Prueba a fondo del Toyota Prius, coche pionero en tecnología híbrida. Hemos probado el Honda Insight, el Lexus RX, y ahora la referencia híbrida del mercado. El Toyota Prius sorprende: es un coche válido en el día a día. Test Toyota Prius 1.8 VVT-i.
¿Realidad o ficción? La tecnología híbrida lleva muchos años intentando abrirse paso en el mercado monopolizado por los motores de combustión. Por vez primera, existe un producto digno con el que hacer frente al tradicional vehículo con el que nos desplazamos habitualmente.
Toyota es pionero en esta tecnología, añadir o apoyar el tradicional motor térmico con un motor eléctrico. Poco a poco el innovador Prius va sumando apoyos y ‘hermanos’, como el Auris que ya está en el mercado y el Yaris al que le falta poco para llegar. Lexus, los primos de lujo de Toyota, también son líderes entre los Premium en esta tecnología y, después de
probar el Lexus RX hace unos meses, sabemos por qué.
El Toyota Prius es un coche válido para el día a día. Consume muy poco, tiene un precio entendible y, desde hace bastantes años, es el símbolo de todos los conductores que se preocupan por la contaminación y el medio ambiente. Tiene puntos a mejorar, por supuesto, sobre todo a nivel de sensaciones en la conducción, pero viendo el mundo que nos ha tocado vivir, tenemos que felicitar y dar las gracias a Toyota –no es peloteo barato- por poner a nuestro alcance un vehículo de estas características.
Casi estoy por afirmar que la señorita del anuncio, cuando nos trajo la lejía del futuro, vino en este Toyota Prius. Afortunadamente cada vez son más los constructores que, nunca mejor dicho, se han puesto las pilas, pero el que más camino ha cubierto es este Toyota que ya está en su tercera generación. Este Prius, con su premiado sistema híbrido combinado (serie-paralelo) HSD (Hybrid Synergy Drive), innova no sólo en su sistema de propulsión, sino también a la hora de la aerodinámica y la aligeración de pesos, o el empleo de un panel solar en el techo para recargar el sistema de climatización, además de sistemas eléctricos de freno motor, que utiliza la energía liberada en deceleraciones y frenadas para recargar la batería. Para lograr la cuadratura del círculo, los materiales que configuran el Prius son recuperables al 95% y reciclables al 85%.
Estéticamente, no nos engañemos, el coche no es atractivo –el cuerpo me invita a escribir ‘feo’, pero no me parece ético hacerlo. Dicho de otra manera más ‘polait’, no hemos encontrado a nadie en todo Portalcoches.net que, estéticamente, le haya gustado. En esta semana de prueba, todo el que a mi alrededor ha podido verlo o disfrutarlo durante algunos kilómetros en nuestra compañía, se quedaba prendado de los consumos y de la suavidad de marcha, pero no encontramos a nadie que nos dijera que le gustaba por fuera. Es un diseño bastante raro, ha evolucionado poco desde la primera versión, con una delantera que admite pocos cambios estéticos, pues todo está supeditado al coeficiente aerodinámico para ofrecer menos resistencia al aire y favorecer aún más el consumo y la reducción de CO2 a la atmósfera (Cx de 0,25). En el último retoque se apostó por unos grupos ópticos algo más afilados y con una doble cuña final que le da un toque más moderno. La línea lateral no cambia mucho, es fluida como casi ningún coche del mercado, mientras que la trasera recibió unos grupos ópticos casi futuristas, con un alerón más pronunciado también para favorecer la penetración en el aire. Las ruedas, quizá más estrechas de lo indicado para esta potencia, son especiales, con menos fricción de las habituales, de quince pulgadas, y quizá no son tan efectivas en curvas como debieran, echan de menos una o dos pulgadas más de anchura para ser más estable y tener más firmeza en conducción más deportiva, aunque ya te digo que si buscas aunque sea un mínimo de deportividad, deja de leer ya mismo.

El interior es harina de otro costal, para bien y para mal. El espacio está muy optimizado, y sorprende que los tres pasajeros de la segunda línea de asientos disfrutan de bastante espacio, y que
el maletero pasa de los 4 litros de capacidad, con varios apartados en su interior. Las baterías, que están alojadas debajo de los asientos de atrás, apenas restan espacio al maletero; todo está muy optimizado.
