MERCEDES SLK – Prueba Coche – Sacrilegio racionalista

Por sa , 06/06/2012

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MERCEDES SLK – Prueba Coche – Sacrilegio racionalista
Deportivo, biplaza, roadster, descapotable, tracción trasera… ¡y motor diesel! A todas luces un sacrilegio, un pecado capital. Pero Mercedes tiene argumentos de sobra para poner un motor diesel a su nuevo SLK. Prueba del Mercedes SLK 250 CDI.




Tres motores gasolina de 184, 205 y 306 caballos, un AMG de 421… y sí, un diesel. De 204 CV. A muchos, sobre el papel, no nos cuadra, no nos entra en la cabeza. Pero a Mercedes le salen las cuentas, y el SLK 250 CDI Blue Efficiency no sale mal parado después de haber soportado nuestras más profundas dudas en la última semana.
 
Mercedes tiene a la venta la tercera generación de su afamado SLK, un biplaza cabrio de techo duro que cada vez es más bonito y racionalizado, pero también más caro y exclusivo, a pesar de que con el motor diesel que probamos en portalcoches.net abre más el rango de su potencial mercado. Presenta muchas novedades con respecto a la segunda generación del Mercedes SLK que ya probamos en Portalcoches.net hace tres añitos. En aquella ocasión nos encontramos a los mandos de un coche seco, duro, incómodo, bonito, pero muy elitista en cuanto a que para sacar partido de sus cualidades, había que estar ya bastante habituado a este tipo de coches. Era el modelo más básico de gasolina, con 184 caballos, y pese a que lo teníamos idealizado, recuerdo que no nos gustó especialmente.
 
Desde entonces ha llovido bastante, era el primer Mercedes que probábamos en Portalcoches.net, y desde entonces este SLK de ahora es el undécimo que pasa por nuestras manos tras más de tres años de duras batallas y dos centenares de pruebas completadas. Sin duda, un buen coche para celebrar un aniversario tan significativo como este. Y las mejoras entre uno y otro son evidentes. Aún hay cosas que se pueden mejorar, sobre todo un precio que no me termina de convencer, pues para ser el biplaza más asequible de la marca de Stuttgart, la verdad, y sobre todo en estos tiempos que corren, queda bastante lejos del bolsillo de cualquier mortal de clase baja o media… o incluso más allá. Porque en el fondo, un dos plazas como este no deja de ser un capricho… a pesar de que yo no tendría mucho problema en utilizarlo como único coche en mi día a día.
 
Las comparaciones con el BMW Z4 y El Audi TT Cabrio son fáciles de hacer. El bávaro es el más radical frente al de la estrella y al de los aros, que son más racionales y buscan poder contentar al dueño en el mayor número de situaciones posibles sin renunciar excesivamente a la deportividad. Dentro de estos dos últimos, el de Ingolstadt apuesta por capota dura y su confort en marcha es algo menos que el protagonista de estas líneas, que con un techo duro bien resuelto y una buena insonorización con la capota puesta, cuida más aerodinámicamente y en materia de decibelios a sus ocupantes. Otra cosa es a cielo descubierto, que ahí, el SLK, pese a sus inventos, sigue sacando una nota bastante mejorable.
 
Estéticamente este Mercedes, no lo voy a ocultar, es tontería, me encanta. Me gustaría tenerlo en mi garaje… habida cuenta de que me gustaría tener garaje, claro. Con esto ya te digo que se me escapa de las manos sus 48.275 euros en su versión de gasóleo. Es un poco más caro con respecto a las versiones gasolina porque, según nos informan en prensa y comunicación de la marca alemana, hasta el verano no estará disponible este propulsor con cambio manual, por lo que, ahora mismo, sí o sí, viene con el automático 7G-Tronic Plus obligatorio. Es de suponer que con el cambio manual se ‘pula’ el precio unos dos mil euritos, pero aún así me va a costar llegar. Una pena.
 
Y me gusta por muchas cosas, pero principalmente por una estética arrebatadora, unos consumos espectaculares y una sensación deportiva a pesar de su mecánica diesel que termina por convencer a más de un purista. Es muy fácil divertirse con esta combinación de carrocería y motor, tan fácil como conectar el modo S del cambio y disfrutar con unas derrapadas de buena calidad en tu circuito preferido. Las aceleraciones no son espectaculares, aunque el 6,7 es digno. Quizá falta un poco más de prontitud en la respuesta del motor, pero los 204 jamelgos están ahí y puedes sentir el resoplido de sus belfos cuando es menester. Pero no adelantemos acontecimientos.
 
