MERCEDES CLS 350 BE – Prueba coche – Máquina total

Por sa , 13/04/2011

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados

Novedades Salón París 2018
comparte:



Servicios

Zona Mercedes-Benz
Precios, pruebas, actualidad, portal de la marca.
Zona CLS
Precios, ficha técnica, pruebas, actualidad.

Últimas Noticias

MERCEDES CLS 350 BE – Prueba coche – Máquina total
Pocos coches aúnan imagen, prestaciones, espacio y funcionalidad como este Mercedes CLS 350. La actualización de esta berlina de Mercedes dibuja un concepto imitado por otros premium. Test del Mercedes CLS 350 BlueEFFICIENCY, de 306 CV.




A estas alturas de la película, pocos coches le dibujan a uno una sonrisa en su rostro cuando se sube por primera vez a ellos. Y no me duelen prendas al reconocer que este Mercedes CLS 350 BlueEFFICIENCY lo ha logrado. ¿Cuál es el secreto para arrancarnos un guiño de complicidad? La verdad que no es nada del otro mundo… ¿o sí?. Sencillamente, un diseño bonito, no exento de riesgos, y unas prestaciones a la altura de su habitabilidad y comodidad interior. Parece fácil, pero ya te digo que en unas 125 pruebas no ha llegado a la media docena de ocasiones en las que, sin querer, hemos abierto los ojos un poco más de la normal y la boca, algo más abierta de lo habitual, nos ha delatado. Así, que, de primeras, un punto extra para esta carroza del siglo XXI, repleta de tecnología y sensaciones.
 
Mercedes sorprendió a propios y extraños cuando alumbró este CLS en 24. Todo el mundo pensó que estaba dando a luz a un rival de su Clase S y su Clase E, a los que canibalizaría en ventas. Sin embargo, pocos meses hicieron falta para ver que el CLS se iba a ganar su cuota de mercado sin defenestrar a sus hermanos. Tanto es así, que BMW y Audi ya tienen sus interpretaciones de este concepto de berlina coupé de cuatro puertas. Los de Munich imitaron a los de Sttutgart a su forma, inventándose el Serie 5 GT, casi más cerca del X5 y del X6 que otra cosa, a la espera del Serie 6 Gran Coupé. Los de Ingolstadt han tardado un poco más, pero hace escasos meses anunciaban a bombo y platillo su A7 Sportback, tan cercano al concepto del CLS de Mercedes que hablar de imitación, cada uno con sus señas de identidad, eso sí, no es nada aventurado.
 
Foto detalle de la zaga del Mercedes CLSEn Portalcoches.net pensamos que la idea sobre la que gira este coche no es otro que la de demostrar que se puede hacer un coche de 5 metros sin que parezca un tanque. Para ello el diseño y el estudio de las formas, tanto fuera como dentro, son fundamentales para poder lograr la cuadratura del círculo. El acierto de Mercedes ha sido saber mejorar aún más un producto que ya de por sí era bueno, con una reconocida imagen y una posible clientela bastante exclusiva a la vez que amante de los coches nada convencionales. En esta actualización, amén de potenciar y mejorar motores, en el apartado estético, los alemanes han dado una vuelta y media más de tuerca, tirando de conceptos ya vistos y que funcionan en el diseño de la parte delantera, y tirando la casa por la ventana en cuanto a imaginación en la trasera, con unos grupos ópticos casi de ciencia ficción, que realzan y marcan infinitamente la personalidad de este coupé de cuatro puertas. Mercedes lo llama ‘elegancia intemporal’… y después de un buen rato buscando una alternativa, no tengo más remedio que dar la razón a los chicos de marketing de la marca germana. Y es que lo han conseguido en base a unas formas sugerentes y sugestivas que envuelven una máquina tecnológicamente a la última.
 
No es fácil hablar de un coche, un coupé-berlina, que lleva en extras más de 26.000 euros, pues es obvio que muchos de los elementos que marcan la diferencia no vienen de serie y tienen un sobreprecio. Aún así, lo vamos a intentar. En el párrafo inicial deslizaba, como sin quererlo, la palabra ‘carroza’, y es que es la idea que os quiero transmitir. Es como si la tradicional carroza de las pelis de época hubieran entrado en una máquina del tiempo, hasta más allá de nuestros días, y de ahí nos hubiera llegado este CLS. Te prometo que acostumbrado a una Mercedes bastante anquilosada y siempre menos innovadora que BMW y Audi, me ha sorprendido enormemente las cotas de confort y bienestar que alcanza este vehículo. Por fin Mercedes, al menos en este modelo, ha desterrado las formas cuadriculadas del interior y se ha decidido por líneas modernas, agradables a la vista y al tacto, con una calidad y una capacidad de agradar al cliente sencillamente magnífica.
 
