Te presentamos nuestro tercer capítulo de nuestra guía sobre todo lo que necesitas para comprar un coche, donde te ayudaremos a comprar coches nuevos y coches de segunda mano.
En el capítulo II de nuestra guía para comprar un coche explicamos cuáles son los mejores momentos para comprar un coche, dependiendo de la situación económica general y la tuya propia.
Otra de los grandes problemas a la hora de comprarse un coche es decantarse por un coche totalmente nuevo o por un coche de segunda mano o de ocasión. Por norma general, los coches de segunda mano son más baratos que los coches nuevos, por lo que si tu economía no es todo lo boyante que debiera ser, tu opción podría pasar por la de un coche de segunda mano. Ahora bien, la antigüedad o los motivos que han llevado a que ese coche se venda pueden ser muy distintos… y sospechosos.
COCHES DE SEGUNDA MANO ¿MITOS O PROBLEMAS REALES?
Un coche de segunda mano no acepta, habitualmente, términos medios. O es un gran acierto, o es un gran fracaso. O resuelve todas tus complicaciones a la hora de moverte por tus ambientes, o te ocasiona graves problemas económicos por sucesivas reparaciones que pueden no tener fin. En un coche nuevo sabes que tienes un servicio oficial y una garantía, pero en un coche de segunda mano estás jugándote unos 3.000 euros a rojo en la ruleta. Es toda una incógnita.
Un aspecto que es necesario tener en cuenta es que, si optas por un coche de segunda mano, te montarás miles de veces en un vehículo que no sabes realmente a quién ha pertenecido, de forma que conviene preguntar e informarse sobre los anteriores propietarios del coche. Evidentemente no te van a decir que el vehículo en cuestión fue propiedad de un delincuente o que ha estado en manos de la policía unas cuantas veces, pero huye de excusas baratas y sírvete de tu instinto.
Otro aspecto primordial es la seguridad. No sabes qué fallos puede tener tu coche de segunda mano, así que es aconsejable que te lo revise un mecánico independiente, y que seas minucioso en cuanto a las reparaciones que tengan que ver con la seguridad. Deja de lado la estética y céntrate en lo que te pueda salvar la vida.
Por lo tanto, sólo en casos de necesidad sería recomendable apostar por un coche de segunda mano, aunque cada situación merece ser valorada. No obstante, si te decides por un coche de segunda mano, te ofrecemos unos consejos que pueden ser realmente útiles.
CONSEJOS A LA HORA DE COMPRAR UN COCHE DE SEGUNDA MANO
1. TIPO DE COCHE. Ten claro qué tipo de coche quieres. En el caso de un coche de segunda mano, tendrás más flexibilidad a la hora de elegir, pues dentro de tu presupuesto podrás encontrar un mayor número de opciones de diferentes segmentos y en diferentes estados.
2. DÓNDE COMPRAR. Elige bien el lugar y el tipo de la compra, tienes tres opciones: Particular, establecimiento de compra-venta o concesionario oficial. Para acotar y agilizar un poco la búsqueda, el mejor sitio y la primera parada para tu busqueda, sin duda, ha de ser Internet. Primero busca que tu presupuesto se ajusta al tipo de coche que quieres y haz una comparativa de precios. Pues recurrir a medios específicos destinados a la compra-venta entre particulares o directamente a las páginas web de los distintos concesionarios en tu zona. Ten en cuenta, que al final tendrás que ir a ver el vehículo antes de comprarlo.
3. ASESORAMIENTO. Si puedes contar con el asesoramiento de un experto en la materia, mejor. Es habitual escuchar que el modelo que nos gusta ha sido propiedad de una señora mayor, con chófer, que siempre lo guardaba en garaje y apenas lo usaba. Es recomendable analizar todos los apartados que componen el vehículo: carrocería, motor, transmisión, habitáculo, buscando posibles reparaciones en chapa y pintura que delaten un mal arreglo. Normalmente las gomas de las ventanillas, las "aguas" en la pintura, burbujas o las diferencias de tono entre dos componentes de la carrocería delatan una reparación mal efectuada. También debemos buscar fugas de líquidos del motor, de la transmisión o del circuito de refrigeración. Un medio eficaz para detectar estas últimas incidencias es subirlo a un elevador para poder observar con detenimiento el estado de los bajos del coche.
4. PRUEBA. Pídele al propietario que te dé una vuelta con el coche conduciendo él. Nos fijaremos en su forma de conducir, si exige mucho al motor, si efectúa los cambios con rapidez y si, con su conducción, intenta disimular problemas del vehículo (con el manejo del volante puede ocultar que la dirección "tira" hacia algún lado, si tarda mucho en cambiar de marcha puede significar que ésta rasca, si frena con mucha antelación puede que los frenos no estén bien). Posteriormente conduciremos nosotros para comprobar que no hay problemas con el coche.
5. MECÁNICA. Identifica los posibles achaques del vehículo: Las holguras, ruidos, chirridos y humos son también síntomas de una vejez prematura. Si la dirección presenta una holgura excesiva al girar hacia ambos lados, puede que también los neumáticos muestren un desgaste irregular. Si el motor despide humo de color blanco azulado y tiene un olor aceitoso, es que no se encuentra en muy buen estado y quema parte del aceite destinado a la lubricación.
6. INTERIOR. Su estado te dará una idea del trato que ha recibido el coche a lo largo de su vida. Normalmente el cuentakilómetros no te servirá para conocer el kilometraje del modelo, pues en muchos casos habrá sido "retocado". El desgaste en moquetas y pedales puede ser muy significativo. También el estado del volante puede indicarnos el uso del coche. Un volante suave y brillante por la parte superior indica que el modelo ha superado con facilidad el centenar de miles de kilómetros.
7. MANTENIMIENTO. Pide el libro de mantenimiento La forma más segura de saber el mantenimiento del coche es solicitar el libro de mantenimiento y contrastar la información con el taller donde se han llevado a cabo las revisiones periódicas.
8. PAPELES. Comprueba el estado administrativo del coche. Podemos acudir a la Jefatura Provincial de Tráfico para comprobar el estado "administrativo" del coche; es decir, si tiene cargas pendientes, como multas, reservas de dominio, embargos, etc.… y conocer el número de dueños que ha tenido y la fecha de la primera matriculación.
9. DOCUMENTACIÓN. Debe estar completa y en buen estado. El vendedor debe presentarnos una fotocopia de su DNI, los recibos del Impuesto de Circulación de los 5 últimos años, la Ficha de Inspección Técnica con la "ITV" en vigor si el vehículo tiene más de cuatro años, el Permiso de Circulación y un contrato de compra-venta, todo ello debidamente cumplimentado, firmado y rubricado. Si no disponemos de mucho tiempo, podemos recurrir a los servicios de un profesional o gestoría que nos hará el trámite de forma rápida y segura por poco dinero. En caso de realizar la compra en un establecimiento autorizado, deberán facilitarnos una factura reglamentaria.
10. SENTIDO COMÚN. La precaución, el "olfato" y el sentido común son los mejores consejos para evitar problemas de última hora. Las prisas nunca son buenas. Normalmente los vendedores, sean profesionales o particulares, siempre tienen otra persona interesada en el coche que nos gusta. Si tan interesada está la otra persona, que lo compre. Normalmente los compra-venta y los concesionarios ofrecen mayores garantías y son más fáciles de localizar en caso de problemas.
En la próxima entrega de nuestra guía para comprarte un coche te responderemos a todas tus dudas sobre qué es mejor para cada conductor, si un coche de gasolina o un diésel.