Prueba del SKODA YETI TDI 4x2 – Otra manera de disfrutar la vida

Por sa , 15/04/2010

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Prueba del SKODA YETI TDI 4x2 – Otra manera de disfrutar la vida
Skoda ya no es una marca más. En muchos casos es la referencia y con este todoterreno pequeño se sitúa a la vanguardia, como ya hizo el Qashqai. No sé si el diseño es el mejor, pero este Skoda Yeti es más pintón que el abominable hombre de las nieves




Los pioneros son los que arriesgan. Para ganar, generalmente hay que arriesgar –que se lo digan sino a Fernando Alonso-. Y Skoda está demostrando que está muy lejos del clasicismo, de ser una marca ‘amarrategui’ que se dedica a ofrecer a buen precio tecnología de Audi y de Volkswagen. Quizá estos también se beneficien de la marca checa en cuanto a que un fracaso de Skoda no es tan perjudicial para el grupo como pueda serlo de sus dos marcas más resultadistas. Quizá el Yeti responda a esta política, aunque quizá sea la respuesta a la pregunta que se hacen muchos conductores en Centroeuropa de por qué un coche no puede ser económico, espacioso y tener aptitudes para circular por carreteras que parecen caminos y por caminos… que aún están por abrir. De momento no es un éxito de ventas, pero en el momento en el que lo sea, veremos ‘la guerra de los clones’ tan seguro como que me llamo Óscar.
 
En cualquier caso el Skoda Yeti ha llegado a España y la acogida no ha sido la más calurosa del mundo. El principal problema que pueda haber, así a bote pronto, es el precio. Skoda se caracteriza por una relación calidad precio imbatible, por ofrecer un producto sólido y de la máxima garantía a unos precios más que competitivos. Y este Yeti, con los mismos estándares de calidad, es muy probable que no se ajuste a la misma política de precios. Nos traemos entre manos un 4x2 TDI de 110 caballos. Las medidas son las de un compacto (4,22 metros). Es cierto que, dependiendo de los ojos y del cristal con que se mire, puede ser un monovolumen, un todocamino, un compacto, o incluso una furgoneta, pero quizá no justifique todo eso los cuatro millones de las antiguas pesetas que cuesta en el acabado Ambition (no Ambience, como digo por error en el vídeo), que responde, pese a ciertos detalles, a la sobriedad habitual de los coches del emblema verde.
 
El producto que nos ofrece aquí Skoda es más que digno. Vuelvo a lo que comentaba en el primer párrafo. El que piense que está todo inventado tiene todas las papeletas para palmar. Qashqai, Kuga, Q7 y X5, Juke… hay muchos ejemplos que sacan los pies del tiesto, y este Yeti es uno de ellos. Te puedes estrellar o puedes ser la estrella, pero estoy harto de escuchar en la familia el dicho de ‘El que no se embarca no se marea’, y pienso que en plena crisis, y en el siglo XXI, esta máxima va a dar más resultados que jugar al 0-0.
 
El diseño exterior a mí no me disgusta. Reconozco aquí, de entrada, que casi la mitad de los que han visto el coche en esta semana de prueba han dicho que tenía ‘aspecto furgonetil’, y no les he podido decir que no, aunque a mí nunca me lo pareció, ni por fuera, ni al volante. Quizá el más flaco favor que ha podido hacer Skoda a su Yeti es sacarlo muy parecido a su Roomster, que no deja de ser una eficaz furgoneta con disfraz de utilitario. Siendo completamente objetivos, su frontal no me gustó la primera vez que lo vi, en el Salón de Barcelona de 29. Pero ahora me resulta hasta simpático, por novedoso y poco visto. En los últimos años la parrilla y la calandra de los Skoda ha cambiado mucho, y ahora, mucho más estilizada que al principio, engancha más que antes.
 
Uno de sus puntos más favorables, sin embargo, también juega en contra. Me refiero a su gran superficie acristalada. Son 4,22 de largo, pero tienes la sensación de estar en un autobús por la inmensa claridad que aporta tanto cristal. Esto, por supuesto, también implica unas formas cuadradotas que pueden ser más o menos discutibles, pero también una trasera enorme, ancha, con forma de cubo de rubick, que lo que hace es marcar muy mucho esa identidad de furgoneta.
 
Sin embargo, el que se fije más en el fondo que en las formas se estará partiendo a más no poder. Seguramente, en ningún otro coche del mercado con esas medidas podría meter a los dos churumbeles, la sillita del mayor, el capazo del menor, la neverita, la merienda, la tartera, la mantita y la cesta de mimbre con el picnic. Puedes desmontar uno a uno, de manera independiente, los tres asientos traseros y, aún con todos, cuentas con más de 4 litros de maletero. Es la magia del versátil sistema de asientos traseros ‘Varioflex’. El asiento central, además, puede convertirse, una vez abatido, en mesilla. Además, cuenta con maletero con doble fondo, red divisoria, juego de redes, ganchos plegables, un compartimento de almacenamiento en los dos laterales… en fin, el sueño de todo padre de familia. No me olvido de decir que los dos asientos traseros de los extremos se pueden adelantar y también desplazar hacia el interior, si quitamos el central. Más facilidades, me temo que ni en la tómbola de mi pueblo.
 
