Más concretamente casi 300.000 reinas ó vehículos de dos ruedas son los que circulan por la ciudad condal. Esta cifra supone un incremento en el número de vehículos de dos ruedas registrados en la ciudad del 25% más que hace cinco años.
Parecer ser que las motos han ganado terreno a los coches en Barcelona, y nunca mejor dicho. Mientras que la presencia de coches no deja de disminuir, en la ciudad hay 599.0 coches, es decir, unos 17.7 menos que hace cinco años, la presencia de motos engorda cada año. En 29 circulaban, según el anuario estadístico, 199.407, el 25% más que en 25, además de otros 90.934 ciclomotores. Y es que
Barcelona es la ciudad con más motos por habitante de toda Europa, con 173 por cada 1.0, así lo ha asegurado el concejal de Movilidad, Francesc Narváez.
Aunque, en el ranking de la ciudad del viejo continente con más vehículos de dos ruedas el primer puesto se lo lleva Roma con 6.0 motos. En cambio, si se tienen en cuenta sus habitantes (3,8 millones contando estudiantes, residentes en el Vaticano, etcétera) la estadística otorga la medalla de oro a Barcelona.
Según el
RACC, este crecimiento del número de motos se explicaría, en gran parte, por el cambio de normativa de 24, que ha permitido a los conductores con carné B de coche y tres años de experiencia al volante, conducir motos de hasta 125 centímetros cúbicos sin necesidad de una nueva licencia. Además, es un modo de transporte barato y al que puede accederse desde los 15 años. En Barcelona lo que más se usan son los ciclomotores y las motos de pequeña cilindrada. Sin embargo, aunque las más populares sean las motos ligeras, en los últimos cinco años ha habido un repunte de vehículos de gran potencia. El año pasado había en la ciudad 10.463 motos de cilindrada superior a 750, 3.0 más que en 25.
Por otro lado, la ciudad se ha ido, poco a poco, adaptando a ellas. Para empezar, en los últimos cinco años los aparcamientos para coches en superficie se han reducido el 4%. Los de moto, en cambio, han aumentado el 73%. Y es que parece ser que una de las cosas que mas valoran lo motoristas de la ciudad a la hora de usar su vehículo es la facilidad de aparcar en comparación con el coche. Aunque los aparcamientos no han sido la único cambio en la ciudad a favor de las motos. En algunos cruces desde hace dos años unas rejillas amarillas pintadas en la calzada llaman a las motos a situarse delante de los coches, son las llamadas zonas avanzadas para motos o ZAM, popularmente conocidas como parrillas.
En sus comienzos, en el año 28, tan solo se implantaron tres ZAM en cruces considerados de alta siniestralidad. La prueba piloto tuvo tanto éxito que ahora el sistema lo han copiado en otras ciudades como Madrid ó Málaga. Además, en Barcelona de tres cruces con parrilla en 28, se pasó a 35 en 29 y desde el 15 de agosto de este año, a 49. El mecanismo es muy simple: el motorista se pone delante, así, los conductores de automóviles le ven perfectamente y él ve al peatón que cruza, evitando posibles riesgos. Según cálculos del Consistorio, gracias a las parrillas han eliminado el 90% de las situaciones de riesgo entre coches y motos.