AUDI A5 CABRIO – Prueba Coche – Un cabrio con carácter

Por sa , 12/06/2012

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AUDI A5 CABRIO – Prueba Coche – Un cabrio con carácter
Audi no va a ceder un milímetro en ningún segmento, y este A5 Cabrio 1.8 TFSI es una buena muestra. Desde la entrada a gama la calidad es sobresaliente, aunque no es barato. Prueba del Audi A5 Cabrio 1.8 TFSI, un descapotable con estilo.




Parece que en el mundo de los cabrios y los descapotables está todo inventado, o casi. Audi lo asume, y en este A5 Cabrio que hemos probado en Portalcoches.net, pocas novedades y casi ninguna innovación adornan un producto que ya podemos tildar de ‘clásico’, cumpliendo al milímetro todas las exigencias que debe tener un buen descapotable Premium, y ofreciendo todo lo mejor a su comprador, que no tendrá ninguna opción de sentirse defraudado.
 
Audi apenas ha retocado este A5 Cabrio para actualizarlo y rejuvenecerlo, al igual que el resto de sus congéneres de la gama A5. Los retoques estéticos resaltan bastante sus rasgos agresivos en el frontal, mientras que de medio cuerpo para atrás las directrices continuistas más recalcitrantes son las que mandan. No se han vuelto locos, no han tomado riesgos innecesarios, y se puede decir que los chicos de Ingolstadt han apostado sobre seguro para seguir ofreciendo un producto de categoría y acorde a lo que el cliente busca en él.
 
Este A5 Cabrio tiene su variante de acceso en este 1.8 TFSI de gasolina y 170 caballos, a partir de 42.310 euros. Puede parecer elevado, y efectivamente lo es, sobre todo si miramos a la competencia generalista, donde Volkswagen Eos, Volkswagen Golf Cabrio y Peugeot 308 CC ofrecen muy buenos productos, también con cuatro plazas y motores muy parejos, por un precio sensiblemente inferior… y no se puede decir que anden faltos de calidad, precisamente. En la sempiterna lucha con sus rivales Premium alemanes, Mercedes Clase E Cabrio y BMW Serie 3 Cabrio ya se mueven en el mismo rango de precios, aunque en estos casos son todavía superiores.
 
De la comparación con los coches mencionados hace un segundo y rivales potenciales del Audi, hay que decir que el A5 Cabrio se posiciona de manera inteligente justo en el medio del pelotón, ya que por algunos miles de euros más obtienes todo el caché de un Audi con respecto a Peugeot y Volkswagen, y Audi no deja de ser una marca Premium alemana que, en cuanto a precio, deja muy mal a BMW y a Mercedes, con unas prestaciones y un equipamiento casi calcado a igualdad de versión.
 
Con estas premisas, vamos a pasar casi de puntillas por el diseño exterior e interior, ya que no hay muchas variaciones ni con el modelo anterior ni con la línea general de la marca. Ya hemos apuntado que el nuevo diseño de los faros le dan un toque un puntito más agresivo, también con la parte inferior de la parrilla algo más afilada, con una fina línea horizontal debajo de la enorme boca del frontal, donde se incrusta la matrícula, en el que hay sitio para deflectores de aire, los antiniebla y otra mínima abertura horizontal de refrigeración y canalización. De lado el perfil no varía, ni con ni sin capota, para finalizar en una zaga con los pilotos traseros levemente modificados y muy parecidos a los de casi toda la familia. La integración de la capota se hace de manera fluida y no pierde su figura vistosa en ningún momento.
 
En el interior se puede hablar de ‘más de lo mismo’ sin temor a equivocarnos y sin faltar ni a nadie ni a la verdad. El habitáculo de los Audi me parece muy bien solucionado, todo en su sitio, materiales de calidad, todo legible, todo al alcance de la mano, pantalla de navegador grande, intuitiva, botonería en el volante made in Audi y el ordenador de a bordo habitual que tanto nos gusta. Volante de tacto exquisito, cuero fino, formas sinuosas pero ergonómicas… y alrededor de la palanca del cambio manual de seis velocidades los habituales dispositivos para controlar el sistema inteligente de navegación y audio, quedando los botones de la climatización en la parte baja de la consola central, tan ordenada y funcional como siempre. Lástima que sigan apostando por las tarjetas SD en vez de por el USB en la misma consola. No digo que la supriman, pero sí que metan de serie la conexión USB, mucho más extendida, como así han entendido todas las marcas rivales.
 
