El Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre ha realizado un estudio sobre las conductas al volante de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años.
Según el estudio, muchos jóvenes no son conscientes de que deben mejorar aspectos de su conducción y tienden a pensar que los que deben cambiar son los demás, no se sienten responsables de sus negligencias y sus consecuencias. Además, la mayoría cree que es muy poco probable sufrir un accidente.
El 84 por ciento de los jóvenes reconoce que no respeta los límites de velocidad. Otras imprudencias que muchos jóvenes cometen son no respetar la distancia de seguridad, conducir tras tomar bebidas alcohólicas o conducir mientras realizan otra actividad. Cabe destacar también la conducta de los jóvenes cuando otro conductor comete una imprudencia que afecta a su conducción. El 50 por ciento reconoce que se pone nervioso ante estos imprevistos, el 25 por ciento se enfada, y sólo un 23 por ciento se controla.
Por otro lado, una parte de los jóvenes encuestados dice que para impedir que sucedan circunstancias de riesgo sería necesario que se mejorara la señalización y reclama una mejor conservación de las vías. Además, los jóvenes se muestran más sensibilizados respectos a otras conductas de riesgo como saltarse semáforos en rojo o conducir bajo los efectos de las drogas.
Según datos de la DGT, los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte y de lesiones graves entre los jóvenes entre 18 y 24 años. Este colectivo sufre el 20 por ciento de los accidentes de tráfico, a pesar de que sólo constituye el 10 por ciento del censo de conductores.