Son casi 5 metros de limousina, más que de berlina, tanto al verlo por fuera como por dentro. El exterior me apasiona. Suspensión neumática, deportiva, rebajada, coche bajito, plano, alargado, con un capó enorme y un maletero con mucho fondo y casi plano descomunal. Por detrás, el remate de los alargados grupos ópticos y la doble salida de escape trapezoidal me apasionan. Por delante, Mercedes tira de los deportivos SL y SLS AMG para configurar los rasgos más marcados del frontal, afilados y resaltados por el paquete AMG exterior. También hay aires del CL. Los faros, con luces inteligentes tipo LED (1.800 euros), están diseñados con elegancia y agresividad a partes iguales, enmarcados en líneas horizontales que me han enamorado por completo. Me encanta, no lo puedo negar.
 
Foto detalle del interior del Mercedes CLSPor dentro, prácticamente todo lo que puedes desear en un coche, lo tienes al alcance. Nuestra unidad venía con varios extras, como la tapicería de cuero gris alpaca (1.800 euros) –también el salpicadero está rematado en cuero-, el negro obsidiana de la carrocería (casi 1.200), los asientos ventilados (1.300), el techo corredizo (algo más de 1.400), 1.600 del Airmatic, 3.300 largos del sistema Comand de navegación –te informa de la velocidad máxima de la vía-, y unos 3.700 del paquete deportivo AMG. No te voy a decir ni que los montaría todos ni que podría pasar sin alguno, pero los hay más necesarios que otros. En cualquier caso, a los mandos, respiras calidad y acabados Premium por doquier… y no se han olvidado de mi querido puerto USB ni de poner cajones bajo los asientos delanteros, para complementar la espaciosa guantera del reposabrazos central. Hay otro opcional en el maletero, denominado Easy-Pack, de gran utilidad. Sin embargo, vuelve a desentonar entre tanto automatismo y tecnología el freno de estacionamiento de pedal.
 
El volante, de tacto exquisito, no me parece tan grande como en el resto de Mercedes, como el Clase E. Achatado por abajo, tiene un diseño más moderno de lo habitual en la marca y repercute en la imagen general. Los asientos son cómodos y recogen de maravilla, amén de ser multirregulables. Lo que menos me ha gustado es la posición de los botones que regulan el sistema, pues en vez de estar donde habitualmente, abajo, en el lateral de los asientos, está casi al lado del retrovisor exterior y no es tan cómodo su manejo. Tampoco me ha gustado que un coche de este precio no tenga, de serie, una apertura remota que permita entrar al coche sin necesidad de sacar la llave del bolsillo o apretar ningún botón. De igual manera considero que debería tener arranque por botón, pues insisto en que por este precio, es mucho más cómodo disponer de un mecanismo en el que no haya que meter la llave/llavero en ningún sitio para arrancar el motor. Mal. Y ya puestos, siguiendo con el interior, es un poco triste que esta maravilla no la puedan disfrutar cinco personas a la vez, aunque eso redundaría en tener que sacrificar espacio y comodidades en las dos plazas traseras, que disfrutan en el medio de un amplio espacio para dejar todo tipo de objetos. Sin embargo, el acceso a estas espaciosas plazas es mejorable.
 
No quiero entretenerme demasiado en cosas que puedes ver en las fotos, y si que quiero transmitirte, o al menos intentarlo, el agrado de conducción de este CLS que tanto nos ha fascinado. Una vez puesto de manifiesto que como vehículo de representación es inmejorable, te deseo de todo corazón que algún día en tu vida puedas ponerte al volante de esta maravilla. Aún más que la deportividad que vas a experimentar, que la tiene y mucha, es un placer de conducción tan elevado, que mucho me temo que si se entera la Iglesia enseguida incluirá al Mercedes CLS entre los pecados capitales. Y es que todo aquí es suavidad, todo es elegancia, todo es fluidez, todo se hace sin aparente esfuerzo… y con una acústica… deliciosa: apenas si se colará en el habitáculo el más pequeño ruido, ni del exterior ni producido por una mecánica de seda. Espectacular, como un tren bala japonés suspendido a diez centímetros de los raíles, en este caso del asfalto. Pero si buscas cosquillas, tranquilo que tiene motor y genio suficiente para sentir el placer de la conducción deportiva. La tracción trasera remarca aún más este carácter deportivo, junto a las ventanillas sin marco, a pesar de que por fuera tiene toda la pinta de berlina. Me encanta esta dualidad de este coche, un dos en uno perfecto.
 