Encontrar la postura al volante es coser y cantar. La regulación automática es lógica y no tardas más de 10 segundos en poner todo a tu gusto. Esta vez nuestra unidad no traía el Easy Entry (hay que dar al botoncito del mando) ni el arranque por botón (hay que introducir la llave a la derecha del volante, en el salpicadero). Con el calor que ha hecho estos días atrás os podéis imaginar que no ha hecho falta el extra de asientos calefactables que sí llevaba incluido.
 
En cuanto a espacio, pues las fotos hacen bastante justicia y puedes verlo por ti mismo. La verdad que delante notable alto, y detrás, tanto capotado como descapotado, dos adultos pueden gozar de un paseo, un desplazamiento, o incluso un viaje, sin tener que ir al fisio unos cuantos cientos de kilómetros después a causa de las contracturas y las posiciones forzadas. A poco que el respectivo de delante vaya en una posición normal, gozarás de espacio razonable para afrontar lo que te echen.
 
Eso sí, dos cositas. Entrar en estas plazas, con la capota puesta, exige un poco de entrenamiento con los chicos de El Circo del Sol. El asiento del piloto o del copiloto se puede echar para adelante y reclinar, mejorando el hueco de paso, pero este no es para tirar cohetes. La segunda cosita es que, descapotado, a más de 70-80 por hora, el azote del viento puede dejarte algo sonado, porque de serie, este Audi A5 Cabrio no cuenta con ningún dispositivo añadido, accionable o ‘incrustable’ que pueda mejorar la comodidad en este sentido de los ocupantes de las plazas traseras.
 
Una vez visto lo visto, nos ocupamos de un tema también importante, porque aunque se trata de un vehículo recreacional, los 170 caballos y el preciso cambio manual de seis velocidades puede empujar a más de uno a comprobar el balance del coche en carreteras más o menos sinuosas, llevando el motor siempre ‘alegre’ cerca de la zona roja.
 
Lo primero que tengo que decir es que por debajo de las 2.000 revoluciones por minuto, el motor no existe, no ha venido, no consta. Entre las dos mil y las dos mil quinientas empieza a avivarse la llama, y a partir ya de las 2.500, suelta un chorro de voz que se transforma en aullido mientras la aguja pasa por encima del tres y del cuatro, camino del cinco y algo más, donde empieza a perder fuelle hasta el corte de encendido. Si siempre llevas el propulsor en este rango, te lo vas a pasar muy bien, y echarás de menos unas levas en el volante, aunque ya te digo que el cambio es preciso, de seis marchas, manual, impecable.
 
Este toque deportivo al motor menos potente de la gama de gasolina le viene de lujo, porque además no está regañado con el sistema de parada y arranque automático del motor para semáforos y demás detenciones en ciudad, y el indicador de marcha recomendada para gastar menos combustible y emitir menos CO2 a la atmósfera. Sin embargo, y aquí viene un buen palo, las cifras reales que hemos medido después de más de 1.300 kilómetros de recorrido, con al menos mil en autovía, son muuuuuuuy superiores a las anunciadas oficialmente. Después de esta buena cantidad de kilómetros el ordenador marcaba 8,6 litros, y en las mediciones estrictas de autovía, muy rara vez bajaba de ocho litros. Si bajas un poco más, verás que cualquier parecido con la cifra oficial es pura coincidencia. Punto negativo, pues, para este A5 Cabrio y el 1.8 TFSI.
 
