En el capítulo V de nuestra guía para comprar un coche te dimos valiosos consejos a la hora de planear tu compra, de ahorrar y de elegir el segmento y el modelo que más se ajusta a tus necesidades. Ahora, ha llegado el momento de poner un pie en el concesionario. Por fin vas a sentir tu nuevo coche, lo vas a disfrutar, lo vas a conducir. Pero antes de estampar tu firma en el contrato hay algunas cosas útiles y que te presentamos a continuación.
ELIGE BIEN EL CONCESIONARIO
En anteriores capítulos indicamos que elegir el concesionario es vital. Y vaya si lo es. De hecho puede llegar a ser 2.000 euros más barato tu coche que en otro concesionario. Puede depender de muchos factores: de la localización geográfica, de la época del año, de la situación del vendedor en particular… No te dejes ningún concesionario por mirar, ya que no sabes qué precio te van a ofrecer en el concesionario.
En ocasiones, también puede ocurrir que haya ofertas especiales por algún modelo. Piénsatelo, ya que a veces una buena oferta puede ser la solución, o el peso necesario que haga que tu balanza se incline por ese coche si estabas dudando entre dos.
Ahora bien, presta atención a los descuentos. Hay marcas que tienen precios de salida altísimos, pero que también hacen descuentos desorbitados. Infórmate y compara, ya que un coche que, a priori, habías descartado por su precio, puede que sea más económico gracias al descuento.
No obstante, hay un elemento que es necesario tener en cuenta. Cuando vayas a los concesionarios, echa siempre un vistazo a los coches que haya en stock. Suelen ser vehículos interesantes siempre que sean totalmente nuevos o de km0. Normalmente son modelos cuya característica principal es que se venden mucho y por eso quedan en stock, porque se fabrican mucho debido a la demanda. Por lo tanto, merece la pena mirarlos, ya que puede que encuentres el coche que buscabas, solo que en otro color o con otra motorización.
DENTRO DEL CONCESIONARIO
Una vez hayas entrado en el concesionario no te sientas en terreno hostil. Es tu sitio y los vendedores no deben ponerte nervioso ni presionarte. Tú debes llevar la iniciativa e ir informado ante todo lo que te puedan decir. Puede que si no les va a salir rentable la venta intenten canalizarla conforme a sus intereses, pero no lo olvides: el que elijas será TU coche, y no el suyo.
Es necesario ser consciente de que es una decisión muy seria, por lo que no debes tener prisa. Cerciórate de todo, compruébalo todo, pide segundas, terceras, cuartas opiniones, y nuca te dejes engañar. Que todo lo que digan sea comprobable.
Ahora bien, muéstrate interesado, voluntarioso, para que ellos también lo estén en ti. Piensa que es una relación simbiótica: ambas partes vais a sacar algo positivo con el acuerdo, por lo que la cordialidad y la familiaridad en la relación vendedor-comprador ha de ser fundamental.
Una vez tengas el coche enfrente de ti, entra en él, siéntate en el asiento del conductor, el del copiloto, en los traseros, regula los retrovisores para ver si se ajustan a tu exigencias de visión, que te sea cómodo, coge el volante, pisa el embrague y cambia de marchas, abre el maletero y el capó… míralo todo. Conoce el coche desde el primer instante y no te dejes nada.
SEGURIDAD
La seguridad ha de ser siempre una prioridad a la hora de comprar un coche. Los airbags, una buena puntuación en los tests EuroNCAP, el ESP, la ayudas tecnológicas en derrapes y charcos… todo lo que pueda serte útil en situaciones extremas debe tener una alta ponderación en el momento de elegir. Prioriza estos elementos antes que una radio con Mp3, o elevalunas eléctricos traseros. Lo importante es lo importante.
OTROS FACTORES A TENER EN CUENTA
He aquí una lista con otros factores a lo que quizás no hayas prestado atención, pero que pueden serte útiles:
- Motor: Puede que te interese un motor más potente o menos. Cuidado con la sonoridad.
- Equipamiento: Si eres un sibarita de los extras, preocúpate por ellos. Si no, puede que te ahorres algo de dinero.
- Tu propia opinión: Debes estar contento con el diseño, ya que tu coche va a ser un instrumento de tu vida diaria durante muchos años.
También debes prestar atención a algunos factores económicos, como la financiación, el consumo, la garantía, el mantenimiento y el plazo de entrega.
Con estos consejos terminamos con nuestra guía para comprarse un coche. Esperemos haberte ofrecido una valiosa ayuda a la hora de tomar esta difícil decisión. Ahora ya sólo te queda una cosa: ¡Coge tu coche nuevo y disfrútalo!