Ford está realizando pruebas a la nueva generación de su modelo Focus en los lugares más extremos del mundo, como en lagos helados, en desiertos o en montañas, con el fin de asegurar la fiabilidad del automóvil en cualquier terreno.
Las últimas pruebas del Focus se han realizado en los Alpes, donde el vehículo ha sido conducido con carga. La empresa ha señalado que la altitud afecta a los coches de la misma forma que a los humanos, a los que con menor cantidad de oxígeno les es más difícil respirar.
El ingeniero de Integración de Vehículos de
Ford, Bernd Herweling, ha explicado que, durante dos semanas, los técnicos de la compañía han conducido el modelo durante 2 kilómetros diarios en cuesta arriba y cuesta abajo para probar el comportamiento del coche en este tipo de condiciones.
Las pruebas han sido realizadas con una unidad equipada con el nuevo motor de gasolina de 1.6 litros EcoBoost de inyección directa y turbo. Entre los test realizados se llevó a cabo una prueba de retención de calor del motor y otra de ascenso a una velocidad de 30 kilómetros por hora con lastre.