Llega rompiendo moldes, y Subaru se frota las manos. El concepto es bueno, la estética, lograda y el precio muy competitivo. El Subaru XV sitúa a la marca japonesa en un pedestal en el que nunca estuvo y que debe aprovechar. Contacto con el Subaru XV
La llegada del nuevo XV a la familia Subaru coincide con su nuevo plan global hasta 2020, en el que quieren vender un millón de coches en todo el mundo. La próxima aparición del BRZ, clon de su homólogo en Toyota GT-86, debe tirar aún más hacia arriba de una marca que, hasta ahora, siempre había apostado por coches de más de cuatro metros y medio, aspecto campero y estética discreta.
Con el XV, Subaru apuesta por un SUV de 4,45 metros y una estética mucho más desafiante que cualquiera de sus predecesores, irrumpiendo de lleno en un segmento en pleno crecimiento dentro de un mercado en claro retroceso.
Nissan Qashqai,
Mitsubishi ASX,
Kia Sportage, Ford Kuga,
Volkswagen Tiguan y compañía ya tienen un nuevo amiguito con el que jugar en los recreos… y ya te digo que el Subaru XV no se va a contentar con jugar a empatar.
19.900 euros es el imbatible precio de salida de la versión de entrada con el motor 1.6 gasolina de 117 caballos. A igual calidad, nadie ofrece más por menos. Con las banderas del diseño, la robustez, la modernidad y el estilismo, con interiores amplios y de calidad y una personalidad muy marcada, Subaru se arremanga y se mete en el barro de uno de los segmentos más disputados, el de los SUV de tamaño mediano, tirando a pequeño, y lo hace sin bajarse nunca de la tracción 4x4.
De inicio apuesta por tres motores, el ya mencionado de gasolina que contará con reductora, y dos bloques 2.0 boxer de 150 caballos, tanto en diesel como en gasolina. En ambos la tracción es permanente 50/50 gracias al sistema Symmetrical AWD, y sorprende que los consumos oficiales estén en 5,6 litros el primero y 6,6 el segundo, con unas emisiones de CO2 por debajo de los 153 gramos por kilómetro en ambos casos (146 el diesel). Por cierto que la mecánica gasolina más potente es la única que podrá llevar aparejado un cambio automático CVT.
Con una gran capacidad para moverse fuera del asfalto, en Subaru han querido poner el acento en la ‘Aventura Urbana’ que supone disfrutar de este XV al cien por cien en cualquier terreno. Su talla, más manejable con respecto al resto de la marca de las estrellas, le da un plus muy apetecible para el que hasta ahora renunciaba al emblema japonés por su talla XL. Con el ADN Subaru en las venas fresco y renovado, el XV supone una sonrisa de oreja a oreja de tal magnitud en Subaru España, que esperan llegar a las 2.000 matriculaciones de todos los modelos de la marca en 2012, frente a los 1.079 que han tenido en 2011.
Este nuevo urbanita, con su lado femenino bien marcado, podrá darlo todo en ciudad y en el campo sin temor a nada gracias a su sistema Start/Stop en la urbe y sus 220 milímetros de altura al suelo lejos de la misma. Cualidades no le faltan para hacer frente a la competencia: 7 airbags, visibilidad impecable, navegador táctil muy completo, indicadores ecológicos, maletero más que razonable y cinco estrellas EuroNCAP son de la partida en una apuesta sin precedentes de la fábrica japonesa.
Ya a la venta, en Subaru piensan que el precio es también otra baza a tener en cuenta, no sólo por los 19.900 euros de partida, sino también midiendo libra por libra su nuevo púgil con el resto de aspirantes al cinturón del Nissan Qashqai, siempre salen ganando por equipamiento y menor precio.
EN MARCHA CON EL NUEVO SUBARU XV POR LA PROVINCIA DE ÁVILA
Elegimos para la ocasión el que pensamos que será el modelo más deseado por buena parte de los futuros consumidores de este Subaru XV, y no es otro que el bóxer 2.0 diesel de 150 caballos con cambio manual de seis velocidades. El exterior asombra. Ya apuntamos una pincelada antes sobre que Subaru nunca se ha caracterizado por diseños rompedores, y este XV es, sin duda, un vehículo que se caracteriza por una marcada personalidad. Si te detienes unos minutos en su contemplación y te dedicas a elucubrar, puede parecer que viendo la parte trasera el XV es un Toyota Auris sobreelevado, pero rápidamente te sacudes los pájaros de la cabeza y las telarañas del cerebro y te disponen al análisis más analítico, valga la redundancia.