Para ello, la suspensión es clave. En nuestra unidad disponíamos del sistema Airmatic -asegura que la altura al suelo de la carrocería es constante-, que permite calibrar el sistema en dos posiciones, confort y sport, según el tipo de conducción que toque ese día… o según nos apetezca disfrutar con una conducción deportiva o con una más plácida. Hemos hecho mil kilómetros con esta carroza por la que Cenicienta vendería su alma al diablo, y cuando era necesario, me deslizaba por autovía como en una nube con la suspensión en Confort, y cuanto tocaba enlazar curvas, la firme y precisa suspensión Sport marcaba con eficacia arquitectónica cada trazada. Casi siempre, en este punto, la selección de la suspensión más deportiva venía aparejada con otro acto que se convirtió en casi reflejo, el de acudir a un botón al lado de la palanca del cambio manual, con las letras E/S/M marcadas en lo alto. Con este botón mágico, sin necesidad de varita ni hada, cambiabas la gestión del cambio automático G-Tronic de siete velocidades. Por defecto va situada en la ‘E’, opción ‘Economy’. Pero cuando los reglajes de las suspensiones van en Sport ‘no tienes más remedio’ que apretar este botón para activar el modo ‘S’ (Sport) del cambio, o el ‘M’ (Manual) y empezar a jugar con las levas al mismo tiempo que aprietas los dientes y notas el rugido de un motor acostumbrado a ronronear y que nunca hace ascos a ser despertado con malicia, alevosía, premeditación o incluso nocturnidad. La suspensión neumática Airmatic lleva amortiguadores adaptativos que funcionan según las condiciones de la calzada y el estilo de conducción, aumentando el confort de rodadura. A alta velocidad, el sistema reduce automáticamente la altura del vehículo para mejorar la estabilidad, la aerodinámica y el consumo. Un detalle más: nos hemos quedado gratamente sorprendidos por el radio de giro, una maravilla de maniobrabilidad.
 
Os voy a contar un pequeño secreto. No sé si debería, pero ahí va. Cuando solicitamos este modelo para su prueba, nos limitamos a pedir un CLS. Pensábamos que nos proporcionarían un CDI por aquello de que siete de cada diez coches que se venden en España ahora mismo son diesel. Sin logotipos externos, en el llavero ponía, efectivamente, 350 CDI. No tardamos ni cinco minutos en darnos cuenta del error. Fue cambiar a modo S y dar un pisotón, y sobre todo al bajar marchas con cierta velocidad para afrontar una curva más cerrada de lo habitual cuando el característico sonido del V6 gasolina y su breve petardeo nos indicó que lo que teníamos entre las manos no era un diesel, sino un gasolina: el 350 BlueEfficiency. Por cierto que nos ha decepcionado ver que el tanque de combustible sólo puede albergar 58 litros de gasolina. También lo puedes montar de 80… pero pagándolo aparte, claro.
 
Foto detalle del frontal del Mercedes CLSEl apellido BlueEfficiency es uno de los puntos positivos que nos han hecho apreciar aún más esta berlina deportiva. Máxime cuando con más de 3 caballos los consumos se quedan incluso un pelo por debajo de los 9 litros a los cien. Para la potencia y el V6 gasolina que tenemos entre manos, es una cifra digna de ser ovacionada. Una de las claves está en el botón ‘Eco’ en medio de la consola central. Con él activas el sistema de parada automática del motor en detenciones como semáforos y señales de Stop, muy útil en circulación urbana. Cuando hablamos de BlueEfficiency, nos referimos al paquete de medidas que mejoran la relación del vehículo con el medio ambiente, reduciendo consumos y emisiones nocivas al ambiente. Para ello se trabaja la aerodinámica y se optimizan los motores, hasta ahorrar un 24 por ciento en algunos casos. No me quiero alargar mucho más, pero este propulsor, con los retoques, le ha quedado redondo a Mercedes, hasta tal punto que piensas que son dos distintos, uno en modo Eco, todo suavidad, dulzura, fineza, efectividad y nada glotón, y en modo Sport, una mala bestia con aceleraciones fulgurantes y un sonido embriagador. Y siempre, nunca está de más volver a mencionarlo, con una efectividad y una firmeza a nivel de suspensiones, exquisita, gracias a la suspensión neumática que, eso sí, hay que pasar por caja antes de poder disfrutarla. Merece la pena.
 