La versión Executive que hemos probado es la más equipada de las tres, cuesta 6.0 euros más que la Eco, la más básica, y añade poco más de 4.0 euros extra en opciones además. No falta de nada, y si no quieres renunciar a ningún elemento Premium, estarás encantado con esta versión. Aún así, los plásticos del salpicadero son muy desagradables tanto visualmente como al tacto. Duros, rugosos, plástico malo, que no entona para nada con la cantidad de equipamiento y tecnología que equipa este coche y esta versión en concreto. Comparte muchos elementos con los Lexus, como el navegador táctil, el horroroso reloj digital del siglo XIII o algunos grafismos que informan da la utilización de ambos propulsores y el estado de recarga de la batería. No me termina de convencer la palanca del cambio automático tan diminuta, ni que el freno de estacionamiento sea de pedal, también de hace mil años, o que toda la información no esté detrás del volante, sino en la parte central superior del salpicadero, pero quitando todo esto, la verdad que el coche está muy bien.
La unidad probada añade a la versión Executive la pintura metalizada, el Navegador táctil de 7 pulgadas con disco duro de 10 Gb y el IPA, que es un Asistente inteligente para el aparcamiento en línea y en batería, el sistema de Control de Crucero adaptativo con sistema de precolisión y el Pack EcoSolar, con el techo ya comentado, los neumáticos de baja resistencia a la rodadura con llantas de 15 pulgadas, el climatizador con control remoto en la llave y el kit reparapinchazos. El resto viene de serie, como la alarma, los faros LED automáticos con lavafaros, el USB, los asientos con calefacción, manos libres bluetooth, 7 airbags, VSC, ABS, EBD, BA, TRC, HAC, tapicería de cuero, climatizador, Head Up Display, etc, etc. Es discutible el diseño de esta consola central, aunque al final encuentras que es efectivo el enorme hueco que deja debajo para depositar objetos. Al estar elevada, más incluso que las que suele emplear Volvo, es más fácil utilizarla para dejar objetos que casi siempre quedan a la vista y es más complicado dejar olvidados. En cuanto a huecos, va de lujo, con doble guantera, amplio hueco en el reposabrazos central, grandes los de las puertas, y un par más en la parte inferior de la zona de la palanca, para bebidas o lo que sea. Los asientos, los más delgados que he visto, cumplen con creces y son cómodos, aunque deberían recoger un poco más.
Todo funciona, y todo funciona bien, incluso muy bien. Incido en la idea futurista hecha realidad, en temas como la especie de holograma que sale en la pantalla digital cada vez que tocas uno de los mandos del volante –denominado Touch Tracer Display-, para controlar el sistema de audio –mejorable-, el trip o las distintas pantallas del display que te muestran gráficos sobre el consumo y tu estilo de conducción, o en qué momento está funcionando el motor eléctrico, el térmico, o cómo se recarga la batería en desaceleraciones y frenadas. Está todo bastante estudiado, hasta el punto de que, cuando estás con la palanca de cambios en la posición D, la que engranas para ponerte en marcha, te surge la opción B, que no es otra cosa que el freno motor, para bajadas pronunciadas sin tener que castigar los frenos.
En cuanto al consumo, poco que decir. Espectacular. Se acerca mucho a las cifras oficiales, que dicen que no consume más de 4 litros de gasolina sin plomo 95 cada cien kilómetros, independientemente del terreno por el que se mueve. A nosotros nos ha parecido que, en carretera, consume incluso un poco más que en ciudad, pero siempre por debajo de los cinco litros, en torno al 4,8 real. Como el depósito es de 45 litros, los 8 kilómetros con un solo repostaje los tienes garantizados, sea cual sea tu modo de conducción.

Es alucinante ver y sentir cómo el coche rueda los primeros metros sin hacer un solo ruido. Es más, incluso te preguntas si de verdad has arrancado al apretar el botón, porque no escuchas nada. Silencio.