Por dentro la sensación de sorpresa sigue. El tamaño exterior no invita a pensar que la habitabilidad será tan buena, que la altura al techo, la visibilidad y demás cotas estarán tan desahogadas, sin sacrificar en exceso el maletero. Nos ponemos a los mandos mientras no nos quitamos de la cabeza las
llantas de 17 pulgadas comunes a todos los modelos. Son extrañas, poco vistas, raras si quieres, pero son muy bonitas y engancharán a todos los que quieran que su coche tenga personalidad propia. Seguimos paseando la mirada por el interior, y pese a que se sigue notando cierto aire ‘japo’, la calidad visual ha mejorado considerablemente con respecto a sus hermanos, algo más sobrios y anodinos.
En el minuto uno nos vemos superados por la cantidad de botones en el volante, las diferentes pantallas en las que puedes ver la información, y por la pantalla de un navegador con pantalla táctil que, al menos al inicio, dará muchos dolores de cabeza a no tan jóvenes y a no tan mayores… pues dos tipos que rozábamos la treintena, uno más que otro, tuvimos serios problemas para manejar un sistema de audio y de navegación que se las traía. Luego te paras a pensar, y tardes 20 minutos, como nosotros, o veinte días, tirando por lo más alto y poniéndonos en la piel del más torpe de los mortales, una vez que te hayas hecho con él realizarás los cambios y manipulaciones de una manera tan intuitiva como la que más. Será entonces cuando te alegres de que tu navegador tenga un montón de funciones que ni algunos de los más completos Premium disponen.
Los asientos son tope de gama, tienen calefacción, son cómodos, recogen bien y se regulan automáticamente. Las alfombrillas de goma brillante no sabemos si van de serie en toda la gama, pero mientras que funcionalmente son fantásticas, estéticamente no ayudan a mejorar la nota final en este plano. El volante tiene un tacto mejorable y el aro es fino, y se ve penalizado un poco más de lo habitual por una dirección demasiado asistida, que no transmite toda la información que encuentras en el asfalto. La información del tablero tras el volante es de lo más limpia que recuerdo en mucho tiempo. Lástima que de nuevo nos encontremos con los parciales que se cambian y se resetean mediante un botón en el propio cuadro de mandos y que te obliga a incorporarte del asiento y pasar la mano por dentro del volante.
El material del salpicadero nos recuerda mucho al que utiliza el grupo VAG y casi diría que esta textura está calcada de la que utiliza Volkswagen en su Golf, sin ir más lejos. Los ajustes son precisos y no hay grillos, aunque en algunas zonas el plástico duro asoma sin complejos. En la parte superior de la consola central una pantalla de las mismas dimensiones del navegador nos informa de mil cosas, desde consumos y medias hasta la razonabilidad de nuestra pisada en el acelerador. Incluso hay gráficos de consumos y de cuánto tiempo en los últimos treinta segundos ha entrado en funcionamiento el control de estabilidad.
En marcha la sorpresa sigue su curso. Puede pasar por un compacto más sin ningún problema, por medidas, por maniobrabilidad… por todo, menos por espacio y capacidad de carga, que supera a la mayoría de miembros de este segmento. El cambio nos gustó mucho, rápido y conciso, sin posibilidad de error, muy suave, como el resto de sistemas que funcionan a la perfección.
En autovía las sensaciones son muy buenas. La estabilidad está fuera de duda y las suspensiones están en su punto, pues son firmes para aguantar desplazamientos kilométricos a 120 por hora de media, tanto como para afrontar su trabajo fuera del asfalto. La lástima en autovía es que, al menos en la unidad probada, el ruido aerodinámico era más elevado de lo deseable, y el confort de marcha, que podía ser de sobresaliente, se veía reducido por esta incómoda situación. No sabemos a ciencia cierta si provenía de los retrovisores, de los limpiaparabrisas, de los marcos de las puertas, del cierre de las ventanillas… de todos a la vez, pero lo cierto es que la rumorosidad era superior a la media.

También el motor pone sus decibelios en cuanto subimos de las 3-4.000 vueltas. Por debajo de ese régimen empuja con suavidad, sin aspavientos, sin prisa pero sin pausa, y es cuando le exiges en adelantamientos o en aceleraciones bruscas, cuando despliega un sonido con el que no queda ninguna duda de que estás pisando el acelerador a tope. Sin embargo, esto sólo ocurre en momentos puntuales, ya que yendo a ritmos tranquilos y sin brusquedades, se consigue una armonía impropia de un SUV 4x4, aparejado además a unos consumos súper ajustados. Comprobamos también el funcionamiento del
sistema Start/Stop, que ayuda a economizar combustible y el dispositivo que te invita a cambiar de marcha para cumplir la misma función, aunque este sistema se activaba con cierta arbitrariedad.
Muchas de las bondades de este XV se deben, sin duda, a su peso. Apenas 1.400 kilos de peso en un coche de estas características son un plus para cualquier situación. El propulsor consume menos para moverlo, la agilidad, dentro y fuera del asfalto, es un tema en el que este Subaru saca matrícula de honor, con una maniobrabilidad ejemplar para unos y otros.