Estamos hablando del diseño exterior, y si te recreas un poco en las fotos, comprobarás que está muy cuidado, líneas, ángulos, aristas y detalles forman un todo de gran belleza. La verdad es que a un coche de estas características le hace falta muy poco para ser un caramelo. Apenas pasa 12+1 centímetros de los 4 metros y no levanta más de 1,30 metros del suelo, pero su pesado armazón y el engranaje que oculta y despliega el techo en 22 segundos le lleva a dar en la báscula 1.590 kilos. Este exceso de lastre también juega en su contra en las aceleraciones, sea desde parado o a bajas revoluciones. El cambio ‘duda’ dos o tres décimas, lo suficiente para, en ocasiones, hacerte lamentar el no haber apostado por el gasolina, aunque tengas que pasar más a menudo por el surtidor.
 
Como ves, es muy complicado hablar de detalles estéticos o de características de diseño sin meterse en harina. Así que, no me voy a demorar mucho en entrar a saco. Por fuera el coche me gusta. La parrilla es made in Mercedes, con la estrella bien grande en la parrilla, con una barra cromada a ambos lados, partiendo la misma. Una gran toma de aire abajo, estrecha pero alargada, faros que se me dan un cierto aire a algún BMW y un capó largo, largo con tomas de aire en la parte final del mismo.
 
La cintura no es baja, pero sube aún más en los cuartos traseros. Detrás de los pasos de rueda delanteros, arriba, posee unas pequeñas branquias con embellecedor cromado que le da bastante poderío. Los pasos de rueda traseros son voluminosos y rotundos, hasta acabas en una zaga algo elevada, con personalidad, y unos grupos ópticos más horizontales que otra cosa, ganando terreno hacia adelante por los laterales. La doble salida cromada en cada extremo de la voluminosa carrocería que en su parte baja hace de parachoques, completa un conjunto compacto y que revela alto y claro que buena parte del peso carga sobre el eje trasero, el de la tracción, máxime si calculamos que el enorme hueco que se adivina no es todo para el maletero, sino para ocultar el techo rígido, que puede ser de cristal con efectos cromáticos si se paga aparte, incluso dar a un botoncito y ‘opacarlo’ en caso de que el sol apriete.
 
El interior… vaya por delante que es angosto, difícil de acceder y más de salir, aunque no tanto como el anterior. Son muchos los centímetros entre el borde inferior de la carrocería cuando se abre la puerta hasta el asiento, y más que entrar hay que dejarse caer. Las personas mayores se subirán una vez, pero ya te digo que cuando vean lo que les cuesta bajarse del asiento, será complicado que repitan. El que haya tantos centímetros también provoca que en días de lluvia sea un auténtico milagro que tus pantalones no salgan malparados, ya que es muy complicado, casi acrobático, salir sin rozar con la pantorrilla la carrocería.
 
En verdad que hay poco espacio… pero una vez al volante, situado y todo en su sitio, parecerá que llevas ahí toda la vida y que lo más natural en esa posición es conducir un deportivo. Me acuerdo en la anterior versión que siempre había pequeñas cositas que te hacían estar a disgusto, pero amigo, esto aquí no pasa. Costar, cuesta entrar, pero una vez en la poltrona, nada ni nadie te puede hacer bajar. Estás a gusto, muy a gusto, y la verdad que es fácil encontrar la posición y estar cómodo al volante. Los asientos, aquí en un rojo que a mí no me ha entusiasmado nada, mucho mejor unos más discretos en negro o gris, son muy confortables, tienen el mullido justo, recogen mucho y bien, y cuentan, en opción (en torno a 550 euros), el fantástico sistema AIRSCARF que te permitirá circular melena al viento incluso con temperaturas en la que ir abrigado hasta las orejas es obligado. En combinación con las calefacción del SLK y los asientos calefactados, que también lleva nuestra unidad de prensa (unos 435 euros) la verdad es que ir descapotado aún con temperaturas bajo cero, es coser y cantar. Como te lo digo. Lo que pasa es que a más de cien kilómetros por hora, aún con los deflectores AIRGUIDE desplegados (dos trozos de plásticos que más pronto que tarde van a coger holgura y causar ruidos desagradables, 150 euros) el viento es bastante molesto, y si vas a rodar por autovía o a una velocidad superior a 90-100, se hace algo desaconsejable, a no ser que seas un enamorado de los cabrios… y de dar envidia al vecino.
 