Por lo demás el coche es de película. Es muy importante contar con un fenomenal balance dinámico desde el modelo de entrada a gama. Es cierto que esta versión contaba con el sistema Drive Select –sólo 360 euros, imprescindible-, que mediante un botón configuraba todos los parámetros susceptibles de cambiar la personalidad del coche, como la dureza de la dirección, la respuesta del motor al gas, o el tarado de las suspensiones. Efficiency, Comfort, Dynamic, Individual y Auto, dotaban de ánimos distintos al A5 en función de lo que eligieses. Por ejemplo, en modo Efficiency se notaba que las aceleraciones eran progresivas, no desesperantes, pero sí más racionales, buscando no beberse la gasolina con ansia viva. En modo Comfort las suspensiones son ideales para la ciudad o firmes poco firmes. Dynamic te permite dar a tu conducción ese toque racing que obtienes cuando dirección y suspensiones se endurecen. En modo Auto el coche elige por ti, según el tipo de conducción en los últimos minutos, y en Individual puedes mezclar los parámetros de uno y otro tipo para adaptarlo aún más a tu tipo de conducción.
 
He de comentar también que nuestra unidad tiene unas llantas de 19 pulgadas, preciosas, que no son las de serie y que amén de ser una de las razones por las que el consumo ha subido, también en cambios de apoyo y en carreteras con muchas curvas se comportaba de maravilla, a pesar de que el chasis, reforzado por el peso de los engranajes que mueven el techo, sume unos kilos extras a este A5, que supera los 1.600 kilos en la báscula.
 
Hablemos del techo ahora. De lona. Personalmente prefiero el metálico, ya lo he dicho en alguna ocasión. Pero si el de lona es como este, o el que monta el Golf Cabrio, me puede valer. En este caso, por 350 euros extra, puedes montar lo que Audi denomina ‘Capota Confort’, que te asegura una calidad sonora de berlina en las plazas delanteras con el techo puesto. Y doy fe.
 
El mecanismo, dependiendo si cuentas el tiempo que tardan los cristales en subir o bajar, tarda entre 15 y 18 segundos en hacer su trabajo. Tienes que apretar un botón justo entre la palanca de cambios y el comienzo del reposabrazos. Y mantenerlo presionado todo el tiempo que dura la operación. Esto no es muy cómodo, pero sí es lógico para evitar que alguien quede pillado o atrapado por el mecanismo y no se pueda parar. También cuenta con un práctico botón que sube y baja los cuatro cristales de una vez. Pero lo mejor de lo mejor, es que puedes activar el techo para abrirlo o cerrarlo hasta a 50 kilómetros por hora. De verdad que es un ahorro de tiempo brutal el no tener que estar detenido. Ojo que hay que estar atento a la maniobra y a la vía por la que circulas, pero si esto está controlado, es una pasada poder abrir o cerrar, en caso de aguaceros repentinos, por ejemplo, sin tener que pararte. Lástima, en cambio, que no cuente con ningún dispositivo o pieza que permita reducir el viento que se cuela en el habitáculo, haciendo que haya que esforzarse al hablar para tener una conversación ya a más de cien kilómetros por hora, aún con los cristales subidos. Si en vez de hablar, quieres disfrutar del paseo o del viaje, a 120 km/hora el viento no castiga demasiado las plazas delanteras… y os confieso que hemos hecho casi 900 kilómetros de autovía, a velocidades legales, disfrutando del sol de junio sin problemas.
 
Dos apuntes más: en la mayoría de las ocasiones, cuando descapotas, se desconecta el sistema de climatización, y en esta misma línea, con el climatizador puesto, será muy complicado que el sistema de parada y arranque automático del motor entre en funcionamiento.
 
El maletero no es una pasada, pero tampoco es censurable. 380 litros con la capota puesta, 320 con ella quitada. Es espacio suficiente para meter bastantes cosas, lo que pasa es que el espacio que quita la capota cuando está plegada hace que la boca de entrada sea muy angosta, y cosas mínimamente abultadas pues no terminan de entrar bien. Un trolley de los de meter como equipaje de mano en avión entra sin problemas, pero si tienes alguno incluso más pequeño, pero más ancho y tripón, pues tendrás dificultades.
 