Abandonamos lo negro y comprobamos que el XV sigue siendo un Subaru pata negra. Es cierto que nos habría gustado algo más de dificultad en los tres tramos que Subaru España eligió para comprobar sus bondades off road, pero estos pocos kilómetros fueron muy válidos para comprobar que el coche tiene argumentos de peso para salir airoso de muchos envites en los que un compacto quedaría fuera de juego. Aquí las suspensiones también tienen su momento de gloria, más que de protagonismo, ya que a la vez que cumplen con firmeza sobre el alquitrán, en tierra, piedras, arena, baches y firmes deslizantes siguen optimizando su rendimiento para no traspasar a los ocupantes las correspondientes incomodidades.
Después de 290 kilómetros de aventura en este sabroso contacto con el Subaru XV, las sensaciones son más que buenas. A sabiendas de que la tracción 4x4 es permanente, logramos no superar los 7 litros de media cada cien kilómetros después de algo de autovía, mucha carretera de curvas, donde se muestra sobresaliente, y todo ello salpicado de tramos de tierra, piedra y barros que ralentizaban la marcha. Aún se puede pulir alguna cosilla, pero el trabajo y esfuerzo de Subaru es más que considerable y seguro que obtienen la merecida recompensa en forma de ventas.
SUBARU XV
Longitud: 4,45 metros
Anchura: 1,78 metros
Altura: 1,57 metros
Batalla: 2,63 metros
Altura mínima al suelo: 220 mm
Peso: entre 1.370 y 1.435 kg
Capacidad del maletero: 380/1.270 litros
Neumáticos: 225/55R17
MODELOS Y PRECIOS
1.6i 16v
Cilindrada: 1.600cc
Potencia: 117 CV
Par máximo: 150 Nm
Velocidad máxima: 179 km/h
Aceleración 0-100: 13,1 seg
Consumo medio: 6,5 L/100
Emisiones CO2: 151 g/km
Cambio: Manual, cinco velocidades
Tipo de tracción: AWD con diferencial viscoso LSD
2.0i 16v
Cilindrada: 1.995cc
Potencia: 150 CV
Par máximo: 196 Nm
Velocidad máxima: 187 km/h
Aceleración 0-100: 10,7 seg
Consumo medio: 6,6 L/100
Emisiones CO2: 153 g/km
Cambio: Automático de tipo CVT
Tipo de tracción: AWD con división de par activa
2.0 Bóxer Diésel
Cilindrada: 1.998cc
Potencia: 150 CV
Par máximo: 350 Nm
Velocidad máxima: 198 km/h
Aceleración 0-100: 9,3 seg
Consumo medio: 5,6 L/100
Emisiones CO2: 146 g/km
Cambio: Manual, seis velocidades
Tipo de tracción: AWD con diferencial viscoso LSD
EQUIPAMIENTO
ADVANCE
ABS + EBD, ESP + TCS, Siete airbags, Hill Holder, Faros antiniebla, Luces diurnas, Múltiples airbags, Dirección asistida, Climatizador automático, Ordenador de viaje sencillo, Radio CD MP3, Cuatro altavoces, Sistema Stop&Start (salvo diésel), Llantas de aleación de 17 pulgadas, Elevalunas eléctricos (4), Espejos eléctricos y térmicos, Cierre centralizado con mando, Paragolpes pintados, Asiento del conductor regulable en altura y Asiento posterior partido.
SPORT
Instrumentación "gama alta", Ordenador de viaje "Plus", Climatizador automático dual, Cristales sobretintados, Seis altavoces, Puerto USB, Conector iPod, Bluetooth, Espejos auto plegables, Asientos delanteros calefactables, Espejos térmicos, Espejos plegables con mando eléctrico, Volante y pomo en cuero, Control de velocidad, Sensor de lluvia, Encendido automático de luces y Cámara de visión posterior.
EXECUTIVE
Faros de xenón, Lavafaros, Sistema de navegación integrado y Levas del cambio en volante (sólo Lineartronic).
EXECUTIVE PLUS
Sistema de acceso sin llave, Arranque por botón, Asiento del conductor eléctrico, Tapizado en piel, Techo solar eléctrico.
PRECIOS
1.6i Bóxer 117 CV Advance 19.900 €
1.6i Bóxer 117 CV Sport 23.500 €
2.0i Bóxer 150 CV Executive 27.000 €
2.0i Bóxer 150 CV Executive Plus 29.000 €
2.0 Bóxer Diésel 150 CV Sport 27.500 €
2.0 Bóxer Diésel 150 CV Executive 29.000 €
2.0 Bóxer Diésel 150 CV Executive Plus 31.000 €