El habitáculo también ha dado un salto de calidad con respecto a la anterior generación, y la consola central de la mayoría de sus hermanos tiene su hueco en un SLK que da gusto conducir. No encontramos nada nuevo, ya que instrumentación, cuadro de mandos, ordenador de a bordo, climatizador, equipo de audio, mando de velocidad de crucero que se confunde con el intermitente, cambio automático, botones para accionar el techo, toberas de aire del Clase B, freno de estacionamiento por botón en el lado izquierdo… todo tiene un referente en la familia. Eso no significa que sea malo, sino más bien al contrario, pues todo está probado y bien probado. Un volante de tacto magnífico, achatado por abajo, con botonería sobresaliente, un ordenador de a bordo con varios parámetros en la misma pantalla, el sistema que te avisa cuando te nota cansado o medio dormido, muchas posibilidades de personalización de los diferentes sistemas de ayuda a la conducción, automatismos en luces y limpiaparabrisas… lo habitual, vamos. Por cierto que esta unidad también lleva montado el sistema que busca aparcamiento y te facilita la maniobra.
 
Las levas en el volante también son heredadas y cumplen su función a las mil maravillas, lo mismo que la palanca del cambio y su sistema automático 7G, con posibilidad de modo Sport que, sinceramente, hay que ser un fiera para darse cuenta de que estira un poco más que el modo Eco. Me ha encantado personalmente lo bien que funciona el sistema Start and Stop de mercedes que monta de serie. En cuanto aprietas el pedal del freno el motor revive a la velocidad de la luz. Me ha encantado.
 
Ya sé que es un cabrio biplaza y por ende no cuenta con apenas espacio para llevar nada, pero salvo la guantera, con acceso al USB, una entrada auxiliar y un hueco digno, en las puertas y en la parte trasera central, detrás de los asientos, el espacio para dejar algo es infame. La guantera al menos cumple y delante del cambio también hay un hueco mínimo para hasta dos latas de refresco. Como siempre, me gusta que el navegador, intuitivo, disponga en la pantalla de la velocidad máxima de la vía. En cambio, la idea del relojito analógico encima del salpicadero me gusta, pero el diseño me da que no ha sido muy acertado y parece uno de cuarzo bastante cutre, rollo despertador juvenil. El maletero, capotado, tiene un hueco respetable, 335 litros. Con el techo abierto, y mientras no pases unos límites para invadir el espacio de la capota, puedes llevar hasta 225 litros, también respetables para el tamaño de poco más de cuatro metros de este pequeño gran Mercedes.
 
Ya he dicho antes que en 22 segundos el coche se convierte de coupé en cabrio o viceversa. Lo peor de todo es que tienes que estar completamente parado para poder maniobrar. Bueno, eso no es cierto. Yendo muy despacio intentamos la maniobra, y siempre nos ponía que íbamos muy rápido y que debíamos ir más lento. Hasta que no bajamos a 5 kilómetros por hora no empezó a moverse el techo. Para ir a 5, mejor te paras. Los mandos están cubiertos por una tapita muy mona para que no los aprietes sin querer, y también puedes subir o bajar las dos ventanillas al mismo tiempo con un solo botón. Muy bien. Por cierto, he de decirlo: en la unidad probada, la parte trasera del reposacabezas del copiloto hacía unos ruidos muy molestos. Sin duda los kilómetros y los distintos usuarios han hecho mella, y las holguras producían unos ruidos más que censurables en los cambios de dirección.
 
Antes de hablar de la dinámica, quiero recalcar una cifra que, si el ordenador de a bordo no miente, me ha dejado alucinado. Y es que, dando zapatilla en bastantes ocasiones, he devuelto el coche a prensa y comunicación de Mercedes con una media de consumo de 6,2 litros cada cien kilómetros, una cifra impresionante para un motor de 204 caballos y que cuando tiene que empujar, empuja de verdad. En autovía las cifras se han situado en poco más de cinco litros y medio cada cien, y en carreteras de curvas no es fácil llegar a nueve. Con los 60 litros de depósito, a punta de gas, se puede dar el caso de completar el millar de kilómetros sin repostar. Ver para creer.
 