Hablando ahora de todo un poco, me sigue gustando que los navegadores te sigan avisando de la velocidad máxima por la vía en la que circulas, aunque este modelo de Audi vuelve a situarlo en la pantalla del navegador, y no en la pantalla de info entre las dos esferas del cuadro de mandos, como algún modelo recién probado de la marca. No he hecho hincapié en ello, pero la suavidad y la facilidad de uso, funcionamiento, y el escaso ruido que hace este A5 Cabrio a la hora de conducirlo, se transforma en un auténtico placer. Por cierto, que 95 euros no van a ninguna parte y es lo que cuesta ponerle el Auto Hold, para que no se te vaya para atrás en los arranques en cuesta. Ni lo dudes. El cuero de la unidad que hemos manejado sale por 2.725 euros. Siempre es un capricho, pero en este caso, si ser pleno verano, con pantalón corto ya provocaba algo de sudor. Una cosita más: el sistema de parada y arranque del motor está muy bien, pero cuando aparcas, obvio, generalmente lo haces a muy baja velocidad, y si no tienes el pie mínimamente presionando el embrague, el cerebro electrónico pensará que estás detenido y detendrá el motor, teniendo que embragar a fondo para reavivar de nuevo el propulsor. Puede resultar engorroso si no le coges el punto.
 
También me gusta que la variedad de motores haga posible elegir el que más se adapte a lo que buscas, aunque si no fuera por el alto consumo de este 1.8 TFSI, la entrada a gama en gasolina sería ideal. Si vas a hacer muchos kilómetros, tira por el diesel. En gasolina tienes de 170, 211 y 272 CV y en diesel, 143, 177, 204 y 245. Si nos vamos al S5, que también tiene modelo Cabrio, nos vamos a los 333 caballos, con un motor que ya hemos probado en el Q7 y que nos encantó.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
 
Nos ha parecido una buena opción. Sobre todo si comparamos con Mercedes y BMW, por precio, aunque los generalistas están apretando muy fuerte, igualando casi en funcionalidad, prestaciones e imagen, y a un precio bastante más asequible. En cualquier caso, es un coche a tener en cuenta si buscas un cabrio de cuatro plazas reales que dé imagen.
 
UN COCHE PARA...
 
…la gente que se puede permitir lujos hoy en día. La verdad es que el perfil es muy variado, aunque no veo este coche rodando por Galicia o Asturias muy a menudo, más que nada por el tiempo, aunque la capota va bien, pero para eso mejor un A5 de dos puertas. El que se compra este coche, generalmente busca un puntito deportivo que tiene de por sí el nombre y el hermano que da nombre a la saga.
 
KILÓMETROS PRUEBA – 1.340 kms
 
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 20%-10%-70%
 

AUDI A5 CABRIO 1.8 TFSI

Cubicaje / Potencia: 1.798 cc / 170 CV

Caja de cambios: Manual de 6 velocidades

Alimentación: Gasolina
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.626 / 1.854 / 1.383 mm

Distancia ejes: 2.751 mm

Maletero: 380 litros (320 descapotado).

Nº plazas: 4

Neumáticos: 225/50R17; unidad probada: 255/35R19

Tracción: Delantera

Frenos delanteros: Discos autoventilados

Frenos traseros: Discos
 

Aceleración 0-100 km/h: 8,7 seg

Velocidad máxima: 222 Km. /h

Capacidad depósito combustible: 63 l.

Peso en orden de marcha: 1.620 Kg.

Par motor: 320 Nm / 1.400 – 3.700 r.p.m.

Emisiones CO2: 143 g/Km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 5,1 l/ 100km

Urbano: 7,9 l/ 100 km

Mixto: 6,2 l/ 100 km
 

Bien:

Calidad

Cuatro plazas reales

Accionamiento capota en movimiento
 

Menos bien:

Consumo

Precio

Funcionamiento Start/Stop
 

Precio: Desde 42.310 euros
 

Óscar González Soria - oscar.gonzalez@portalcoches.net