El fabricante italiano de súper deportivos Lamborghini, perteneciente al grupo Volkswagen, cerró el año 2009 con unas pérdidas de 35 millones de euros, consecuencia directa de la crisis económica en el mercado de los coches de lujo.
Según informa la marca, la crisis provocó una caída de la demanda de coches de lujo, especialmente en Europa y Estados Unidos, que incluso se acentuó en la última parte del año. La debilidad del dólar y el peso del mercado estadounidense se encargaron de terminar de desplomar los resultados de la empresa.
Lamborghini registró en 29 una cifra de negocio de 281 millones de euros, un 41,3% menos que en el ejercicio precedente, mientras que sus ventas experimentaron una disminución del 37,7%, pasando de 2.430 a 1.515 unidades.
Sin embargo, la firma de superdeportivos ratificó su estrategia a largo plazo y subrayó que ha financiado con recursos propios todas las inversiones realizadas. De hecho, en 29 la empresa aumento un 32% su inversión en investigación y desarrollo (I+D), pese a la
adversa coyuntura.
En este contexto, Lamborghini adoptará medidas para adecuar su producción a la baja demanda. Así, la marca recurrió a principios de año a una reducción del tiempo de trabajo semanal para 3 empleados, y no descarta utilizar nuevamente esta herramienta.
La compañía anunció que, de todas formas, mantendrá su compromiso de lanzar al menos un nuevo producto cada año. Durante el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, se encargaron de desvelar el nuevo Lamborghini Gallardo LP 570-4 Superleggera, el cual saldrá a la venta en las próximas semanas.