Prueba del MINI John Cooper Works – Adrenalina pura

Por sa , 29/01/2010

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados

Novedades Salón París 2018
comparte:



Servicios

Zona Mini
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.
Zona MINI
Precios, ficha técnica, pruebas, actualidad.

Últimas Noticias

Prueba del MINI John Cooper Works – Adrenalina pura
Es un MINI, pero las sensaciones son MAXI. Si a poco más de mil kilos de peso le metes 211 caballos, reglajes duros y un centro de gravedad bajo te sentirás preparado para competir en la MINI Challenge. Disfruta con el MINI John Cooper Works (JCW).




Es un coche tan compacto, de suspensiones tan firmes, tan rígido en cuanto a chasis y bastidor, que por un momento, al minuto de empezar a conducirlo, se te pasa por la cabeza que a los diseñadores se les puede haber olvidado ponerle amortiguadores. Cualquier mínima piedrecita, bachecito, imperfección o irregularidad del asfalto lo vas a notar perfectamente. Pero, ¡ojo! ¡Esto no es una crítica! ¡Al contrario! Es un coche con alma de rallies, un concentrado de virtudes al que sólo le hace falta un número en la puerta y otro en el capó para entrar a competir en un circuito o en un tramo cronometrado. Obviamente, su tarado tan específico para disfrutar de la carretera te invita siempre y en todo momento a pisar el acelerador. Este estímulo sería hasta cierto punto controlable de presentarse sólo, pero claro, oyes el motor rugir, y compruebas que, en cualquier marcha, la aceleración es brutal y… pues eso, a vivir que son dos días.
 
El párrafo anterior resume bastante bien la sensación que obtienes al pilotar, que no conducir, este auténtico diablo alado. Pero hay más matices, muchos, como para resolver una crítica de esta casa en una docena de líneas. Ese día todavía no ha llegado a http://www.portalcoches.net/.
 
Es el MINI John Cooper Works un cúmulo de estímulos, un éxtasis continuo para el amante de los detalles y las vivencias racing. El concepto MINI ha jugado siempre su baza en el diseño, en el aire retro, en el guiño al pasado, en el ‘pequeño pero matón’, que tanto gusta. A todo eso, MINI le ha dado un plus de explosividad con un motor de sólo 1.598 centímetros cúbicos al que le saca un rendimiento brutal de 211 caballos, todos ellos, disponibles casi desde el ralentí, con un escalonado en las marchas impecable que permite, en todo momento y lugar, sacar a relucir el genio de la lámpara.
 
Hasta cierto punto, y siempre sin ser peyorativo, nada más lejos, parece un juguetito, un cochecito pequeño y coqueto que esconde una mala bestia de lo más divertida, un pequeño ‘echantillon’, una diminuta muestra de perfume que encierra la fragancia de la más pura adrenalina cosechada jamás. El MINI JCW destila octanos por los cuatro costados. Es un coche que no se ha concebido para otra cosa que no sea divertirse al volante y disfrutar hasta de la última curva del último pedazo de rincón asfaltado del mundo. Es la esencia pura del pilotaje de rallies. Lo mejor, of course, es llevarlo a una carretera de montaña y dar rienda suelta a tu imaginación. Por razones que no vienen al caso no pude hacer la prueba en La Morcuera, mi lugar fetiche para este tipo de coches, pero os puedo asegurar que en la Cruz Verde el bichejo se comportó como un campeón. Francamente… una delicia.
 
El exterior ya lo conoces, es muy parecido al ‘normal’, aunque el acabado John Cooper Works lo tunea un poco de serie, con las pinturas en el capó, su toma de aire en el mismo, el emblema JCW en la parrilla inferior y en el habitáculo, las llantas de 17, la pinza de los frenos de disco en rojo, las espectaculares llantas, el voluminoso alerón trasero en color negro prolongando el techo… vamos, el sueño del amante del tunning más perezoso.
 