El cambio no desentona. Notable alto para el 7G-Tronic Plus, también retocado y afinado aún más con respecto a la prueba que hicimos hace meses al Clase E, y con levas en el volante por si prefieras ser tú el que lleve la voz cantante. En este mismo orden de cosas, hay que destacar que la entrega de potencia es lineal a más no poder, y casi todo el motor está disponible para empujar desde poco más de 1.500 vueltas hasta la zona roja. Una delicia.
 
Tampoco puedo dejar de contarte, aunque sea enumerar, la gran cantidad de dispositivos tecnológicos que monta este CLS para tu seguridad. Uno de los más novedosos y efectivos es el Attention Assist, un sistema de alerta por cansancio. En base a distintos parámetros de conducción, detecta fatiga en el conductor, saltando inmediatamente una alarma ‘invitándote’ a hacer una pausa para tomar un café. También monta el detector de cambio de carril involuntario, que te avisa con unas vibraciones en el volante, y el detector de ángulos muertos cuando vas a efectuar una maniobra, que te avisa, con un dispositivo en los retrovisores, de la cercanía de obstáculos, variando el color en función de la peligrosidad. Tampoco puede faltar el sistema PRE-SAFE. O los reposacabezas activos NECK-PRO. El sistema Parktronic, por el que debes pagar casi mil euros, localiza los sitios donde puedes estacionar cuando pasas a su lado, lo localiza a ambos lados, pero necesita que haya un metro y 30 cms de margen. Eso, unido a los casi 5 metros que mide el CLS, hacen aconsejable el ahorro de ese dinero.
 
La oferta de motores de Mercedes es bastante amplia con esta carrocería. 204 y 265 caballos en diesel y 306 y 408 en gasolina, sin perder de vista el AMG de 525 CV, por supuesto. Esta berlina de carreras te costará 131.000 euros. Los diesel parten de 62.400 y 66.400 euros, respectivamente, mientras que la unidad que hemos probado nosotros sale por 67.600 euros, aunque el coche, tal y como lo cogimos en Mercedes, costaba 93.679 euros. El CLS 5 de 408 CV cuesta 89.100 euros.
 
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Estoy pensando en incluir una casilla en la ficha titulada ‘Coche que me compraría’, en la que al lado habría que poner ‘Sí’ o ‘No’. Sería muy heavy para los fabricantes, porque hasta ahora creo que podría contar con los dedos de una mano los vehículos que integrarían mi particular escudería. En cualquier caso, si buscase una berlina representativa que no llegase a los cien mil euros, este CLS sería un serio candidato. Sólo cuando lo conduces te das cuenta de por qué vale lo que vale.


UN COCHE PARA...
…cualquiera que le guste conducir… bueno, que le guste conducir y le ‘sobren’ cien de los grandes. Con el CLS se puede practicar una conducción económica y, al segundo, transformarte y disfrutar de un auténtico pura sangre. Una pena que no esté al alcance más gente para que de verdad puedan apreciar un buen coche.


KILÓMETROS PRUEBA – 1.000 kms


PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 20%-25%-55%



FICHA Mercedes CLS 350 BlueEFFICIENCY
 

Cubicaje / Potencia: 3.498 cc / 306 CV a 6.500 rpm

Caja de cambios: 7 GTRONIC

Alimentación: Gasolina
 

Longitud / Anchura / Altura: 4.940 / 1.881 / 1.416 mm

Distancia ejes: 2.874 mm

Maletero: 520 litros

Nº plazas: 4

Neumáticos: 245/45/17. Unidad probada: 285/35/18 (det), 255/40/18 (del)

Tracción: Trasera

Frenos delanteros: Discos autoventilados y perforados

Frenos traseros: Discos autoventilados
 

Aceleración 0-1 km/h: 6.2 seg

Velocidad máxima: 250 km/h

Capacidad depósito combustible: 59 l

Peso en orden de marcha: 1.735 kg

Par motor: 370 Nm / 3.5 rpm

Emisiones CO2: 159-164 gr/km
 

Consumos oficiales:

Extraurbano: 5.1 l / 1 km

Urbano: 7.8 l / 1 km

Mixto: 6.1 / 1 km
 

Bien:

Consumo / BlueEfficiency

Confort y Acabados

Airmatic y Paquete deportivo AMG
 

Menos bien:

Sólo 4 plazas

Se echan en falta elementos como el Easy Entry o la cámara marcha atrás

Precio de algunos extras
 
Precio: Desde 67.600 euros
 
Óscar González Soria – oscar.gonzalez@portalcoches.net