General Motors ha llamado a revisión 1,5 millones de vehículos fabricados entre 2007 y 2009 en Norteamérica, a causa de un problema en el sistema de limpieza con agua caliente que puede ocasionar riesgo de incendios.
La multinacional realizará un pago voluntario de 84 euros, como compensación a cada uno de sus clientes afectados, lo que supondrá un total de 126 millones de euros. Además, ha aclarado que el pago se realizará debido a la pérdida del elemento que falla y no, por la campaña de revisión.
Los vehículos afectados son los fabricados, entre 26 y 29, de algunos modelos de
Cadillac, Hummer y Chevrolet, que fueron comercializados en Estados Unidos, Canadá y México.
El sistema de limpieza con agua caliente fue revisado en agosto de 28 porque podría provocar un cortocircuito y podría sobrecalentar el sistema de control. En ese momento, los concesionarios instalaron un fusible en el cableado de este sistema de calefacción.
Más tarde, en junio de 29, la empresa localizó dos nuevos fallos en este módulo, después de recibir un informe en el que se había ocasionado humo en el vehículo. Desde ese momento, General Motors afirmó que ha tenido constancia de cinco casos.