Foto del interior del MINI John Cooper WorksPor dentro disfrutamos del aire ya visto en la prueba que hicimos del MINI Cabrio http://www.portalcoches.net/Prueba-del-MINI-COOPER-Cabrio-Esencia-en-tamano-Mini/18.html, aunque en aquella ocasión nos gustó mucho más el continente que el contenido, ya que el motor gasolina de 120 caballos nos pareció muy perezoso, pero a nivel estético, texturas, colores y detalles nos iluminó la cara con una sonrisa de auténtica locura. En este caso no podemos decir que la decoración interior es espartana, ni mucho menos, aunque está claro que lo importante es el propulsor y no el envoltorio, pese a no desentonar gracias al toque racing JCW. En cualquier caso, una vez comprobados que todos los sistemas vistos siguen en su lugar habitual, tales como doble guantera, miniespacio en el reposabrazos central, luces de ambientación, consola de aire retro-racing-moderno, navegador gigante en lo más alto de la consola central, los botones del volante en su sitio, etcétera, etcétera, y que los problemas de espacio, tanto en los asientos traseros como en el maletero (apenas 160 litros) siguen ahí, arrancamos el motor mediante el botoncito de turno, sin habernos sacado las llaves del bolsillo… y entramos en el paraíso de las banderas a cuadros.
 
Acelerar al ralentí es sinónimo de fluir de sonrisa. No pasa una cosa sin la otra. Engranar la primera, poner el intermitente, dar gas, y sorprenderte de lo que empuja el juguetito desde el minuto uno, también, aunque la potencia se desborda cuando la aguja se acerca al 4 (4.0 RPM). La siguiente sensación será la que te llegará del cerebro, cuando te diga, antes incluso de meter segunda, que la dirección no es tan asistida como cabía pensar y que está igual de dura o más que las suspensiones… si se han acordado de ponerlas, claro.
 
La impresión, la sorpresa, evidentemente, no acaba ahí. Básicamente, hay tres sorpresas más, fundamentales, que te paso a resumir ahora mismo: la primera es el rugido del motor cuando das gas a tope y la sensación del respaldo incrustado en tu espalda. Es entonces cuando te das cuenta de que, fugazmente, viste una doble salida de escape centrada en los bajos de la zaga: pues bien, estos son los culpables de este sonido mágico. La segunda es justo la contraria, a la hora de frenar, cuando te das cuenta que las pinzas rojas de los frenos de disco no están pintadas en ese color por gusto, sino para avisarte de la capacidad que esconden. La tercera… cuando ves que detrás de la palanca de cambios hay un botón que pone ‘Sport’… ¡y te das cuenta de que endurece aún más la dirección y las suspensiones, haciendo que el coche sea una máquina de matar, un terrible artefacto capaz de no ceder un milímetro en ninguna de las miles de curvas cerradas que quieras buscar antes de llegar a tu destino!
 
Para que todo sea perfecto, el cambio debe estar a la altura… y por supuesto no te defrauda. Corto, rápido, preciso, lo imprescindible para no perder un instante de empuje. Por lo demás, hay gente que dice que la tracción trasera le parece más divertida. Lo ideal habría sido poner una tracción total, pero dudo que alguien pueda quedar desencantado con este tracción delantera. Las sensaciones son de pura raza, seis y poco en llegar a los cien por hora. 211 caballos, 1.130 kilos de peso… 1.598 centímetros cúbicos… ¡la ecuación resultante me da más que buenas sensaciones… sin necesidad de ver que la zona roja empieza a las 6.5 vueltas!
 
Detalle del MINI John Cooper WorksUno de los detalles que más me encantó, aunque no deja de ser un peligro, y sé de lo que hablo, es que el completo navegador del MINI ¡lleva incluso un cronómetro! Más claro, el agua. El JCW también te da la opción de ‘jugar’ con el DTC, el sistema de tracción del coche que te permite suavizar o suprimir el ESP, aunque esto, obviamente, es algo que harás bajo ‘tu’ responsabilidad. No tiene por qué pasar nada, pero recuerda que el coche no va a estar ahí para echarte una mano si la ocasión lo requiere.
 