Entrando a saco con el apartado dinámico, aunque ya te he dado un par de pinceladas, he de decir que, después de seis días con el SLK diesel, no me importaría tenerlo como coche único. Si no tienes hijos y no eres de los que vas cargado como una mula, es un coche, ojo a lo que digo, bastante racional, aunque se necesita un presupuesto más elevado de lo habitual en un compacto o una berlina. Pero es un descapotable y en pocos compactos o berlinas consigues la atención que logras al pasar con esta belleza, un juguete de capricho, no nos engañemos, pero que con este motor diesel es mucho más racional.
 
Hemos buscado las cosquillas a este SLK diesel, y en modo S te puedo asegurar que el control de tracción te deja hacer derrapadas que no tendrían mucho que envidiar al mismo Ken Block. Los 204 caballos y el excelente tarado del chasis, con unas suspensiones muy firmes y que te permiten buscar el límite con relativa tranquilidad y la misma facilidad, puedes ir seguro y disfrutar de una conducción deportiva sin temor. En autovía, de ‘tranqui’ a 120, las suspensiones filtran mucho y bien. En carreteras de curvas, los cambios de apoyo son fáciles, la dirección transmite toda la información del asfalto, sabes siempre por dónde vas, los cambios de dirección son siempre precisos, cortos, rápidos, y es una delicia dibujar con la imaginación y tu SLK líneas tan sinuosas como la sombra de Monica Belucci en una puesta de sol sobre las dunas del desierto.
 
Seguramente puedas pensar que 204 caballos son poco, que no empuja lo suficiente, que como la gasolina nada… y tienes razón. Pero los 500 Nm de Par que tiene este motor de 2.143 centímetros cúbicos dan mucho juego, empujan en cualquier régimen, y si el cambio ayudase un poquito más –menos mal que esta unidad tiene levas-, puedes pasártelo muy pero que muy bien sin necesidad de tener que dejarte el sueldo cada par de cientos de kilómetros con una mecánica de gasolina.
 
¿Un sacrilegio? Pues sí. ¿Racional? Mucho. Tú verás: a mí me ha convencido.
 

CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Me lo pido. Me da igual que no sea Navidad y no se acerque el día de los Reyes Magos… y que no tenga ocho años. También hay que pensar que cuesta 12.000-14.000 euros más que un Volkswagen Eos, por poner un ejemplo, y el VW tiene dos plazas más y también corre bastante y gasta poco. No se pueden comparar, pero con dos millones de las antiguas pesetas te compras unas pocas cosas. En cualquier caso, si te gusta y te lo puedes permitir… adelante, ¡no lo dudes! Lo tienes en gasolina, 184 CV, por 42.340 euros.
 
UN COCHE PARA...
 
…el que no quiere crecer, el que tenga un Peter Pan dentro… y unos pantalones con unos bolsillos con unos cuantos fajos de euros. Una pareja joven, o un soltero de oro, se lo pasará bomba con uno de estos, proyectando una imagen de triunfador, que le precederá allá por donde vaya.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 500 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 30%-30%-40%
 

FICHA MERCEDES SLK 250 CDI
 
Cubicaje / Potencia: 2.143 cc / 204 CV

Caja de cambios: Automática de 7 velocidades

Alimentación: Diésel
 
Longitud / Anchura / Altura: 4.134 / 2.006 / 1.301 mm

Distancia ejes: 2.430 mm

Maletero: Con techo 335 litros / Sin techo 225 litros

Nº plazas: 2

Neumáticos: Delante 225/45R17. Detrás 245/40R17

Tracción: Trasera

Frenos delanteros: Discos ventilados

Frenos traseros: Discos
 
Aceleración 0-100 km/h: 6,7 seg

Velocidad máxima: 243 Km. /h

Capacidad depósito combustible: 60 l.

Peso en orden de marcha: 1.590 kg.

Par motor: 500 Nm / 1.600 – 1.800 r.p.m.

Emisiones CO2: 128 g/Km
 
Consumos oficiales:

Extraurbano: 4,1 l/ 100km

Urbano: 6,1 l/ 100 km

Mixto: 4,9 l/ 100 km
 

Bien:

Consumo

Conducción deportiva

Imagen y diseño
 

Menos bien:

Precio

Acceso a los asientos

Viento a más de 90-100 km/hora
 
Precio: Desde 48.275 euros
 
Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net