Te deslizas esos primeros metros con los 82 CV de potencia del motor eléctrico hasta que, más pronto o más tarde, entra el motor térmico en funcionamiento. Si no aceleras muy fuerte, o pasas de los 50 km/h podrás acumular cientos de metros sin emitir CO2 a la atmósfera, nunca más de dos kilómetros. En cuanto llega una cuesta, la exigencia pone en marcha el propulsor de combustión, que tampoco es que haga mucho ruido, pero acaba dándote rabia. En el Toyota Prius no es tan exagerado como en la competencia cuando pisas el acelerador a tope y el ruido es como si fueras a despegar. Suena más de lo normal, pero no es desagradable… y acelera bastante, la verdad. No son aceleraciones fulgurantes pero están en la línea de cualquier compacto con un motor diesel de baja cilindrada. El Prius incorpora en su salpicadero tres botones que puedes utilizar casi a tu antojo, pues no siempre, por circunstancias de la circulación y de la exigencia anterior, no te deja conectar el sistema EV (Electric Vehicle), que mueve el conjunto sin gastar una gota de gasolina. En cambio, sí que puedes elegir entre los otros dos botones, el Eco y el Power. El primero optimiza la entrega de potencia de la manera más ecológica posible, y la segunda apuesta por la prestación máxima a la hora de utilizar el gas. La diferencia no es mucha, pero está ahí. Por cierto que es en estos momentos cuando te das cuenta de que el coche no lleva el cuentarrevoluciones habitual, sino una barra digital que muestra el gasto de combustible. Por regla general, la centralita registra automáticamente el calibre de la aceleración para decidir si debe funcionar en modo eléctrico, en modo gasolina o ambos combinados, para optimizar el rendimiento.
A nivel dinámico es donde encontramos más carencias si lo comparamos con el resto de coches con motor ‘normal’, pues el vehículo está optimizado siempre pensando en la reducción de consumo. Se ha hecho un gran trabajo con el peso, pero aún así, las llantas de 15 pulgadas se me antojan algo escasas para un coche de esta potencia, aunque está claro que se ha tomado esta decisión para penalizar menos el rozamiento con el asfalto y poder reducir aún más el consumo. Esto conlleva el deber de una utilización más racional y nada deportiva, pues a la mínima que intentas darte una alegría, no es que el coche falle ni se descuajaringue, pero sí es cierto que comprobamos que la estabilidad empieza a perder efectividad, no es preocupante, ni mucho menos, pero el confort no es el mejor del mundo.
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Puede parecer una apuesta arriesgada, pero la señal inequívoca de que funciona bien y gasta poco es que muchos taxistas están pasándose al Toyota Prius. Tienes que sacrificar un poco tu forma de conducir, evitar cualquier agresividad, y centrarte en el ahorro del consumo, pero de verdad que cada vez más empieza a merecer la pena la tecnología híbrida en general, y el Toyota Prius en concreto.
UN COCHE PARA...
…aquel que esté concienciado con la ecología y el consumo responsable. También para el que ponga por delante la economía de uso y de emisiones de CO2 a la atmósfera a las prestaciones y a la conducción recreativa. En pocas palabras, todos deberíamos poder conducir un coche como el Prius. El mundo y nuestros hijos nos lo agradecerían
KILÓMETROS PRUEBA – 380 kms
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 45%-10%-45%
FICHA del Toyota Prius 1.8 VVT-i Executive Aut
Cubicaje / Potencia: 1.799 CC + motor eléctrico / 136 CV
Caja de cambios: Automático E-CVT
Alimentación: Control de inyección: Electrónico. Gasolina.
Longitud / Anchura / Altura: 4460 mm /1490 mm / 1745 mm
Distancia ejes: 2.700 mm
Maletero: 408 litros (446 hasta el techo)
Nº plazas: 5 plazas
Neumáticos delanteros: 195/65/15
Tracción: Delantera con control de tracción electrónico
Frenos delanteros: Discos ventilados de 255 mm
Frenos traseros: Discos sólidos de 259 mm
Aceleración 0-1 km/h: 10,4 segundos
Velocidad máxima: 180 km/h
Capacidad depósito combustible: 45 litros
Peso en orden de marcha: 1.370 kg
Par motor: 142 Nm / 2.800 a 4.400 r.p.m. (+207 Nm del motor generador)
Emisiones CO2: 89 g/kg
Consumos oficiales:
Extraurbano: 3,8 litros/ 100 km
Urbano: 4 litros /100 km
Mixto: 4 litros/ 100 km
Bien:
Consumo y contaminación
Tecnología del futuro hecha presente
Capacidad del maletero
Menos bien:
Estética exterior e interior
Freno de estacionamiento de pedal
Luneta trasera partida
Precio: Desde 24.200 euros