Lo mejor de todo es que con cinco millones pelados de las antiguas pesetas (30.830 euros) puedes tener un pura sangre en tu cuadra al que domar cuando te venga en casa. La unidad que hemos probado nosotros frisaba los 42.0 euros. El cuero, los automatismos en xenón y limpiaparabrisas, luz de carretera de activación inteligente, navegador ‘professional’ y el doble techo panorámico, abrible el de delante, son detalles a los que sólo puedes acceder pasando por caja.
 
La comparación con los míticos coches de choque que han sido parte central de las ferias en nuestra adolescencia es obvia, aunque en el fondo no se parece en nada. Te recuerda, lógicamente, por las formas y lo pegado al suelo que vas, aunque ya quisieran muchos feriantes contar con una atracción de tanto ‘power’. Los consumos, dentro de lo racional, no me parecieron nada moderados. La unidad probada no disponía del sistema Start&Stop, elemento básico en toda la gama, y quizá un buen punto de ahorro de combustible. También, entre las cosas más discretas o censurables que comprobamos, la colocación y escasa iluminación del botoncito ‘Sport’ del que hablamos hace un rato, ya que para saber que está activado debes apartar en exceso la vista del frente, ya que el botoncito está escondido tras la palanca, y el puntito luminoso verde apenas es perceptible.
 
Poco más. Divertido como pocos, a un precio asequible comparado con las sensaciones que produce y la adrenalina que libera. Si quieres volver a vivir tu juventud, o tienes la suerte de ser joven y con pasta… créeme cuando te digo que con este coche las acciones de tu vida van a subir varios enteros en la bolsa.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN

Ya se sufre bastante en la vida en el día a día como para renunciar a placeres como éste si te los puedes permitir. Vale casi el doble que un compacto, de acuerdo, pero es que vas a disfrutar, el triple o el cuádruple… como poco.
 

UN COCHE PARA…

…los que tienen la cabeza bien amueblada y son de los de disfrutar sin pasar la fina raya que te lleva a la locura. Es fácil, con este coche, buscar el límite y traspasarlo. Piensa en lo que te vas a divertir sin necesidad de jugártela. Sin duda, un coche para el que le gusten los juguetes. El juguete de papá, el de mamá, el del hijo mayor, el del hijo pequeño…
 
KILÓMETROS PRUEBA – 550 Kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 25%-50%-25%
 
---------------------------------------------------
 
MINI John Cooper Works
 

Cubicaje / Potencia: 1598 cc – 211 CV a 6.000 rpm

Caja de cambios: Manual 6 velocidades

Alimentación: Gasolina. Inyección Directa con Turbo
 

Longitud / Anchura / Altura: 3.7124 / 1.683 / 1.407 mm

Distancia ejes: 2.467 mm

Maletero: 160 litros

Nº plazas: 4

Neumáticos: 205/40 R17

Tracción: Delantera

Frenos: Discos ventilados de 316 mm (del) Discos 280mm (tras)
 

Aceleración 0-1 km/h: 6,5 seg

Velocidad máxima: 238 km/h

Capacidad depósito combustible: 50 l.

Peso en orden de marcha: 1.130 kilos

Par motor: 260 Nm / 5.6 rpm

Emisiones CO2: 165 g/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 5,6 l / 100 kms

Urbano: 9,2 l / 100 kms

Mixto: 6,9 l / 100 kms
 

Bien:

Excitante como pocos

Sonido del doble escape central

Aceleración y sensaciones racing
 

Menos bien:
Espacio plazas traseras

Testigo luminoso ‘Sport’ poco visible

Maletero pequeño
 
Precio: Desde 30.830 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net