durante este año. Además, la compañía aumentará las sinergias con Nissan y seguirá trabajando en la reducción de costes.