El grupo automovilístico estadounidense, General Motors, registró un beneficio neto de 703 millones de euros, durante el primer trimestre del presente ejercicio.
La cifra de negocio de la multinacional se situó en 25.590 millones de euros durante los tres primeros meses de 2010, al tiempo que contabilizó un resultado operativo positivo de 940 millones de euros en el mismo período.
En Norteamérica, la firma está añadiendo producción para amoldarla a la fuerte demanda de los nuevos productos de sus cuatro marcas. Además, está creciendo constantemente en mercados emergentes, manteniendo los costes bajo control y generando un 'cash flow' positivo.
Por regiones, la corporación registró ganancias en Norteamérica entre enero y marzo de este año mientras que, en Europa, registró pérdidas. Además, durante este período de tiempo, General Motors vendió su filial sueca,
Saab, al fabricante de vehículos deportivos, Spyker, con lo que la multinacional ingresó 1 millones de euros.
General Motors se declaró en suspensión de pagos a mediados de 29, situación de la que emergió el 10 de julio del pasado año, como una nueva compañía, después de desprenderse de sus divisiones menos rentables y de recibir ayudas públicas por parte de Estados Unidos y Canadá, que ya han sido devueltas en su totalidad.