Según cálculos de los Técnicos del Ministerio de Hacienda, casi 2.500 euros del precio de cada coche corresponden a impuestos y cifran, en más de mil millones de euros, la recaudación fiscal generada gracias a la aplicación del Plan 2000E.
En concreto, cada operación de compraventa de un vehículo genera para las arcas públicas una media de 1.958 euros en concepto de IVA y de 489 euros en concepto de impuesto de matriculación. A esto, se suman los 196 euros correspondientes a la tributación del Plan 20E en el IRPF para aquellos clientes que se hayan beneficiado del programa de incentivos.
En conjunto, las arcas públicas recibirán una inyección económica total de más de 1.0 millones de euros en concepto de IRPF, IVA e impuesto de matriculación, gracias a las operaciones de adquisición de vehículos acogidas al Plan 20E, y los ingresos por IVA ascenderán a 747,6 millones de euros.
Con estas cifras, Gestha constata que el Plan 20E le sale rentable a las Administraciones Públicas, ya que los ingresos fiscales que genera son muy superiores a las
ayudas presupuestadas para el plan de incentivos.
De este modo, los Técnicos de Hacienda consideran que el Gobierno debería tener en cuenta la Proposición de Ley que el Grupo Parlamentario Popular defiende en el Congreso para
prorrogar este programa de ayudas a la compra de coches.