Foto del interior del Skoda YetiPara acabar con el interior, es cierto que la posición de conducción es un poquito más alta que en un coche al uso, con el plus que eso significa para una amplia clientela. Tampoco es menos cierto que, al volante, las sensaciones son de coche normal y corriente. La posición del volante y del resto de los elementos no tiene nada que ver con el de una furgoneta o el de un todoterreno, guardando, como no, el aire de la familia en cuanto a salpicadero e instrumentación. En este caso el despliegue de medios correspondiente al acabado Ambition (no Ambience como se dice en el vídeo) está muy acorde con lo que se ofrece por el resto de marca y no echas en falta nada. Llantas de 17 pulgadas, palanca y volante en cuero, climatizador bizona, ESP desconectable… amén del sempiterno y completísimo ordenador de a bordo. Todos estos elementos son, quizá, las joyas de la corona, así como la cantidad de espacios y huecos para dejar mil y un objetos, hasta debajo del asiento del copiloto existe un cajón. Lástima que lleve kit reparapinchazos en vez de rueda de repuesto.
 
Como compacto y como monovolumen ya hemos visto que el Yeti no ha salido de su nevado hábitat natural porque sí. Pero es que tiene más argumentos. Su distancia entre ejes, sus ángulos de ataque, sus estudiadas suspensiones y su capacidad para terrenos complicados le hace poder afrontar con garantías caminos difíciles que un coche normal tendría que ver de lejos. De todas formas, hemos criticado un poco el precio de inicio, aunque hay que decir que desde ya hay suculentas ofertas que sitúan la versión más básica (Active) de este motor en 18.350 euros. Aunque estas promociones no existieran, el precio nos parecería más lógico si la versión probada montase un sistema que se conecta con un botoncito denominado ‘OFF Road’ y que activa un sistema inteligente de regulación del motor y los diferentes sistemas de asistencia de frenado, lo que facilita la conducción por terrenos complicados. O si en vez de fuera 4x2 fuera la versión 4x4, equipado con el embrague interaxial Haldez de 4º generación, que reparte la tracción en función de las necesidades del momento y del terreno.
 
En cuanto al motor, no voy a descubrir ahora los motores TDI del grupo VAG, sería muy pretencioso por mi parte. Este Yeti monta el de 110 caballos y va fenomenal. No esperes aceleraciones furiosas, pero cualquier obstáculo en el terreno no tiene que ser insalvable por falta de potencia, pese al gasoil. Pero la mejor noticia, sin duda, amén de su absoluta practicidad y gran rango de utilización, es el consumo. Mezclando todo tipo de conducción la media pasa por poco de los seis litros a los cien kilómetros, estando en torno a los 5,5 en autovía a límites legales. Un elemento importante para ello es el indicador de marcha engranada en el display y las flechitas que salen en el mismo y que te sugieren lo que debes hacer para lograr controlar aún más el consumo. Uno de los mejores inventos del hombre en el plano de la automoción, a mi juicio, junto con el regulador de velocidad de crucero y las luces inteligentes. El parco consumo, con el depósito de 60 litros, hacen que, dependiendo del uso, se puedan rozar los mil kilómetros de autonomía, algo impensable para cualquier SUV o todocamino.
 
Y además es monovolumen, y es todoterreno, y es compacto, y es… una gran opción para mucha gente, al responder con garantías a muchas de las habituales preguntas de los compradores.
 
No me extiendo más. En marcha no es el mejor en nada, pero va suave como pocos. El compromiso de las amortiguaciones es acertadísimo, ya que filtra de maravilla y cuando la carretera de asfalto se vuelve sinuosa no balancea tanto como sería de esperar. Muy bien. Y es que lo sencillo no tiene por qué ser simple. Skoda lleva muchos años demostrándolo en los mercados europeos, y se merece un reconocimiento. Lo sobrio no tiene que ser obligatoriamente soso, pero lo práctico siempre es práctico, aquí y en la luna.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN

Yo no lo veo tan feo. Es muy capaz, en la prueba ha salvado zanjas y terrenos muy pero que muy complicados, y eso que no era el 4x4. Si necesitas meter muchas cosas en poco espacio, te da igual el controvertido diseño y, sobre todo, buscas un consumo muy ajustado, estás ante tu coche. Además, en la jungla urbana cotidiana, sus medidas contenidas y su maniobrabilidad serán un aliado más.
 

UN COCHE PARA…

…el que quiera practicidad. No sería ético repetir lo dicho justo hace unas líneas, pero también encajan aquí. Su flexibilidad interior y su facilidad para hacer un espacio interior modulable y adaptable a las necesidades de unos y otros, hace posible que siempre ganes el duelo a cualquier carga, por pesada que sea. Desde segundo coche, hasta el pequeño juguete en el campo, sirve para todo, hasta ahora, el más polivalente de Skoda.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 550 Kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-campo-autovía) 40%-20%-40%
 
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Skoda Yeti TDI 110 CV 4x2
 

Cubicaje / Potencia: 1.968 cc – 110 CV a 4.200 RPM

Caja de cambios: Manual de 5 velocidades

Alimentación: Sistema de inyección directa de alta presión por raíl común DOHC
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.223 / 1.793 / 1.691 mm

Distancia ejes: 2.578 mm

Maletero: 405 litros

Nº plazas: 5

Neumáticos: 225/50/17

Tracción: Tracción delantera

Frenos: Discos ventilados con calibrador flotante de pistón único (delante) / Discos (detrás)
 

Aceleración 0-1 km/h: 11,6 segundos

Velocidad máxima: 177 km/h

Capacidad depósito combustible: 60 l.

Peso en orden de marcha: 1.420 kilos

Par motor: 250 Nm / 2.5

Emisiones CO2: 140 g/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,7 l / 100 kms

Urbano: 6,6 l / 100 kms

Mixto: 5,4 l / 100 kms
 

Bien:

Espacio

Consumo

Luminosidad y visibilidad
 

Menos bien:

Precio

Aspecto de furgoneta

Parecido al Roomster
 
Precio: Desde 24.080 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net