La versión de producción del Veyron Super Sport no alcanzará el record de velocidad informado por Volkswagen sino que, por cuestiones de seguridad, estará limitado a solo 415 Km/h.
En un principo, Volkswagen anunció que produciría un coche que sería capaz de alcanzar una velocidad máxima de 425 Km/h, el Bugatti Veyron Super. Así, este coche se convertía en el más veloz del mundo, estableciendo su record en el libro Guiness y llevándose, a sus vitrinas, otro anecdótico premio.
Pero en
Bugatti, se dieron cuenta de que esa cantidad de velocidad podría resultar extremadamente peligrosa, especialmente por el desgaste que deben soportar los neumáticos cuando el coche circula a 425 kilómetros por hora. A esa velocidad, las llantas giran a alrededor de 53 revoluciones por segundo o cerca de 3.130 rpm. La fuerza sobre la banda de rodado es inmensa y, si uno de los neumáticos estalla, el efecto sería catastrófico. Por tal motivo, en Bugatti, decidieron limitar la velocidad a los 415 Km/h.
El Bugatti Veyron Super Sport monta el mismo motor W16 del Veyron convencional pero potenciado de tal forma que es capaz de desarrollar 12 CV de potencia. Para lograr estos números, los ingenieros de Volkswagen dotaron al propulsor con cuatro nuevos turbocompresores más amplios que reciben aire frío de cuatro nuevos intercoolers.